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Kovacic no nos interesa

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Kovacic no nos interesa

Escrito por: La Galerna23 junio, 2018
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Buenos días. En declaraciones exclusivas a Marca, que de este modo se apunta un tanto considerable, Mateo Kovacic ha  anunciado su deseo de cambiar de aires la temporada próxima. Es de agradecer que, a diferencia de sus compañeros Cristiano y Bale, Kovacic haya esperado al menos unas horas (¡y hasta unas semanas!) tras el termino de la Final de Kiev para dar a conocer sus intenciones. No es menos cierto, no obstante, que su anuncio nos comunica menos zozobra que los que le precedieron, vaya usted a saber por qué.

Kovacic ha completado tres años de completa incompletitud en el Madrid. Han sido tres temporadas de apuntar pero no desarrollar, de anunciar pero no ejecutar, de levantar el dedo y esconder la mano. Su indudable calidad técnica y capacidad de trabajo en el medio campo no han terminado de cristalizar en el gran jugador que en potencia se supone que es, lo que se ha traducido no solo en una lejanía de la titularidad, sino en la permanente sensación de que sus prestaciones (discontinuas e irregulares) estaban a años luz de las de Modric o Kroos. Futbolistas mayúsculos, bien es cierto, pero es que se suponía que él también lo es.

Casi todas y cada una de las jugadas de Kovacic hasta la fecha,
con algunas estupendas excepciones, simbolizan en sí mismas la frustración que en conjunto acarrea su devenir en el Madrid. Ya sabéis: cogemos el balón, lo conducimos de modo soberbio, superamos un rival tras otro y al llegar a la altura del área rival le entregamos cándidamente la pelota al contrario. En eso se resumen estos tres años: en un slalom infructuoso que culmina con el balón (la oferta) en los pies de otro club.

No sabemos qué club o clubes serán. Seguramente le ofrecen más
dinero. No decimos que ése sea el factor preponderante. El factor preponderante se nos antoja el miedo. No se ve con fuerzas para ser titular. Y no tenemos argumentos para persuadirle de lo contrario. No va a ser titular nunca porque es mucho peor que compañeros como los citados, pero sobre todo no va a serlo porque no cree que vaya a serlo, y en el Madrid solo sirve creer. Creer y ser feliz.

Jorge Valdano, en su etapa como entrenador, tuvo en cierta ocasión un problema similar con el malogrado Dubovski, que se fue a la prensa a reclamar la titularidad. “No soy feliz”, argüía. “No nos interesan los jugadores que no son felices”, respondió el argentino, también vía prensa. Y es lo que nos sucede con Kovacic: no nos interesa porque no es feliz, o porque tiene miedo a intentar serlo. No confía en sí mismo, y es posible que tenga poderosísimas razones para no hacerlo. Pero la clave es que no confía. Un hombre cuya carrera en el Madrid se resume en una perenne frustración, y en una eterna conducción que acaba en el adversario, parece exigir más de lo que tiene. Y mira si tiene: tiene la oportunidad de entrenar todos los días con los mejores del mundo, de los que no parece haber aprendido mucho, hasta el punto en que la situación con su equipo nacional es también de la suplente con nombre. Este señor es el que quiere más minutos. ¿Te los has ganado, Mateo? ¿Has hecho todo lo posible para ganártelos?

It’s like going to confession every time I hear you speak”, cantan los Eagles en ese contrahimno a los gimoteadores que es la magistral Get over it. No seas pesado, Mateo. No te sienta bien el papel de plañidera. Quítate el maldito luto por ti mismo, sal ahí fuera y pórtate como un hombre. Es posible (nadie lo sabe a ciencia cierta) que en el fondo existan argumentos futbolísticos que permitan confiar en que explotes como la gran figura que por lo visto eres. Si es así, no debes tener miedo de intentar triunfar en el Madrid. Pero si esos argumentos no existen (o si tú no crees que existan, lo que en el Madrid viene a ser lo mismo), no nos aburras con tu lagrimeo, deja los millones y cierra al salir.

El resto de la portadas deparan un gusto a insustancialidad que en otras publicaciones resultaría alarmante. As parece regocijarse en las posibilidades de clasificación de Argentina y su amado Messi, y el resto de periódicos filoculés se felicitan por el gran Mundial que hasta la fecha lleva Coutinho.

Pues muy bien.

Pasad un gran sábado, galernautas.

PD: Keylor, eres muy grande. Ojalá puedas transmitir tu fe a determinados compañeros. Vuelve a salvo, gigante.