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Julen Lopetegui: el quinto míster vasco en la Casa Blanca

Julen Lopetegui: el quinto míster vasco en la Casa Blanca

Escrito por: Alberto Cosín18 junio, 2018
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Tras la confirmación de su fichaje por el Real Madrid, Julen Lopetegui se ha convertido en el tercer entrenador guipuzcoano y el quinto vasco de la historia del club merengue.

Hay que remontarse más de 60 años para encontrar al último técnico de Euskadi que tomó el mando del cuadro blanco y casi un siglo para descubrir al primero: José Ángel Berraondo.

Berraondo, nacido en 1878 en San Sebastián, lo fue prácticamente todo en el fútbol al ejercer como futbolista, entrenador, directivo y, como Lopetegui, también seleccionador nacional. En su etapa en el terreno de juego jugaba como central siendo contundente, fuerte y expeditivo. Logró los cuatro títulos de Copa consecutivos entre 1905 y 1908 y siempre fue un ejemplo de caballerosidad.

Regresó al club en 1927 y en circunstancias parecidas a Lopetegui, ya que aceptó la oferta del Madrid unos días después de ser elegido seleccionador nacional. La diferencia es que él compatibilizó ambos cargos. En total estuvo una campaña al mando del conjunto blanco, el curso 1927-1928, donde iguala en la tabla del Regional ante Racing y Athletic, pero en el desempate cae contra los colchoneros. Aún así accede a la Copa, en la que vence en seis partidos de la liguilla de octavos que comparte junto al Alavés, el Athletic Club, el Racing de Santander, la Gimnástica de Torrelavega y el Athletic de Madrid. Sin embargo, en cuartos se cruza con el Valencia, con el que iguala en casa y cae en la ciudad del Turia para quedar eliminados. Es una temporada en la que el Madrid se encuentra en el paso de la época amateur al profesionalismo y cuenta con jugadores como el arquero Cándido Martínez, el defensa Félix Quesada, los medios José María Peña, Pachuco Prats o Esparza y los atacantes Muñagorri, Félix Pérez y Victor del Campo. Al término de la campaña Berraondo enferma y dimite para regresar con su familia a San Sebastián.

berraondo compatibilizó el puesto de seleccionador con el de entrenador del real madrid

El segundo técnico vasco fue Jacinto Quincoces, antiguo exfutbolista y mito del club nacido en Barakaldo en 1905. Zaguero al igual que Berraondo es uno de los mejores de la historia de la entidad en su puesto y también fue uno de los más destacados en el panorama mundial en su época, allá por los años 30. Después de estrenarse en el Zaragoza y comandar a la selección, el máximo mandatario, Santiago Bernabéu, lo recluta para la temporada 1945-1946.

El club tiene problemas económicos, hace una década que no logra ningún título y la construcción del nuevo Chamartín deja poco dinero para refuerzos. En Liga la cosa no va bien y finaliza en cuarto lugar, pero tras la competición doméstica comienza la Copa, en la que el plantel rinde de manera extraordinaria. Un conjunto que capitanea Ipiña y en el que sobresalen Bañón, Huete, Barinaga o Pruden. En el torneo del KO se deshacen con facilidad del Ferrol y el Ceuta antes de eliminar también al Alcoyano y el Oviedo. De esta forma se presentan en Montjuic ante el Valencia de Eizaguirre, Asensi, Mundo y Gorostiza, al que se imponen con sobriedad y con el talento goleador de Pruden y Barinaga por 3-1.

Sin embargo, sorprendentemente, y tras romper la sequía de títulos, no es renovado, aunque se queda en el club para labores en la secretaría técnica (viajó poco después para fichar a Molowny). Pero una segunda oportunidad le llega al inicio del curso 1947-1948. La junta directiva le vuelve a dar el banquillo del equipo, aunque su periplo no se extiende demasiado y en enero, tras la jornada 15, es cesado. El equipo por entonces llevaba cuatro victorias y estaba hundido en la tabla en el puesto undécimo.

Su sustituto es el guipuzcoano Baltasar Albéniz, que ya había llevado las riendas del equipo el año anterior (recomendado al club por el propio Quincoces en su momento) y con otro éxito copero en su mochila. De Eibar, había llegado al mundo en 1905 y en su periodo de jugador en el Alavés fue apodado “El Negro”. Como técnico fue el capitán del barco del Arenas, el Celta o el Español antes de su aterrizaje en el Real Madrid como reemplazo de Quincoces en el verano de 1946. El papel en Liga volvió a ser decepcionante en una temporada en la que se juega en el Metropolitano como local a la espera de la inauguración del Nuevo Chamartín. Se concluye en mitad de la tabla, pero en la última jornada una victoria en el derbi contra el Atleti hace que su vecino vea escapar el título de Liga a favor del Valencia.

Antes, en Navidad, el cuadro dirigido por Albéniz es el único capaz de derrotar a los maestros de San Lorenzo de Almagro en su gira por la Península Ibérica en un choque formidable de los merengues. El mejor momento del año tiene lugar con la Copa, donde el Madrid revalida el título. Eliminados el Ferrol, el Oviedo o el Castellón, en semis toca el hueso del Athletic de Zarra o Gaínza al que se doblega tras vencer la ida por 3-2 y lograrlo también en la Catedral por la mínima. En la final se ven las caras con el Español, al que ganan por 2-0 en el tiempo extra en Riazor.

Bernabéu entonces decide juntar para 1947 el tándem Quincoces-Albéniz, con este último como encargado de la preparación física. Pero, tras ser destituido el baracaldés en enero de 1948, inicia su segunda etapa como primer técnico, aunque únicamente dura dos jornadas en las que se derrota al Sabadell y se cae en Barcelona ante los culés por 4-2. Su tercera y última etapa en la casa blanca se produce también como interino en el curso 1950-1951 cuando entra por Mister Keeping (su sustituto precisamente en 1948). En noviembre, y después de nueve jornadas, se sienta en el banquillo de un equipo sin rumbo y, a pesar de que obtiene siete triunfos (vence al Athletic 3-6 o al Barça 4-1) en 15 partidos, una derrota en Sevilla por 4-0 le condena al despido.

El último entrenador vasco hasta la fecha antes del fichaje de Lopetegui fue Juan Antonio Ipiña, otra leyenda del equipo madridista. Nacido en Ortuella en 1912 fue un destacado medio que llegó al club antes de la Guerra Civil y volvió para debutar tras acabar el conflicto y pasar diez años como merengue antes de su retirada siendo el capitán del plantel. Su bagaje como entrenador se limitaba a dos temporadas en el Valladolid hasta que fichó por el Real Madrid para la campaña 1952-1953.

El equipo peleó la Liga al Barça de Kubala y al Valencia, aunque finalmente finalizó en tercera posición. Mientras que en la Copa hincó la rodilla en semifinales contra el Athletic. Era un vestuario que ya empezaba a contar con jugadores como Juanito Alonso, Zárraga, Miguel Muñoz, Joseíto o Lesmes ,que serían muy importantes en años venideros y que formaron parte del glorioso Real Madrid que aglutinó Copas de Europa.

Lopetegui, por su parte, se presenta en el Real Madrid tras haber pasado varios años de su vida en la casa blanca. Primero como jugador, cuando fue fichado para el Castilla en 1985 y siendo titular del equipo durante tres campañas en Segunda División. Luego, tras una temporada cedido en la UD Las Palmas, retornó al primer equipo, aunque su papel fue testimonial al ser el tercer guardameta. Por ello sus estadísticas hablan de un único choque oficial en la jornada 37 de la temporada 1989-1990 con el título en el bolsillo. Fue en un derbi contra el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón que terminó empate a tres. Las otras ocasiones que defendió el marco blanco fueron en la pretemporada de 1989 en partidos ante el Spartak de Moscú en el Trofeo Colombino, el homenaje a De Andrés frente al Athletic Club, un amistoso contra el Dnipro en el Santiago Bernabéu, un duelo del Torneo de San José en California frente al West Bromwich Albion y un encuentro del Trofeo Veracruz con el cuadro local enfrente, y también en un envite contra la Real Sociedad con motivo del homenaje a Cesáreo Gabarán en junio de 1991.

Segundo, como responsable de ojeadores internacionales de la institución al incorporarle Ramón Calderón al staff técnico. Y tercero, como entrenador al haber dirigido al Castilla en 2ªB en el curso 2008-2009. Ese año, en el que dirigió, por ejemplo, a Nacho, Antonio Adán, Alberto Bueno, Mosquera, Palanca, Marcos Alonso o Cherysev, se quedó a tres puntos de entrar en el play-off y luchar por la posibilidad de ascender a la categoría de plata.

Anteriormente debutó en los banquillos en el Rayo Vallecano en Segunda y, después de dejar el Castilla, firmó un contrato con la Federación Española de Fútbol para pasar a ser seleccionador de las categorías inferiores en agosto de 2010. Entrenó a la sub-19, con la que ganó un Campeonato de Europa en 2012 y, estando en el equipo Jesé o Derik Osede, también llevó a la sub-20 y por último a la sub-21, con la que levantó de forma brillante el Campeonato de Europa en 2013 con Isco, Carvajal o Nacho dentro del plantel.

En 2014 probó suerte en el país vecino y Pinto da Costa le eligió para su proyecto en el Porto. Allí dio confianza a un Casemiro que estaba cedido por el Real Madrid y terminó segundo en la Liga y alcanzó los cuartos en la Champions League. Sin embargo, en su segunda campaña fue destituido a principios del mes de enero cuando el equipo marchaba tercero en el Campeonato portugués y se encontraba en la Europa League al haber concluido tercero de su grupo en la máxima competición continental.

En el verano de 2016, y tras una espantosa Eurocopa de Francia, la Federación pensó en él para la selección absoluta española en sustitución de Vicente del Bosque. En estos dos años volvió a crear ilusión en el país por el equipo nacional por su juego, sus resultados magníficos, que dieron con la clasificación al Mundial, y por liderar una renovación de jugadores con Saúl, Aspas, Odriozola, Kepa o Rodri haciendo su debut de la mano del guipuzcoano.

Alberto Cosín
Apasionado del balompié, me hubiese gustado ver en directo a las figuras de los años 30, 40 y 50. Gato y madridista, en mi primera visita al Santiago Bernabéu pude contemplar a Diego Armando Maradona.

12 comentarios en: Julen Lopetegui: el quinto míster vasco en la Casa Blanca

    1. O despedido. De todas maneras es una batalla perdida. El único que suele decirlo bien es Richard Dees. Curioso que con los tiempos que corren, hable mejor un vasco que la mayoría de periodistas mesetarios que tenemos. Otro punto más para desenmascarar la vergüenza que son.

  1. si aunque no te lo creas, es vasco, en el mejor sentido de la palabra, noble, sincero, genuino, inteligente, audaz, gran conocedor de la lengua castellana, perspicaz, en resumidas un fenómeno.
    un saludo y hala madrid

  2. Pues la mejor de las suertes, a mí me hace mucha ilusión, quizás Zizou no era un maestro de la táctica pero tenía sin dudar el poder del convencimiento a los jugadores, habrá que apoyar a muerte a Julen, que ha antepuesto la floja por el Madrid y sabiendo que le lloverán críticas, en lo que corresponde a táctica es un tio muy capaz y con una visión de juego interesante, sin dudar la mejor de las suertes y Hala Madrid !

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