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José Samitier: el mago que aterrizó de Barcelona

José Samitier: el mago que aterrizó de Barcelona

Escrito por: Alberto Cosín2 febrero, 2017
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El Madrid conquistó su primera Liga de forma brillante en la campaña 1931-1932. Con un equipo en el que destacaban Zamora, Quincoces o Luis Regueiro estuvo invicto en toda la competición y consiguió el alirón en Les Corts ante el F.C. Barcelona de Samitier. Precisamente el catalán sería el refuerzo de lujo merengue en la siguiente campaña, ya con el curso iniciado en los albores del año 1933.

Nacido el 2 de febrero de 1902 en Barcelona, se trataba de un jugador extraordinario, un delantero o volante muy habilidoso, inteligente, brillante, fuerte, con un gran regate, una enorme calidad en el pase y un disparo certero y preciso. A lo largo de la década de los 20 fue uno de los mejores atacantes del panorama un mundial. Un crack que tenía como apodos ‘El Mago’ y ‘El Hombre Langosta’.

El principal artífice de su fichaje fue Santiago Bernabéu, por entonces delegado del Madrid. Ambos guardaban una gran amistad y cuando el de Almansa se enteró que Samitier estaba siendo ninguneado por la directiva culé y figuraba en el mercado echó sus redes sobre él. En la jornada 6 del Campeonato de Liga de 1932-1933, el cuadro blanco visitó Les Corts y allí hablaron sobre el propio césped al no estar convocado el delantero blaugrana por lesión. Días más tarde la operación se ejecutó y Samitier viajó a la capital en avioneta el 7 de enero. No fue el primer tránsfuga que hizo el Puente Aéreo pero sí el más importante hasta la fecha.

En Barcelona la afición se quedó en shock al ver marchar a uno de sus grandes ídolos al rival merengue. Samitier que cobró 7.000 pesetas como prima de fichaje y tenía una ficha de 15.000 pesetas por temporada debutó con el Madrid en Atocha el día 5 de febrero ante el Donostia C.F. El delantero contaba con 31 años y empezaba a mostrar signos de un declive físico evidente por la edad pero en sus dos cursos militando en el club de Chamartín tuvo actuaciones muy importantes y fundamentales para la conquista de nuevos títulos.

Una semana más tarde se estrenó como goleador en la victoria en casa frente al Alavés por 2-0. La crónica de ABC cuenta que el tanto tuvo lugar tras una “jugada de presión madridista que concluyó Samitier con una finta habilísima, de mago y acróbata”. Pero fue en marzo en la jornada 15 cuando deleitó a su nueva afición con un partido maravilloso en el que además consumó la venganza ante su ex-equipo. Los culés se presentaron en Madrid lejos del primer puesto de la clasificación pero con la intención de dar un duro golpe a los blancos que comandaban la tabla. El inglés Firth alineó en el frente ofensivo a Lazcano, Luis Regueiro, Olivares, Samitier e Hilario y el Madrid ganó por 2-1 con doblete del barcelonés. El primero llegó de disparo cruzado y el segundo al fusilar a Nogués a escasos metros del marco. Disputó aquella campaña otros dos choques ligueros que se resolvieron con derrota pero no estuvo en el once el día del alirón ante el Arenas de Getxo en Chamartín.

La temporada venidera su presencia en el Campeonato de Liga fue casi testimonial al contar únicamente para Paco Bru en dos partidos, ante el Español y contra el F.C. Barcelona. Ambos se ganaron en Chamartín y frente a los culés Samitier no faltó a su cita con el gol celebrándolo además con claros gestos de alegría y emoción. Sin embargo no llegó el tercer título consecutivo debido principalmente a las lesiones en la zona defensiva. El papel preponderante aquel año del delantero catalán se produjo en el Campeonato Regional y en la Copa.

En el Mancomunado Centro-Sur jugó cinco partidos y además anotó en los triunfos frente al CD Nacional en El Parral y Chamartín y también en la contundente victoria en el coliseo merengue contra el Betis por 5-0. Los blancos sumaron dos puntos más que el Athletic de Madrid y alzaron el título al igual que los dos años anteriores. Mientras que en la Copa apareció por primera vez en la vuelta de octavos contra Osasuna al que hizo un doblete. A continuación el Madrid se enfrentó en una dura contienda al Athletic de Bilbao donde se tuvo que recurrir en dos ocasiones al desempate. Samitier participó en los cuatro partidos y en el duelo definitivo hizo el 3-0 con el que se cerró el marcador. En semis volvió a ser protagonista cuando en Chamartín se certificó el pase a la final al imponerse al Betis por 2-1 con dos dianas suyas en apenas cuatro minutos. En el encuentro por el título los merengues se midieron al Valencia en Montjuic y Samitier ocupó el puesto de delantero centro. Los che se adelantaron al poco de empezar la segunda parte e Hilario igualó en el 71 después de recibir un pase del ‘Hombre Langosta’. Tres minutos más tarde el delantero barcelonés realizó una jugada soberbia y asistió a Lazcano para el 2-1. Así terminó el partido y Ricardo Zamora recogió el trofeo de las manos de Lluís Companys, Presidente de la Generalidad de Cataluña.

Tras dejar el Madrid en el verano de 1934 continuó su carrera jugando algunos partidos con el Constancia de Inca, luego fue jugador-entrenador del Nacional de Madrid, también dirigió al Athletic de Madrid en 1936 y durante la Guerra Civil se exilió a Francia donde vistió la camiseta del Niza junto a Ricardo Zamora. Después del conflicto bélico regresó al Barcelona para sentarse en el banquillo blaugrana y más tarde para realizar labores de secretario técnico. Sin embargo tras nuevos problemas con algunos directivos se marchó en 1959 y Bernabéu llegó al rescate. Le ofreció continuar con esa faceta en el Real Madrid y Samitier aceptó. Permaneció un total de tres temporadas en la capital hasta que Enric Llaudet alcanzó la presidencia azulgrana y ‘El Mago’ con la aprobación de Bernabéu retornó a la ciudad que le vio nacer.

La selección española también jugó siempre un papel vital en la carrera de Samitier que consideraba un placer y un honor representar al combinado nacional. En sus once años como internacional jugó 21 partidos, una cifra altísima en la época, y marcó además dos tantos. Su debut llegó de la mano del de la selección en los Juegos de Amberes de 1920. España alcanzó la plata y Samitier participó en los tres partidos que se ganaron, perdiéndose el de Bélgica donde se cayó por 3-1. En los cuatro años siguientes fue básico en las victorias de algunos amistosos como contra Francia en 1922 y 1923 o Portugal. Regresó a unos JJOO en 1924 pero un autogol de Vallana dejó a España apeada en la primera ronda contra Italia. A finales de ese año anotó su primer gol contra Austria en Les Corts y en 1925 colaboró con su gran juego para que la selección doblegase a domicilio a Suiza, Austria y Hungría y derrotase por la mínima a la ‘azzurra’ en Mestalla. Sus últimos partidos discurrieron en 1928 y 1931 hasta su despedida con victoria y gol inclu