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Toni Grande habló pero no habló

Toni Grande habló pero no habló

Escrito por: Jesús Bengoechea2 febrero, 2017
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Toni Grande ha hecho unas declaraciones a El Confidencial sobre Florentino Pérez pero Toni Grande no ha hecho ningunas declaraciones a El Confidencial sobre Florentino Pérez. La aparente contradicción se deriva del propio contenido de las declaraciones de Grande, que consisten en su gran parte en negarse a sí mismas, en negar su propia existencia. "Ay, si yo hablara de Florentino Pérez...", amenaza a cada muy poco rato Grande mientras no deja ni por un segundo de poner completamente a parir a Florentino. Es una cosa curiosísima. No es la primera vez que veo actitudes así, y siempre me han llamado poderosamente la atención.

-¿Qué opina usted sobre D. Fulando de Tal?

-No me insista porque no pienso decir absolutamente nada sobre ese tremebundo hijo de pésima madre a quien Dios confunda y deje sin postre todas las comidas de su vida.

En sus declaraciones a El Confidencial, pues, Toni Grande dice sobre el presidente del Real Madrid todo lo que uno espera leer de alguien que guarda un rencor sin fin a Florentino utilizando como plataforma para hacerse oír el medio más anfiflorentinista que se conoce (y mira que los hay), y sin embargo no dice lo que uno esperaría leer por cuanto todo el rato niega estar diciéndolo. Por cierto, que yo acabo de escribir que El Confidencial es el medio más antiflorentinista que se conoce pero Dios me libre de decir absolutamente nada sobre El Confidencial. "Ay, si yo os contara sobre el Confidencial...", agregaré para concluir este párrafo, al estilo Toni Grande.

El que fuera segundo entrenador de Vicente del Bosque en el Real Madrid y la Selección española desvela que prefiere quedarse en su casa antes que ir al Bernabéu "a pasar malos ratos. Cuando Vicente y yo íbamos al palco de honor del Madrid nos sentíamos incómodos por los reproches e insultos que más de un aficionado nos dirigía desde las gradas. Llegué a pensar, y un día se lo dije a Vicente, que esos agravios estaban preparados desde la zona noble del club. ¡Ay, si yo hablase...!".

Menos mal que no habla, porque si llega a hablar acusa directamente a Florentino de pasar, a través de las azafatas del palco, sobrecitos a los abonados contiguos al palco en bandejas plateadas. Yo (Dios me libre) no voy a decir nada sobre Toni Grande (ay, si yo hablase de Toni Grande...), pero si lo dijera, que no lo voy a decir, diría por ejemplo que para lanzar al aire una insinuación de semejante gravedad habría que presentar alguna evidencia de la misma, pero no me atreveré a decir semejante cosa porque quién soy yo para hablar de Toni Grande. Y si quisiera hablar (que no quiero) de Toni Grande y Vicente del Bosque recordaría que fue el primero quien sirvió de altavoz al segundo para soltar aquella especie de "ya me lo pensaré" cuando se le ofreció al Marqués la insignia del club (que no es la insignia de Florentino Pérez). A lo mejor esto tiene algo que ver con el adverso recibimiento de parte del público en sus visitas al coliseo madridista, o a lo mejor a  mí me sobra imaginación. Vicente Del Bosque, Rafael Nadal y Plácido Domingo eran los elegidos para el alto honor de la insignia. Preguntas por ahí, por cierto, y nadie sabe a ciencia cierta si Nadal y Plácido la han recibido de hecho, o si el stand-by que impuso Del Bosque tiene también en stand-by la imposición de la insignia a los otros dos distinguidos madridistas. No se encuentra en la red ninguna noticia del acto de imposición de sus insignias ni a Nadal ni a Plácido. Probablemente les hayan sido entregadas en un acto íntimo para no hacer sentir mal a Del Bosque, ese señor con bigote permanentemente agredido a cuyo lado hay otro señor, permanentemente agredido también -se diría que hasta el fin de los tiempos-, que no habla sobre Florentino para El Confidencial porque "ay, si hablase..."

Prosigue hablando Grande para contarnos que no va a hablar. ""Prefiero no hablar porque soy madridista hasta la médula y no quiero dañar la imagen del club. Sólo le diré que, desde mi punto de vista, aquel club que defendía Santiago Bernabéu a capa y espada, preocupándose por los jugadores, socios, empleados…, en la actualidad se parece como un huevo a una castaña". Yo no soy ni jugador ni empleado pero sí soy desde hace veinticinco años socio, así que hablaré como tal, a pesar de que yo también he venido a este artículo a decir que no quiero hablar. Yo, como socio del club, he recibido de parte del Real Madrid dos Copas y Supercopas de Europa y dos Mundiales de clubes, ello tomando solo como referencia los tres últimos años. ¿Podrían haber sido más trofeos? Podrían haber sido más, sí, pero me conformo sabiendo como sé que vivo en la era de Messi, de modo que no me siento maltratado en lo que a cosecha de títulos respecta. También he recibido otras cosas. Hace poco fue mi cumpleaños y recibí un vídeo en el cual me felicitaban los capitanes del equipo por mi nombre. Sé que es un truco de la endiablada informática, pero uno que tampoco entra precisamente en la categoría del maltrato en lo que respecta a la relación entre club y socio. Más bien diría que es un detalle bonito y molón, si es que yo quisiera decir algo, cosa que no quiero.

Como se trata de un tema de rabiosa actualidad, y las heridas necesitan un tiempo para cicatrizar (por ejemplo, un periodo interglaciar), Grande habla también (pero no habla) de la salida del club del tándem que formó con Del Bosque. "Sí, sí, fue totalmente injusto. Nos dolió más la forma de cómo nos echaron que no nos renovaran. ¡Si yo hablase...!".

¿En qué quedamos? ¿Les echaron o no les renovaron?, me atrevería a preguntar si yo quisiera preguntar pero no pregunto porque ay, si preguntase. Y en qué quedamos, por lo demás: ¿habla o no habla?

Pasa factura Grande (y grande) a otros acontecimientos de no menos rabiosa actualidad que tuvieron lugar en el pleistoceno anterior, pero qué importa eso cuando uno está decidido a que el rencor no prescriba jamás. Dice Grande que se acuerda de una cosa. Que no nos la quiere contar también es verdad, pero acordarse se acuerda.

"Recuerdo perfectamente lo que pasó en el estadio Luis II, de Mónaco. Cuando quedaba menos de una hora para enfrentarnos al Feyenoord, con el título de la Supercopa en juego, entró Jorge Valdano a la caseta y, dirigiéndose a Vicente, le dijo: “Dígale a Fernando Morientes que no se vista porque va a ser traspasado. Es una orden del presidente y no hay vuelta de hoja”. Al conocer la noticia, la mayoría de los jugadores pusieron el grito en el cielo. Sobre todo Raúl, que para él Morientes es como un hermano. (...) Al regresar a Madrid, alguien informó a Florentino del monumental enfado que cogió Raúl y las relaciones entre los dos ya no fueron las mismas".

Yo no quiero contestar a Grande porque ay si yo hablara de Grande, pero en el supuesto de que sea cierta la historia conviene recordar que ese partido de la Supercopa se juega al borde del cierre del mercado de fichajes. A ningún club del mundo se le ocurriría poner en riesgo una operación que se está gestando alineando a un jugador con el consiguiente riesgo de lesión que desbarate la operación, pero qué importan todas estas cosas al lado de los morros de Raúl porque le hicieran esto a uno que es casi "su hermano". Nótese que la razón por la que en esta historia Raúl reacciona contra el apartamiento de un jugador para un partido no es que su ausencia debilite extraordinariamente al equipo, sino la relación personal de un delantero con el otro. Ignoro si la historia es cierta o no, pero me parece que en este caso Grande, en su no querer hablar de Florentino porque ay si hablase, a quien deja mal no es a Florentino sino a Raúl. En el supuesto, insisto, de que sea cierta esta historia que Toni Grande nos cuenta pero no nos cuenta en el que yo, si quisiera tildar a alguien de algo pero no quiero, tildaría del medio más antiflorentinista que se conoce.

Culmina Grande declarando (aquí no aclara si lo declara sin declararlo o simplemente lo declara) que Messi le gusta más que a Cristiano, cosa absolutamente legítima. Pero observen los términos: "Prefiero a Messi, sin lugar a dudas. En todos los aspectos, el jugador argentino es más completo que el portugués. Vamos, que no hay color". Prefiere a Messi, sí, pero los términos en los que realiza esta aseveración no pueden ser más cariñosos y reconfortantes con el portugués. "En todos los aspectos", dice, Messi es mejor. En el remate de cabeza, por ejemplo. En la capacidad de liderazgo cuando las cosas se ponen feas en el campo. En todos esos aspectos, el argentino es superior a Cristiano. Yo no quiero decir nada sobre lo que ha dicho Toni Grande, pero si quisiera decirlo diría que hasta el más recalcitrante culé calificaría esta declaración, en los términos en los que está formulada, de reverendísima tontería.

Pero yo no voy a decir nada porque ay si lo dijera.

 

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea