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Italia che ci piace

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Italia che ci piace

Escrito por: La Galerna16 junio, 2017
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Buenos días. Si uno lo piensa con detenimiento, son pocos los italianos que han jugado en Real Madrid o Barça, y menos aún los que han tenido una trayectoria larga y destacable en cualquiera de los dos principales equipos de España (ejem). Esto no es en sí mismo ni bueno ni malo, pero llama la atención que la impronta de la obsesión por el triunfo y la solvencia características del jugador de esos lares haya tenido tan escaso reflejo en los dos grandes clubes patrios, es decir, en el gran club patrio y el gran club de la otra patria, es decir, en el club del estado autoritario y en el club que ha sufrido la autoridad del otro estado o como quiera que haya que decir esto. Veníamos aquí a hablar de futbolistas italianos, Pep, déjanos en paz.

Fuera de laterales como Panucci o Zambrotta, cuesta recordar en la historia reciente otros italianos que hayan contribuido a hacer grande al Madrid y sustancialmente menos grande al Barça. Hombre, siempre quedará Antonio Cassano, cuya mayor aportación al madridismo fue propiciar el que nuestro Antonio Valderrama, pilar básico de La Galerna, tomara prestado el glorioso sobrenombre de Fantantonio, amén de tratarse del único caso en la historia en que un futbolista estuvo más delgado como exjugador que como jugador (¿es exjugador Cassano? Wikipedia deja abierta la incógnita de su retirada). En cuanto a Panucci, fue para el madridismo un héroe efímero: sembró la banda de infranqueable oficio, ganó la Séptima y luego se diluyó en aquella corriente de perfumes carísimos que discurría hacia el adocenamiento aún más rápido que aquellos ferraris. Antes dejó, eso sí, para la historia una peineta o butifarra en rueda de prensa que fue portada de As o Marca y todavía se enseña en las escuelas como la quintaesencia de la peineta o butifarra más ortodoxa.

Hay que fichar más italianos, Madrid y Barça, pero sobre todo Madrid, que es quien nos ocupa. Los italianos traen un peso específico simpáticamente canalla (pero, a su manera, extrañamente noble) que no tiene nadie más, brindan alegría y a la vez determinación, huelen divinamente, visten bien y suelen ser o muy guapos o muy feos, lo que genera una dicotomía muy particular, dándose la circunstancia de que los italianos feos suelen gustar mucho a las chicas también porque destilan virilidad y buen gusto. Pero ni siquiera en este capítulo hay que preocuparse porque suelen llegar ya emparejados con novias que les controlan sus escarceos nocturnos. Donnarumma es muy feo y Verrati es muy guapo, y por eso el Madrid está interesado (parece ser) en el primero mientras el Barça bebe los vientos por el segundo. Tiene todo el sentido que el Madrid quiera fichar al italiano feo porque no tiene necesidad alguna de operaciones estéticas en lo que a su fútbol y su gloria respecta, mientras que el Barça inicia un periodo donde la apariencia y la cosmética se antojan importantes para la recuperación de algún crédito balompédico.

Donnarumma está a tiro para el Madrid y se antoja a priori una buena operación, tanto si llega ahora mismo por poco dinero (acaba contrato y no quiere renovar con el Milán) como si se decide esperar al final de dicho contrato y que venga gratis en la 18/19. Descontamos que Keylor se quedará también ("yo me quedo y me como lo que venga", dijo en la noche del 3 de junio bajo las alas del dragón galés) y la dupla nos gusta para pelear el puesto. Aquí somos muy de Keylor, tanto que no nos importaría que viniera a mejorar la competencia por el puesto un proyecto de descomunal futuro (1,96) como Donnarumma.

En cuanto a Verrati, se trata de un excelente futbolista a quien ya se vinculó con el Madrid y al que se vincula ahora con el Barça porque por muy excelente que sea no parece que tuviera cabida en un medio campo donde ya están Modric, Casemiro, Isco, Kovacic, presuntamente Llorente y sobre todo Kroos, que sería su más parecida némesis. El Barça en cambio necesita con urgencia otro Xavi al que poder fichar por una ingente talegada de dinero ahora que la Masía está exangüe y encima nadie le hace caso porque para eso ha muerto el modelo para tristeza de los puristas al tiempo que los títulos han dejado de fluir por allí para rabia de los resultadistas. El fichaje de Verrati será muy bueno para el Barça con un matiz: no va a tener lugar. Como prueba de la escasa fe que La Galerna le tiene a la viabilidad de este fichaje, nuestro editor Jesús Bengoechea se compromete a colocar en su avatar en Twitter una foto de Toni Freixa durante una semana si se consuma la contratación de cara a la temporada que viene.

Pasad un buen día.