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95-68: Huracán en Málaga

95-68: Huracán en Málaga

Escrito por: Athos Dumas16 febrero, 2020
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Dedicado a Pablo Laso

Cayó la 28a Copa para el Real Madrid. El 19o título de la era Laso en menos de 9 años, a una media de más de dos por temporada. La sexta Copa bajo su reinado. Y es que un tren de mercancías - que no el AVE que suelo coger cada semana - arrolló al equipo malagueño, que ya tocaba la copa con ambas manos a falta de casi toda la segunda parte del partido. Fue merecidísimo el triunfo ya que la trayectoria blanca desde el jueves ante Bilbao Basket fue impecable. Y eso pese a no partir a priori favorito - lo era según los expertos y la mayoría de entrenadores ACB el Barça Lassa de los que fueron a ganar títulos allí, Tomic y Mirotic - , dada la irregularidad apreciada las últimas semanas tanto en Liga como en Euroliga, en buena parte causada por las lesiones de Rudy, Llull, Randolph, y el agotamiento de Campazzo y de nuestra torre Tavares.

El claro favoritismo del Madrid en términos deportivos se equilibraba en gran parte desde el principio: 11.000 contra apenas 500 en las gradas. Como es habitual, todas las aficiones en la fase final de la Copa ACB hacen un pacto de sangre contra el más grande. Y en esta ocasión no iba a ser diferente, más aún cuando el rival es el anfitrión y habitual inquilino del pabellón Martín Carpena, el Unicaja de Málaga.

Volvió Laso a descartar a Mickey, confiando nuevamente en Deck y en Thompkins como sus extracomunitarios para la finalísima. La ACB, en plena forma, volvía a poner un trío que ríanse ustedes del asalto al tren de Glasgow: Beltrán, Peruga - de nuevo el “31” de nuestras pesadillas y las de Jeff Taylor - y Calatrava.

Un rival en alza, el de los 6 españoles - Fernández, Díaz, Brizuela, Guerrero, Tamba y Carlos Suárez -, que avasalló sin piedad al Morabanc Andorra de manera similar a la que el Madrid despedazó al Valencia el día anterior. Volvió a salir el equipo madrileño con su quinteto de gala últimamente: Facu-Jaycee-Deck-Randolph-Tavares, lucha y talento a raudales. Contra ellos, Fernández-Toupane-Adams-Gerun-Thompson.

Defensas de acero para empezar y falta rápida señalada a Tavares, lo que obliga a Laso a los apenas 3 minutos a sacar a Reyes. Buenos porcentajes de triples para Campazzo, Carroll y Randolph, que ponen un 10-19 en el marcador lo que obligó a Casimiro a pedir su primer tiempo muerto. muchas pérdidas malagueñas. Y salen a escena Brizuela y el pelirrojo Díaz para tratar de mejorar en ataque. Acaba el primer cuarto con 13-26 y un espléndido Jaycee con 9 tantos.

Comenzó el segundo cuarto con dos triples de Rudy, sustituyendo a Deck. La defensa del Madrid es una mezcla mejorada del sitio de Numancia o del de Sagunto, con Tavares nuevamente en pista y con Thompkins que sale por un magullado Randolph, que se duele de un dedo tras una caída. El Unicaja tras 4 minutos tan sólo anota 1 tiro libre pese a la presencia del gigante Guerrero. Tras varios minutos de errores y sucesión de faltas, gracias a Darío Brizuela el Unicaja logra un parcial de 0-12 y pone el 26-35 en el marcador, aprovechando que Campazzo y Tavares están descansando del esfuerzo. Mientras tanto, Peruga y Cia no nos pitan una falta a favor ni por asomo, como era de esperar. Por fin, con Campazzo en pista, se frena en seco la sequía y acaba la primera mitad con un 28-43 que refleja la enorme superioridad en ataque, con Carroll - inédito en el segundo cuarto - y Facu impecables.

Una vez más, demuestran los de Laso que, incluso con escasos minutos de Edy Tavares, son el mejor equipo de Europa en defensa en cuanto están concentrados. Nuevo ejercicio coral de todo el equipo en ese sentido.

Tavares, Carroll y Campazzo siguieron machacando sin piedad el aro andaluz con unos porcentajes de acierto sobresalientes. Las ventajas rondaban cómodamente los 20 puntos y la victoria tenía un color blanco inmaculado.

Luis Casimiro no lograba en ningún momento encontrar soluciones ni en defensa ni en ataque, pese a rotar múltiples veces a toda su plantilla, totalmente superada por el ogro blanco. 42-68 a falta de un cuarto y un solo equipo en la cancha, con un Jaycee Carroll imperial anotando 20 puntos con canastas de todas formas y colores. Por el Unicaja tan solo el guipuzcoano Brizuela plantaba cara con sus 14 puntos, que acabaron siendo 20 al final del encuentro.

El festival merengue culminó en los últimos minutos, con un carrusel de triples (Thompkins, Taylor) y de mates de nuestro caboverdiano que ponían un marcador realmente lacerante para los locales, con diferencias de más de 30 puntos.

Facu Campazzo obtuvo, con todo merecimiento, el MVP de la final, con sus 13 asistencias, 13 puntos y 4 rebotes, además de 5 recuperaciones, y jugando más de 30 minutos a un nivel estratosférico.

Triunfo de un equipazo de leyenda, con todo remando para el mismo rumbo y aportando una y otra vez alegrías a todo el madridismo. Esto no para.

Pablo Laso ya está por méritos propios a la altura de los mejores entrenadores del Madrid en toda su historia, y con grandes posibilidades de dejar corto el palmarés de dos mitos como Pedro Ferrándiz y Lolo Sainz. Para Laso dedico esta modesta crónica express, deseando seguir disfrutando mucho más tiempo de su magisterio sublime.