Las mejores firmas madridistas del planeta

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Histeria

Escrito por: La Galerna5 marzo, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. Ayer el Barcelona dio un golpe casi definitivo a la Liga en un partido en el que no pasó absolutamente nada salvo un magistral lanzamiento de falta de Leo Messi. La primera parte fue blaugrana, pero sin ocasiones, mientras que la segunda se tiñó de rojiblanco, aunque igualmente sin ocasiones. Un tostón importante de esos que sólo se denuncian cuando participa el Real Madrid. Lástima que dimitiéramos tan pronto en esta Liga y no podamos aprovecharnos de choques como el del Camp Nou. No podemos negar que nos da mucha rabia cómo nos hemos ido del campeonato sin casi presentarnos al mismo.

Pero el 'Portanálisis' no gira en torno al Real Madrid liguero y tampoco al bajo nivel visto entre Barcelona y Atlético de Madrid. Lo queremos enfocar sobre la histeria que se vivió en el Camp Nou ante cada decisión de Gil Manzano, quien, por cierto, realizó un arbitraje excelente.

Lo ocurrido en el estadio blaugrana es culpa casi exclusiva de la prensa, que ha permitido que el Barcelona y el barcelonismo se crean intocables. Les pitan un penalti en contra después de dos años y ahí tienen el aparato mediático haciendo un ruido ensordecedor durante dos días completos. ¿Conclusión? Un ambiente histérico en el Camp Nou, algo totalmente surrealista si nos atenemos a lo que viene disfrutando el Barça en el aspecto arbitral durante los últimos años.

Podemos decir que lo de este domingo tuvo bastante de vergüenza ajena. Gente llevada por la ira pidiendo tarjetas como el que pide naranjas en la frutería, insultando y vomitando odio en cada acción, pitase o no Gil Manzano. Hoy, la prensa, cómplice de este escenario absurdo, guarda silencio, consciente de que tanto en Madrid como en Barcelona han convertido a los culés en seres privilegiados que sienten, además, que pueden volverse contra todo y contra todos en cuanto ven algo que no es de su agrado.

Hubo dos jugadas que resumen a la perfección todo lo que estamos hablando. En la primera, Messi llega tardísimo a un balón dividido y se lleva por delante a un rival. Falta clara y amarilla más clara todavía. El Camp Nou entró en cólera y algunos sacaron incluso pañuelos. "Creo que Messi va al balón y se encuentra con la pierna del contrario", comentaron durante la retransmisión. La periodista Carme Barceló dijo, en su cuenta de Twitter, que mostrarle una amarilla a Messi era sinónimo de cargarse el fútbol. Nos hemos vuelto todos locos.

En la segunda jugada, Giménez despeja un balón dentro del área y el Camp Nou, puesto en pie y a punto de caer, pide penalti como si fuera la final de la Copa de Europa y estuviéramos ante la última jugada con 0-0 en el marcador. Ernesto Valverde se comió al cuarto árbitro y los jugadores levantaron los brazos dando saltos como si les estuvieran atracando. Si ya resultaba ridícula la imagen sin ver la repetición, imagínense tras comprobar que no hay absolutamente nada.

Al final el Barcelona ganó y nadie habla hoy del esperpento vivido en el Camp Nou y de esa histeria que rodea a los culés porque la prensa les ha hecho creer que pueden tener barra libre en el fútbol español. Qué mala pinta tiene esto...