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La hemeroteca más tronchante del mundo

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

La hemeroteca más tronchante del mundo

Escrito por: La Galerna27 abril, 2016
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Hola a todos. El hazmerreír de Europa, el equipo que tira millones a la basura, el que no compite, el que es puro marketing, el que carece de proyecto deportivo, se encuentra desde ayer (además de peleando la Liga a falta de tres jornadas) a tiro de una victoria (holgada o no, vale cualquier triunfo) de disputar la décimo-cuarta Final de Copa de Europa de su historia. El marcador cosechado en Manchester tiene su peligro, porque un gol de los hombres de Pellegrini nos obligaría a marcar dos, pero sólo resta confiar en que se mantenga la solvencia mostrada anoche (esa solvencia que tanto tiene que ver con el tan manido concepto de competitividad, al cual por fin parece que nos acercamos)... y en que se recupere Cristiano, claro. Esta última variable, de producirse, terminaría por aplacar casi por completo el tímido atisbo de inquietud que, tras ver el partido de ayer, aún nos disturba.

as.750 (80)"Ahí estuvo", dice As, y dice bien aunque también estuvo en el cabezazo de Jesé al larguero y en las dos jugadas dudosas (más que posibles penaltis en el área del City) que nuestro amigo BarÇakir (así se le conoce en los mentideros desde que pitó la última Final de Champions) ignoró con denodado aparato gestual ("levántese, oiga") y cara de enfado funcionarial. La eliminatoria estuvo en el remate de Pepe salvado por Hart. "La que falló Pepe", decía en su edición online la Ouija de ayer tras el pitido final, como si el central -que se destapó con un partido homérico para deleite de sus odiadores- hubiera tenido tiempo y espacio para driblar a Hart en una baldosa y marcar de vaselina sobre el defensa que le estorbaba.

Pepe no fue el único que hizo un partido colosal. Todos los nuestros rayaron a un gran nivel, en términos de entrega y seriedad, durante los noventa minutos, y en términos de juego ofensivo desarbolaron al City en el último tercio con un punzante Carvajal, un incansable Marcelo, un insistente Bale, un brillante Luka (pero esto ha dejado de ser noticia) y la pujanza de la gran sorpresa de la temporada, para casi todo el mundo aunque no para nuestro amigo Hugues: Lucas Vázquez, señores. Queda el sabor amargo de volver sin ese gol que lo dejaría todo más encarrilado, pero aun así todos los pronunciamientos están a nuestro favor.

marca.750 (91)Nos dice Marca que ese gol (el de Pepe, que también llega a esta primera plana) lo marcará el Bernabéu, ejercicio de prospección al futuro que contrasta con la parte de abajo de la portada.

Ya les hemos dicho a los amigos de la Hernia que no nos gusta nada, estéticamente hablando, esto de dividirla en dos, dedicando parte al Madrid que ya jugó y parte al Atleti que aún no lo hizo. Hoy el efecto resulta más raro aún porque el Atleti tiene una cuenta pendiente con el Bayern desde antes de que hubierais nacido muchos de vosotros, lo que tiene como consecuencia la desconcertante nueva pelambrera de Giménez (a la derecha del todo entre los que están en cuclillas), el novedoso mostacho de Griezmann a su lado y el más recatado aspecto de Carrasco, de pie entre ambos. Hay que señalar, eso sí, que Godín (también de pie a la derecha del todo) no ha cambiado un ápice y sigue con la misma cara de oficinista de Montevideo, dicho sea con todos los respetos. Un poco más de patilla, si acaso.

El hecho es que el Atleti parece tener una deuda con la Historia y la quiere resolver. Nada que objetar. Empecemos por intentar saldar lo de los setenta para acabar intentando saldar lo de hace dos años. Cuidado, porque (primero) una hipotética Final contra el Madrid sería un doble o nada y (segundo) tienen antes que cargarse al gran favorito de la competición, nos pongamos como nos pongamos.

mundodeportivo.750 (86)

sport.750 (87)Lo que hoy constituye una verdadera delicia es el solipsismo culé. Ya lo era ayer, pero hoy se antoja más disfrutable, más hilarante si cabe. El espacio que los rotativos catalanes dedican a un partido que ayer presenciaron millones y millones de personas es similar en sus reducidísimas dimensiones al que le daban ayer, pero hoy el pánico ante la idea de que el Madrid pueda jugar la Final de Milan acrecienta el tinte bochornoso con que intentan ningunear este hecho. "Fútbol mediocre", dicen los de Mascaró, mientras el diario de Godó, Grande de España, habla de un partido "indigno de una semi europea". Todo muy en consonancia con el modo de curarse en salud tuitera que ayer exhibía un destacado periodista catalán: "La Champions no siempre la gana el mejor equipo". Prepáranse, porque no es que vaya a volver, sino que ya ha vuelto el fútbol que gana o que pierde según el que gane o pierda (respectivamente) sea el Barça, o mejor aún, como ahora, según juegue el Barça o no (respectivamente) la Final de la competición que sea. Prepárense porque no es que vaya a volver sino que ya ha vuelto la necesidad de practicar un fútbol que "quede en la retina de los aficionados" por encima de la importancia de ganar. Prepárense porque no es que vaya a volver sino que ya ha vuelto, con su disfraz de camuflaje, nuestro adorable amigo "el marcador impostor", que extiende su influjo hasta las finales impostoras y las semifinales impostoras.

Ahora pasará lo que tenga que pasar. El Real Madrid está en disposición de dar pie a la hemeroteca (Twitter incluido) más tronchante del mundo, repleta de meses y meses de citas de iluminados (del rinconcito y de lo que no es el rinconcito) dando por muerto al equipo y mofándose de sus desgracias. Aun si al final nos quedáramos en blanco, el viaje habrá valido la pena, porque la situación en que se halla el equipo ya les desacredita por completo.

Lo que nos estamos riendo no tiene precio.

Para todo lo demás, las portadas.