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Gracias, Atleti

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Gracias, Atleti

Escrito por: La Galerna21 febrero, 2019
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Buenos días. Es de bien nacidos el ser agradecidos. La Galerna nació madridista y por tanto nació bien, lo que inevitablemente nos convierte en gente bien dotada para la gratitud. Simeone, por su parte, considera que es su equipo el que está bien dotado, y lo escenifica con gestos de exquisito buen gusto. Recordemos cómo, en el día de su estreno frente a la prensa, Solari dijo que el Madrid jugaría con dos cojones. El ejército de monjas invariablemente antimadridistas que vela por el señorío del club de Concha Espina le afeó este lenguaje hereropatriarcal. No parece que la prensa le esté afeando al Cholo, en cambio, el gesto de bruñebolas con que obsequió a la parroquia. No nos consta, en cambio, que se le aplaudiera por él en la rueda de prensa, como se le aplaudió en Lisboa por intentar pegar a un chaval de diecinueve años llamado Varane. No se le aplaudió ayer. Mal ahí. La testiculina oral de Solari debe ser severamente criticada, no son formas. La testosterona gestual y a dos manos de Simeone debe sin embargo ser loada sin descanso por cuanto es la testosterona del pueblo. Simeone hizo un gesto similar al que hacen Jesús Quintana y su compañero de bowling Liam para dar lustro a las bolas en El gran Lebowski, y eso en cambio está muy bien. Es lo que tiene ser el Cholo: te pasaste lo heteropatriarcal, viste.

Pero decíamos que hay que ser agradecidos, y La Galerna cree hablar legítimamente en nombre de muchos madridistas si hoy honra al Atleti por quitarnos (falta la vuelta, pero todo parece decidido) de en medio el muy incómodo escollo de Cristiano. Gracias, Atleti. Porque ese hombre al que ayer insultabais llevados de vuestro proverbial antimadridismo es en realidad, a día de hoy, la gran amenaza para el madridista. Ese hombre al que ayer llamabais de todo desde la grada (y de forma masiva: desde maricón a estafador, pasando por puta) es el gran miedo del madridismo. Gracias a vosotros (gracias, gracias) ya casi hay que hablar en pasado: ERA el gran miedo. No nos cabe la gratitud en el pecho como a Simeone no le cabe el esmegma en las gónadas. Hay cosas que no dan más de sí.

El Madrid ganó ayer porque tenía que ganar. El partido era un WIN WIN perfecto para el madridismo. Sucediera lo que sucediera, todo estaba bien. De manera que lo que sucedió está fenomenal. Esto que decimos es una cosa filosófica diametralmente alejada de los cojones y por tanto, quizá, no del todo digna de aplauso. Al Atleti hay que aplaudirle siempre, pero sobre todo cuando es visceral. Simeone lanzándose a sacudir a Varane o tocándose los huevos, Cerezo abandonando el palco porque le anulan a Morata un gol dudoso (que luego fue convenientemente compensado por otro ilegal de Giménez), Juanfran o Thomas repartiendo estopa como descosidos... Es el pueblo hablando y el pueblo siempre habla bien, cojones ya.

Pero hablábamos del agradecimiento. La Galerna agradece al Atleti que (casi) le haya quitado de encima al madridismo la sombra de enfrentarse a su otrora gran estrella y uno de los más grandes de su Historia. Es un alivio. Gracias, Atleti. Era un WIN WIN que se saldó acaso, siendo fríos, con el mejor WIN posible de los dos.

Por lo demás, el hecho de que fuera un WIN WIN no implica que le arrendáramos la ganancia a ningún madridista que se sentara a verlo. Se trató de un ejercicio avanzado y pétreo de siderurgia posmoderna que ganó uno de los dos equipos merced a sendos líos en el área rematados por sendos defensas. Mejor así, por cuanto el Atleti presume de consistir en eso y está bien que pueda presumir de algo de vez en cuando. Entiéndasenos: de sus cojones ya presume siempre y de manera explícita, si bien no tanto como la exhibida ayer por Simeone que fue más táctil, más desinhibida aún de lo habitual. Tras el pormenorizado tocamiento de ayer, el planeta ya conoce hasta el último intersticio de las rugosidades escrotales del Cholo. Si algún día (Dios no lo quiera) le vemos desnudo, no habrá por ahí (sí, por ahí) lugar alguno para la sorpresa.

Felicitamos, pues, no sólo al Atleti. Felicitémonos los madridistas por el favor que ayer nos hicieron los atléticos. Y felicitémonos todos porque ya estamos un poco más cerca de desayunar cada mañana, junto al café y las tostadas, los siempre revueltos huevos del Cholo.

-Les falta un poco de sal, ¿no?- pregunta Antón Meana.

-Para mí están en su punto- responde con arrobo Fernando Burgos.

Gracias, Atleti.