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El gozo y el flagelo (Un año de La Galerna)

El gozo y el flagelo (Un año de La Galerna)

Escrito por: Jesús Bengoechea21 mayo, 2016
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La Galerna cumple un año. Esto se dice muy fácil pero es largo y laborioso (tan largo y laborioso como un año) decirlo sin que sea mentira. No nos va mal para ser un medio cuyo transparente sesgo (el madridismo) ha movido a algunos periodistas deportivos a llamarnos ultras y cuyo afán de excelencia (la sintaxis) ha movido a los ultras a llamarnos de todo. Unos y otros parecen creer que les estamos quitando algo, y no es de extrañar cuando cometemos crímenes tan horrendos como citar a Proust en la crónica de un partido contra la Roma o remover Roma con Santiago para que nos reciban Arbeloa o Gento.

Nuestras entrevistas, ya que estamos, han sido un componente esencial en el éxito cosechado hasta la fecha. Nuestro único mérito en las mismas ha sido el haber sido lo suficientemente pesados como para conseguirlas siendo un medio jovencísimo, fruto del entusiasmo y el dinero invertidos por un simple socio del Madrid. (Esto último hay quien no se lo cree y hace muy bien porque es de todo punto imposible). La gran acogida de estas charlas con celebridades hay que ponerla en el haber, precisamente, de personas tan ilustres y generosas como para darnos su tiempo y contarnos que Juanito nunca criticaría al Madrid públicamente (dijo Santillana) y que Del Bosque hace bien en criticar al Madrid (Fernando Hierro vino a decir). A todo esto, Fernando Romay recela de los arbitrajes europeos que sufre el Madrid de baloncesto y Joaquín Leguina recela de nuestro presidente, aunque le perdona casi todo porque nos trajo a Zidane.

El recelo y la crítica son, por cierto, los valors inspiradores del Portanálisis, otra de nuestras fortalezas y señas de identidad. El que Marca no vaya a reconocerse públicamente nunca en lo de Hernia Chronicle, ni As en lo de Ouija Daily, ni Mundo Deportivo en lo de Diario de Godó, Grande de España, ni Sport en lo de Único Periódico Deportivo Que No Recogió En Portada El Atentado Contra Una Peña Madridista En Irak, no implica que muchos de los periodistas más relevantes en todas esas redacciones no sigan con inconfesada atención las puyas que no tenemos más remedio que asestarles a diario. Ellos nos leen, como también el resto de vosotros, en la búsqueda de ese atisbo de lucidez e ironía que no siempre conseguimos hacer brillar, suponemos. La conciencia, en cualquier caso, la tenemos tranquila, porque el esfuerzo heroico de intentar alumbrar cada mañana un texto ocurrente tomando como base las primeras planas de los cuatro principales diarios deportivos nacionales no está (os lo aseguro) pagado con dinero. Vaya desde aquí mi homenaje a Rafa Moreno (@rafamoregu) y Andrés Torres (@atorresrubio), portanalistas excepcionales. (Yo también escribo algunos pero no los suficientes como para tener la arrogancia de brindarme un homenaje ni lo suficientemente buenos como para esquivar el rubor de confesar quién está detrás de cada uno de los PAs, como familiarmente les llamamos. Quede la autoría de cada texto en el terreno de la especulación, casi como el fichaje del Kun Agüero que el club de nuestros amores ejecuta verano tras verano).

Homenaje también, y muy sincero, el que desde esta columna quiero brindar a los más de cuarenta colaboradores que con su talento os han hecho reflexionar, reír o llorar (de todo ha habido, a veces en revoltijo) a lo largo de estos doce meses. Algunos de ellos, los más habituales, son ya amigos para siempre, o eso quiero pensar. Bien mirado, y si me permitís este apunte personal, yo creé La Galerna para profundizar en la amistad, aun cuando no me diera cuenta de que eso es lo que estaba haciendo. No me daría cuenta, ya digo, pero vaya si lo conseguí. Al final va a ser verdad que el fútbol, incluso para quienes no lo hemos jugado decentemente en nuestra vida, es factor de unión de espíritus.

No quiero destacar a ninguno de esos amigos porque empezar equivaldría a no finalizar, pero tampoco puedo dejar de abrir un apartado especial para Francis García, Hechi (@diosamaracana). Hay gente más papista que el Papa y galernautas más galernistas que la propia Galerna, y la implicación personal de Hechi a lo largo de este año ha superado cualquier previsión, tanto en el manejo de las redes sociales como en su aportación en las entrevistas o en cuestiones de índole, digamos, estratégico. Mi gratitud a Hechi no tiene límites. Gracias por tanto y de corazón.

Gracias también, por mucho que suene más tópico que el dicho según el cual el fútbol le debe una Champions al Atleti (ninguna frase en la Historia se ha convertido tan rápido en un cliché), a todos vosotros, queridos galernautas. No pecaré de soberbio -porque en el éxito de La Galerna sólo tengo una mínima parte- si reconozco la consciencia de que nos hemos convertido en algo levemente importante para vosotros. Ello me colma de orgullo y al mismo tiempo, qué queréis que os diga, no me hace mucha gracia teniendo como tengo cierta aversión a la responsabilidad. Es así cómo La Galerna, parafraseando lo que a Truman Capote le pasaba con su escritura, representa mi gozo y mi flagelo continuo. ¿Tendré la cara dura de ir de mártir?

No. Lo he pasado en grande en este año y no pienso deponer mi actitud. Viva La Galerna, carajo.

Gracias por todo, amigos, y Hala Madrid.

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea

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