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El golf está matando a nuestra juventud

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El golf está matando a nuestra juventud

Escrito por: La Galerna26 febrero, 2019
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-Hijo, dime la verdad. ¿Has estado viendo golf?

-Qué va, mamá. No te preocupes. Ya solo veo porno hardcore.

-¿Estás seguro? ¿No me mientes?

-Sí. Tranquila. Mira, te muestro mi suscripción a youporn, subsección mascotas, para que te quedes tranquila.

-A ver. Ay, hijo. Menos mal. Qué peso me quitas de encima, de verdad. Te veía tanto tiempo ensimismado con el móvil que pensaba que habías vuelto otra vez a las andadas. Tu tutor tenía sospechas parecidas y me había advertido.

-Podéis estar tranquilos los dos. No he vuelto a ver ni un solo campeonato desde aquella vez. Para desintoxicarme, veo estas películas. ¿A que son bonitas? Esta se titula “El caballo percherón y su indómita erección”.

-Ya veo. Qué bonitas imágenes. Ay, hijo, menos mal, qué tranquila me dejas.

Buenos días. En sus destacados de la izquierda, el diario As da buena muestra de la alarma social que sigue despertando ese golf que está intoxicando a nuestra juventud. “(Bale) llegó a Orriols viendo un torneo de golf en el móvil". Es devastador. ¿A qué nuevas cotas de destrucción personal llevará esta plaga a las nuevas generaciones? Resulta significativo y doloroso que una figura pública como Bale ofrezca tan pésima imagen para los niños, sumido en esa espiral de perdición llamada golf que muy bien puede llevárselo por delante como ya ha hecho con tantas otras personas en la flor de la vida que vinieron antes que Bale. Si al menos le diese a la cocaína, que le espabilaría un poco y le quitaría el empanamiento... Pero no. De entre todos los modos de autodestrucción que se le presentaban al galés, éste tuvo que elegir aquél cuyos efectos son más nocivos para nuestros jóvenes y jóvenas.

Lo repetimos, para que quede plena constancia de la gravedad de los hechos, y lo pondremos en mayúsculas para que luego nadie diga que no advertimos de que el expresito coletil se había echado al surco: BALE LLEGÓ A ORRIOLS VIENDO UN TORNEO DE GOLF EN EL MÓVIL. Insistimos. Bale llegó viendo un torneo de golf. Pero no en cualquier dispositivo, sino (lo que es mucho peor) en el móvil. Lo reiteramos: EN EL MÓVIL. Y no llegaba a cualquier parte, no. Llegaba a Orriols. A ORRIOLS. ¿Cuál será la próxima felonía del chilenitas? ¿Cuánta depravación piensa seguir tapando impunemente a base de goles en Finales de Champions y de otros títulos, que a su vez tanto ocultan también?

Hay otro punto de conflicto en el recuadro de la izquierda, todo sobre Bale, que no nos puede mover a mayor escándalo. Por si no fuera suficiente con lo del golf, que tantas víctimas se ha cobrado ya en esta sociedad enferma de handicaps y birdies, resulta que Bale está enfadado porque sus compañeros han hablado con la prensa de su vida privada (de la de Bale). Es el acabóse. Como si sus compañeros no estuvieran en su perfecto derecho de hablar con quien quieran (cuánto más con la prensa) de la vida de Bale, como si no tuvieran toda legitimidad para reírse de él con cuantos plumillas quieran ("le llamamos el golfista jijijiji"). Faltaría más. ¡Y el tipo se enfada! Es absolutamente intolerable. Como solicitaba ayer Pedrerol, échale, Florentino. Pero no del Madrid. Échale de España y de Europa. Seguro que es uno de esos racistas que ha votado Brexit, de hecho. De un tipo que llega a Orriols (¡a Orriols!) viendo un campeonato de golf en su móvil puede esperarse cualquier cosa, literalmente.

Ahora en serio. Bale estuvo mal, muy mal esquivando el abrazo de Lucas Vázquez tras su gol. También estuvo muy mal con el corte de mangas (?) del Wanda. Hay que denunciarlo y debe pagar por ello. Si está enfadado porque no es titular, que se esfuerce más para llegar a serlo. Por lo demás, que vea golf en el móvil o pressing catch en la tablet; que hable español o yoruba; que salga a cenar con sus compañeros o se quede en casa con su familia; que pase los ratos libres en el Prado, en Cardiff o en la isla de Pascua. Que viva su vida como le salga de los mismísimos bollocks mientras cumpla con profesionalidad, y que le dejen en paz. Que pague por sus últimos errores, que son innegables, y que después le dejen vivir todos: la prensa, sus compañeros y las sociedades más o menos secretas que se establecen en ocasiones entre ambos. Y, si Solari considera apropiado ponerlo a jugar mañana, en el partido más importante del año hasta la fecha, que lo haga. Es buenísimo y no ha matado a nadie. Cansa tener que repetir ambas evidencias.

La prensa catalana, por su parte, prepara el partido de Copa con sus dosis de maledicencia y manipulación acostumbradas. Producen un poquito de repelús, sí, pero una cosa os decimos: al menos, que se sepa, ni Mascaró ni Folch ni Aguilar ni ninguno de esos ve torneos de golf en el móvil. Jamás. Mucho menos cuando llegan a Orriols.

Pasad un buen día.