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En busca del gol legendario de Alfredo Di Stéfano

En busca del gol legendario de Alfredo Di Stéfano

Escrito por: David Mata26 julio, 2019
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Cuando a Di Stéfano le pedían que indicase que cual había sido su mejor gol citaba el escorpión que le metió a Bélgica en 1957.

- Creo que fue el mejor gol de toda mi carrera y nunca lo he podido ver. Ni siquiera tener una foto. (Alfredo di Stéfano)

 

Ciertamente el gol debió de ser espectacular, porque sigue generando literatura a pesar de que no existe ni una sola prueba gráfica de cómo se produjo. Lo que sí existen son imágenes del del escorpión que le metió al Valladolid en el Viejo Zorrilla (1954), aunque Di Stéfano aclaraba que ese no tenía tanto mérito porque fue rematado a menor velocidad.

También circula una imagen del set fotográfico que un medio francés [1] le realizó buscando reproducir la belleza de aquel momento, así como una escena de la película "La Saeta Rubia" (1956) en donde, rodeado de niños,  da varios toques al balón y acaba metiendo un gol acrobático de taco sensacional.

La fama del escorpión belga provocó que en 2016 el programa Premium Sport de Mediaset Italia confeccionase una reproducción de este gol desvanecido. E incluso se cuenta que Di Stéfano tenía por costumbre preguntar a los equipos de televisiones extranjeras, por si alguien alguna vez había llegado a ver el gol en alguna cinta perdida [2].

Sin embargo, este escorpión no es el gol misterioso del que vamos a hablar. Lo que hoy nos ocupa es el milagro cotidiano de lo distefanesco: El gol de campo a campo. Durante décadas se ha hablado del Di Stéfano omnipresente y para caracterizarlo se describía frecuentemente mediante una acción característica:

 

"Alfredo salvaba goles en su propia portería y los metía en la portería contraria". (Jorge Valdano)

 

No obstante, una duda me carcomía. ¿Se trataba de una exageración que reunía en una sola anécdota dos situaciones distintas -para ayudar a entender su movilidad exagerada y mentalidad operaria- o realmente esa acción continuada se produjo en alguna ocasión? Así que durante años fui reuniendo anécdotas y frases como si estas fueran las piezas de un rompecabezas.

Por ejemplo, descubrí que el veterano periodista argentino Bruno Passarelli, quien tiene un blog fantástico titulado "Fútbol, Fierros y Tango", escribió de Di Stéfano: "Tanto armaba el funcionamiento defensivo de su equipo como su lanzamiento al ataque. Y tanto evitaba un gol en su arco como, de contragolpe, lo convertía en el de enfrente".

También en el número 4005 de la revista argentina El Gráfico describían a la Saeta diciendo que era un "formidable todocampista que quitaba pelotas junto a su arquero, salía armando el juego de su equipo, cruzaba todo el terreno como una exhalación y aparecía frente al arco contrario para clavar la estocada decisiva y levantar el alarido sublime del gol".

Incluso hubo un ex-compañero de Di Stéfano, el gallego Veloso, que se animó a describir la jugada de un modo poco frecuente, invirtiendo las situaciones: " Ni hay, ni hubo ni habrá otro como él. Lo mismo anotaba un gol que a la jugada siguiente estaba evitando otro en la línea de meta de su propia portería".

El concepto aparecía con cierta frecuencia, de hecho, Valdano en su libro "Fútbol: el juego infinito" bromeaba sobre ello escribiendo que parecía que todos los que le rememoraban se hubiesen puesto de acuerdo en repetir la misma frase: "Salvaba un gol en su portería y en la jugada siguiente marcaba un gol en la portería contraria".

Pero las dudas continuaban. ¿Que existiese ese cuórum no resultaba sospechoso? ¿Se trata pues de un mito? Todo seguían hablando de un gol genérico, pero lo que estaba buscando era uno particular. Un gol con fecha, estadio y rival. Y por desesperación incluso busqué en el lugar más insospechado a la hora de encontrar datos de garantías. Las secciones de comentarios de los artículos en Internet. El reino de la anécdota sin contrastar.