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Florentino Pérez sabe mucho de fútbol

Florentino Pérez sabe mucho de fútbol

Escrito por: Fred Gwynne22 septiembre, 2019
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La llamada me pilló una vez más en el Camino de Santiago, en la larga recta que va desde Villalcázar de Sirga a Carrión de los Condes, con la mochila a la espalda y mi Credencial de Peregrino en el bolsillo.

-Fred, soy Rubiales, Luis Rubiales. ¿Tienes un minuto?

Reconozco que al oír su voz me quedé paralizado. No todos los días recibía uno la llamada del Presidente de la Federación Española de Fútbol.

-Sí, claro -dije quitándome la mochila y apoyándola en el borde del camino. ¿Qué se le ofrece?

-Tutéame, por favor. Me gustaría hacerte una propuesta. Me ha dado tu número mi amigo Florentino, dice que eres el mejor AIC de Europa.

-Bueno, se hace lo que se puede -dije hinchándome como un pavo.

-Nada, nada, no seas modesto, Florentino me ha enseñado tus innovadoras tácticas y tengo que reconocer que el “Robocop” y el “Círculo Mágico” representan los mayores avances en el fútbol desde las estrategias puestas en práctica por Arrigo Sacchi. No he visto nada igual. En fin, iré al grano: la RFEF, en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, va a organizar un Curso Global de Formación de Fútbol destinado a los Presidentes de los Club más importantes de Primera División. Nos gustaría que fueses tú el que lo dirigiese. ¿Qué te parece?

-Bueno, necesitaría más detalles, fechas, temario… -contesté ganando tiempo para recuperarme de la sorpresa.

-Por eso no te preocupes, te mando toda la información por WhatsApp ahora mismo. Nos hemos dado cuenta de que la mayoría de los Presidentes no tienen ni idea de fútbol. Dirigen equipos con cientos de millones de presupuesto y apenas saben distinguir un lateral de un extremo. Conocen lo básico y con lo básico no vamos a ningún lado. Nuestra idea principal es modernizar el fútbol español, hacerlo más competitivo y para ello necesitamos que se modernicen todos sus estamentos. Como es lógico hemos decidido empezar por los Presidentes, y ahí es donde entras tú: necesitamos que seas el director de todos los cursos, que contrates a los ponentes adecuados para cada temario, que supervises las clases, en definitiva: queremos que lleves adelante este proyecto y lo aglutines con tu buen hacer. Los prestigiosos Cursos de Verano están hechos para ti, será solamente una semana, del 7 al 14 de Agosto. ¿Estás disponible? ¿Te apetece hacerlo?

Me apetecía muchísimo. ¿La Galerna diciendo que no a Santander, a la tierra de Gento? Imposible. Yo ya me imaginaba en el Palacio de la Magdalena por la mañana y bañándome en la playa de Los Molinucos por la tarde.

-Sí, lo haré, mándeme toda la documentación para que la vaya estudiando. Intentaré salir hoy mismo. Le llamaré desde allí.

Seis horas más tarde, sentado cómodamente en un autobús dirección Santander, leía el temario que me había enviado Rubiales:

  • Máster en Dirección, Metodología y Análisis en el Fútbol.
  • Las finanzas sostenibles en el deporte y su importancia en el futuro de la economía.
  • Máster en Dirección de Canteras y Formación en el Fútbol Base.
  • Fútbol y Desarrollo Sostenible: compromiso y realidad emergente en un mundo polarizado.

No es que yo tuviese nada en contra de aquel temario, pero no acababa de verlo, veía poca miga, poca sustancia, no sé, llámenme quisquilloso, o profesional, lo que prefieran. Ser el mejor exigía dar lo mejor. Uno no había recorrido el tortuoso camino de la calvicie para conformarse con medianías. Remodelé el temario y lo adapté a las últimas (y desconocidas por el gran público) tendencias del deporte mundial

1) INGLÉS (DI)SIMULADO.

2)  SOBORNAR ÁRBITROS: EL MÉTODO JEEVES.

2+1) TÁCTICAS Y LIBRE ALBEDRÍO

4) FLORENTINO: EJEMPLO Y PRÁCTICA DE LA       EXCELENCIA.

Con estos cuatro temas la modernización de los Presidentes estaba garantizada. Vista la dificultad para encontrar ponentes que dominasen aquel complejo temario, opté por dar yo mismo todas las clases y embolsarme íntegramente los emolumentos que Rubiales había destinado a los Cursos de Verano. Aunque pueda parecer mentira, los Analistas Internacionales Calvos también tenemos que comer.

He de reconocer que nunca había impartido ninguna clase, así que decidí inspirarme en Don Victoriano, Este me había dado clase en sexto de EGB y había marcado (además de mis mejillas) mi vida con sus enseñanzas. Comencé preparando la clase tal como la recordaba. Instalé una tarima, subí una mesa y una silla, coloqué una pizarra y, encima de ella, centrado, presidiendo toda la clase, un crucifijo que recordase a mis alumnos que, aunque yo no les vigilase, Dios no les iba a quitar la vista de encima. Frente a la puerta de entrada, para que todos reparasen en ella, la mítica foto de Di Stéfano celebrando un gol ante el Vasas de Budapest, y al fondo, detrás de los alumnos, una foto a tamaño natural de Florentino Pérez sonriendo. Para que no faltase detalle dejé estratégicamente apoyada, a la vista de todos mis alumnos, una vara de avellano en un costado de la mesa.

Con todo preparado me dispuse a recibir a los Presidentes.

Los primeros que llegaron fueron los del Valencia, Sevilla y Atlético de Madrid. Lo hicieron en grupo, charlando animádamente. Al ver la foto de Di Stéfano, callaron, se miraron extrañados y empezaron a cuchichear. En ese momento les di los buenos días desde la tarima, señalé con la vara las mesas que debían ocupar y les hice una seña para que se sentasen. Obedecieron sin rechistar.

Florentino no tardó en aparecer, en cuanto le vi, bajé de la tarima, me acerqué hasta él y le di un gran abrazo. Escuché varios silbidos y noté un ligero cosquilleo en la nuca, cómo si los ojos de varios Presidentes se clavaran en mí. Para evitar cualquier tipo de recelo, desconfianza o trato de favor, actúe siguiendo las sabias enseñanzas de Don Victoriano: me subí de nuevo a la tarima, elevé la vara al cielo, y la descargué con toda mi fuerza contra la mesa. El restallido sonó tan fuerte que Cerezo, que se había sentado en primera fila, dio un bote en su asiento.

-Han venido aquí a aprender. Y si de alguien tienen que hacerlo es de Don Florentino Pérez. Los demás sois unos mindunguis, buscáis la fama, pero la fama cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagar…con sudor -dije mientras les señalaba teatralmente con la vara.

-¿Esa frase no es de la serie "Fama"?

-Ya salió el listo, usted a lo suyo, Señor Castro.

Una vez repuesta la tranquilidad, me acerqué a la pizarra y escribí la fecha y mi nombre.

-Me podéis llamar Don Fred, o Señor Gwynne, como prefiráis. Todos los días pasaré lista. Quiero todas las faltas justificadas y firmadas por vuestros padr…bueno, quiero todas las faltas justificadas. Si queréis preguntar algo podéis levantar la mano. ¿Alguna pregunta?…

El Presidente del Athletic levantó la mano tímidamente.

-¿Puedo ir al baño?

-Hombre, Elizegi, ¿ya? pero si acabamos de empezar, venga, va, no tardes.

-¿Vamos a hablar de fichajes? -preguntó Bartomeu.

-Claro, hablaremos de todo un poco, fichajes incluidos. De momento, hoy aprenderemos un idioma…

 

INGLÉS (DI)SIMULADO.

Vamos a comenzar estas jornadas hablando de un tema que, a pesar de la poca trascendencia que se le da en muchos equipos de la Liga, tiene una importancia capital en el mundo del fútbol. Hoy en día un Presidente que no sepa inglés es tan inútil como un delantero que no meta goles o un portero que no los pare. El inglés es fundamental, es el idioma de los negocios, de las reuniones, de los fichajes, de la FIFA, del mundo. Desgraciadamente, o afortunadamente, como muy pronto comprobarán, nadie sabe inglés, solo cuatro gatos que normalmente son ingleses y no han tenido que estudiarlo. Así cualquiera, dirán. Y llevan razón. Ser inglés y hablar inglés no tiene mérito, es como ser de Albacete y hablar español, una redundancia.

Con mi Método de Inglés para Presidentes (MIP) aprenderán Inglés (di)simulado sin apenas esfuerzo y en una sola lección. Lo importante no es el idioma, lo importante es aparentar que se domina, eso les dará más prestigio, les colocará en posición de ventaja en cualquier negociación. Tienen que aprenderse 25 palabras, nada más, con 25 es más que suficiente. ¿Y de dónde sacamos esas palabras en inglés si no sabemos inglés? se preguntarán con razón: del traductor de Google, señores, del traductor. A veces las soluciones están más a mano de lo que parecen.

Veamos un ejemplo práctico. Tomen nota. Estas palabras serán sus mejores aliadas:

 

Ahí lo tienen, con esto van al fin del mundo. Se aprenden estas palabras y ya saben Inglés (Di)simulado. No necesitan nada más. En cuanto se las sepan de memoria pueden utilizarlas  sin medida, a lo loco, mezclándolas, repitiendo varias veces la misma, es igual, pueden usar las que les apetezcan y decir lo primero que se les ocurra.

Imaginen que están en una reunión de la FIFA, hay directivos, gerifaltes, presidentes, medios de comunicación. Ustedes se acercan a cualquier corrillo y sueltan tranquilamente:

-Very signing fifty fifty when carabirurí frogs raise hair not to goal very expensive you don't believe it or you.

El que da primero, da dos veces. Ya les digo yo que ahí tienen la partida ganada. Todos se mirarán, empezarán a balbucear y acabarán rendidos. Recuerden que NADIE sabe inglés, esa es su ventaja. Con mi Inglés (Di)simulado serán el centro de todas las fiestas.

-Qué cabrón, cómo domina el inglés el tío.

-Nos lleva años de ventaja.

Cuando tengan que negociar un fichaje, digamos que con el Presidente del Galatasaray, del Udinese o del Lille, llámenle directamente, empiecen a hablarle en inglés y luego cuelguen. Ustedes…

-Perdone que le corte Señor Gwynne, pero esto de los fichajes me interesa sobremanera -dijo Bartomeu. ¿Sabiendo Inglés (Di)simulado sería posible negociar la compra de un jugador sin dinero?

-Sí, sí, perfectamente. Tú puedes negociar la compra sin dinero con el Presidente, pero no puedes hacerlo con el banco. A la hora de pagar te van a pillar.

-¡Mierda!

-¿Alguna pregunta más?

-No.

-