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Modric, Valverde y el interior estirado

Modric, Valverde y el interior estirado

Escrito por: Álvaro Pérez17 junio, 2020
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La edad pasa y pesa muchísimo para absolutamente cualquier deportista de élite. También para los futbolistas, claro. Y, muy a nuestro pesar, también para nuestras leyendas de las cuatro de cinco Champions. Sí, también afecta a nuestro Luka Modric.

Allá por la temporada 2014/2015, incluso antes de esa fatídica lesión con Croacia, ya veíamos a un Luka Modric, de la mano de Carlo Ancelotti, mucho más posicional que el anterior del 4-3-3. Siendo timón del equipo, junto a Kroos en un doble pivote, llegué a tuitear esa frase de “Modric es el Messi de los centrocampistas”. Y la realidad es que, más o menos continuando ese rol tanto en el Real Madrid como con Croacia, llegó a la cima: tres Champions seguidas y una final de Mundial con el consiguiente Balón de Oro. Modric estaba destinado, como Pirlo, a envejecer moviéndose menos, pero moviendo más al equipo. Y, además, Luka Modric es un defensor de élite en estático.

Con Zidane en el equipo, Modric siempre ha sido interior derecho, como vimos ayer, pero en roles totalmente diferentes. En la primera etapa, cuando Zidane jugaba con el 4-3-3 de la BBC, Modric acompañaba a Kroos en la elaboración del juego en la base de la jugada, siendo Casemiro “el hombre libre” cuando el equipo tenía el balón. Ante los problemas con pelota del brasileño, Zidane pensó que juntar a Luka y Kroos era clave. Además, con Casemiro ganaba físico unos metros más arriba para, en cualquier caso, lanzar el juego directo hacia alguno de los delanteros y las segundas jugadas. Cuando Zidane cambió al 4-3-1-2, ganó con Isco una figura más entre líneas, permitiendo que Case se juntara más con los centrales, Modric le ayudara en salida y Kroos diera un paso hacia adelante. Pero, con la figura de Isco, tampoco era necesario que Luka tuviese que llegar tan arriba.

Tras una temporada 2018/2019 totalmente oasis en cuanto al análisis, en esta 2019/2020 se consolida la figura de Fede Valverde. El uruguayo, básicamente, cambia por completo el 4-3-3 del Real Madrid, más en concreto la disposición del centro del campo: Casemiro como posicional, Kroos como eje desde la izquierda siendo totalmente capitán de las posesiones del equipo y un Fede que, con su agresivo recorrido, compensa en banda contraria todo el juego, más lento, generado en la izquierda. El Real Madrid, desde Di María, no tenía un interior que rompiese de tal manera. Importantísimo en el fútbol europeo hoy en día. El máximo beneficiado de esta nueva fórmula, sin ninguna duda: Toni Kroos. Al alemán se le permite no compartir con nadie la elaboración del juego (a veces con Isco, pero éste apareciendo entre líneas, formando triángulos anti-presión, no estando) y, además, tiene piernas tanto por detrás (Casemiro) como por delante (Fede). El máximo perjudicado: Luka Modric.

¿Por qué es Modric el máximo perjudicado? Porque cuando se han juntado Casemiro, Kroos y Modric y el 4-3-3 ha intentado funcionar como antaño, básicamente no ha funcionado. Porque el equipo es plano. En la derecha no ha terminado de asentarse nadie. En la izquierda, los problemas físicos y lesiones de Eden Hazard no nos han permitido disfrutar ni el 80% del gran fichaje blanco. Y, además, no está esa figura goleadora, que compensaba todo, que era Cristiano Ronaldo. Y, por primera vez, ayer vimos que Zidane a Modric “le pide ser Fede”. Porque Zizou sabe que el equipo requiere que ese interior derecho estire al equipo. Necesita recorrido. Jamás vimos a Modric jugando tan arriba. A veces no es que llegara, es que ya estaba incluso por delante del extremo derecho, Rodrygo.

Ante el Éibar, Modric, más allá de algunas fintas y algunos giros de calidad máxima (eso nunca se pierde), sufrió tanto para hacer pesar su presencia arriba, ayudando al equipo a instalarse arriba (no logró romper líneas ni con balón ni sin balón), como en las transiciones defensivas: Carvajal y Varane, en muchas ocasiones, recibían de cara a tres jugadores rivales sin la marca de ese interior. De hecho, a Rodrygo le vimos en demasiadas ocasiones hacer ese recorrido hacia atrás que, en teoría, tendría que darlo el interior.

En resumen y como decíamos al inicio, la edad pasa para todos, incluido Luka Modric. Y, como lectura positiva, este proceso ha sido acelerado por el rol y el peso que ha desarrollado Fede Valverde en el equipo. Una presencia que incluso ha condicionado a nuestro ‘10’ cuando éste juega en el puesto del uruguayo.

También es importante resaltar que Zidane ha encontrado ese rol que compensa el juego posicional del equipo por la banda izquierda. Con Sergio Ramos, Marcelo, Kroos, Hazard e incluso Benzema cayendo por ese sector, el equipo necesita que, desde la otra banda, lateral derecho, interior y extremo sean piezas que rompan al espacio y puedan recibir, con espacio, gracias a todas las ventajas generadas desde el sector izquierdo. Ayer, sin irnos más lejos, lo vimos con Eden Hazard, que apareció por la derecha, en los goles de Sergio Ramos y Marcelo.