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Los grises de Clos y la estafa del VAR en España

Los grises de Clos y la estafa del VAR en España

Escrito por: Daniel Calle21 enero, 2019
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Me pido perdón a mí mismo. Pido perdón por haber creído en el VAR, en el fútbol español y en su arbitraje. Pido perdón por tener la osadía de pensar que el videoarbitraje en España se utilizaría como en el Mundial. Pido perdón, en definitiva, por haber sido un iluso. Como tantos aficionados al fútbol. Nos engañaron. Aceptémoslo. Algo normal, por otra parte, entendiendo quien maneja la máquina en España.

Llegó el VAR y creí sinceramente que todo acabaría. Y no porque pensé que acertarían en todas las jugadas, sino sencillamente porque creí que pitarían penalti allí hasta donde el más antimadridista ve penalti y porque pitarían falta allí donde hasta el más culé (honesto) debe ver falta. El problema es que en España el VAR no es un tema de perfección. La escandalosa jugada de Luis Suárez, con sus tacos en el brazo y su rodilla en la cara de Cuéllar, es el perfecto ejemplo del uso del videoarbitraje en España. Es una trampa, porque no se quiere corregir un error por un engaño puesto en la norma, eso de "error claro y manifiesto" y jugadas "grises" que abre a los secuaces de Clos Gómez a hacer lo que quieran. Y bien que hacen lo que quieren.

Quizá haya llegado la hora de asumir lo que es el VAR aquí, aceptarlo y no luchar contra ello. Es imposible creer en la justicia en el fútbol español cuando el método que tiene que garantizarla es el primero que comete injusticias. Si hay un penalti clamoroso y aún con varias tomas de televisión decimos "todo ok José Luis, todo ok, adelante" es que de nada ha servido meter la tecnología. Hay una voluntad humana que tapa todo.

Después del último atropello arbitral en el Camp Nou imagino a los del VAR viendo la falta clara de Luis Suárez sobre Cuéllar, pero recordando eso de "error claro y manifiesto" y, claro, decir desde la sala que eso no es un "error claro y manifiesto", que la jugada es "gris" y, sobre todo, que es Luis Suárez, es el Camp Nou y es el Barcelona empatando ante el Leganés. Y ahí entra la gran estafa: vendemos que eso no es un "error claro y manifiesto" y salimos del paso. El arbitraje encontró en eso su perfecta excusa para seguir anteponiendo la voluntad humana.

El problema en España no es el VAR. El problema es el funcionamiento del VAR. El problema es quienes llevan el VAR aquí, que han sido capaces de destrozar un avance tan importante en el mundo del fútbol. Y el problema también es cómo se utiliza el VAR. Si colocamos el "error claro y manifiesto" entonces no existe el videoarbitraje, porque seguirá habiendo árbitros, todos ellos a las órdenes de Clos Gómez, que se cojan a ese argumento para lavarse las manos. El VAR es, por tanto, una estafa.

Si colocamos el "error claro y manifiesto" entonces no existe el videoarbitraje

En las últimas semanas hemos tenido varios ejemplos de un uso curioso del VAR que refleja la línea 'editorial' en la que se utiliza. Y eso es lo preocupante. ¿Cuándo va el colegiado a la banda a ver la jugada? ¿Solo con el penalti de Varane a Suárez? ¿Por qué no fueron a ver la falta de Suárez a Cuéllar o el penalti a Vinicius? Si recuerdan el Betis - Real Madrid, el VAR apareció en tres jugadas. La primera en el primer gol blanco, de Luka Modric. De repente, cuando el 0-1 ya estaba en el marcador, el árbitro, el ínclito Hernández Hernández, paró el partido. Desde el VAR estaban viendo un posible fuera de juego de Benzema un minuto antes que, lógicamente, no era. Más tarde vieron una posible mano de Nacho en su área en una jugada en la que ni el balón había rozado el brazo del canterano madridista. Por último, el famoso (no) fuera de juego de Sergio Canales.

Una semana después, en el Barcelona - Leganés, y al margen del escándalo de Suárez mencionado, el uruguayo, en el final del primer tiempo, protagonizó un piscinazo digno de Goya, uno de los mejores de su carrera. Por arte de magia, desde el VAR pararon el partido para buscar cualquier resquicio de que era penalti. Y es aquí donde radica el escándalo. Casualmente, en cualquier acción mínima contra el Madrid el VAR entra en escena, igual que en cualquier jugada más que mínima en favor del Barcelona.

Para Clos Gómez y sus secuaces esto de Luis Suárez es "gris". Y "gris" también era el penalti a Vinicius. Y para ellos, con un historial detrás muy claro, no son errores claros y manifiestos y no pueden entrar desde el VAR. Hay que respetar la elección del árbitro de campo, que siempre va en la misma dirección. Por eso es todo un engaño. El "todo ok, José Luis" refleja la estafa del VAR, un sistema que en España no funciona principalmente por el engaño de colocar la definición de "grises" y "errores claros y manifiestos".

Y sí, antes de que alguien lo diga, el Real Madrid no está tan lejos del liderato por culpa de los árbitros. Pero nada tiene que ver. El Madrid tiene sus problemas, pero por muy mal que esté el arbitraje tiene que impartir justicia, algo que no se hace. A diez puntos de Liga, y solo tomando las últimas jornadas, los diez puntos que separan a Barcelona y Madrid deberían ser cinco (cuatro menos del Barcelona, ante el Getafe y ante el Leganés y uno más del Real Madrid ante la Real Sociedad), pero el VAR no quiso corregirlo. Por eso, José Luis, todo ok. Hacéis bien vuestro trabajo.

 

Periodista. Un extremeño en Madrid. Fundador y exdirector de Capital Deporte. Estuve en El Español Deportes y comencé en El Mundo. Ahora colaboro en Ok Diario. Y en La Galerna. @DanielCalleCh

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