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Di Felicirondo tres veces delante de un espejo

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Di Felicirondo tres veces delante de un espejo

Escrito por: La Galerna19 mayo, 2020
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Insistimos en cada portanálisis del confinamiento -madre mía cómo suena esto- en lo difícil que es sacar petróleo del secarral deportivo de nuestros días para nuestra ínclita prensa portanalizada. Tan es así, que los forofos en cuarentena ahora celebran los goles del derby de la cuenca del Rürh desde Lekeitio a Conil pasando por Alpedrete.

No obstante, lo de hoy es cuanto menos lisérgico. Y estamos siendo generosos.

O bien nuestros 4 Fantásticos de los quioscos han confundido desescalada con despeñamiento, o por el contrario han decidido hacer como Bob Marley entre volutas de humo verde en una tumbona en Jamaica mientras confeccionaban portadas.

Suele decirse que una imagen vale más que mil palabras, pero en el caso de Sport sucede precisamente al contrario: un palabro arrastra al abismo de la locura lovecraftiana a toda su primera plana. Felicirondo. Sí. Felicirondo. ¿Qué puede hacer y/o comentar un modesto portanalista al alba sobre tamaño delirio metalingüístico? Felicirondo. Una vez que lo pronuncias quedas atrapado en una espiral de majadería congénita. Felicirondo. Cuenta la leyenda que si pronuncias tres veces la palabra Felicirondo a medianoche frente a un espejo aparecerá el Lobo Carrasco para llevarte a un asadito con Jorge D´Alessandro durante toda la eternidad. Pibe dale. Y luego dicen que el malo es Candyman.

Nosotros desde luego, como si un duelo literario entre Quevedo y Góngora se tratara, nos quedamos con la FeliZidane que al menos tuvo la decencia de jugar con la rima asonante. Con Felicirondo, queridos gongorillas, no queda otra que concluir como el protagonista de El Hombre con Rayos X en los ojos en una capilla: arrancándose las córneas de cuajo con sus propias manos.

Sobre el resto de la portada de Sport, nada más que decir, salvo balbucear otra vez Felicirondo.

No le va a la zaga Ouija Today en esto de los palabros paranormales, aunque en su descargo cabe destacar que al menos se han currado un montajito con la imagen de Haaland, el goleador de moda en Europa, el Jovic de temporada y el original, Luka, en un outlet. Claro, que después de leer Cyborgol por la mañana no te queda otra opción que escupir un gargajo. El reto viral que propone humildemente La Galerna es que prueben a decir Cyborgol con un polvorón en la boca. No hay pelotas.

Sin embargo, más allá de que As no haga más que subirse a la ola de moda, Cyborgol no nos provoca los mismos daños neuronales que Felicirondo, y por ende nos permite sumergirnos en los bajos de su portada para rescatar una noticia, abajo a la derecha, que nos informa de un presunto y posible regreso de otro madridista a la parrilla de la Fórmula1, con lo que ya tendríamos dos merengones al volante y eso siempre provoca algarabía galernauta.

Subidos al monoplaza de Fernando huimos de la conmoción causada por Cyborgol y Felicirondo para refugiarnos en la portada de Marca donde Hazard acelera. El belga, superada su larga travesía a la despensa durante el confinamiento -lo dijo él, no nosotros- nos anuncia que se encuentra muy, muy bien. Nos felicitamos porque no haya pasado demasiado tiempo en el Edén de los bollos.

Paradisiaca no es la historia de un tal Kurzawa, un lateral nipón del PSG que suena para el Atleti cuya percha garramos gustosos para recordar a otro lateral, en este caso derecho, británico y colchonero, que al parecer y presuntamente apostó mil pounds mediante un compadre a que fichaba por el Atleti. No lo podemos entender y la Federación Inglesa tampoco. La broma le podría costar a Trippier la friolera de 18 meses sin jugar. Bet&Win, vaya.

Tampoco siguen sin entender, o más bien sin enterarse, de que la caja fuerte del FC Barcelona se ha convertido en un resort de telarañas. El diario de Godó, Grande de España, insiste por tierra, mar y aire, por activa y por pasiva, un, dos, tres, delante, detrás por el cándido fichaje de Lautaro por los culés. Mientras recordamos de nuevo, y recomendamos por esos lares one more time que se empollen de una vez el ciclo kármico de los fichajes del Barça por el Dr. Pepe Kollins, MD da una vuelta más a su locura y nos habla de reforzar una columna vertebral que comienza con Ter Stegen.

Sí, ese señor que no renueva ni a punta de pistola.

Debería aprender de Messi. O mejor aún podría aprovechar, respetando la distancia social eso sí, y preguntarle por el asunto en un felicirondo.

¿Felicirondo? ¿Hemos dicho Felicirondo por voluntad propia?

Por favor no nos vuelvan a leer más.