Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Escrito de defensa

Escrito de defensa

Escrito por: Patricio Cuadra15 julio, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Tengan ustedes buen día. Por esta vez en La Galerna no se han dirigido a mí para que les escriba un texto sobre tal o cual cuestión, sino que han recurrido a mí por mi profesión. En La Galerna han decidido que el Real Madrid necesitaba un abogado defensor ante los ataques, infundados a nuestro parecer, que por parte de diferentes medios de comunicación y particulares concretos está padeciendo nuestro club con la única finalidad de desacreditar la conquista de nuestro trigésimo cuarto título de liga.

La lista de los denunciantes, por conocida y prolija, no la enunciaremos aquí, dado que si no esta defensa sería demasiado larga y perdería la efectividad que entendemos ha de tener. Tampoco vamos a entrar en datos comparativos, sobre todo porque nuestra salvaguardia de los intereses del Real Madrid no puede basarse en ese tan de moda “y tú más”, como queriendo eludir nuestra culpa alegando que, en tiempos pasados y no tan pasados, se creó de una manera institucional y mediática una red de ayudas arbitrales hacia aquellos que, a día de hoy, están poniendo el grito en el cielo por hechos carentes de veracidad y contra nuestro equipo.

Para darle mayor notoriedad a nuestros argumentos, recurriremos a la figura de Atticus Finch, el abogado de “Matar a un ruiseñor”, novela de la escritora Harper Lee y papel interpretado en la película de Robert Mulligan por el actor Gregory Peck. En el caso que nos ocupa, como en el relato de Lee, nuestra defensa también viene marcada por acusaciones infundadas, aquí acerca del uso que del VAR se está haciendo. El VAR, ese elemento tecnológico que cuando apareció, los mismos que acusan al Real Madrid de beneficiarse de él, anunciaban el final de nuestros éxitos deportivos dado que con él llegaría la imparcialidad real y la ecuanimidad a la competición. Con el VAR habría, por fin, verdadera justicia deportiva. Pues desde la vuelta a la competición tras la crisis sanitaria del coronavirus, el VAR se ha convertido, para los acusadores, en el jugador número 12 del Real Madrid. Antes del parón, cuando el Fútbol Club Barcelona era líder con dos puntos de ventaja sobre nuestro equipo, el VAR era criticado de una manera objetiva dado lo errático de su protocolo de aplicación. Y esta crítica se extendía, y se extiende, tanto en Alemania como en Francia, Inglaterra e Italia, donde las críticas al sistema son unánimes. También en aquellos países se bendijo el VAR en sus comienzos para pasar ahora a considerarlo un “desastre total”.

¿Que el VAR ha cambiado el fútbol? Es obvio. ¿Que las decisiones trascendentes ahora se toman desde una sala y no desde el campo? También. ¿Que habría que cambiar las siglas porque el término “assistant” no es tal y los miembros del VAR se han convertido en los árbitros reales, que no asistentes, de la competición? Pues pudiera ser.

Ahora bien, de ahí a afirmar que el VAR es la herramienta que engrasa las victorias del Real Madrid, pues miren, no. Para empezar (recurran a las estadísticas) si se anularan todas las decisiones del VAR, el Real Madrid sería el líder de la competición con cuatro puntos sobre el segundo. Y si ven las imágenes en las que este ha intervenido, en ningún momento ha beneficiado a nuestro equipo, sino que ha supuesto la aplicación efectiva de la norma en cuestión, así, allí donde era penalti el penalti se ratificó y donde era fuera de juego o no debió serlo, el VAR fue ecuánime en su aplicación. Pero claro, ahora se trata de fulminar al VAR porque está siendo justo, o quizá equitativo, entendiendo la equidad como dar a cada uno lo que le corresponde. Cierto es que, si acabamos ganando la liga, al igual que en “Matar a un ruiseñor” este abogado que hoy les escribe, aun habiendo demostrado la falsedad de las inculpaciones que se vierten sobre su cliente, no logrará un veredicto absolutorio por parte de esos acusadores, que pedirán que el título se declare desierto ante el amaño evidente de la competición. Pero, amigos, por suerte los denunciantes, conocidos ya por su trayectoria difamatoria, sólo pueden vocear desde su páramo de infelicidad que no es otro que el de no ser del Real Madrid. Y no tengo nada más que añadir, Señoría.

Patricio Cuadra
Letrado y aprendiz de escritor y @cuadrablanco en las redes sociales. Sarcástico, curioso, paladín de la oratoria, la ortografía y la gramática. Deportista, amante del café y de un buen gintonic. Siempre del lado de la defensa de la justicia social. blog: patriciocuadrablanco.blogspot.com

5 comentarios en: Escrito de defensa