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El partido de Cristiano contra el Celta (?)

El partido de Cristiano contra el Celta (?)

Escrito por: Quillo Barrios31 agosto, 2016
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Berizzo apostó por un planteamiento valiente ante el Real Madrid. El Celta presionó la salida de balón, ahogó a Toni Kroos con un marcaje asfixiante y fue vertical con el esférico en los pies.

Se le vio incómodo al equipo de Zidane. Casemiro gozaba de espacio, pero no de ideas ni compañeros a los que dar el balón y la responsabilidad. Marcelo y Carvajal sumaron menos en ataque que en otras ocasiones.

El Bernabéu se empapó de esa preocupante sensación y llegó a temer por la victoria, pero entonces emergió la figura de Cristiano Ronaldo.

 cr extrañado

El portugués debutó en la presente temporada y lo hizo con el ruido que siempre acompaña a sus cabalgadas. Pisó banda izquierda como de costumbre, una zona a la que arrastró a uno de los centrales del Celta. Su sola presencia abrió grietas en el notable planteamiento de Berizzo.

Hugo Mallo, que venía de vivir un encuentro algo más cómodo, apenas pudo subir la banda y generar superioridad, ya que la figura de Cristiano Ronaldo le obligaba a echar el ancla y permitirse pocas alegrías. La irrupción del portugués obligó, incluso, a que Orellana ayudase más en tareas defensivas y Radoja hiciera coberturas en zona de centrales cuando uno de estos salía despavorido en busca del ‘siete’ blanco.

Con Cristiano en el campo, las unidades del Celta en ataque se redujeron y la lógica vigilancia defensiva sobre el portugués permitió que Bale y compañía encontrasen espacios que ni siquiera habían alcanzado a vislumbrar anteriormente.

El 1-1 se mantuvo pocos minutos, los que tardó Cristiano en cabecear un buen centro llegado desde la derecha. Instantes después, ya con 2-1 en el electrónico, rompió por velocidad y centró al segundo palo para que Bale, aprovechando la laguna generada por el propio Cristiano, firmase el 3-1 y sellase, a falta de un buen rato, un partido que tenía tintes angustiosos.

“Este tío se ha vuelto loco”, pensará el que haya leído estos párrafos. Pero no. Loco ya estaba. Lo del texto no es producto de la madurada locura, sino de un escenario imaginario provocado por un tweet de Álvaro Varito que decía lo siguiente: “Cristiano convierte este partido en fácil marcando un hat-trick en 60 minutos”.

Me apunté esa reflexión y me prometí a mí mismo darle un par de vueltas para ver si, tras las mismas, encontraba algo potable para contentar a Jesús Bengoechea. Y no, esto no es potable, pero me quedó tan bien el partido imaginario de Cristiano Ronaldo que tenía que dibujarlo de alguna manera.

La conclusión, después de alargar innecesariamente esta columna, es que el sábado fue uno de esos días en los que el madridismo valora más si cabe a Cristiano Ronaldo. No por sus goles, no por sus asistencias, no por sus ocasiones, sino porque, además de todo eso, es capaz de destrozar cualquier sistema o cambiar el planteamiento de un rival.

Nos va bien sin el portugués, pero que vuelva cuanto antes.

Pucelano de nacimiento y amante del Real Madrid. Asegura tener la virtud y el defecto de decir siempre lo que piensa. Siempre situará a Zinedine Zidane por encima del resto. Mourinhista, no cree en la objetividad y sueña con ver a su equipo levantar otras diez Copas de Europa. @quillobarrios