Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
El Mundial (no) fueron los padres

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El Mundial (no) fueron los padres

Escrito por: La Galerna4 enero, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. El Real Madrid volvió a tropezar en el campeonato liguero. Pocas veces ya serían demasiadas veces para el Real Madrid, pero sucede que en este caso hablamos de demasiadas veces en sentido estricto, literal, riguroso y lacerantemente comprobable. Lo de ayer en Villarreal fue un ejercicio de conservadurismo seguramente improcedente por parte de Solari, que tuvo una reacción cicatera ante la adversidad de la lesión de Bale, dando entrada a Isco en lugar de hacer lo propio con Vinicius. Asimismo, más tarde, sustituyó al griposo Modric por Valverde, en otro claro mensaje de vocación defensiva. Y se pagó, como también se pagaron errores individuales en áreas propia y ajena. Los detalles los tenéis en la crónica de Jesús Bengoechea y la píldora de Escohotado. Es, como bien titula Marca, "para tirarse de los pelos". La única buena noticia que nos depara la portada del rotativo dirigido por Juancho Gallardo es la renovación de Keylor Navas, a quien tanto se quiere en el madridismo (y en La Galerna). Noticia ésta que, por cierto, ha vuelto a agarrar en paños menores a la práctica totalidad de una prensa deportiva que daba por casi hecha una salida del tico en el mercado de invierno.

Cuando el Madrid lleva una marcha tan calamitosa en la Liga parece que no hay derecho para quejarse del maltrato mediático, pero ¿por qué no ha de haberlo? Nadie dejaría de defender a la persona amada en la eventualidad de que un tercero la vilipendiara, por más que en ese momento la relación no pase por un buen momento. Ese nadie es La Galerna, y la persona amada es el Real Madrid.

"El Madrid vuelve a la realidad", titula lacónicamente As, dando a entender que el logro del Mundial de clubes ha sido ficticio, un sueño, un imposible, un vano fantasma de niebla y luz, que diría Bécquer. Sobre el Mundial de clubes podrás opinar, si eres antimadridista, que es busitería, que no cuenta mucho ni poco, que es la Copa Toyota rediviva. Pero no podrás dar a entender que no es real cuando una simple mirada a la sala de trofeos del club anula lastimosamente tu vano intento revisionista. El revisionismo con el Madrid opera hacia atrás alcanzando un pasado tan reciente que casi no es histórico. De cara a la opinión pública, la agonía es tal que al Madrid no es ya que no le sirva lo logrado ayer, es que no le sirve lo logrado hoy ni mañana. Sólo pasado mañana es Historia.

"Bale se retiró lesionado por enésima vez", antetitulan los chicos de Relaño, ocultando con sigilo la condición traumática de esa nueva lesión del galés, a quien esta vez lesionan, no se lesiona. Qué más da. El madridismo está enfadado, y en ese caldo de cultivo cree Relaño que cuela todo, que sus esquemas cuadran, que sus rencores cuajan en blanca evidencia navideña. Ni cuela ni cuadra ni cuaja. Aquí estamos tanto para criticar la penosa marcha de nuestro equipo como para seguir defendiéndolo, pese a todo, de cuanto nos parezca injusto.

El cataculerismo, como era de esperar, se refocila lúbrico en este nuevo traspiés del eterno rival. Suspira el cataculerismo, y hace bien en tomar aire cuando el Madrid se lo da. Cuídese, sin embargo, de inhalar sin medida este gas de la risa. El Madrid es capaz de volver por sus fueros -los del triunfo sistemático-, y a los ¡7 puntos! que Sport pone en portada se le pueden caer las exclamaciones y los propios puntos si a los de Solari les da por no perder la fe.

Un recorrido por el mercado de invierno, desde luego, ayudaría.

Pasad un buen viernes.