Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
El futuro de Marco Asensio

El futuro de Marco Asensio

Escrito por: Quillo Barrios13 abril, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Reconozco que me molestó escuchar del propio Marco Asensio aquello de que no tenía que tirar del carro del Real Madrid. Sé, o intuyo, mejor dicho, que sus declaraciones venían a decir que había otros futbolistas de gran nivel capacitados para sostener al equipo blanco, pero después de varios años y de algunas exhibiciones importantes, uno espera, o esperaba aquel día, que Asensio sea capaz de asumir galones y de demostrarlo públicamente. Debe creer en él mismo y también pedirle al madridismo que lo haga.

Ha sido una temporada muy difícil para Asensio. Su caída ha ido acorde a la del equipo. Se ha visto arrastrado por un declive imparable que se ha llevado por delante a la inmensa mayoría de futbolistas de la primera plantilla. Sólo Benzema, Vinicius, Sergio Ramos y, en ocasiones, Reguilón, Modric y Llorente, se han mantenido de pie. El resto, quitando algún destello, ha sido como un castillo de naipes destruido al primer contratiempo.

Lo malo de años así es que se cuestiona todo y a todos, incluidos aquellos que han dado -y tienen- un nivel altísimo en la entidad más exigente del planeta. En ese grupo está Marco Asensio. Ha dado mucho y tiene nivel para seguir dándolo, pero, a día de hoy, y como consecuencia de una mala temporada, tiene el foco puesto sobre él. Una parte del madridismo siente que uno de los mayores activos del club no termina de dar el salto y se aproxima a un viaje sin retorno hacia el quiero y no puedo. Algunos, de hecho, contemplan su venta, ya que es un futbolista que dejaría una buena suma de millones en las arcas. Un servidor, sin embargo, mantiene su fe en Marco Asensio, aunque con matices y dentro de un contexto adecuado.

Quizá la más que posible salida de Gareth Bale sea la mejor noticia para el balear en un momento en el que necesita sentirse importante para recuperarse futbolística y mentalmente. El adiós del galés implicaría que la banda derecha -lugar donde Asensio puede potenciar sus virtudes- vuelve a tener espacio. De esa forma, Marco huiría del corsé que le supone la izquierda. Tirado al costado zurdo se convierte en un jugador limitado y con poco impacto en el juego del equipo. El otro día, ante el Eibar, vimos el ejemplo más claro. La primera parte estuvo desaparecido, incluso con algo de apatía, buscando únicamente recibir y centrar. Tras el descanso, Zidane lo puso en derecha y él creció hasta el punto de mejorar al propio Real Madrid. Regaló una asistencia y no paró de generar peligro. El propio Benzema, estrella indiscutible de ese encuentro, se vio beneficiado por la permuta. Si Asensio puede ser protagonista, el colectivo mejorará. Pocos futbolistas pueden influir tanto en la actuación grupal. Sólo los mejores. Y Asensio es uno de ellos.

Mi confianza en él radica en la esperanza de ver a Zidane apostando por Asensio en banda derecha, jugando por dentro o, incluso, como segundo punta -recordemos lo bien que se desenvuelve como falso nueve-. Si la idea sigue siendo mantenerlo en la izquierda, su potencial se diluirá y, si bien es cierto que habrá que criticarlo cuando muestre apatía y desidia, no podremos analizar cien por cien su desempeño, ya que estará jugando lejos de la posición en la que debe.

Asensio es grande, muy grande. Ya lo ha demostrado. Él es el primero que debe cambiar el chip y regresar al pasado para coger impulso. Pero también necesita la ayuda del cuerpo técnico. No es lo mismo potenciar a un buen futbolista que a uno sobresaliente. Si Asensio crece, el Real Madrid también lo hará.

Pucelano de nacimiento y amante del Real Madrid. Asegura tener la virtud y el defecto de decir siempre lo que piensa. Siempre situará a Zinedine Zidane por encima del resto. Mourinhista, no cree en la objetividad y sueña con ver a su equipo levantar otras diez Copas de Europa. @quillobarrios

12 comentarios en: El futuro de Marco Asensio

  1. No sé. Un jugador que depende de su posición para brillar; de que el resto del equipo está bien para que él rinda; de que no le tapen otros para demostrar su valía; un jugador así tiene demasiadas dependencias para ser "muy muy grande". Hemos visto a otros quizá con menos clase pero realmente grandes tirar la puerta de la titularidad abajo jugando en cualquier posición. Esos sí que son muy grandes.<