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Crónica del Real Madrid, 0 ; Barcelona, 4

Crónica del Real Madrid, 0 ; Barcelona, 4

Escrito por: Mario De Las Heras22 noviembre, 2015
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Miren que yo me quito las gafas y me pongo de lado, por si acaso, ante esa prensa sultana que ha puesto a Benítez más pronto que a ninguno en el inmenso harén de las concubinas viejas. Estaba a punto de repudiarle, yo también, casi sometido, cuando me salvó el pipero del aplauso como Rocky, noqueado de pie y con la cara llena de bultos (de goles). Fue pensar en Adrian y en el entrenador Mickey y empezar a darle tortas a Mr. T hasta mandarle a la lona. Después, quise decirle a Rafa: ¡te quiero!, por el Madrid, pero me salió el “eso no puedo” del Padrino, como si me hubiese pedido el funerario que cortase en rodajas a los violadores de su hija.

Muy a propósito, lo que queda de un Madrid que ha podido mandar en Europa durante un lustro y sólo ha conseguido algunas victorias de cartaginés es precisamente el cuerpo de Santino. Yo ahora mismo no sé a quién decirle: “Mire lo que han hecho con mi hijo”. ¿Qué ha sido el partido de hoy sino el plan de Sollozo, ayudado por el cuñado (¡ay, los cuñados!), donde le acribillan en el peaje? Así fue el primer gol: salen los blancos puerilmente enfurecidos y los azulgrana les plantan un coche delante y otro detrás; aparece la defensa por la puerta, y entre Sergi Roberto y Suárez vacían sus metralletas.

Yo me esperaba otra cosa con Benzema, con un loro en el hombro y escupiendo por la borda al término de una Marsellesa interpretada por el pianista del hotel de Lost in Traslation. Igual fue eso. Y yo que quería cantar un himno ¡la Marsellesa!, pues nada, qué no hay manera. No sé por qué me puse a pensar en aquella remontada del Liverpool de Benítez que le hizo campeón de Europa, pero era mal síntoma. Todo eran malos síntomas, como de fiebre. ¿Qué era el Madrid, un equipo o un piquete a la puerta de su empresa?

Suárez parecía recién levantado de la cama, con los ojos hinchados. Ramos, que gana diez millones al año, como todos ahí, trataba de incorporarle como una madre nerviosa. “¡Jó, mamá, que no quiero!, parecía decirle el uruguayo listo y caprichoso. Había una presión en Santander y otra en Málaga, y Castilla estaba más ancha que nunca. Azorín escribiendo a través de Iniesta regresado a una niñez prometedora en Fuentealbilla. James defendía en la luna y de pronto aparecían los malos de Supermán, kryptonianos, para jugar con él, para jugar con todos esos terrícolas.

Varane se la pasaba a Iniesta y yo veía Luces de Bohemia por todas partes. Messi desde el banquillo creando el esperpento: Mathieu salía por Mascherano, lesionado, y lo de Valle iba mutando en corrientes, en autores. Pronto pareció el Bernabéu un cuento de Faulkner donde no se sabe lo que pasa pero siempre se tiene la sensación de que es algo terrible. ¿Qué era, qué es, Danilo? ¿Un gag? ¿Un atleta? Pues al tartán. ¿Es quizá el caballo inflado y pintado de Pat Stamper? Si hubiera llovido nos hubiera hecho sentir como Flem Snopes, pero no hizo falta. Qué obsesión con los caballos, qué obsesión.

A mí me ponen nervioso los peinaditos. La raya en el pelo de Ramos hoy la he visto como una decadencia, casi una pérdida de valores, lo mismo que sus tatuajes. Los tatuajes y los peinaditos para Beckham, que es el único que los luce con criterio. A Alves se le salían los tatuajes de la camiseta, pero como una hiedra en la que hubiese quedado atrapado el Madrid. Vaya Barcelona ordenado y aséptico. Djokovic en Londres. Yo pedía que sonase la campana porque no fue un primer tiempo sino un asalto en cuyo filo Neymar, en fuera de juego, marcó el segundo. El Madrid ya estaba vacío como Bruselas.

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Luego, nada más reanudarse el encuentro llegó el tercero, taconazo de Jr., otra vez, para Iniesta que la mete por la escuadra. No hubo cambios en los locales, ni reacción de ninguna clase. Madrid era una fiesta que se animó más con la salida del campo de James por Isco, y la entrada de Messi, para que fuera cogiendo la forma como si el Bernabéu fuera el campo del Villanueva de la Serena. Marcelo roto y el cuerpo técnico del Madrid, a su lado, que parecía un desacato al carisma. Ni un Vecchi para alegrarse la vista o el alma. Era la tripulación del Costa Concordia al completo mientras el capitán Schettino deambulaba por la yerba.

Suárez volvió a marcar, el cuarto de la noche, a pase de Messi que meció un rato al Madrid ansioso de cariño. Así pasó toda la velada, durmiéndose en los brazos del Barcelona, que le despertaba de repente con crueldad. Hubo un ramalazo de genio y taconeo de Isco en el centro del campo, pero así funcionaba el Madrid, como en los minutos finales de un espectáculo flamenco cuando los guiris se vuelven locos porque les caen encima las gotas de sudor del bailaor. Benzema fallaba el cabezazo, como Ronaldo antes, como James su disparo lo paraba Bravo. Quedaba un tempo de Benzema dando vueltas sobre su eje, un cervatillo y no un pirata, pobre, rodeado de depredadores. Qué depredadores tan antipáticos, por cierto, Busquets y Alba. Villanos de Disney. Aunque yo donde mejor les ubico es en una de Torrente recibiendo pescozones.

Le falló la manita a Piqué, que la tuvo de no ser por Munir. Hubiera sido demasiado para tan poco. Yo quería épica y me dieron comedia con el respetable gritando ¡Isco, Isco…! tras su expulsión. Un poco vergonzoso todo, desde La Castellana hasta Padre Damián, y desde Rafael salgado hasta Concha Espina, pero yo me agarro a la insoportable levedad de los tres puntos perdidos y sueño, llámenme iluso si quieren (yo me lo llamo), con un final feliz de Mucho Ruido y Pocas Nueces: “No sufráis, niñas, no sufráis/ Que el hombre es un farsante/ Un pie en la tierra, otro en el mar”.

LAS NOTAS:

Keylor: Progresa Adecuadamente (PA). La ciudad de Dresde.

Varane: Necesita Mejorar (NM). Un oficial del Titanic.

Ramos: Muy Deficiente (MD). El Beckham de Camas, o sea, un espanto.

Danilo: Muy Deficiente (MD). Un regalo.

Marcelo: Necesita Mejorar (NM). Talento maniatado.

Modric: No Presentado (NP). Saltó al campo un doble.

Kroos: Muy Deficiente (MD). Perdido por Castilla.

James: Progresa Adecuadamente (PA). No hay que quitarle nunca, como a Cris… No digo nada.

Bale: Necesita Mejorar (NM). Encerrado en una jaula.

Cristiano: Necesita Mejorar (NM). Mucho. Y ya.

Benzema: Progresa Adecuadamente (PA). Demasiado tiempo en el garaje.

Carvajal: Yo qué sé.

Isco: Progresa Adecuadamente. (PA). Algo de carácter.

Benítez: Muy Deficiente (MD). Creo que escribe en su libreta como John Nash y nadie lo sabe.

EFEMÉRIDES DESTACADA:

Nace José Ramón de la Morena (1956).