Las mejores firmas madridistas del planeta

Cristiano

Escrito por: Juanma Rodríguez14 septiembre, 2015
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No es del todo improbable que Cristiano Ronaldo alcance la cifra de 350 goles en Liga con el Real Madrid. De los futbolistas en activo, el portugués únicamente tiene ya por delante a Leo Messi, que debutó con el Barcelona cinco años antes de que el portugués lo hiciera con la camiseta blanca. Cinco años de ventaja y, pese a ello, "sólo" 50 goles de distancia entre ambos. Cristiano ha ido recortándole, año tras año, esa diferencia al futbolista argentino del Barça, de forma que tampoco parece una locura que, allá por 2018, el jugador del Madrid haya superado al culé. Aún por delante de Cristiano, pero ya a un excitante tiro de piedra, se encuentra don Telmo Zarraonandia: veinte goles les separan, una cifra que, salvo lesión que nadie desea, igualará, primero, y superará, después, en 2016. O quién sabe si, incluso, en lo que queda de 2015. Por detrás, en la historia del Real Madrid, aparecen ya Raúl (228), don Alfredo Di Stéfano (216) y Carlos Santillana (231), de forma que cuando vemos galopar a Cristiano, cuando le vemos asistir, marcar, saltar, desmarcarse o simplemente caminar en busca del imprescindible resuello que le dé el aire necesario para buscar la próxima acometida al defensa rival, estamos viendo asistir, marcar, saltar, desmarcarse o simplemente caminar a la historia viva y en activo del club de fútbol más importante del siglo XX según la FIFA. Raúl es historia viva y, gracias a Dios, aún en activo, pero Di Stéfano prefirió subir al cielo para jugar al fútbol con Puskas y Kubala, y Santillana hace mucho tiempo que colgó las botas, así que cuando Cristiano marca un gol, marca un gol la historia del Real Madrid. ¿Qué quiero decir con esto?... Muy sencillo: cuando Cristiano tenga 50 años y yo, si me respetan las lesiones, tenga 72, podré decir lo mismo que me repetían a mí los distefanistas: "Yo le vi jugar".

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Y aún más: si Cristiano, que tiene contrato hasta 2018 y que acaba de conseguir su gol número 231, pusiera su pica en esos 350 goles (a todas luces posibles con la calculadora en la mano) en la Liga española, ¿cuánto tiempo tardaríamos en encontrar a otro futbolista que lograra semejante hazaña? ¿Un siglo? ¿Dos?... Es posible que no vuelva a encontrarse jamás otro jugador así.

La primera vez que Cristiano escuchó la música de viento del estadio Santiago Bernabéu me atreví a decir en público una obviedad: pitar a este jugador no está entre las cien mil mejores ideas del madridismo. Esa actitud se ha repetido recientemente e incluso el sábado, después de que le marcara 5 al Español, hubo quien, vía Twitter, habló con desprecio de "goles inútiles". Ninguno de esos 231 goles que Cristiano ha marcado con la camiseta del Real Madrid es, por supuesto, inútil. Ninguno. Es posible que, al ser una cantidad tan descabellada de goles, una cifra tan abrumadora, tan demoledora, haya dejado grogui a más de un seguidor blanco. Ese número de goles tendría que ser suficiente para blindar por los siglos de los siglos a Cristiano a ojos de sus propios aficionados. Sí porque si, tal y como ha quedado acreditado, el portugués es historia viva y en activo del Real Madrid, pitarle es tanto como abuchear a la historia misma del club blanco.

Protejamos a Cristiano Ronaldo. Defendamos la historia del Real Madrid. Blindemos a este futbolista irrepetible. Su presencia en el campo es sinónimo de victoria y eso lo saben muy bien sus enemigos. Fuera le pitan, en casa hay que arroparle. Dentro de veinte años, cuando él tenga 50 y yo, si Dios quiere, más de setenta, podré decir: "Le vi jugar". Y habrá quien, siendo madridista, tendrá que decir: "Yo le vi jugar... y le pité porque en el Real Madrid somos muy exigentes". Pero la exigencia, que es máxima, no tiene nada que ver con eso, nada que ver. Respeto para la historia. Cariño para quienes colaboran en la ardua tarea de hacer aún más grande al club deportivo más grande del mundo.

¿Exigencia?... El sábado, con el 0-6 en el marcador, Cristiano Rolando aún protestaba, enfurruñado, porque no le habían pasado a tiempo un balón al espacio, que seguía buscando por supuesto con ansia y como si el resultado fuera de 0-0. Nadie puede exigirle más a Cristiano de lo que él se exige a sí mismo, nadie. Su historia es la nuestra. Disfrutémosle. Respetémosle y, así, nos estaremos respetando a nosotros mismos.

En @libertaddigital y @esRadio. Colaboro con @marca, @elchiringuitoTV y Real Madrid TV, además de @lagalerna_. Como dice Woody Allen, el trabajo es una invasión de nuestra privacidad @juanma_rguez

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