Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Cristiano Ronaldo y la eternidad

Cristiano Ronaldo y la eternidad

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon10 julio, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Hoy se ha deshecho el binomio más exitoso del fútbol mundial durante los últimos años. Hoy Cristiano Ronaldo y el Real Madrid han separado sus caminos después de nueve maravillosos años. Hay que recordar y reconocer la valentía del portugués hace casi una década. Cristiano no llegaba a un equipo campeón, sino sometido por un Barcelona que dominaba con claridad. Cristiano, un ídolo en Inglaterra, aceptó el reto y, no sin esfuerzo, -los inicios no fueron nada sencillos- se convirtió en el actor principal del gigante que lleva sometiendo Europa el último lustro. Ganó su batalla.

Tengo la sensación de que el cariño que profesa el madridismo a Cristiano no es directamente proporcional a los enormes méritos contraídos (media de un gol por partido). Su enorme ego ha sido el mejor aliado en una carrera en continua progresión alimentada por el deseo constante de mejora, pero también el que le ha alejado del amor incondicional de gran parte de su afición. Cristiano siempre ha sido primero de Cristiano y después del Madrid y sería injusto reconocer que los réditos para los madridistas superan por mucho ciertas equivocaciones quizá inevitables con su personalidad.

A priori, en el verano en el que se van Zidane y Cristiano cuesta ser positivo, pero, sin embargo, el que escribe vive en el optimismo perpetuo todo lo relacionado con este Real Madrid dirigido por Florentino Pérez. Las salidas prematuras de Zidane y Cristiano nos permiten asegurar que sólo hemos vivido su plenitud y, por tanto, no hemos sufrido su declive. No hablo sólo de un sufrimiento deportivo, también emocional. La última imagen que tendremos de Cristiano será en lo más alto. Jamás el Bernabéu le silbará por estar contemplando su declive, nunca el entrenador le dejará en el banquillo por no ser uno de los mejores. Cristiano y su leyenda, igual que Zidane, ya forman parte de un patrimonio imperecedero en el Madrid. Justo cuando se han ido se han convertido en eternos.

Cuesta imaginar cuántos años le quedaban a Cristiano a su actual nivel. Con 33 años y medio parece asombroso lo poco que ha decrecido su rendimiento tras una primera y lógica caída física. En cualquier caso, el Madrid no disfrutará de ese tiempo, pero tampoco pagará a un Cristiano en decadencia. A pesar de que ha resultado muy controvertido el montante final del traspaso, no hay que olvidar que supone una cifra récord para el Madrid y que posiblemente no volvamos a ver un traspaso de esa cuantía por un jugador de su edad.

Jamás el Bernabéu silbará a Cristiano por estar contemplando su declive

Tampoco debemos obviar que el actual Cristiano ha rendido de forma sobresaliente en el contexto que ha sabido crearle el Madrid. Cristiano dejó de ser hace unos años un jugador autosuficiente. Desde que se acabaron sus cabalgadas por la banda que acababan con un chut cruzado demoledor, Cristiano ha precisado que sus compañeros le pongan frente a la portería. Lo más admirable es que, a pesar del cambio de rol, Cristiano ha dado todavía más a nivel cualitativo, pero resulta discutible que ese nivel tan alto se mantenga fuera del Madrid.

Es el momento del agradecimiento eterno por habernos hecho tan felices. Las formas de los últimos días son muy mejorables, pero creo que le debemos cierta amnesia colectiva y sólo recordar lo mejor. Por su parte el Madrid se enfrenta a un reto apasionante. No es otro que encontrar otra forma de volver a ser el mejor. Dado que Ronaldo es insustituible, el Madrid deberá buscar otras formas para volver a imperar. Quizá sea el momento de Bale, al que la presencia de Ronaldo quizá ha constreñido en exceso. Vendrá algún gran jugador que logrará ilusionar a muchos y, por supuesto, el Madrid seguirá siendo el Madrid con una leyenda eterna más.

Asesor fiscal autónomo. Soy socio de La Galerna y colaboro en Radio Marca. @Ramon_AlvarezMM

20 comentarios en: Cristiano Ronaldo y la eternidad