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Conclusiones de San Valentín

Conclusiones de San Valentín

Escrito por: Sergio Valentín16 febrero, 2018
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1.“Te querré pase lo que pase”. ¿Por qué? ¿Sabe ud. acaso qué pasará en el futuro? Zidane declaró fidelidad eterna a la BBC en una decisión que le encadenaba como entrenador y, por lo tanto, perjudicaba al Real Madrid. Con independencia de los motivos que le llevaron a ello, me alegra que Zidane prescindiera de un miembro del tridente. Se quitó las cadenas en el partido más importante de la temporada. El estado de forma de cada jugador de la plantilla o el tipo de rival son factores suficientemente pesados como para no obcecarse siempre en la misma fórmula. ¿A favor de la BBC? Sí. ¿A favor de la BBC siempre y pase lo que pase? No. Lo cual me lleva al punto dos.

2. “Zidane no se casa con nadie”. Mentira. Zidane no se casa con nadie porque ya es feliz en su matrimonio con Benzema. El técnico está intentando rescatar o reavivar una relación de pareja que está desgastada. Se deja llevar más por lo que fue, por lo feliz que fueron durante los primeros meses, que por el presente. Cada partido del Real Madrid evidencia más este hecho. Es un escándalo la interminable lista de oportunidades que le dan, sin merecerlo, y él desaprovecha.

3. “Un amor joven y pasional”. ¿Recuerdan alguna actuación tan determinante, con tan poco tiempo en el césped y en un partido de tal magnitud? Lo que hizo Marco Asensio está al alcance de muy pocos. ¿Se ha ganado más minutos? No. Ya se los había ganado previamente. Asensio siempre estuvo ahí, esperando su oportunidad. Como ante el Sevilla en la Supercopa de Europa, en Munich o en verano ante el Barcelona. Irrupciones al alcance de los elegidos. Es uno entre millones. Es un chaval todavía pero su impacto ha sido tan profundo que ya no se le puede dejar para los partidos de Copa. Y Asensio empieza a saberlo.

4. “Una cita con rock and roll y música clásica”. Los primeros diez minutos de la primera mitad y los últimos diez de la segunda fueron el Madrid en su esencia más pura, esa que sólo se ve muy de vez en cuando, en la que se sueltan el pelo y atacan sin mirar atrás. La de Juanito o las grandes remontadas. Es el delirio generalizado. Es rock and roll, un juego más pasional que racional. Y ante el PSG salió bien pero no hace falta poner ejemplos para demostrar que no siempre es así. De vez en cuando, hace falta recordar que este equipo es también música clásica. La combinación del tercer gol refleja todo lo que no ha sido el Madrid esta temporada. Una estructura, una idea de ataque que va más allá del centro lateral sin sentido. El tanto de Marcelo es rock and roll pero también es música clásica.

5. “Mejor sólo que mal acompañado”. Desde la distancia se aprecia que Al Khelaifi está con Emery porque es obligatorio tener a un entrenador. No le queda otra. Y esto lo podemos extender a la plantilla. Los jugadores no confían en el entrenador. Es un amor de conveniencia. Unidos por una única causa: la Champions League. Por eso, cuando surgen problemas, se nota que no es un amor puro. Esto no es así en el Real Madrid. Zidane ha dado la cara por sus jugadores cuando estos no le respondían. Muchos le criticaban por ello pero, cuando el amor es verdadero y mutuo, pueden pasar noches como las de este miércoles. La diferencia entre un buen y un mal ambiente.

6. “Ya puede besar a la novia”. La Champions League se enamoró de Cristiano Ronaldo. Fue amor a primera vista. De esos que duran hasta la eternidad. Pasan los años y aunque él no haga las mismas cosas que con 20 años, sigue siendo el más determinante en la competición donde, como dice Rabiot, hay que marcar la diferencia. 21 goles en los últimos 12 partidos. Es una barbaridad. De penalti o con el muslo. Es lo mismo. Todos valen igual. Llegan jóvenes como Neymar, Mbappé o incluso Messi, pero aunque la Champions mire de vez en cuando a otros, la Champions siempre tiene un hueco en su corazón para Cristiano.