Las mejores firmas madridistas del planeta

Primer día P. E.: en las oficinas de Laporta

 

La Galerna ha podido acceder a las grabaciones de las cámaras de las oficinas de “Camp Barça” del día en que se confirmó la venta de parte del patrimonio del club y, más importante, el día que se eligió la palabra “palanca”.

Procedemos a describir la escena bajo la pluma de esta más que fiable revista.

 

15 de Abril de 2022. Primer día P. E. (post-Eintrach)

Laporta entra en la sala de juntas tenso, yugular en ristre y con dos pastillas de Almax en la mano. Le sigue un chico de los recados estresado, al que se le desprende el pelo ante cualquier exabrupto de su jefe. Al fondo, un operario arregla el falso techo y genera un ruido constante que interrumpe las conversaciones cada dos por tres.

Presentes: Mateu Alemany, Ferrán Reverter, diecinueve expertos de marketing y un hombre en una esquina oscura al que solo se le ilumina la cara cuando le da una calada al sempiterno cigarro.

Homelander

—¡Faltan muchos de los becarios de marketing! —exclama Laporta.

—Disculpe, señor, hoy tenemos al setenta por ciento de la plantilla encargándose de maquillar la derrota de ayer frente al Eintracht —afirma una titubeante jefa de marketing.

­ —Marc, ¿has llamado a Soros para que ocurra algo en el mundo y que no se hable de lo del Eintrach? —Joan se gira y señala a su chico de los recados.

—Sí, señor, pero no ha contestado, ni él ni su equipo.

—Estamos jo**dos. Ya no nos coge el teléfono ni Soros —se lamenta Laporta mientras se quita la chaqueta desenmascarando un estado axilar tipo Corea-España Mundial 2002.

—Jefe, ha llegado la hora de hacerlo —le interrumpe con trascendencia Ferrán Reverter, responsable del área económica.

—¿El qué, Ferrán?, ¿aceptar la venta de parte del club o convertirlo en una S.A? ­ —interrumpe Mateu Alemany.

—Las dos cosas, Mateu —intercede Laporta—. Una cosa llevará inevitablemente a la otra. Pero, tranquilo, vamos a hacer un “plan Messi” con todo esto.

Mateu le dirige un gesto de duda.

—Un lavado de cara, un plan de marketing para que la venta del club se vea como una gran obra de la presidencia. Un milagro económico, mercantil y futbolístico —prosigue el presidente—. Tenemos que conseguir que, cuando se confirme la venta total del club a un fondo internacional, nos den las gracias cada uno de los culés que habita el mundo. Hoy se inicia el proceso aunque mi equipo de marketing lleva trabajando un año en ello.

—Así es —interrumpe Ángels, la jefa de marketing—. Hemos destinado un equipo de cuarenta y siete personas a crear un cuento de hadas que los aficionados comprarán y que encumbrará a esta directiva a lo más alto.

La jefa se levanta, taconea y enciende la pantalla gigante de la sala mostrando un Power point.

—Tenemos que tomar una serie de decisiones hoy. La primera, el nombre de las medidas económicas de venta del patrimonio que se van a llevar a cabo. Debemos camuflar este proceso bajo una palabra muy positiva. Estas son las propuestas —pulsa un botón del teclado y pasa a la siguiente diapositiva donde se observan las siguientes palabras.

  1. Motor
  2. Cohete
  3. Cuerda
  4. Cimiento

Se hace el silencio.

—No me convence ninguna, Ángels.  Me falta algo, falta fuerza —afirma un Joan en trance que rastrea la habitación con la mirada en busca de una iluminación que solucione este escollo—. Finalmente se queda mirando al fondo de la sala donde el operario está concentrado en una difícil maniobra. El buen hombre intenta desprender una placa del techo con un barra.

—Palanca, palanca… ¡palanca! ­ —grita Joan Laporta cual Arquímedes tras descubrir su principio—. ¡Lo tenemos!

—¡Enorme presidente! ­ —exclama Marc, el chico de los recados.

—Me gusta —afirma Reverter—. Viene del término económico  “apalancamiento”. Tiene fuerza. ¿Cómo no se nos ocurrió, Ángels?

La jefa de marketing frunce el ceño detrás de sus enormes gafas de pasta.

—Vale, elegida “palanca”, ahora pasamos al siguiente punto: quién lo va a presentar —Ángels cambia de diapositiva y muestra una fotografía—. El primer candidato, Ibai Llanos, nos acaba de rechazar la propuesta.

—Eso es que no le habéis ofrecido sufiente dinero —incide Laporta con suficiencia.

—Sí, le hemos ofrecido mucho dinero, Joan ­ —responde Ferrán Reverter.

—Ibai es madridista ­ —aporta Mateu Alemany.

Joan Laporta estalla en carcajadas, acto que es seguido por un eco de risas del cúmulo de becarios de marketing. Una escena algo escalofriante.

Doctor Maligno

—Querido Mateu, todo se puede comprar con dinero —prosigue el presidente.

­ —No sé, presi. Es un madridista de verdad, esta gente son de otra pasta.

Reverter acerca su cabeza a la de Laporta y le susurra algo al oído, seguramente una cifra. El presidente se queda petrificado.

—Pasemos entonces al “plan B” —ordena Joan al borde del corte de digestión.

­ —Greta Thunberg. Es uno de los iconos mundiales y movería muchos seguidores. Además, ha aceptado una propuesta muy por debajo de la de Ibai.

—No hombre, Ángels. Necesitamos a alguien con más carisma. No a la niña del exorcista del cambio climático.

—Vale, pasamos al “plan C”: Puigdemont. Está en boca de todos y sabe comunicar.

­ —De ninguna manera. Está muy desfasado y ya nadie se acuerda de él.

—Bueno, jefe, el último sería Gerard Romero, pero ya sabes que se la va un poco la pinza.

—¡Lo haré yo! —se eleva Laporta con gesto cesariano—. Yo defenderé mis palancas ante el mundo. Nadie mejor que el presidente para dar la cara. Si tengo que darle un abrazo y besar una palanca lo haré. ¡Si no es Ibai, seré yo!

Los groupies de marketing empiezan a aplaudir en una nueva escena grotesca con un Joan Laporta encumbrado. El presidente le hace un gesto a Ángels y esta se levanta y sale de la sala, seguida de su ejército de expertos. Una procesión de Semana Santa en Abril. El operario se queda boquiabierto ante el espectáculo.

Se vacía lentamente la sala.

—Mateu, háblame de los fichajes —el presidente gira su inestable silla hacia el director deportivo.

—Tengo una buena y una mala noticia.

—Empieza por la mala.

—No podremos fichar ni a Haaland ni a Mbappé.

Laporta remueve intensamente su café.

—La buena, vamos a fichar a Lewandowski.

Laporta suelta el café y lo derrama.

—¡Vamos ahí. Ese es mi Padremany!

Laporta se levanta en un exabrupto con los brazos abiertos y se arroja hacia Mateu, quien le responde con cierta incomodidad.

—Tenemos que apostarlo todo a este año. Si no aumentamos la ilusión, si no enganchamos a la gente, nos convertiremos en el Milán. No puede volver a pasar lo del Camp Nou de ayer, ¡más alemanes que culés!, ¡tenemos que fichar a los mejores!

—Pero, jefe, sabes que tendremos muchos problemas con el límite salarial para hacer una plantilla potente este año —afirma Mateu entre los brazos asfixiantes de su presidente.

—Tranquilo, Mateu —Laporta le coge la cara con las manos y se la gira­—. ¿Ves a ese hombre que fuma en la esquina?, ¿ese maldito y terrorífico fumador de Marlboro? Ese se encarga de todo. Es nuestro Sr. Lobo. Tú sigue a lo tuyo, ficha a quién te dé la gana. ¡Qué negativo te pones cuando hablamos de límite salarial!

Señor Lobo

Joan vuelve a su silla y apunta algo en una libreta:

Angels Marketing:

- Nuevo apodo: Padremany. Difundir en las redes.

- Vender YA que vamos a por Haaland y Mbappé.

- Aumentar el equipo y presupuesto de marketing

—¿Algo más que añadir, chicos? —el exvendedor de coches levanta la mirada.

­—Sí, presi —contesta Reverter—. Vamos a tener que recortar en muchas secciones. Según nuestra auditoría, debemos intentar reducir el gasto en marketing ya que es la sección que más está aumentando, la más deficitaria y ha llegado a superar a los presupuestos de dirección deportiva y el destinado al mantenimiento del estadio.

­—Querido Ferrán, antes de recortar en marketing hago desaparecer tu departamento y dejo sin gradas el estadio —esgrime seriamente un soberbio Joan Laporta.

El Sr. Lobo sonríe a la vez que apura su último cigarrillo de la velada.

 

Nota: La Galerna ha realizado una descripción objetiva, fiel y no sesgada de lo visualizado en la grabación de vídeo.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. Hoy la portada de Marca nos causa una enorme intriga. Puede ser el mayor descuido de su línea editorial en mucho tiempo o la máxima expresión de contenido subliminal deliberado de la historia del periodismo deportivo español. O una cosa o la otra, sin nada en medio.

Portada Marca

Aparentemente Marca alude al motín de quince jugadoras de la selección española de fútbol femenino contra el técnico Vilda, pero ese titular (“El chantaje es inaceptable”), expuesto así, como máxima ética general, actúa sobre el inconsciente del lector deportivo bien informado y le traslada a otro caso muy distinto. Nos referimos al presunto chantaje del que todo el mundo habla, es decir, aquel al que según Iñaki Angulo (y cuidado: según ESPN también) sometió El Chiringuito a Vinicius Jr. Ya sabréis: si publicas ese mensaje contra el racismo nosotros “te destrozaremos” (literal según Angulo) en el programa.

¿Quiere Marca con esa máxima —repetimos: “El chantaje es inaceptable”— aprovechar el caso del fútbol femenino para extender el mismo mensaje en relación al presunto chantaje del que todo el mundo habla? En otras palabras, ¿se refiere Marca en exclusiva a lo de Vilda y las quince rebeldes o TAMBIÉN a lo de Pedrerol y Vinicius? Habrá que preguntar a Juancho Gallardo si esto es un lapsus o una muy sofisticada y astuta toma de posición.

La posición de La Galerna está clara y ha sido expresada ya. Nos unimos a la corriente que da cierto crédito a las acusaciones de Angulo, corriente cada vez más numerosa y a su vez acreditada, sin que esto implique ni poner la mano en el fuego por los términos exactos de la denuncia ni asumir como propias las críticas agresivas de Angulo hacia el Real Madrid. Ya sabréis también que Pedrerol amenaza con llevar a juicio a Angulo, y que este último le anima a hacerlo con gran valentía. Este arrojo del YouTubero es otra de las razones que invitan a creer en el fundamento de su exclusiva. Hay que tenerlo muy claro (Angulo dice tener pruebas) para hacer una apuesta tan decidida.

La conclusión, poniendo la denuncia aparte, es que Pedrerol, un periodista que ha montado una campaña infame tratando de convertir a Vinicius en culpable en lugar de víctima de los ataques racistas más nauseabundos, queda a nuestro juicio desacreditado como comunicador presuntamente afín al club. Y como comunicador en general.

Portada Mundo Deportivo

Unos que quieren ir a juicio y otros que, por lo visto, quieren evitar ir. Atleti y Barça quieren llegar a un acuerdo respecto a otro acuerdo, el que ellos mismos suscribieron en relación a Griezmann. Este sainete es uno de los más divertidos de los últimos tiempos, hasta el punto en que tenemos mala conciencia por no haberle hecho más caso. El Atleti y el Barça firmaron una cesión a partir de la cual el Atleti tenía la obligación de comprar a Griezmann a partir de un número de minutos jugados. El regateo descarado de ese número de minutos por parte del Atleti ha encendido un conflicto entre las dos partes de la más legendaria pinza antimadridista, una lucha fratricida con la que nos descojonamos, o como se diga.

Por cierto, hablando del Atleti.

Pulmones Atleti racismo

Qué maravilla, amigos. El Atleti ha sancionado a tres socios por los gritos racistas contra el propio Vinicius en el Metropolitano. A tres, nada menos. ¿No será demasiada gente? ¿No se les habrá ido la mano, en su afán por hacer justicia? La verdad, como con sorna indica en el tuit nuestro redactor jefe, para ser tres hacían un ruido de mil demonios. Que el Señor les conserve esos pulmones.

Los tres tenores Atleti racismo

Asombrado ante la capacidad torácica de los tres eran tres hinchas racistas del otrora Wanda, nuestro redactor jefe alumbró este segundo tuit. Los tres tenores. Lo cierto es que nos sorprende. A Carreras lo teníamos por culé, a Domingo por madridista y a Pavarotti por difunto, pero parece que los tres son socios abonados del Atleti, o eran, pues unos Cerezo y Gil Marín implacables en su lucha contra la violencia y el racismo, como suelen, parecen haberles suspendido de membresía hasta nueva orden, o sea, hasta primeros de noviembre o así. Ya conocemos que Cerezo y Gil Marín no tienen remilgos a la hora de aniquilar, inmisericordes, todo lo que huela a xenofobia y ultraderechismo en sus gradas, y si no preguntad al Frente Atlético, que por supuesto ya no existe, pero vamos, que si queréis os lo miramos.

Por si fuera poco, el Atleti ha sido sancionado con la desorbitada cantidad de 250 euros por los incidentes. Así nos gusta, sin piedad, tocando el bolsillo que es donde más duele a los clubes.

En fin. Os dejamos con las otras dos portadas del día.

Saludos.

Portada As Portada Sport

El Real Madrid es uno de los pocos equipos de Europa que cuenta sus partidos oficiales por victorias esta temporada. Compartirá esta condición, al menos hasta que arranque octubre, con el Benfica (Portugal), el Ferencváros (Hungría), el Panathinaikos (Grecia), el Amberes (Bélgica), el Dnipro (Ucrania), El Struga (Macedonia), el Dudelange (Luxemburgo) y el Karabag (Azerbaiyán). Parece un dato bastante aleatorio, pero merced a él se puede afirmar que el vigente campeón de España y de Europa es el único equipo de las grandes ligas continentales que acumula un historial inmaculado en el presente ejercicio. Excelente desempeño para un conjunto al que se acusa recurrentemente de no jugar a nada.

Celebración gol Real Madrid al Atleti

Entiendo que aquellos que emplean este manido tópico, perenne en una etapa en la que el Madrid ha conquistado cinco veces la Champions, lo hacen con una clara intención de menospreciar de alguna manera estos éxitos. Es el último recurso argumental, la tabla que se mantiene a flote del naufragio del Titanic. Cuando los triunfos son inapelables, solo resta agitar el reparo estilístico. No reciben esta clase de reproches aquellos que insisten (desde que no ganan) en que pesa más el cómo que el qué. En su caso, una victoria se jalea y se celebra aunque haya llegado a base de una ristra de pelotazos en busca de un ariete. Es decir, haciendo justo lo contrario de lo que aseguran es su estilo irrenunciable.

No reciben estos reproches aquellos que insisten (desde que no ganan) en que pesa más el cómo que el qué. En su caso, una victoria se jalea y se celebra aunque haya llegado a base de una ristra de pelotazos en busca de un ariete. Es decir, haciendo justo lo contrario de lo que aseguran es su estilo irrenunciable

Incidir en que el Madrid no juega nada revela un profundo desconocimiento futbolístico. Porque si algo está distinguiendo precisamente al Madrid es su capacidad para dominar distintos registros, incluso dentro del mismo partido. Es el equipo de Carlo Ancelotti una suerte de Tilda Swinton, merced a su camaleónica capacidad de adaptarse a distintos rivales, momentos de la temporada o estilos. Y siempre en busca de la manera más eficaz de ganar, que es de lo que se trata. Así, el dibujo y las alineaciones van variando (a excepción de algunas piezas difícilmente reemplazables), al igual que el manual futbolístico a aplicar. El Real defiende en bloque bajo, aguardando en una altura intermedia o presionando sin descanso. Todo depende del momento y las exigencias. Por mucho que se empeñe Simeone, no estamos ante un equipo que simplemente se cobija y contragolpea. De hecho, ante el Atlético los goles llegaron tras largas sucesiones de pases muy precisos, mientras la defensa de su equipo perseguía sombras blancas. Además, se ha alcanzado un funcionamiento coral y desarrollado una serie de automatismos tales que han provocado que la ausencia del más que probable ganador del próximo balón de oro apenas se haya notado.

Las notas del Celta, 1 - Real Madrid, 4

Obviamente, el mérito de la implantación de este amplio abanico de posibilidades tácticas ha de atribuirse al cuerpo técnico, liderado por Carlo Ancelotti. El italiano, que apostó decididamente por un bloque bajo y fútbol de bajas revoluciones tras el traspiés ante el Sheriff de hace un año, rentabilizó al máximo este método. Sin embargo, esta temporada se aprecia lo ya reseñado; una versatilidad que permite al Madrid amoldarse mejor para superar cada escollo de su camino. Quizás se deba a la liberación de la presión del resultado, al reconocimiento por la épica conquista de la 14ª o a la primera pretemporada con todos los futbolistas disponibles para trabajar. No es que el Madrid no juegue a nada, es que el Madrid juega a todo.

Incidir en que el Madrid no juega nada revela un profundo desconocimiento futbolístico

Ancelotti, que lleva en la elite futbolística más de cuatro décadas y puede repasar las cicatrices de su primera etapa en el Madrid, es perfectamente consciente de que lo crucial le aguarda en la primavera. Y probablemente por eso prefiere no desgastar sus recursos, que además ha exigido que no sean tan numerosos como la mayoría de aficionados reclamamos. Nuestra impaciencia natural nos empuja a pedirle más a nuestro equipo, que golpee con puño de hierro a base de goleadas. El pragmatismo italiano en cambio escoge economizar esfuerzos, bajar revoluciones y apostar por control y ritmo bajo cuando el partido parece dominado. El Madrid es capaz de descansar durante los encuentros, con la mente en el siguiente o, quizás, en mayo. Pensándolo fríamente, esta opción es mucho más inteligente y cuenta con más probabilidades de triunfar, aunque desde nuestro asiento en el estadio o en casa lo único que pensemos es en arrasar a nuestros rivales de forma inmisericorde. Por fortuna, no somos los hinchas los que dirigimos al mejor equipo del mundo.

 

Getty Images.

Anoche estuve en la presentación del libro Fondo blanco, de mi amigo y colaborador de La Galerna Juan Carlos Guerrero. Durante el evento se suscitó una charla muy interesante que condujo con mano maestra el propio Juan Carlos, que lo mismo te encandila con la eficiencia de su sintaxis que te convoca un aquelarre vikingo con Juanma Trueba, Iñaki Angulo, Ramón (es uno de los escasos españoles que ya no necesitan apellido, como Felipe en los ochenta) y el que humildemente suscribe. Al hilo del libro, que debéis comprar en este enlace y leer con inevitable avidez, JC nos guio a lo largo de una serie de temas a cual más apasionante, todos relacionados con nuestro madridismo, con un apartado final sobre el futuro del periodismo deportivo, valga el doble oxímoron.

Fondo Blanco

Mijatovic ganó 3-2 en cuanto al momento favorito de la historia del Madrid por parte de los ponentes, aunque la Catorce, con su sucesión de milagros irreverentes, ocupó su lugar de preferencia casi factual, más allá de subjetividades. Yo saqué la bandera de Gales para reivindicar la Duodécima, pero nadie me hizo el menor caso. Vaya panda de cabrones. A Ramón le quiero como un hermano pequeño. A Juan Carlos estoy empezando a quererle como a otro hermano, más pequeño aún, brillante y regocijantemente discreto. Iñaki ya sabe qué cosas me gustan más y cuáles menos de su apabullante momento youtubero, pero en todo caso uno no puede dejar de admirar su descomunal arrojo, su independencia fiera y esa forma visceral de poner encima de la mesa su brutal honestidad que comunica arrollando. Juanma Trueba fue presentado por Juan Carlos como “el mejor cronista de fútbol de España” y yo creo que no anda desencaminado, y luego mostró un sentido del humor woodyalleniano riéndose de su famoso tuit de Borja Valero y Modric, abogando por una pronta jubilación del croata para que las redes dejen de torturarle con aquel trino. Creo que Trueba es un genio de los de verdad, y que como tal arrastra una cierta cuota de incomprensión en su madridismo romántico. Ayer me di cuenta de que La Galerna tiene una deuda estética con los Gistau, Jabois o Hughes, pero también otra anterior en el tiempo con aquellas columnas de Juanma en el As. Sin ellas, este portal no existiría, así de sencillo. Lo que ha unido la historia que no lo separe Mourinho.Presentación Fondo blanco

Fue Juanma quien insistió ayer en la peligrosidad de expender carnets de madridismo, y no puedo estar más de acuerdo. En ausencia de un criterio mejor, o de un procedimiento científico que dictamine nada, madridista es todo aquel que dice serlo, desde Alfredo Di Stéfano a Javier Tebas. Lo que pasa es que hay madridistas que son gloria para el Madrid y otros que son profundamente nocivos para el club, quizá de modo no deliberado, hay que dar ese margen de duda porque el madridismo es una cosa tan amplía, a su escala, como la propia humanidad. Iñaki deploró sin cortapisas ciertas formas de ser madridista, como la que ejerce quien va al Bernabéu con una actitud refractaria hacia al propio equipo, y Juanma le contradijo con cierto temor confesado, porque a ver quién se enfrenta a esta bestia de la naturaleza. Yo me contradije a mí mismo, porque por un lado estoy en esto con Iñaki y por otro me dejé engatusar por Escohotado en la máxima exigencia del público de Chamartín como causa distintiva de la excelencia indesmayable. Yo qué sé, amigos, yo ya lo ignoro todo porque me estoy haciendo viejo. Se me ocurrió de hecho, y así lo verbalicé, que ver jugar al Madrid ya no es solo para mí recuperar el niño que fui sino también, cada vez más, anticipar el viejo que voy a ser. Gana el Madrid y me acuerdo de Luis y de Julio y de Antonio, y en ese no poder comentar con ellos lo que hacen los de blanco se cifra el pesar de cumplir años. El Real Madrid me convierte en el niño que fui y en el viejo que seré, sin nada en medio.

Todo esto viene a que seréis profundamente culés si no os hacéis con el maravilloso libro de Juan Carlos Guerrero, y un poco sosos si no venís luego por aquí a contarnos qué os ha parecido

Ramón desentrañó magníficamente la dualidad comunicador/forofo que ahora mismo disputan sus vísceras cada vez que juegan los de blanco, y hasta Juanma confesó estar más preocupado del acabado técnico de su crónica que de la necesidad atávica de verlos ganar. “En ese momento soy más juanmatruebista que madridista”, soltó, y lo curioso es que todo el mundo asumiera como algo audaz una confesión tan obvia como que primero va uno y luego va su equipo. O no, oiga, o no, diría un forofo, o sea, cualquiera de los cinco, si se me permite.

Todo esto viene a que seréis profundamente culés si no os hacéis con el maravilloso libro de Juan Carlos Guerrero, y un poco sosos si no venís luego por aquí a contarnos qué os ha parecido.

Buenos días, amigos. Ya hemos superado el ecuador de la primera de las dos semanas con las que los estamentos futbolísticos nos castigan sin fútbol real, el del Madrid, y, además, programan partidos de la selección, esa donde juega Koke y es dirigida por Luis Enrique bajo el control del abstemio de Motril. Un combinado que reúne todos los ingredientes para atraer a los madridistas, o al buen gusto en general (?).

Las portadas de los diarios no suelen ser especialmente interesantes en días como este, sin embargo, hemos encontrado una franja informativa en la del diario Sport que nos resulta interesante. Pongámonos en antecedentes, ¿recordáis aquella portada mítica de “42 millones para tapar vergüenzas”? Qué pregunta, ¿verdad?

42 millones para tapar vergüenzas

Veamos ahora la primera plana de hoy del mismo periódico:

Portada Sport

«El Barça sigue a Lovro Majer», el “nuevo Modric”. Si asumimos A (portada de los 42 millones), leemos B (el Barça sigue al nuevo Modric) y aplicamos un silogismo básico al alcance de cualquiera, se llame Koke, Mario Hermoso o Einstein, llegamos a la conclusión de que el Barça quiere tapar sus vergüenzas, que es para lo que sirve un Modric, según ellos, claro.

No obstante, hemos buscado una doble confirmación para nuestra deducción. Por aquello de la paridad, en este caso periódica, acudimos al otro diario catalán deportivo por excelencia, el de Godó, grande de España. Allí, Óscar Zárate, un señor de exquisito peinado, escribió por las mismas fechas aquella pieza tan certera y objetiva que se guarda en los museos del periodismo como si fuera un incunable, aquella de título: “Peluka Modric, fichaje de medio pelo”. En la misma, Óscar afirmaba que Peluka Modric era un fichaje de medio pelo, una cortina de humo del Madrid para tapar sus miserias de la Liga. Confirmado: para tapar sus miserias. Nuestro razonamiento es acertado desde un punto de vista catalán y paritario, pasa el filtro de los nuevos tiempos.

Peluka Modric

Lo que ya no sabemos es si con un solo futbolista será suficiente para tapar sus vergüenzas, porque el Barcelona de vergüenzas y escándalos de todo tipo anda sobrado como para recopilarlos en una enciclopedia del oprobio, la ignominia y la deshonra.

Volviendo a la portada de Sport, podemos observar que arriba a la derecha destacan que el Barça de baloncesto arranca el curso con un título. El título es la Liga Catalana. Este hecho es una prueba más de las décadas de ventaja que lleva el Madrid sobre los culés, el club blanco hace muchísimos años que dejó de participar en torneos regionales con su primer equipo.

Portada Mundo Deportivo

La portada de Mundo Deportivo es para Íñigo Martínez, con quien aseguran que el Barça tiene un pacto, un principio de acuerdo para ficharlo el próximo verano cuando acabe el contrato que le une al Athletic. Incluso dicen que Xavi ha dado el OK, como a Bellerín. Nuestra teoría es que decidieron ficharlo cuando vieron esta instantánea en la que se dirige a Vinícius como un exaltado. Valoran mucho estas cosas.

Vinícius e Íñigo Martínez

Nos llama la atención de este frontispicio el faldón, la parte izquierda del mismo, donde dicen que Gil Marín muestra su repulsa al racismo. Hay un fragmento de su comunicado que resulta curioso: “El club lleva años demostrando con hechos que aborrece y repudia este tipo de comportamientos que llegan a convertirse en lacras de la sociedad. Tenemos unos protocolos estrictos de prevención y erradicación de la violencia. En los últimos cinco años se han abierto 433 expedientes por diversos comportamientos contrarios a esta normativa interna y 51 socios han sido expulsados”. Más allá de lo creíble que resulte a tenor de los hechos y aun creyéndonos que estén expulsando racistas, su desempeño sería comparable al del cirujano que ante un tumor de grandes proporciones en un órgano se dedica a extirpar una a una células del mismo en lugar de hacerlo con la totalidad del mal. Nos referimos al Frente Atlético, sí.

Otra explicación es que Gil Marín esté esperando a que prescriba el delito de racismo, él y Cerezo son expertos en delitos prescritos.

Portada As

Si uno solo leyese y no viese la fotografía, podría pensar que la portada de As trata de motociclismo, porque habla de derbi y de que la KTM ya carbura, pero al abrir los ojos, además de ver una fotografía estropeada por un montón de filtros que parecen puestos por un adolescente que acaba de descubrir Instagram, se da cuenta de que los protagonistas son Kroos, Tchouaméni y Modric.

As menciona en chiquitito que el Madrid femenino encarrila su eliminatoria europea para acceder a la Champions femenina. En Marca es necesario valerse de una lupa para encontrar la información.

Portada Marca

En La Galerna, en cambio, hemos publicado una crónica del encuentro, firmada por Fernando Alcalá-Zamora, que podéis leer aquí.

También podréis leer una pieza de Jesús Bengoechea sobre la presentación que tuvo lugar ayer del libro "Fondo Blanco", escrito por nuestro amigo y colaborador Juan Carlos Guerrero, que está prologado por el propio Jesús y por Juanma Trueba.

Pasad un buen día y, a poder ser, no tapéis vergüenzas, es mejor encararlas y buscarles solución.

Siempre que voy al Museo del Prado dedico varios minutos para contemplar el famoso tríptico de El Bosco (Hyeronimus Bosch), “El jardín de las delicias”. Me fascina esa obra maestra que nos lleva a contemplar y a imaginar la ingenuidad de las mentes de la época (primeros años del siglo XVI) con este magnífico contraste entre la luz y las tinieblas, entre la alegría y la desesperación.

En particular, mis ojos van siempre al panel derecho del tríptico, el que representa el infierno, verdadero predecesor del arte abstracto, por las extrañas figuras y formas que aparecen en él. Quizás sea por haberlo visto desde muy pequeño, es una pintura que se me grabó en la memoria y que me inquieta cuando me reencuentro con ella, lo mismo que me pasó cuando vi por primera vez en televisión (tendría yo 8 o 9 años), el Frankenstein (1931) de James Whale, que me dejó sin dormir aquella noche y alguna más de las siguientes noches.

Infierno Jardín de las Delicias

Al ver la foto de la celebración de Rodrygo y Vinicius Junior en uno de los córners del Metropolitano, teniendo de fondo a una enfurecida parte de la afición colchonera, no sé por qué, automáticamente, mi cerebro me llevó a la tabla del maestro flamenco, y muy en concreto a esa visión, cuando menos inquietante y siniestra, del infierno.

En dicha foto se ven expresiones de terror, de ira, de impotencia, de dolor, de amargura, de infelicidad, algunas de ellas parecen incluso salir del fondo del mismísimo averno. Saludos al estilo nazi, peinetas, cortes de manga, gestos de mal gusto; casi se pueden escuchar los múltiples improperios que salen como espumarajos de las bocas de los individuos (ellos y ellas) que aparecen en la foto. Muchos de ellos reflejan la imagen de la más profunda desesperación (“Abandonad toda esperanza”, como bien se puede leer a la entrada del infierno en el poema de Dante Alighieri), ya que para ellos vivir en el infierno es para siempre y jamás lo podrán abandonar.

Vinícius, Rodrygo y saludos nazi Frente Atlético

Les invito a que diseccionen esta magnífica instantánea, que, dentro del pavor que transmite, también contiene pequeñas notas de humor, como la de la dama (ejem…) que aparece a la izquierda, en primera fila, que no deja de filmar la samba brasileira de Rodrygo y Vini con su mano derecha mientras que efectúa con su mano izquierda debidamente levantada una perfecta peineta con su dedo corazón. En el lado derecho de la foto hay incluso un espectador enfurecido que hace una doble peineta. Pánico da ver que hay varios menores con sus rostros desencajados, haciendo también gestos soeces, aunque, en general, los niños y niñas que aparecen demuestran bastante más serenidad, más madurez y hasta un triste conformismo ante la realidad que están contemplando: que su equipo, como de costumbre, va perdiendo contra los de blanco.

Se ven expresiones de terror, de ira, de impotencia, de dolor, de amargura, de infelicidad, algunas de ellas parecen incluso salir del fondo del mismísimo averno. Saludos al estilo nazi, peinetas, cortes de manga, gestos de mal gusto; casi se pueden escuchar los múltiples improperios que salen como espumarajos de las bocas de los individuos que aparecen en la foto

En contraste, y en primer plano de la foto, el color blanco impoluto de las camisetas de los que parecen dos lindos querubines, alegres, felices, exultantes de vida y de optimismo, que bailan y gozan sin parar y sin inquietarse por el feo espectáculo de la grada: se puede uno imaginar fácilmente la música de las playas cariocas en sus cabezas, mientras los espectadores profieren alaridos, denuestos y dicterios de toda índole, que no llegaban a turbar la paz y el alborozo de los veinteañeros —casi niños todavía—  llegados desde Brasil.

Volviendo a El Bosco, no está de más recordar un cuadro de uno de sus discípulos (desconozco su nombre), que pintó allá por 1520 el cuadro “Un ángel guiando a un alma al infierno”  (An Angel Leading a Soul into Hell | Art UK), y en cuyo centro se ve a un ángel vestido de blanco acompañando a un alma atormentada hacia su morada, para el resto de la eternidad, en el infierno.

Un ángel guiando a un alma al infierno

Quizás solo falte para contemplar este significativo cuadro la cara desencajada, de impotencia y de ira desatada, del central criado en Valdebebas, Mario Hermoso, que como bien escribió en Twitter Jesús Bengoechea, “Hermoso recuerda a Jack Nicholson en algunas escenas de El Resplandor”, sobre todo tras su desproporcionada reacción tras la falta — sancionada con tarjeta amarilla— de Carvajal a Reinildo. Recordemos que El Resplandor es uno de los títulos de terror emblemáticos por excelencia.

Estamos pues ante El cielo y el infierno, como el título original (Tengoku to jigoku) de aquella obra maestra de Akira Kurosawa que en España se estrenó como El infierno del odio (que también podría ser un adecuado título para la foto mencionada).

La foto en la que la dicha, el baile y las sonrisas se impusieron, una vez más, a las siniestras sombras de unas almas en pena, colmadas por la desesperación

Hay en El Aleph, quizás el mejor libro escrito por uno de las más grandes, Jorge Luis Borges, una frase que viene al caso para definir lo que muchos atléticos sintieron nada más anotar Rodrygo el 0-1 en el pasado derbi: “Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno”.

Y quizás también habría que recordarles aquella lapidaria frase de John Milton, en El Paraíso Perdido: “Largo y penoso es el camino que desde el infierno conduce a la luz”, ya que da muchas veces la impresión de que sufren demasiado y que, además, se regocijan en su propio dolor.

El caso es que es una foto que pasará a la historia de los derbis, como aquella en la que Karim Benzema quebró la cintura de 3 centrales rojiblancos en el que resultó ser el epitafio del viejo estadio colchonero a las orillas del río Manzanares. La foto en la que la dicha, el baile y las sonrisas se impusieron, una vez más, a las siniestras sombras de unas almas en pena, colmadas por la desesperación.

 

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Weir y Athenea acercan al Madrid a la Champions

 

El Real Madrid femenino derrotó (0-3) al Rosenborg BK en el partido de ida de la segunda —y definitiva— ronda previa de acceso a la Women’s Champions League. Dos goles de Caroline Weir y uno de Athenea del Castillo pusieron la distancia en el marcador y permitirán al Real cerrar la eliminatoria en el Alfredo Di Stéfano con relativa comodidad.

 

Si uno de los alicientes de la Copa de Europa es visitar lugares y estadios que rompen con la monotonía de la Liga, y allí enfrentarse a rivales que son viejos conocidos, el aficionado blanco agradecerá que el periplo casi interminable del Real Madrid femenino por las rondas previas de la Women’s Champions League tuviese por penúltima parada la ciudad noruega de Trondheim.

A falta de un extenso historial de enfrentamientos previos en el panorama del fútbol femenino, las jugadoras de Alberto Toril van, año a año, descubriendo algunos de los escenarios que tiñen de magia este deporte. Uno de ellos es el estadio Lerkendal, la coqueta casa del Rosenborg donde el Madrid fue citado para intentar sellar su billete definitivo a la fase de grupos de la competición continental y en la que se congregó un buen número de aficionados.

En el fútbol, ya lo sabemos, el escenario importa, y quizás por ello fue ese césped el idóneo para que futbolistas como Caroline Weir o Athenea del Castillo dejasen muestras de su grandísima calidad. Enfrente, el Real encontró a un Rosenborg con más corazón que piernas o cabeza y que apenas pudo llegar a la portería de Misa Rodríguez. Sin embargo, en la primera ocasión del encuentro fueron las locales quienes generaron la que, a la postre, sería su acercamiento de mayor peligro. El balón se paseó por el área pequeña en paralelo a la línea de gol tras un centro, pero a Emilie Nautnes le faltó un par de números en las botas.

El Real Madrid femenino derrotó (0-3) al Rosenborg BK en el partido de ida de la segunda y definitiva ronda previa de acceso a la Women’s Champions League

Fue el calambrazo necesario para que el Real Madrid tomase el control del balón y recordara la importancia de esta eliminatoria a doble partido. Con Sandie Toletti, Claudia Zornoza, Caroline Weir y la debutante Freja Olofsson sobre el campo, hacerse con el control del juego era una mera cuestión de tiempo. Por mérito propio, o por demérito de unas locales algo cortas en el apartado físico, la fruta terminaría por caer.

En cualquier caso, los goles llegaron antes que el dominio de la situación. A los diez minutos de crono el aficionado ya había podido disfrutar de dos contraataques de peligro finalizados sin éxito por Esther y Athenea, así como de una salida arriesgada de Misa a tierra de nadie. Marcas registradas de la casa. Al igual que el equipo masculino, a las de Toril les sienta bien el caos propio de las fases de partido de ida y vuelta, donde la calidad en ambas áreas dicta sentencia. En una de esas, superado el catorce de juego, la teoría quedó demostrada. Athenea ganó profundidad por banda izquierda hasta levantar la mirada antes de pisar área y, guardándose sus trucos para más adelante, cedió atrás para la llegada de Caroline Weir al balcón del área. De primeras y con la izquierda, la escocesa demostró por qué es una de las mejores jugadoras del momento ejecutando un disparo teledirigido a la escuadra diestra de la guardameta.

Gol Caroline Weir Rosenborg-Real Madrid femenino

El 0-1 tempranero hizo temer lo peor al Rosenborg, que hundió y apretó sus líneas hasta situarse un palmo por delante del área que debían defender. Así, las centrales y las centrocampistas blancas tuvieron siempre margen para reiniciar jugadas enmarañadas, o para cambiar de banda la acción a placer. Las protagonistas con capacidad de marcar la diferencia vestían todas de morado y, en la noche noruega, fueron la ’11’ y la ’22’ quienes levantaron la mano.

Si Athenea prefirió asistir primero, a la segunda consideró que sus piernas bastarían para volver a cantar gol. Apareciendo por esa esquina del área que conoce como se conocen los toboganes del parque, la extremo encaró, regateó y en última instancia recortó sobre su rival para abrir la grieta necesaria a través de la que mandar un fantástico zambombazo seco a la red. Fueron dos goles dignos de incluirse en alguna de las clásicas cabeceras de Real Madrid TV, tan buenos que desmoralizaron a un rival que, desde ese momento, supo que su causa estaba perdida.

La clasificación para la Champions que deben cerrar dentro de siete días también trae asociada este tipo de regalos: jugar a fútbol en estadios de postal

La falta de tensión empeoró el espectáculo, y el paso de los minutos no ayudó a disipar esa sensación, pero las atacantes del Real siguieron empeñadas en mostrar su respeto a un escenario como ese con jugadas de calidad. Así hicieron a la vuelta del descanso, cuando entre Zornoza y Athenea atrajeron a sus rivales para acabar mandando un centro largo a espaldas de la defensa. Allí, en el segundo palo, apareció Weir vestida de delantera centro, pues pinchó con tanta clase el balón que el propio control hizo inevitable la sentencia del 0-3.

Conseguido el objetivo las madridistas sestearon esperando al pitido final. O quizás, pensando en el terrible contraste que supondrá disputar el compromiso liguero del próximo fin de semana en un muy mejorable campo de césped artificial, prefirieron disfrutar de las gradas y del bonito Lerkendal. La clasificación para la Champions que deben cerrar dentro de siete días también trae asociada este tipo de regalos: jugar a fútbol en estadios de postal.

 

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Hace pocas horas Juanma Castaño, de la Cope, entrevistaba a Marco Asensio en la concentración de la selección española. En un momento de la entrevista le preguntó sobre el presunto interés del Barça, recientemente publicado por el Sport. Esta es la parte más interesante de la conversación:

Juanma Castaño: El Barça te está rondando. ¿Es verdad? ¿Te ha llamado el Barça?

Asensio: Eeeeh, pues… sinceramente no lo sé.

JC: ¿Cómo no lo vas a saber? Venga, hombre.

Asensio: (Asensio se ríe). Como el Barça han salido muchos otros clubes.

JC: Ya, pero una cosa es el Barça y otra el resto. Si el Barça llama a un jugador del Madrid ahí sí que tenemos noticia.

Asensio: Sí, pero es que realmente yo estoy centrado en lo que estoy, el presente, el ahora, el darlo todo…

JC: ¿Tú eso lo descartas?

Asensio: Es que ni lo he valorado, ni lo he pensado. Son cosas que salen. Al final... puff

JC: Pero tú no eres de los que dice yo nunca jugaría en el Barça.

Asensio: Es que no lo he pensado ni lo he valorado, de verdad. Ahora no te puedo dar una respuesta, no sé.

Asensio y Juanma Castaño

Todos intuimos cuál habría sido la reacción de cualquier jugador de la actual plantilla, seguramente uno de los grupos más unidos y comprometido de la historia del club, a las preguntas de Juanma Castaño. Sabemos que todos habrían respondido con una rotundidad absoluta. Todos menos Marco Asensio.

¿Por qué Asensio ha contestado así? Creo que es evidente que las opciones son dos. Es posible que el Barça se haya aproximado a Asensio y a este la pregunta le haya cogido con el pie cambiado y no haya sabido qué contestar. Si esto es así, ha sido un comportamiento muy torpe por parte del mallorquín. Tras la publicación en el Sport del día anterior, era obvio que esta era una pregunta que cualquier periodista le podía realizar.

Asensio tiene pinta de ser un gran chico, pero no parece haber entendido todavía qué es el Real Madrid

La otra opción es que Asensio haya querido presionar a Florentino para renovar su contrato con unas buenas condiciones. Cualquier jugador es libre de negociar y luchar por el mejor contrato posible, pero si este ha sido el objetivo que hay detrás de sus palabras, mucho me temo que a Florentino no le va a gustar nada. Ni a Florentino ni al Santiago Bernabéu. Amenazar con abandonarnos para ir al máximo rival parece algo poco inteligente.

Tras el famoso “yo no tengo que tirar del carro”, mucho me extrañaría que el Bernabéu recibiera al mallorquín con aplausos a la vuelta del parón de selecciones. Asensio tiene pinta de ser un gran chico, pero no parece haber entendido todavía qué es el Real Madrid. Si juntamos su languidez y tibieza en el terreno de juego con su incontinencia verbal fuera del mismo, nos encontramos con la tormenta perfecta. Además, realizar estas declaraciones precisamente en un momento en el que está más en duda que nunca parece un consejo de su peor enemigo.

En resumen, creo que Asensio dijo ayer adiós al Real Madrid. Por un lado, Florentino no va a aceptar este pulso. Por otro, estas palabras van a terminar por romper la ya delicada relación con la afición. El matrimonio pendía de un hilo, a la espera de las actuaciones de Marco sobre el terreno de juego, pero su comportamiento fuera de él lo ha roto definitivamente. No me preocuparía tanto que recalara en el Barça como que se fuera sin dejar un euro en las arcas. Una venta en el mercado de invierno o una renovación con el objetivo de venderle para que no salga gratis la temporada que viene son las opciones. Seguramente FP&JAS estén ya manos a la obra.

 

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Hola de nuevo:

En las horas antes de un derby no soy persona, de modo que, mientras el tiempo transcurría a paso de ciempiés, el otro día recurrí a uno de los pocos analgésicos que conservo y para los que no requiero receta. Acariciando los lomos de mi exigua biblioteca —denominarla así constituye un desmesurado abuso—, mis ojos se detuvieron en la antología de Miguel Hernández que incluye, entre otros, el poemario publicado por el de Orihuela en 1937 y que tiene por encabezado el sugestivo título “Viento del pueblo”. En ese instante no pude contener una sonrisa un punto nostálgica. Me vinieron a la mente aquellas previas inofensivas de hace apenas dos o tres años, en las que el debate no pasaba, a partir de un cruce de declaraciones entre Simeone y Zidane, de valorar quién encarnaba mejor el papel de equipo popular en España. En una semana en la que la polémica, inicialmente pivotante de manera absurda alrededor de los bailes de Vinicius Júnior, ha terminado destapando la xenofobia que incuba el huevo de la serpiente, uno no puede evitar la tentación de anhelar las discusiones de tintes más suaves.

Vinícius, Rodrygo y saludos nazi Frente Atlético

Soy consciente de que a ti aquella controversia acerca del “equipo del pueblo” ya entonces te resultaba estéril y hasta ofensiva. El Madrid de tu época no tenía rival en cuanto a su protagonismo entre las afinidades castizas. Con las escasas excepciones geográficas esperadas, los blancos suponían la elección predilecta de la masa, que, como mucho, a veces lo disimulaba con la boca pequeña mediante el empleo del subterfugio del “segundo equipo”, tras el de la ciudad o la provincia locales. Aunque en la mayoría de ocasiones ni eso, y de forma absolutamente comprensible. El pueblo, pese a lo que intentan vender algunos estetas admiradores de la nostalgie de la boue, se refocila lo menos posible en la miseria y la ignorancia. No ama la derrota como un destino poético sino que quiere progresar, y, sin poseer excesivas ambiciones ni alharacas, sí que gusta de sentirse parte de algo más grande. De ahí la condición terapéutica que el Madrid tuvo durante décadas para tantos españolitos que, un poco como decía Cánovas, no tenían opción de enorgullecerse de otra cosa.

basta con leer a Miguel Hernández para percatarse de que el recreo en la esencia del lumpen es más un divertimento de nuevos ricos que una actitud de quien pertenece de verdad a dicha clase social

Sin embargo, y pese a esa realidad incuestionable, es sabido que los atléticos no han renunciado nunca al intento de apropiación de una etiqueta popular en la que puedan reconocerse más guapos. Han buscado cualquier coartada, especialmente durante los años más duros del cholismo, con un líder ducho en el manejo de las emociones y de los eslóganes simplones y conmovedores. Si para Luis XIV el Estado era él, a Simeone le faltaba el canto de un duro para establecer una identificación plena entre la idea de pueblo y su obra en el Atleti. Hasta el punto de casi conseguir asociar “lo popular” con determinados planteamientos tácticos, crudos y poco vistosos, monopolizando sin complejos la cultura del esfuerzo. El Cholo, más listo que el hambre, trataba de explotar la natural adhesión que el neutral suele regalar al más débil para convertir cada derby, a base de sudor y honradez —valores sencillos—, en una suerte de conflicto moral entre dos formas de existir en el mundo, impostado teatrillo justificador en el que los papeles se repartían de manera inapelable. Y con eso el Atlético de Madrid se tejía una red de seguridad, digna y autosatisfecha, que les permitía mantener la cabeza alta si perdían y elevarla mucho más si lograban la proeza de acabar con el Mal.

Simeone

Por desgracia para el relato, basta con leer a Miguel Hernández para percatarse de que el recreo en la esencia del lumpen es más un divertimento de nuevos ricos que una actitud de quien pertenece de verdad a dicha clase social. Cuando el poeta valenciano miraba al niño yuntero —ese Joao Félix, todo talento y delicadeza, condenado a correr como un descosido: contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor es una corona grave de sal para el labrador pasador—, no se complacía en el espectáculo, sino que deseaba liberar al chiquillo de su sino terrible. Del mismo modo que algunos aficionados rojiblancos, posiblemente los más llanos, se permiten hacer muecas y desearían un destino diferente cada vez que su entrenador intenta refugiarse en las tablas o realiza una sustitución más cicatera que humilde. Y me gustaría pensar que temerosos de que el epíteto de popular solo se les aplique para reconocer los peores rasgos del pueblo: el gusto por hacer calceta con el olor de la sangre y la bajeza propia de las multitudes que pagan su frustración insultando a un Courtois o llamando mono a un Vinicius.

Un club históricamente grande que es incluso a pesar de todos los discursos folclóricos, se merece mucho más que el mero regocijo en las carreras, las entradas fuertes, el cancherismo y el calor gregario de una manada que insulta

No estoy seguro de que acepten mis consejos, pero creo que el Atlético debiera alejarse del afán de exacerbada modestia que algunos de sus hinchas le atribuyen, en puro ejercicio instagramero de esteticismo. Y también del adocenamiento que permite el desfogue pueril desde el anonimato. Porque, como club históricamente grande que es incluso a pesar de todos los discursos folclóricos, se merece mucho más que el mero regocijo en las carreras, las entradas fuertes, el cancherismo y el calor gregario de una manada que insulta.

Los bueyes doblan la frente, / impotentemente mansa, / delante de los castigos: los leones la levantan / y al mismo tiempo castigan / con su clamorosa zarpa.

Nunca medraron los bueyes en los páramos de España

Cuídate, volveré a escribirte pronto.

Pablo.

 

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Buenos días. Las portadas de la jornada de hoy no guardan excesiva relevancia, aunque después les hincaremos someramente el diente. La actualidad ha venido marcada en las últimas horas por la denuncia de Iñaki Angulo, que en su canal de YouTube ha acusado a El Chiringuito de amenazar a Vinicius con “destrozarle” editorialmente si publicaba su vídeo de condena del racismo, vídeo este último motivado entre otras cosas por las palabras de Pedro Bravo en el propio programa. Angulo sostiene que tiene pruebas de su acusación, que Pedrerol niega al tiempo que amenaza con querellarse criminalmente contra su oponente.

Las acusaciones de Angulo, especialmente en el contexto de la defensa que hace de las mismas, no repugnan en absoluto a la razón. Son de una gravedad extrema, aunque si somos sinceros la deriva reciente del late-show del comunicador catalán en contra de Vini ya debería bastar (y seguramente bastará de cara a la audiencia) para desacreditar su programa. Es intolerable que Pedrerol haya desviado el foco de la lucha contra ese racismo, sufrido por Vinicius en los últimos tiempos, para desencajar en cambio una incalificable campaña contra el jugador, al que quieren acusar de provocar en el mismo modo y manera en que algunos jueces ominosos aún tratan de cargar con la culpa de sus vestimentas a algunas mujeres violadas. El planeta entero se escandaliza ante las palabras de Bravo, ante las veladas amenazas de Koke, ante los cánticos xenófobos antes y durante el partido por parte de los neonazis del Frente Atlético, y Pedrerol no tiene mejor idea que sugerir que todo eso lo puede estar causando el propio Vinicius, convirtiendo así a la víctima en reo.

Se trata de una política que no solo es éticamente reprobable por parte del Chiringuito, sino que además va contra el devenir de los tiempos de un modo que pagará. Creíamos más inteligente a Pedrerol, francamente, y mucho nos tenemos que la desencajada catarata de ataques contra el brasileño de las últimas 48 horas abona la tesis de la existencia de una amenaza previa. Tanta saña escama. Angulo asegura que probará la amenaza ante un juez si Pedrerol lleva hasta el final la promesa de llevarle a los tribunales. A nosotros no nos hace falta que nada de esto suceda. Para nosotros, Pedrerol ha quedado ya profundamente desacreditado. Lo estaba antes de que Angulo soltara su bomba.

De Angulo nos ha disgustado su pretensión de involucrar al club con Pedrerol a toda costa y hasta el punto más extremo, utilizando además, para ello, un lenguaje agresivo, por momentos inaceptable, que le pierde y que censuramos. Tampoco ponemos la mano en el fuego por la veracidad absoluta de su acusación (hay infinidad de grises en lo que él expone como un absoluto), pero insistimos en que su credibilidad es en este momento muy superior a la de su adversario. No sabemos si las acusaciones de Angulo serán enteramente ciertas, pero todo indica que “algo” hay, y lo mismo parece opinar la mismísima ESPN, que se ha hecho eco de la exclusiva y la ha apoyado.

En este torbellino, algunos desaprensivos de las redes sociales han querido atacar a nuestro colaborador Ramón Álvarez de Mon, con argumentos completamente desnortados. Han sido horas de máxima tensión. Si hay alguien cuya reputación permanece intachable, ese es Ramón, que nada tiene que ver con la denuncia de Angulo pero que no se ha privado de opinar en este vídeo que inicialmente fue retirado para su posterior publicación.

Por lo demás, Pedrerol dice confiar en que Vinicius y su entorno desautorizarán en las próximas horas a Angulo. Angulo cree que sucederá lo contrario. Esperaremos acontecimientos. Entretanto, La Galerna sigue con Vinicius. A muerte y como no podía ser de otro modo.

Y sí, en este portanálisis hay también portadas. Por ejemplo, está la de Marca, que llega varios millones de años tarde al punto en el que estábamos todos instalados.

Portada Marca

A buenas horas mangas verdes. No se trataba de apoyar hoy miércoles la lucha contra un racismo genérico sobre la figura de Nico Williams. Se trataba de apoyar el domingo pasado la lucha contra el racismo específico del Frente Atlético contra Vinicius, de Pedro Bravo contra Vinicius, y por vía indirecta o de omisión contra otros racismos específicos, desatados todos contra el delantero brasileño.

Marca se hace eco también del comunicado de condena del Atleti, que al parecer está también contra la xenofobia. Menos palabrería, Atleti. Expulsen de una santa vez al Frente Atlético del club y luego volvemos a hablar. De lo contrario, nos acordaremos de aquella bella canción de Nat King Cole que rezaba: “Your story is so touching but it sounds just like a lie”.

Portada As

As pondera la marcha triunfal del Madrid (hace bien) y ventila el comunicado del Atleti con un emocionante (?) “No pararemos hasta que los expulsemos”. ¿Hasta que expulséis a quién, Atleti? No basta con que localicéis a los que cantan y les rompáis el carnet. No queremos soluciones cosméticas. Despejad vuestro estadio de la lacra de vuestros ultras, como en el pasado hicieron Barça y Madrid, para que de una vez por todas podamos teneros algo de respeto.

Os dejamos con Sport, Mundo Deportivo y las cosas culés.

Pasad un buen día.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

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