Las mejores firmas madridistas del planeta

El patrocinio por parte de Drake, rapero que acumula 50.000 millones de reproducciones en Spotify, de la camiseta del Barcelona en su último enfrentamiento con el Real Madrid me hizo empezar a reflexionar sobre la eterna disyuntiva entre rap y rock.

La música rock adquiere su denominación de apocopar el concepto de rock and roll que definieron Elvis Presley, Little Richard, Carl Perkins o Jerry Lee Lewis y que, conforme a la convención, pareció acuñarse en el inmortal Rock Around The Clock popularizado por Bill Haley and his Comets, si bien es un tema originalmente escrito por Sonny Dae and His Knights. Estamos hablando de 1954, no lo olvidemos.

El rap tiene su origen lejano principalmente en el blues, como todo, el jazz y en la música jamaicana. Sus primeras manifestaciones más contemporáneas las encontramos en las partes habladas de los temas soul y R&B de los 70, especialmente los grabados por intérpretes de voz ronca y grave como Barry White o Isaac Hayes. Si no os suena este último, igual si os digo que es el compositor del tema principal de la serie Shaft u os remito a la película de John Carpenter 1997: Rescate en Nueva York, lo ubicáis mejor. El señor negro que hace el papel de malo malísimo y enemigo de Snake Plissken, es Isaac Hayes. James Brown y su mezcla de canto y grito también tiene mucho que decir en esto, evidentemente.

Isaac Hayes theme from shaft

Eso sí, estos tipos tenían pasajes hablados en canciones ejecutadas por músicos colosales, en muchos casos con ese sonido funky o disco que se adornaba con sonidos orquestales y que se dio en llamar sonido Philadelphia. A medida que fueron pasando los años, se alargaron los pasajes hablados, en los que la inflexión y ritmo de lo recitado sustituía con discutible éxito la falta de melodía. El género se fue popularizando y mucha, muchísima gente quería hacer rap. Ante la imposibilidad de contar con músicos de verdad, y menos del calibre de los ejecutantes en esas obras, nada impedía recitar lo que viniera a la cabeza sobre música previamente grabada y reproducida en un plato de vinilos o en un cassette. Ahí fue cuando el rap llegó a las masas.

Sin entrar en detalles, pues reconozco lo enciclopédico de mi ignorancia sobre el género, el rap conquistó el mundo, primero en colaboraciones con titanes como Michael Jackson, para después hacerlo por derecho propio, llegándose a la maniquea disyuntiva entre rap y rock. Los defensores de este último, entre los que me cuento, sostienen (sostenemos) que el rap no es música, sino que es simplemente otra cosa. En mi caso particular no veo que se requiera especial talento musical para hacer lo que hacía gente tan dispar como 2 Pac Shakur o Biggie Smalls, por citar dos de los más grandes raperos de la historia. Sí reconozco que debían tener un talento o habilidad para lo que hacían, pero no veo hondura musical en su obra, sinceramente. Quizá desde un punto de vista lírico, quizá provocador, quizá social, estos tipos eran lo más grande, pero, perdónenme, musicalmente, no lo veo.

El Real Madrid siempre ha sido rock, con o sin roll. Siempre hemos sido más de épica que de lírica, por mucho que el Nessun Dorma sea una estupenda banda sonora para glosar la gloria del mejor club del mundo

El rap fue creando fenómenos de masas que hacían que tipos de orígenes muy humildes se convirtieran en archimillonarios, mientras que la caída en desgracia del rock en su vertiente más clásica, decadencia que tiene como fecha de comienzo el año de 1991, hizo que las verdaderas estrellas de rock fueran perdiendo audiencia y reduciendo sus ventas de discos y entradas para conciertos de una manera tan inexplicable como alarmante.

A finales de los 90 ocurrió lo que nadie se esperaba: esas dos tendencias musicales, estéticas e incluso sociales, encontraron un punto de encuentro. Las generaciones más jóvenes vieron que la militancia estilística era tan naïf y carente de sentido como nosotros veíamos la batalla entre Beatles y Stones en la generación de nuestros padres, así que comenzaron a fusionar los dos estilos. El rock más potente y pasado de rosca, con guitarras distorsionadas y baterías y bajos contundentes, se mezclaban con letras y líneas de voz, además de estética de ropa deportiva, más propias del rap. Había nacido el Nu Metal. Gente como Limp Bizkit, Papa Roach o Coal Chamber conquistaron el mundo. Korn llevó al paroxismo su peculiarísimo sentido de la melodía a base de usar guitarras de 7 cuerdas y afinarlas lo más bajo posible, recurso este que, bien por necesidad, bien para lograr un determinado efecto, ya hizo Black Sabbath allá por los 70.

Korn

Korn

El Nu Metal pasó, los chándales también, pero menos, desafortunadamente. La brecha entre los géneros se volvió a abrir y las nuevas generaciones, esas acostumbradas a que la música no tenga otro soporte físico que su teléfono ven a ambas como vestigios del pasado, si bien parecen más identificados con el rap que con el rock por mucho que las ventas de videojuegos como Guitar Hero o Rock Band hayan sido enormes. Parece que a los chicos jóvenes no les interesa tocar un instrumento, sino que lo que les divierte es jugar a tocar un instrumento.

Tengo que justificar la presencia de este escrito en la Galerna, y esta explicación es muy sencilla. El Real Madrid siempre ha sido rock, con o sin roll. Siempre hemos sido más de épica que de lírica, por mucho que el Nessun Dorma sea una estupenda banda sonora para glosar la gloria del mejor club del mundo. El próximo gran entrenador del Real Madrid, don Xabi Alonso, ya lo dijo en su momento: el Madrid es rock and roll.

Rap is like scissors, it always loses to rock.

 

Getty Images.

Alfonso X el Sabio aspiraba a la corona del Sacro Imperio Germánico. Tras sobornar con cantidades ingentes de dinero a los príncipes electores descubrió que no le había votado ni uno. “Joder, qué tropa”, debió de pensar.

Para resarcirle de su disgusto por la pérdida de la corona imperial, el papa quiso concederle un premio de consolación y envió un legado a la corte de Castilla para comunicárselo.

— Majestad, el Santo Padre os ha nombrado rey de Jerusalén.

— Ah, pues qué bien —respondió el soberano. — Decidle de mi parte que en agradecimiento yo le nombro califa de Damasco.

 width=

El pasado lunes la revista “France Football” nombró al Manchester City rey de Jerusalén y a Karim Benzema califa de Damasco. Ciertamente, y ahora que lo pienso, a Benzema se le está poniendo porte de Comendador de los Creyentes. Me lo imagino paseando por los jardines de la Alhambra durante una fragante noche de primavera, con los azahares reventando en flor. Vestido de sedas e hilos de plata y con su Balón de Oro en el regazo. Mirando las estrellas. Pensando en goles de tiempos pasados y futuros.

Abderramán III, califa de Córdoba, llevaba la cuenta de sus días felices. Al morir solo sumaban catorce, y no eran consecutivos. “Así pues, no cifréis por tanto vuestras esperanzas en las cosas de este mundo”, escribió. Benzerramán I califa de París y Perla del Occidente supongo que también suma un mínimo de catorce días felices en su haber, como cualquier otro madridista, y que están expuestos en una vitrina del Santiago Bernabéu.

El Balón de Oro, en cambio, es un premio al que dignifica quienes lo reciben, no al revés. En manos de jugadores como Modric o Benzema parece una cosa importante. Cuando Messi lo recibe por sexta vez no impresiona mucho más que la banda de Míster Simpatía que concede cada viernes noche la discoteca “Jaleo” de Alicante. Con derecho a consumición gratis para el galardonado

Siendo sincero, los premios que concede la revista France Football me parecen últimamente tan vacíos y absurdos como los honores que Alfonso X intercambiaba con el papa: rey de Jerusalén, califa de Damasco… Ganar el Balón de Oro me resulta lo más parecido que a te nombren Príncipe de Beckelar o Presidente de la AMPA del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. A pesar de ello me alegro por Karino, porque sé que le hacía ilusión recibir ese reconocimiento.

 width=

El Balón de Oro es un premio peculiar. La mayoría de los galardones suelen dignificar al premiado. El premio Nobel, por ejemplo, hace famosos a literatos de los que la mayoría de la gente ignora su existencia. O el Oscar, que convierte en actores de prestigio a gente como Cuba Gooding Jr. El Balón de Oro, en cambio, es un premio al que dignifica quienes lo reciben, no al revés. En manos de jugadores como Modric o Benzema parece una cosa importante. Cuando Messi lo recibe por sexta vez no impresiona mucho más que la banda de Míster Simpatía que concede cada viernes noche la discoteca “Jaleo” de Alicante. Con derecho a consumición gratis para el galardonado.

 width=

Al rey Juan II de Castilla quisieron agasajarle durante un banquete: “majestad, os hemos reservado un puesto en la cabecera de la mesa”. El monarca respondió: “sabed que la cabecera de la mesa es cualquier lugar donde se sienta el rey.” Pues la cabecera de la mesa viene a ser como el Balón de Oro.

Como no quiero ser hipócrita reconoceré sin ambages que a mí el Balón de Oro solo me interesa cuando lo gana algún futbolista del Real Madrid. Y no porque me parezca un gran premio, sino porque empatizo con la alegría que sienten los jugadores de mi equipo cuando lo reciben. Por otro lado, no me supondría un problema si el Balón de Oro cayese cada año de forma sucesiva en Messi, Gavi, Pedri, Fati, Busi, Gruñón, Mudito y Dormilón; y luego vuelta a empezar. Pero eso no impide que me alegre por Benzema como me alegraría por la felicidad de un buen amigo.

Me gustó que al recoger el premio Benzema dijera que no era suyo, que era “del pueblo”. Karino de pronto es Abraham Lincoln en Gettysburg prometiendo un Balón de Oro del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Allors, enfants! Karino quiere al pueblo, especialmente al pueblo madridista. Es Benzema como aquel soldado que en plena Revolución Francesa fue rodeado por un grupo de sans culottes:

— ¡Ciudadano! ¡Tú nunca dispararías contra el pueblo, verdad!

— No… No.., qué va… Yo…

— ¡Albricias! ¡He aquí un buen soldado amigo del pueblo! ¡Vente con nosotros! —y se lo llevaron a hombros a una taberna. Allí, presos de delirio etílico, lo aclamaban sin cesar: “¡Este soldado es uno de nosotros! ¡Es nuestro hermano! ¡Nunca dispararía contra el pueblo!”. Y el soldado, borracho como una cuba en un rincón, se decía en voz baja: “pero yo qué voy a disparar contra nadie… Si soy el corneta de la banda…”

Dicen que Meryl Streep se dejó su Oscar olvidado en el cuarto de baño la misma noche que lo recibió, y tengo la sospecha de que Tibu le dio su premio de propina al aparcacoches cuando regresó a su hotel de París. Me alegro también por el aparcacoches

Cuando Benzemá levanta el Balón de Oro se parece a Danton arengando a las masas mientras Mbappé le mira desde el patio de butacas con cara de María Antonieta. Karino es el Robespierre de los estadios chutando las cabezas de la aristocracia del fútbol europeo hasta el fondo de la red de la portería. Al Manchester City, la madame Pompadour de la Premier League, Karim lo dejó convertido en las ruinas de la Bastilla para que Vallejo se paseara entre sus escombros, como el sultán Mehmet II cuando vagaba por las ruinas del Sacro Palacio Imperial tras conquistar Constantinopla. Para France Football, al parecer, ser humillado por Jesús Vallejo te convierte en el mejor equipo del año. Normal. Vallejo es un tío estupendo.

Vallejo City

En fin, que a pesar de todo yo me alegro por los trofeos que el lunes recibieron Benzema y también Thibaut Courtois. Dicen que Meryl Streep se dejó su Oscar olvidado en el cuarto de baño la misma noche que lo recibió, y tengo la sospecha de que Tibu le dio su premio de propina al aparcacoches cuando regresó a su hotel de París. Me alegro también por el aparcacoches.

Ayer el Balón de Oro volvió a ser un premio prestigioso y respetable, como siempre que lo gana un jugador del Real Madrid. El resto de ocasiones: el pisapapeles más caro del mundo.

Después del baño, masaje

 

¡Hola, Galernautas!

Sí, porque el domingo el Real Madrid le dio un baño futbolístico al Barcelona, jugó cuando quiso a lo que quiso y como quiso. Si no llegan a anular el gol a Benzema les caen cinco o seis goles con seguridad. Yo ya no entiendo lo del fuera de juego, se han cargado el concepto de “estar en línea” porque se ajusta al milímetro, normalmente al milímetro del que está en la sala, que suele no favorecer al Real Madrid. El equipo fue sobrio cuando tuvo que serlo, abrasador cuando quiso y demoledor en todo momento. El resultado de 3-1 fue corto para los méritos de unos y de otros. El jefe palanqueta bajó al vestuario del árbitro a ¿protestar? algo. Lo que verdaderamente hizo fue expresar su desesperación. Activar palancas (vender las joyas de la abuela, vaya) por valor de más de 200 millones de euros apostando a conseguir éxitos deportivos esta temporada y verse fuera de la Copa de Europa en el partido cuarto y, posiblemente, descolgado de la liga (tiene por delante esta semana a Villarreal y Athletic) antes del Mundial es para desesperar a cualquiera. Por eso bajó al vestuario igual que el otro día llamó a Ceferin (tal para cual) para protestar por el arbitraje de Milan, porque no puede con la desesperación. Después del baño al Barcelona, decía, viene el masaje del colista. El miércoles nos enfrentamos a un Elche que no conoce la victoria en el campeonato pero del que no hay que fiarse, puesto que se suele crecer ante nuestro equipo. Ahora unos datos del partido y, como siempre, ¡hala Madrid!

Militao Elche

Contra el Elche obtuvimos la mayor goleada en liga de la historia

El 7 de febrero de 1960, en el Estadio Santiago Bernabéu, el Real Madrid endosó nada más y nada menos que un 11-2 al equipo ilicitano, con goles de Pepillo (5) Puskas (4) Gento y Santisteban.

44 años sin perder contra el Elche

44 años desde la última derrota en Altabix. Estamos en la mayor racha sin perder contra el Elche en liga, exactamente desde el 5 de marzo de 1978 (12 partidos).

Casi pleno de victorias

El Real Madrid ha ganado 10 de los últimos 12 partidos de liga jugados contra el Elche, lo que hace que sea un rival que se nos da bastante bien.

Nuevo entrenador

El argentino Jorge Almirón ha cogido al Elche la jornada pasada, pero ya se enfrentó una vez al frente del conjunto ilicitano contra el Real Madrid, fue la temporada pasada y el partido acabó con el resultado de 1-1.

Mal comienzo de los alicantinos

El Elche es el actual colista del campeonato con sólo 3 puntos y sin conocer la victoria aún. Esperemos que se retrase la buena nueva al menos hasta que pase el miércoles.

Vinicius, bicentenario

Ya sé que normalmente en las estadísticas no se habla de esto, pero nuestro Vinicius Junior puede alcanzar la cifra de 200 partidos con el Real Madrid, sumando los partidos oficiales y los amistosos. Ya estamos en una cifra muy seria para lo joven que es la estrella carioca.

Vinícius Elche

Datos del rival

1.- El Elche Club de Fútbol jugó por primera vez en Primera División en la temporada 1959/60. Actualmente es el 25º en la clasificación histórica del campeonato con 686 puntos.

2.- La actual es la 24ª temporada del Elche en primera división.

3.- El último ascenso del Elche a primera división fue la temporada 2020/21.

4.- El Elche quedó en la 13ª posición de Primera División la temporada pasada con 42 puntos.

5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 2 empates y 3 derrotas. El Elche no ha ganado ningún partido en esta liga.

6.- El Elche, de sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 1, empatado 2 y perdido 2.

7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Isidro, Boahye, Albacar, Fidel, Dani Calvo, Pere Milla, Verdú (1) son los goleadores del Elche al Real Madrid en liga.

8.- Jugadores del Elche que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Isidro (1)

9.- Jorge Almirón se ha enfrentado como entrenador en 1 ocasión al Real Madrid (con el Elche) empatando a 1 gol.

10.- Los goleadores del Elche esta temporada en liga son: Ezequiel Ponce, Pere Milla (2) Álex Collado, Lucas Boyé (1).

11.- Actualmente, el Elche es 20º en la clasificación de la Liga con 3 puntos.

 

Getty Images.

Buenos días, queridos niños. Cuelguen los abrigos de las perchas y depongan los tirachinas. Hoy vamos a explicar la coma del vocativo. Silencio, Reboredo. Peromarta, deje en paz a su compañera. La enseñanza de hoy es crucial para sus vidas, especialmente si lo que se proponen hacer con ellas es acabar confeccionando portadas de periódico.

Empecemos por el principio: ¿qué es un vocativo?, se preguntarán anhelantes. Sanmillán y Estellés, si tienen algo tan divertido que contar, ¿por qué no nos lo cuentan a los demás también? Un vocativo es un llamado o nombramiento que se le hace a alguien para decirle algo o, simplemente, para darle una orden. Entre el vocativo (que es el nombre, pronombre o tratamiento referido a la persona a la cual nos dirigimos) y el enunciado o la orden que se le da a esa persona, se debe marcar una pausa, en lo oral; pero, en la escritura, esa pausa se debe ir marcada por medio de la coma. El objetivo del vocativo es llamar la atención del oyente o del lector y con un pronunciamiento dirigirse a él. Los vocativos pueden ir al inicio, en el medio o al final del enunciado.

Ejemplos:

—Silencio, Reboredo (sirva como ejemplo de la coma del vocativo pero también para que se calle, Reboredo).

—Peromarta, deje en paz a su compañera (misma dualidad de funciones).

—Todo OK, José Luis (vocativo al final).

—Sandro, ¿qué más quieres que te dé? (vocativo al principio).

—Este premio, Jaume, se lo vamos a dar a Gavi que para eso patrocinas la gala (vocativo en medio de la frase y por supuesto entre comas).

Si se evita la coma del vocativo, aparte de atentar contra una norma muy elemental que no cuesta nada cumplir, se puede dar pie a equívocos evitables.

Portada Sport

El ejemplo nos viene pintiparado. No es lo mismo "Ansu, te toca" que "Ansu te toca" (con o sin exclamación, eso da igual; con o sin cambio de color, eso también da igual). Sport ha optado por lo segundo, desatando una tormenta de dudas sumamente incómodas. Hay ambigüedades que sería mejor soslayar, y la coma del vocativo (Dios la bendiga) sirve para sortearlas. Como Sport renuncia a ella, la duda campea en todo lo alto a esta hora de la mañana.

Yo, como lector de Sport (es un decir), me siento inevitablemente alarmado al leer un titular de ese calibre. Al no haber coma del vocativo, entiendo que el titular me tutea y me apela a mí, mientras que si hubieran observado la necesidad de la coma (Ansu, te toca) el interpelado sería Ansu Fati.

Pero no. No hay coma y por tanto debo interpretar, como lector o apenas como persona que se asoma a esa portada, que Ansu Fati me toca. A mí.

¿Cómo es esto posible sin que yo, que soy el máximo interesado, me haya apercibido de ello? ¿Qué clase de somníferos me habrá suministrado Ansu en algún descuido para llevar a efecto sus deseos sin que yo ahora pueda recordar nada? Porque yo nada recuerdo pese a la insistencia de Sport: "Ansu ¡te toca!" ¿Cuándo? ¿Cuánto? ¿Con qué frecuencia? ¿Por dónde? La zozobra me domina. Entiendo, al ser yo ajeno a tan aberrante realidad, que Ansu lo hace contra mi voluntad. ¿Usará Ansu Fati en mi contra la temida burundanga?

Bien que me cuesta creer algo semejante en un chico que, por lo demás, tiene una imagen pública ejemplar. Sin embargo, Sport insiste y me apremia en la revelación con signos de exclamación de apertura y cierre. "Ansu ¡te toca!" No me toque más, señor Fati.

Hay que decir que la fotografía parece indicar cierto dolor de los pecados y propósito de la enmienda por parte del joven y talentoso delantero culé, que junta las manos en señal de petición de disculpas. Hombre, Ansu, yo te puedo perdonar si me aseguras que no vas a volver a hacerlo. El que utilices en mi contra la burundanga, además, me hace pensar que habéis podido estar usándola también para someter la voluntad de esos colegiados que solo os pitaron un penalti en contra a lo largo de dos ejercicios y medio de competición, o que nunca expulsaron a Luis Suárez.

Otra opción es que Sport considere que es el turno de Ansu Fati ha llegado (para lo que sea, entendemos que para jugar al fútbol) pero se haya olvidado de poner la coma del vocativo, o bien que no la haya puesto porque no lo ha estimado oportuno.

Y esta es la enseñanza de hoy, queridos niños (¿veis?: con coma separando lo que os queremos decir del modo en que nos dirigimos a vosotros). Pueden todos salir al recreo, excepto Sanmillán y Estellés que están castigados.

Portada Marca Portada As Portada Mundo Deportivo

 

Hola de nuevo:

Acabamos de ganar al Barça y se me ocurren una serie de reflexiones.

El otro día leí el artículo de Juan Carlos Guerrero  acerca del supuesto origen reciente de la rivalidad entre el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona —según Manuel Matamoros, situado más o menos hace treinta años gracias a una campaña de aquel Canal Plus— y me quedé pensativo. No es el primero que señala la condición transitoria de la efervescencia ligada al partido. Hay quienes dicen que “surgió en los años noventa y antes no era para tanto” y quienes afirman que, tras la bulliciosa década de guardiolistas contra mourinhistas, ha perdido gran parte de su sabor y se ha convertido en una suerte de sucedáneo. Ambas posturas coincidirían, cada una por sus motivos, en atribuir un carácter más bien provisional, racheado en lugar de perenne, al mencionado antagonismo.

Modric Bernabéu Barcelona

Es posible que, en tanto millennial, me falte algo de perspectiva a la hora de enjuiciar la trayectoria histórica del enfrentamiento. Quince años aguantando la gota malaya de los Messi y compañía —y las trompetas incesantes cuyo estrépito te ensordecía con la reiteración de sus méritos futbolísticos y morales— han provocado que me parezca imposible tomarme con calma y desapego el asunto: hay demasiados agravios pendientes. Pero me atrevería a decir que también en tu época la tensión era grande, y que ningún tiempo, desde la implantación del fútbol como deporte de masas en nuestro país, ha sido del todo ajeno a la pugna entre blancos y azulgranas. En todo caso, quizá sí pueda hablarse de gradación de intensidades a lo largo de distintos períodos. O, de manera más precisa, de diferencias temperamentales a la hora de afrontarlo desde el punto de vista madridista; a fin de cuentas, para que una enemistad se perciba como auténtica, resulta imprescindible la reciprocidad.

El Barça siempre ha odiado al Madrid de forma acérrima, por causas tan múltiples que excederían las posibilidades de esta breve misiva —Vázquez Montalbán pasó su vida acumulando coartadas en una dilatada carrera periodística—, y que forman parte de esa crisálida metafórica en la que ese club se refugia cuando la dura realidad de los hechos no le dan la razón. Sin embargo, la visión que el Madrid tenía de su adversario llevaba aparejada un punto de displicencia, que más de uno confundía con arrogancia.

 width=

Valga un ejemplo. Hace justo sesenta años, en la temporada 1962-63, cuando Julio Iglesias sufría la dolorosa convalecencia tras el accidente de tráfico que lo retiró de los terrenos de juego, el equipo merengue despachaba con suficiencia sus encuentros contra el Barcelona, 2-0 y 1-5, constituyendo la vuelta un perfecto reflejo de la asimetría en la relación entre ambos: mientras el Barça reclamaba insólitamente la señalización de un penalti claro de Eladio a Gento, el Madrid se encogía de hombros ante la anulación de dos goles, el segundo de los cuales fue hurtado de manera inverosímil, probablemente en un ejercicio de piedad.

El Barça siempre ha odiado al Madrid de forma acérrima, por múltiples causas  que forman parte de esa crisálida metafórica en la que ese club se refugia cuando la dura realidad de los hechos no le da la razón. Sin embargo, la visión que el Madrid tenía de su adversario llevaba aparejada un punto de displicencia

No consideres gratuita la referencia a tu estimado Julio Iglesias, pues me resultará útil: no recuerdo quién dijo que, al comenzar más o menos simultáneamente a Lluís Llach en el mundo de la canción, sus estilos no podían considerarse más antitéticos. El del cantautor gerundense era profundamente serio, comprometido, solemne, pretendidamente trascendente —me permitirás que te señale, sin ánimo peyorativo, un cierto punto de cursilería—. El del madrileño representa todo lo contrario: ligereza, despreocupación, humor, coquetería. Siempre arropado con un guiño final irónico que indica que, aunque las letras puedan incluir algunos términos ampulosos —truhán, señor, quijote…—, no hay que caer en la vulgaridad de la lectura literal y olvidar el componente de juego. Incluso en su canción con mayor carga de sentido, La vida sigue igual, compuesta durante su estado semiparalítico y para cualquier otro fácilmente asumible como relato redentor de una experiencia traumática, el tono aboga por tomarse las cosas con distancia y filosofía. Ya sabes que en el ámbito musical siempre defenderé la identificación del Madrid con los Stones, pero no se me ocurre una metáfora más precisa que esta comparativa Iglesias-Llach acerca de la actitud hacia el Clásico mostrada por las dos entidades durante aquellos años.

 width=

Posteriormente, sin embargo, las diferencias de talante se difuminaron. Se podría tener la tentación de resumir la tendencia en que el odio lleva al odio, si bien probablemente se trataría de un reduccionismo injusto: las circunstancias suelen presentar matices más complejos. En cualquier caso, los criados en décadas más recientes somos hijos de una mayor crudeza, y nos cuesta desprendernos del poso de relevancia, un poco enfermiza, que adquirieron los enfrentamientos directos. Hay excepciones, claro: dice el gran Antonio Valderrama, coetáneo y sufridor compartido, que en su caso el ardor ha disminuido en proporción al experimentado en los últimos lustros. Te confesaré hallarme aún lejos de ese punto, y hasta dudar de mi capacidad de templanza al respecto. Ahora bien, quizá esa sensación explique mejor de lo que se quiere admitir la reciente disposición de los blancos en los Madrid-Barça. Sin apasionamiento exacerbado, calculadores en cuanto a los esfuerzos, con escasa sangre en el ojo, incluso perdonando el otro día la goleada, con el rival a su merced. Ademán en absoluto recíproco: los culés continúan con las quejas sempiternas y no pierden la ocasión de herir si se les deja un resquicio. Me pregunto si no será cierta la teoría de la fluctuación y hayamos vuelto a los roles asimétricos de antaño. Acaso al final lo único verdaderamente perpetuo sea el Madrid y su afán por la victoria como fin en sí mismo, sin ataduras simbólicas a ninguna némesis particular. Al fin y al cabo, las obras quedan, las gentes se van, y otros que vienen las continuarán.

Cuídate, volveré a escribirte pronto.

P.

1- Sistema de juego y posible once

El cuadro ilicitano tiene nuevo técnico desde una semana con la llegada del argentino Jorge Almirón, que ya conoce la casa del conjunto franjiverde. La cara del equipo mejoró notablemente en Valencia y bien pudo ganar en Mestalla de no haber cometido un error flagrante el trencilla Pulido Santana, que anuló el 2-3 de Nico Fernández después de no interpretar bien la ley de la ventaja. El técnico puede jugar tanto un clásico 1-4-4-2 como un 1-5-2-1-2. Parece que esta última es la opción que gana enteros para medirse a los blancos. Aunque hay incertidumbre en varios puestos, el once puede ser el formado por Badía en portería, Josan y Clerc como carrileros, Palacios, Roco y Bigas centrales, Gumbau-Mascarell el doble pivote, Collado de enganche y arriba Lucas Boyé y Pere Milla.

Almirón

2- Presión

Con Almirón no se esperaba una presión muy intensa ni agresiva en campo contrario. Aunque dispondrá de dos delanteros bastante pegajosos, pestosos, batalladores y trabajadores que tratarán de incomodar la salida del balón madridista cuando se aproximen a su zona. Lo plausible es que el entrenador del cuadro ilicitano apueste por un equipo en bloque medio-bajo que esperará en su campo al Real Madrid e intentará minimizar y cortocircuitar la circulación de balón visitante con muchas ayudas y sobre todo agresividad a la hora del robo a diez-veinte metros de la frontal de su área. Un equipo que juntará mucho las líneas, se hará un conjunto muy estrecho, realizará coberturas y dos para uno en la banda (sobre todo en la de Vinicius) y que tendrá como consigna fundamental ser compactos, sólidos y expeditivos en todo el sistema defensivo.

3- Salida de balón

El apartado de la salida del cuero en los ilicitanos se caracteriza por la eficacia. No tratan de buscar un estilo atractivo desde el punto de vista estético, sino que lo importante es conectar la defensa con la delantera, ya sea de forma directa o enganchando con la media. Si no salta al césped Verdú, serán el chileno Roco o el zurdo Pedro Bigas los encargados de dar el primer pase a Mascarell o Gumbau para elaborar las jugadas. El excanterano merengue tiene buena capacidad de distribución en corto y en largo a lo que hay que sumar su despliegue físico y labor de contención. Mientras que el jugador criado en el Barça tiene precisión con su pierna izquierda con pases tensos y fuertes que pueden batir líneas. Por último, siempre está el recurso de Lucas Boyé. El argentino es un delantero tanque, con un físico portentoso, que baja muy bien los balones, los protege ante los centrales y tiene calidad para girar y encarar puerta o abrir hacia los costados. Los pupilos de Ancelotti tienen una magnífica ocasión de robar balones arriba si presionan fuerte y con constancia a los defensas. En esta Liga, con Roco a la cabeza, ya han cometido varios errores en la salida que les ha costado goles y puntos.

Vinícius Elche

4- Aspecto defensivo

El peor equipo de la Liga. Es la estadística más rotunda que tiene el Elche y que lo llevará de cabeza al pozo de Segunda si no mejoran. Los ilicitanos son el conjunto más goleado con 21 tantos encajados y a una distancia importante del segundo que es el Cádiz con cuatro dianas menos. Aquel equipo de Escribá que tuvo momentos de cierta fiabilidad atrás ha desaparecido y con Francisco tampoco fue de las mejores virtudes del plantel. Almirón va a pedir un trabajo colectivo, sacrificado y efectivo para salvaguardar su puerta. Las estadísticas indican que si el Elche recibe un gol, tiene enormes opciones de no sacar ningún punto y caer derrotado. Por ello solo ha sumado tres hasta ahora en otros tantos empates. Hasta la fecha han recibido goles en el Martínez Valero en todos los encuentros, destacando los cuatro del Athletic Club en la jornada 5. Su bagaje son cuatro encuentros con dos empates y dos derrotas. Para finalizar, otras estadísticas aclaratorias del nivel actual del Elche atrás son que es el equipo más goles ha encajado en su propio área y es el primero también en el ranking de más disparos recibidos.

5- Poderío ofensivo

El Elche cambia de ritmo cuando pasa el mediocampo y se convierte en un equipo que construye sus ataques de forma rápida y con pocos toques. Los delanteros son bastante directos en sus combinaciones y buscan la verticalidad para llegar cuanto antes a puerta. Las bandas son un aspecto clave para el Elche, aunque la baja de Fidel es importante en sus esquemas. Josan y Clerc despuntan por velocidad, pero les cuesta más con el balón en los pies. Sus ataques se van a basar en contragolpes directos, rápidos y verticales. Buscarán la rapidez y sorprender al Madrid si no está bien colocado tras alguna acción ofensiva. El lanzador será Collado, con buena visión y calidad en el pase. El futbolista cedido por el Barça conectará con un Boye espléndido para aguantar las posesiones y descargar al jugador que viene de cara o un Pere Milla que es inteligente, sabe moverse muy bien y lleva varios meses con el punto de mira afinado de cara a puerta. En las jugadas de estrategia van a ser un equipo peligroso porque cuentan con un número importante de efectivos con posibilidades de rematar de cabeza, desde centrales Roco y Bigas, a Mascarell, y los dos delanteros. Si el partido es cerrado, se puede decidir en detalles así.

Pere Milla

6- Estilo de juego

No es un equipo el Elche que enamore por su estilo ni sea muy divertido y placentero de ver. Almirón tratará de construir un cuadro rocoso atrás, equilibrado, con mucho rigor táctico, buena colocación de todas sus piezas y que se lance al ataque de forma rápida, vertical e imprimiendo velocidad al balón. Al argentino le gusta más jugar el esférico y la posesión que a su antecesor Francisco pero en partidos frente a grandes rivales buscarán ser más prácticos y eficaces. En estas primeras jornadas se ha caracterizado, además, por ser una escuadra bastante dura y fuerte en las entradas. Interrumpen y paran mucho el juego para evitar que el rival profundice. Es el segundo equipo con más amarillas (36), solo por detrás del Mallorca, y también acumula tres rojas.  Es el colista, no conoce la victoria en Liga y el margen de mejora es amplio. Es un partido peligroso para el Real Madrid porque algún día el Elche tendrá que ganar su primer encuentro, es un duelo entre semana que puede despistar y el conjunto merengue viene de celebración por la victoria en el Clásico y la gala del Balón de Oro.

7- Hombre clave

Lucas Boyé es el jugador decisivo de los ilicitanos y Almirón quiere que regrese al nivel de la primera vuelta de la temporada pasada. Regresa por sanción después de perderse la contienda frente al Valencia y lo cierto es que contra el Real Madrid juega bastante bien tanto en casa como en el Bernabéu. Es un futbolista diferencial en el cuadro franjiverde aunque sigue acusando falta de gol, lo que le castiga para dar el salto a un equipo que dispute competición europea. El argentino es un nueve más de otros tiempos por sus movimientos y su estilo de juego. Es un delantero incómodo para los defensas porque cuerpea y lucha con ellos a la perfección, los saca de zona y suele ganar los balones divididos, por arriba es magnífico, utiliza su corpachón para jugar de espaldas y es sumamente complicado arrebatarle el esférico. Además, tiene zancada en carrera y es bastante hábil en espacios reducidos donde puede regatear con peligro.

Lucas Boyé

Getty Images.

El patrocinio por parte de Drake, rapero que acumula 50.000 millones de reproducciones en Spotify, de la camiseta del Barcelona en su último enfrentamiento con el Real Madrid me hizo empezar a reflexionar sobre la eterna disyuntiva entre rap y rock.

La música rock adquiere su denominación de apocopar el concepto de rock and roll que definieron Elvis Presley, Little Richard, Carl Perkins o Jerry Lee Lewis y que, conforme a la convención, pareció acuñarse en el inmortal Rock Around The Clock popularizado por Bill Haley and his Comets, si bien es un tema originalmente escrito por Sonny Dae and His Knights. Estamos hablando de 1954, no lo olvidemos.

El rap tiene su origen lejano principalmente en el blues, como todo, el jazz y en la música jamaicana. Sus primeras manifestaciones más contemporáneas las encontramos en las partes habladas de los temas soul y R&B de los 70, especialmente los grabados por intérpretes de voz ronca y grave como Barry White o Isaac Hayes. Si no os suena este último, igual si os digo que es el compositor del tema principal de la serie Shaft u os remito a la película de John Carpenter 1997: Rescate en Nueva York, lo ubicáis mejor. El señor negro que hace el papel de malo malísimo y enemigo de Snake Plissken, es Isaac Hayes. James Brown y su mezcla de canto y grito también tiene mucho que decir en esto, evidentemente.

Isaac Hayes theme from shaft

Eso sí, estos tipos tenían pasajes hablados en canciones ejecutadas por músicos colosales, en muchos casos con ese sonido funky o disco que se adornaba con sonidos orquestales y que se dio en llamar sonido Philadelphia. A medida que fueron pasando los años, se alargaron los pasajes hablados, en los que la inflexión y ritmo de lo recitado sustituía con discutible éxito la falta de melodía. El género se fue popularizando y mucha, muchísima gente quería hacer rap. Ante la imposibilidad de contar con músicos de verdad, y menos del calibre de los ejecutantes en esas obras, nada impedía recitar lo que viniera a la cabeza sobre música previamente grabada y reproducida en un plato de vinilos o en un cassette. Ahí fue cuando el rap llegó a las masas.

Sin entrar en detalles, pues reconozco lo enciclopédico de mi ignorancia sobre el género, el rap conquistó el mundo, primero en colaboraciones con titanes como Michael Jackson, para después hacerlo por derecho propio, llegándose a la maniquea disyuntiva entre rap y rock. Los defensores de este último, entre los que me cuento, sostienen (sostenemos) que el rap no es música, sino que es simplemente otra cosa. En mi caso particular no veo que se requiera especial talento musical para hacer lo que hacía gente tan dispar como 2 Pac Shakur o Biggie Smalls, por citar dos de los más grandes raperos de la historia. Sí reconozco que debían tener un talento o habilidad para lo que hacían, pero no veo hondura musical en su obra, sinceramente. Quizá desde un punto de vista lírico, quizá provocador, quizá social, estos tipos eran lo más grande, pero, perdónenme, musicalmente, no lo veo.

El Real Madrid siempre ha sido rock, con o sin roll. Siempre hemos sido más de épica que de lírica, por mucho que el Nessun Dorma sea una estupenda banda sonora para glosar la gloria del mejor club del mundo

El rap fue creando fenómenos de masas que hacían que tipos de orígenes muy humildes se convirtieran en archimillonarios, mientras que la caída en desgracia del rock en su vertiente más clásica, decadencia que tiene como fecha de comienzo el año de 1991, hizo que las verdaderas estrellas de rock fueran perdiendo audiencia y reduciendo sus ventas de discos y entradas para conciertos de una manera tan inexplicable como alarmante.

A finales de los 90 ocurrió lo que nadie se esperaba: esas dos tendencias musicales, estéticas e incluso sociales, encontraron un punto de encuentro. Las generaciones más jóvenes vieron que la militancia estilística era tan naïf y carente de sentido como nosotros veíamos la batalla entre Beatles y Stones en la generación de nuestros padres, así que comenzaron a fusionar los dos estilos. El rock más potente y pasado de rosca, con guitarras distorsionadas y baterías y bajos contundentes, se mezclaban con letras y líneas de voz, además de estética de ropa deportiva, más propias del rap. Había nacido el Nu Metal. Gente como Limp Bizkit, Papa Roach o Coal Chamber conquistaron el mundo. Korn llevó al paroxismo su peculiarísimo sentido de la melodía a base de usar guitarras de 7 cuerdas y afinarlas lo más bajo posible, recurso este que, bien por necesidad, bien para lograr un determinado efecto, ya hizo Black Sabbath allá por los 70.

Korn

Korn

El Nu Metal pasó, los chándales también, pero menos, desafortunadamente. La brecha entre los géneros se volvió a abrir y las nuevas generaciones, esas acostumbradas a que la música no tenga otro soporte físico que su teléfono ven a ambas como vestigios del pasado, si bien parecen más identificados con el rap que con el rock por mucho que las ventas de videojuegos como Guitar Hero o Rock Band hayan sido enormes. Parece que a los chicos jóvenes no les interesa tocar un instrumento, sino que lo que les divierte es jugar a tocar un instrumento.

Tengo que justificar la presencia de este escrito en la Galerna, y esta explicación es muy sencilla. El Real Madrid siempre ha sido rock, con o sin roll. Siempre hemos sido más de épica que de lírica, por mucho que el Nessun Dorma sea una estupenda banda sonora para glosar la gloria del mejor club del mundo. El próximo gran entrenador del Real Madrid, don Xabi Alonso, ya lo dijo en su momento: el Madrid es rock and roll.

Rap is like scissors, it always loses to rock.

 

Getty Images.

Después del baño, masaje

 

¡Hola, Galernautas!

Sí, porque el domingo el Real Madrid le dio un baño futbolístico al Barcelona, jugó cuando quiso a lo que quiso y como quiso. Si no llegan a anular el gol a Benzema les caen cinco o seis goles con seguridad. Yo ya no entiendo lo del fuera de juego, se han cargado el concepto de “estar en línea” porque se ajusta al milímetro, normalmente al milímetro del que está en la sala, que suele no favorecer al Real Madrid. El equipo fue sobrio cuando tuvo que serlo, abrasador cuando quiso y demoledor en todo momento. El resultado de 3-1 fue corto para los méritos de unos y de otros. El jefe palanqueta bajó al vestuario del árbitro a ¿protestar? algo. Lo que verdaderamente hizo fue expresar su desesperación. Activar palancas (vender las joyas de la abuela, vaya) por valor de más de 200 millones de euros apostando a conseguir éxitos deportivos esta temporada y verse fuera de la Copa de Europa en el partido cuarto y, posiblemente, descolgado de la liga (tiene por delante esta semana a Villarreal y Athletic) antes del Mundial es para desesperar a cualquiera. Por eso bajó al vestuario igual que el otro día llamó a Ceferin (tal para cual) para protestar por el arbitraje de Milan, porque no puede con la desesperación. Después del baño al Barcelona, decía, viene el masaje del colista. El miércoles nos enfrentamos a un Elche que no conoce la victoria en el campeonato pero del que no hay que fiarse, puesto que se suele crecer ante nuestro equipo. Ahora unos datos del partido y, como siempre, ¡hala Madrid!

Militao Elche

Contra el Elche obtuvimos la mayor goleada en liga de la historia

El 7 de febrero de 1960, en el Estadio Santiago Bernabéu, el Real Madrid endosó nada más y nada menos que un 11-2 al equipo ilicitano, con goles de Pepillo (5) Puskas (4) Gento y Santisteban.

44 años sin perder contra el Elche

44 años desde la última derrota en Altabix. Estamos en la mayor racha sin perder contra el Elche en liga, exactamente desde el 5 de marzo de 1978 (12 partidos).

Casi pleno de victorias

El Real Madrid ha ganado 10 de los últimos 12 partidos de liga jugados contra el Elche, lo que hace que sea un rival que se nos da bastante bien.

Nuevo entrenador

El argentino Jorge Almirón ha cogido al Elche la jornada pasada, pero ya se enfrentó una vez al frente del conjunto ilicitano contra el Real Madrid, fue la temporada pasada y el partido acabó con el resultado de 1-1.

Mal comienzo de los alicantinos

El Elche es el actual colista del campeonato con sólo 3 puntos y sin conocer la victoria aún. Esperemos que se retrase la buena nueva al menos hasta que pase el miércoles.

Vinicius, bicentenario

Ya sé que normalmente en las estadísticas no se habla de esto, pero nuestro Vinicius Junior puede alcanzar la cifra de 200 partidos con el Real Madrid, sumando los partidos oficiales y los amistosos. Ya estamos en una cifra muy seria para lo joven que es la estrella carioca.

Vinícius Elche

Datos del rival

1.- El Elche Club de Fútbol jugó por primera vez en Primera División en la temporada 1959/60. Actualmente es el 25º en la clasificación histórica del campeonato con 686 puntos.

2.- La actual es la 24ª temporada del Elche en primera división.

3.- El último ascenso del Elche a primera división fue la temporada 2020/21.

4.- El Elche quedó en la 13ª posición de Primera División la temporada pasada con 42 puntos.

5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 2 empates y 3 derrotas. El Elche no ha ganado ningún partido en esta liga.

6.- El Elche, de sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 1, empatado 2 y perdido 2.

7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Isidro, Boahye, Albacar, Fidel, Dani Calvo, Pere Milla, Verdú (1) son los goleadores del Elche al Real Madrid en liga.

8.- Jugadores del Elche que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Isidro (1)

9.- Jorge Almirón se ha enfrentado como entrenador en 1 ocasión al Real Madrid (con el Elche) empatando a 1 gol.

10.- Los goleadores del Elche esta temporada en liga son: Ezequiel Ponce, Pere Milla (2) Álex Collado, Lucas Boyé (1).

11.- Actualmente, el Elche es 20º en la clasificación de la Liga con 3 puntos.

 

Getty Images.

Buenos días, queridos niños. Cuelguen los abrigos de las perchas y depongan los tirachinas. Hoy vamos a explicar la coma del vocativo. Silencio, Reboredo. Peromarta, deje en paz a su compañera. La enseñanza de hoy es crucial para sus vidas, especialmente si lo que se proponen hacer con ellas es acabar confeccionando portadas de periódico.

Empecemos por el principio: ¿qué es un vocativo?, se preguntarán anhelantes. Sanmillán y Estellés, si tienen algo tan divertido que contar, ¿por qué no nos lo cuentan a los demás también? Un vocativo es un llamado o nombramiento que se le hace a alguien para decirle algo o, simplemente, para darle una orden. Entre el vocativo (que es el nombre, pronombre o tratamiento referido a la persona a la cual nos dirigimos) y el enunciado o la orden que se le da a esa persona, se debe marcar una pausa, en lo oral; pero, en la escritura, esa pausa se debe ir marcada por medio de la coma. El objetivo del vocativo es llamar la atención del oyente o del lector y con un pronunciamiento dirigirse a él. Los vocativos pueden ir al inicio, en el medio o al final del enunciado.

Ejemplos:

—Silencio, Reboredo (sirva como ejemplo de la coma del vocativo pero también para que se calle, Reboredo).

—Peromarta, deje en paz a su compañera (misma dualidad de funciones).

—Todo OK, José Luis (vocativo al final).

—Sandro, ¿qué más quieres que te dé? (vocativo al principio).

—Este premio, Jaume, se lo vamos a dar a Gavi que para eso patrocinas la gala (vocativo en medio de la frase y por supuesto entre comas).

Si se evita la coma del vocativo, aparte de atentar contra una norma muy elemental que no cuesta nada cumplir, se puede dar pie a equívocos evitables.

Portada Sport

El ejemplo nos viene pintiparado. No es lo mismo "Ansu, te toca" que "Ansu te toca" (con o sin exclamación, eso da igual; con o sin cambio de color, eso también da igual). Sport ha optado por lo segundo, desatando una tormenta de dudas sumamente incómodas. Hay ambigüedades que sería mejor soslayar, y la coma del vocativo (Dios la bendiga) sirve para sortearlas. Como Sport renuncia a ella, la duda campea en todo lo alto a esta hora de la mañana.

Yo, como lector de Sport (es un decir), me siento inevitablemente alarmado al leer un titular de ese calibre. Al no haber coma del vocativo, entiendo que el titular me tutea y me apela a mí, mientras que si hubieran observado la necesidad de la coma (Ansu, te toca) el interpelado sería Ansu Fati.

Pero no. No hay coma y por tanto debo interpretar, como lector o apenas como persona que se asoma a esa portada, que Ansu Fati me toca. A mí.

¿Cómo es esto posible sin que yo, que soy el máximo interesado, me haya apercibido de ello? ¿Qué clase de somníferos me habrá suministrado Ansu en algún descuido para llevar a efecto sus deseos sin que yo ahora pueda recordar nada? Porque yo nada recuerdo pese a la insistencia de Sport: "Ansu ¡te toca!" ¿Cuándo? ¿Cuánto? ¿Con qué frecuencia? ¿Por dónde? La zozobra me domina. Entiendo, al ser yo ajeno a tan aberrante realidad, que Ansu lo hace contra mi voluntad. ¿Usará Ansu Fati en mi contra la temida burundanga?

Bien que me cuesta creer algo semejante en un chico que, por lo demás, tiene una imagen pública ejemplar. Sin embargo, Sport insiste y me apremia en la revelación con signos de exclamación de apertura y cierre. "Ansu ¡te toca!" No me toque más, señor Fati.

Hay que decir que la fotografía parece indicar cierto dolor de los pecados y propósito de la enmienda por parte del joven y talentoso delantero culé, que junta las manos en señal de petición de disculpas. Hombre, Ansu, yo te puedo perdonar si me aseguras que no vas a volver a hacerlo. El que utilices en mi contra la burundanga, además, me hace pensar que habéis podido estar usándola también para someter la voluntad de esos colegiados que solo os pitaron un penalti en contra a lo largo de dos ejercicios y medio de competición, o que nunca expulsaron a Luis Suárez.

Otra opción es que Sport considere que es el turno de Ansu Fati ha llegado (para lo que sea, entendemos que para jugar al fútbol) pero se haya olvidado de poner la coma del vocativo, o bien que no la haya puesto porque no lo ha estimado oportuno.

Y esta es la enseñanza de hoy, queridos niños (¿veis?: con coma separando lo que os queremos decir del modo en que nos dirigimos a vosotros). Pueden todos salir al recreo, excepto Sanmillán y Estellés que están castigados.

Portada Marca Portada As Portada Mundo Deportivo

 

1- Sistema de juego y posible once

El cuadro ilicitano tiene nuevo técnico desde una semana con la llegada del argentino Jorge Almirón, que ya conoce la casa del conjunto franjiverde. La cara del equipo mejoró notablemente en Valencia y bien pudo ganar en Mestalla de no haber cometido un error flagrante el trencilla Pulido Santana, que anuló el 2-3 de Nico Fernández después de no interpretar bien la ley de la ventaja. El técnico puede jugar tanto un clásico 1-4-4-2 como un 1-5-2-1-2. Parece que esta última es la opción que gana enteros para medirse a los blancos. Aunque hay incertidumbre en varios puestos, el once puede ser el formado por Badía en portería, Josan y Clerc como carrileros, Palacios, Roco y Bigas centrales, Gumbau-Mascarell el doble pivote, Collado de enganche y arriba Lucas Boyé y Pere Milla.

Almirón

2- Presión

Con Almirón no se esperaba una presión muy intensa ni agresiva en campo contrario. Aunque dispondrá de dos delanteros bastante pegajosos, pestosos, batalladores y trabajadores que tratarán de incomodar la salida del balón madridista cuando se aproximen a su zona. Lo plausible es que el entrenador del cuadro ilicitano apueste por un equipo en bloque medio-bajo que esperará en su campo al Real Madrid e intentará minimizar y cortocircuitar la circulación de balón visitante con muchas ayudas y sobre todo agresividad a la hora del robo a diez-veinte metros de la frontal de su área. Un equipo que juntará mucho las líneas, se hará un conjunto muy estrecho, realizará coberturas y dos para uno en la banda (sobre todo en la de Vinicius) y que tendrá como consigna fundamental ser compactos, sólidos y expeditivos en todo el sistema defensivo.

3- Salida de balón

El apartado de la salida del cuero en los ilicitanos se caracteriza por la eficacia. No tratan de buscar un estilo atractivo desde el punto de vista estético, sino que lo importante es conectar la defensa con la delantera, ya sea de forma directa o enganchando con la media. Si no salta al césped Verdú, serán el chileno Roco o el zurdo Pedro Bigas los encargados de dar el primer pase a Mascarell o Gumbau para elaborar las jugadas. El excanterano merengue tiene buena capacidad de distribución en corto y en largo a lo que hay que sumar su despliegue físico y labor de contención. Mientras que el jugador criado en el Barça tiene precisión con su pierna izquierda con pases tensos y fuertes que pueden batir líneas. Por último, siempre está el recurso de Lucas Boyé. El argentino es un delantero tanque, con un físico portentoso, que baja muy bien los balones, los protege ante los centrales y tiene calidad para girar y encarar puerta o abrir hacia los costados. Los pupilos de Ancelotti tienen una magnífica ocasión de robar balones arriba si presionan fuerte y con constancia a los defensas. En esta Liga, con Roco a la cabeza, ya han cometido varios errores en la salida que les ha costado goles y puntos.

Vinícius Elche

4- Aspecto defensivo

El peor equipo de la Liga. Es la estadística más rotunda que tiene el Elche y que lo llevará de cabeza al pozo de Segunda si no mejoran. Los ilicitanos son el conjunto más goleado con 21 tantos encajados y a una distancia importante del segundo que es el Cádiz con cuatro dianas menos. Aquel equipo de Escribá que tuvo momentos de cierta fiabilidad atrás ha desaparecido y con Francisco tampoco fue de las mejores virtudes del plantel. Almirón va a pedir un trabajo colectivo, sacrificado y efectivo para salvaguardar su puerta. Las estadísticas indican que si el Elche recibe un gol, tiene enormes opciones de no sacar ningún punto y caer derrotado. Por ello solo ha sumado tres hasta ahora en otros tantos empates. Hasta la fecha han recibido goles en el Martínez Valero en todos los encuentros, destacando los cuatro del Athletic Club en la jornada 5. Su bagaje son cuatro encuentros con dos empates y dos derrotas. Para finalizar, otras estadísticas aclaratorias del nivel actual del Elche atrás son que es el equipo más goles ha encajado en su propio área y es el primero también en el ranking de más disparos recibidos.

5- Poderío ofensivo

El Elche cambia de ritmo cuando pasa el mediocampo y se convierte en un equipo que construye sus ataques de forma rápida y con pocos toques. Los delanteros son bastante directos en sus combinaciones y buscan la verticalidad para llegar cuanto antes a puerta. Las bandas son un aspecto clave para el Elche, aunque la baja de Fidel es importante en sus esquemas. Josan y Clerc despuntan por velocidad, pero les cuesta más con el balón en los pies. Sus ataques se van a basar en contragolpes directos, rápidos y verticales. Buscarán la rapidez y sorprender al Madrid si no está bien colocado tras alguna acción ofensiva. El lanzador será Collado, con buena visión y calidad en el pase. El futbolista cedido por el Barça conectará con un Boye espléndido para aguantar las posesiones y descargar al jugador que viene de cara o un Pere Milla que es inteligente, sabe moverse muy bien y lleva varios meses con el punto de mira afinado de cara a puerta. En las jugadas de estrategia van a ser un equipo peligroso porque cuentan con un número importante de efectivos con posibilidades de rematar de cabeza, desde centrales Roco y Bigas, a Mascarell, y los dos delanteros. Si el partido es cerrado, se puede decidir en detalles así.

Pere Milla

6- Estilo de juego

No es un equipo el Elche que enamore por su estilo ni sea muy divertido y placentero de ver. Almirón tratará de construir un cuadro rocoso atrás, equilibrado, con mucho rigor táctico, buena colocación de todas sus piezas y que se lance al ataque de forma rápida, vertical e imprimiendo velocidad al balón. Al argentino le gusta más jugar el esférico y la posesión que a su antecesor Francisco pero en partidos frente a grandes rivales buscarán ser más prácticos y eficaces. En estas primeras jornadas se ha caracterizado, además, por ser una escuadra bastante dura y fuerte en las entradas. Interrumpen y paran mucho el juego para evitar que el rival profundice. Es el segundo equipo con más amarillas (36), solo por detrás del Mallorca, y también acumula tres rojas.  Es el colista, no conoce la victoria en Liga y el margen de mejora es amplio. Es un partido peligroso para el Real Madrid porque algún día el Elche tendrá que ganar su primer encuentro, es un duelo entre semana que puede despistar y el conjunto merengue viene de celebración por la victoria en el Clásico y la gala del Balón de Oro.

7- Hombre clave

Lucas Boyé es el jugador decisivo de los ilicitanos y Almirón quiere que regrese al nivel de la primera vuelta de la temporada pasada. Regresa por sanción después de perderse la contienda frente al Valencia y lo cierto es que contra el Real Madrid juega bastante bien tanto en casa como en el Bernabéu. Es un futbolista diferencial en el cuadro franjiverde aunque sigue acusando falta de gol, lo que le castiga para dar el salto a un equipo que dispute competición europea. El argentino es un nueve más de otros tiempos por sus movimientos y su estilo de juego. Es un delantero incómodo para los defensas porque cuerpea y lucha con ellos a la perfección, los saca de zona y suele ganar los balones divididos, por arriba es magnífico, utiliza su corpachón para jugar de espaldas y es sumamente complicado arrebatarle el esférico. Además, tiene zancada en carrera y es bastante hábil en espacios reducidos donde puede regatear con peligro.

Lucas Boyé

Getty Images.

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram