Buenos días, amigos. ¿Recordáis cuando Gil Manzano pitó el final de aquel Valencia-Real Madrid en el preciso momento en que el balón ya volaba en dirección a la cabeza de Bellingham? Han pasado muchos años, pero fue tan insólito que tal vez, rebuscando en la memoria, halléis algún rastro de aquel latrocinio.
Fue muy comentado, bien es verdad que brevemente. De hecho, al día siguiente de aquel turbio asunto, que dejó al madridismo en estado catatónico y a la vez furibundo, la portada del diario deportivo más leído de España ya había pasado página sobre el incidente.
Sí, fue hace muchos, muchos años, en los últimos estertores del crudo invierno de 2024, en plena guerra de Ucrania, cuando en el mundo aún prevalecía una inteligencia no artificial. Ya casi nadie se acuerda de ello. Hoy, por ejemplo, el diario deportivo más leído de España otorga su portada a Ana Peleteiro y Fátima Diame, dos excelentes atletas que merecerían todas las primeras planas del mundo si el planeta entero no estuviera hablando de otra cosa. Pocas veces se ocupa Marca del atletismo. Hoy sí puede, claro. ¿Acaso hay algo más perentorio de lo que hablar? Al fin y al cabo, aquello de Gil Manzano aconteció hace muchos, muchos años, en los primeros albores de la Tierra Media, en la era anterior a la Superliga, cuando aún Tebas pintaba algo en el big picture y regaba de dinero a Marca (y a otros muchos medios) para que no hablaran demasiado de cosas que no son agradables y que de sobra sabemos en realidad no interesan lo más mínimo a los lectores de Marca.
Pocas veces se ocupa Marca del atletismo. Hoy sí puede, claro. ¿Acaso hay algo más perentorio de lo que hablar? Al fin y al cabo, aquello de Gil Manzano aconteció hace muchos, muchos años, en los primeros albores de la Tierra Media
A los lectores de Marca lo que les interesa es lo bonito, lo edificante. Los lectores de Marca son conocidos por su total rechazo a gilmanzanos y su profundo interés en el atletismo, desde la noche de los tiempos, vaya.
—Déjate de polémicas felizmente olvidadas y dime: ¿cómo va lo de las medallas de Ana Peleteiro y Fátima Diame? —le reclama afanosamente su lector a Marca. La Galerna ha tenido acceso al DNI de dicho lector y resulta que se llama Javier Tebas, nombre por lo demás relativamente común y sin que deba por tanto llamar la atención lo más mínimo la coincidencia.
Pero oh, qué sorpresa. Utilizando el microscopio que nos trajeron los Reyes Magos, ahí arriba, en el frontispicio de la portada, encontramos una desconcertante referencia a Gil Manzano. ¿A qué vendrá, cuando ya hace tantísimos años de aquello? ¿Será el aniversario o algo así?
Sí, sí, mirad. Lo acabamos de enfocar muy bien. Poned el ojo en el microscopio, uno a uno, no os apelotonéis, hay tiempo para todos. Arriba, arriba del todo. ¿Lo veis? Sí, esas dos líneas al lado de un montón de figuritas minúsculas, indistinguibles casi hasta para el propio microscopio. "Ni el CTA ni el Real Madrid salen de su asombro". Claro, es que el CTA y el Real Madrid fueron, por este orden, las dos grandes víctimas de aquel llamativo incidente. Casi más el CTA, si se nos apura, dado que su prestigio, absolutamente acrisolado hasta aquel día nefando de Gil Manzano en Mestalla, quedó un poquitito en entredicho a resultas de aquello.
"Ni el CTA ni el Real Madrid salen de su asombro". Claro, es que el CTA y el Real Madrid fueron, por este orden, las dos grandes víctimas de aquel llamativo incidente. Casi más el CTA, si se nos apura, dado que su prestigio, absolutamente acrisolado hasta aquel día nefando de Gil Manzano en Mestalla
Para el Madrid, en cambio, la cosa no fue tan grave. ¿Qué le suponen dos puntos al Madrid? Al fin y al cabo, ya le habían quitado otros dos en Nervión y otros dos en el Villamarín y otros dos contra el Atleti y así en varios casos más, y el mundo no se había ido a pique. Pero en el CTA, en cambio, aquello de Gil Manzano supo a cuerno quemado. Te pasas décadas y décadas cimentando una reputación intachable de la mano de directivos como Negreira, ejemplo de pulcritud, para que de pronto un verso libre como Gil Manzano arroje alguna sombra sobre una institución que por lo demás no tiene mácula. Pobre CTA, auténtica víctima (hace ya muchos años) de un desaprensivo como Gil Manzano, de igual modo que el Barça lo fue de aquel estafador al que pagó durante un mínimo de 17 años pensando en la ingenua y noble idea de que esos pagos le garantizarían arbitrajes "neutrales".
Pobre CTA. Pobre Barça. Pobre Tebas, que tuvo que lidiar con cosas tan desagradables como estas. Bueno, respecto a lo de Gil Manzano no se le conoció opinión, y mira que él gustaba de pronunciarse sobre absolutamente todo. Ay, el pobre Tebas, ¿recordáis cuando no le quedó más remedio que lidiar con aquellos infames videos de RMTV, que eran la auténtica lacra de un sistema por lo demás impoluto?
Te pasas décadas y décadas cimentando una reputación intachable de la mano de directivos como Negreira, ejemplo de pulcritud, para que de pronto un verso libre como Gil Manzano arroje alguna sombra sobre una institución que por lo demás no tiene mácula. Pobre CTA, auténtica víctima (hace ya muchos años) de un desaprensivo como Gil Manzano
De hecho, si recordáis, muchos periodistas de la época (vosotros aún no habíais nacido) atribuyeron aquel descalzaperros de Gil Manzano a aquellos vídeos de RMTV. "El Madrid se lo ha buscado", decían en antena. ¿Qué fue de aquellos periodistas?, nos preguntamos de cuando en cuando. ¿Vosotros no? La Superliga cayó sobre la cabeza de Tebas y, derrumbado aquel gigante, ellos perecieron (metafóricamente) bajo la mole. No Tebas, no party. Pero sois demasiado jóvenes, no hay forma de que recordéis los luminosos tiempos de D. Javier. De D. Ángel Mari. De D. Luis. De D. Jaume. De D. Victoriano. Qué tiempos aquellos.
Pero no salimos de nuestro asombro. ¿A qué vendrá esa referencia a lo de Gil Manzano en Mestalla, que ocurrió hace tantos años, en la portada de Marca? Es una referencia casi inaccesible para el ojo humano, pero ahí está. Insistimos: ¿se cumplirá hoy el aniversario?
Entre este párrafo y el anterior hemos hecho nuestras pesquisas y sí. Hoy es el aniversario de aquello. Se cumple un día.
Un puñetero día y ya lo están enterrando.
Pasad un feliz día de aniversario.
Jesús Gil Manzano (Don Benito, Badajoz; 4 de febrero de 1984) es un árbitro español de la Primera División de España y Árbitro FIFA. Pertenece al Comité Territorial Extremeño de Árbitros de Fútbol. Así comienza la entrada de la Wikipedia sobre el colegiado que dirigió arbitrariamente el choque en Mestalla entre Valencia y Real Madrid.
En la enciclopedia libre online se menciona que Jesús es licenciado en Ciencias Ambientales, posee un máster en Prevención de Riesgos Laboras y otro en Recursos Renovables e Ingeniería Energética. Además, actualmente estudia un Grado de Psicología por la UNED. Que Negreira ya no esté oficialmente en el CTA y no lleve a tomar el aperitivo a los colegiados a La Torrada ni los saque por la noche a desfogarse por los karaokes permite a los trencillas disfrutar de más tiempo libre, lo cual es aprovechado por algunos, como Gil Manzano, para ampliar su formación académica.
El sábado, hasta casi concluir el encuentro, el calabazón estaba realizando un arbitraje correcto habida cuenta de la dificultad que entrañaba debido a la sobreexcitación de los valencianistas tanto en el terreno de juego como en las gradas. Manejaba adecuadamente el ambiente, quizá ayudado por su formación en Ciencias Ambientales.
Pero llegó el minuto 90 y se comenzaron a torcer las cosas. Hugo Duro cayó en el área del Real Madrid y probablemente Jesús se lamentase de su mala suerte: «con el encuentro casi concluido y me toca una jugada polémica». Tal vez en ese momento empleó lo aprendido en su máster de Prevención de Riesgos Laborales y dedujo que, tras analizar todas las variables, lo menos arriesgado para su trabajo era señalar penalti.
Afortunadamente para el fútbol —y por ende para el Madrid— la ausencia de nada punible en la jugada era tan clara que Munuera Montero lo aviso desde la sala VOR para que pudiese rectificar su error flagrante.
Lo del sábado en Mestalla fue de traca. La mascletá final de Gil Manzano provocó un estruendo internacional. A pesar de las fallas en su arbitraje, no es descartable que en Valencia elijan a Gil Manzano fallera mayor
Esta acción necesitó para dirimirse más de 2 minutos, es un hecho mesurable por cualquiera que disponga de ojos, sistema nervioso central, la grabación del partido y un modesto reloj. Gil Manzano había añadido siete minutos a la segunda parte en una decisión ya de por sí cicatera, porque simplemente sumando los cambios, lesiones y revisiones del VAR la cuenta ascendía a más tiempo.
7 minutos de prolongación más 2 de la revisión del no penalti son —todavía— nueve, por lo que el partido debía concluir en el 99. Aun así, cuando el Modric se disponía a botar el último córner en el 98, el árbitro avisó que pitaría al concluir la jugada. No se sabe muy bien por qué, quizá porque entre las carreras del trencilla no se encuentra la de Matemáticas.
El córner fue despejado por la defensa y no pitó porque el peligro no había cesado. Jesús amagó con levantar su pito hacia la boca pero lo bajó. Entonces le cayó el balón a Brahim, quien centró. Gil Manzano se apresuró a llevarse el silbato a los labios y pitó una primera vez cuando observó con nitidez que el delantero madridista centraba con peligro al área. Con el balón por el aire, silbó de nuevo, y cuando Bellingham remató de cabeza y el balón se alojaba en la red, pitó una tercera vez. No se había llegado al minuto 99. Final del partido y el gol al limbo para la eternidad.
Es posible que esta acción también jugase un papel fundamental la formación académica de Gil Manzano, porque lo que sucedió realmente es que se acongojó ante la posibilidad de que el Madrid marcara y por tanto remontase en el último suspiro y, para más inri, en Mestalla. En una fracción de segundo pasó por su cabeza lo que habría de soportar si aplicaba lo que todo árbitro sabe: no hacer sonar el silbato en medio de una acción de peligro, y no lo supo gestionar, acaso por no haber terminado el grado de Psicología (según la Wikipedia).
El dombenitense sabía que cualquiera de las dos opciones que eligiese tendría consecuencias: si decidía arbitrar la jugada correctamente, no pitar con el balón en el aire y arriesgarse a que el Madrid marcase, Gil Manzano se jugaría el físico para salir de Mestalla, se enfrentaría al escarnio mediático y a la reprimenda que recibiría de sus superiores en el CTA con los consiguientes efectos laborales que sufriría, lo que sin duda afectaría a sus emolumentos; si elegía pitar el final del partido aun a sabiendas de que no se debe interrumpir una acción de peligro, el riesgo que corría simplemente era perjudicar y socavar los intereses del Real Madrid, enemigo declarado de sus jefes. La decisión no le resultó difícil.
Lo del sábado en Valencia fue de traca. La mascletá final de Gil Manzano provocó un estruendo internacional. Lo curioso es que el encargado de prender la pólvora fue uno de los mejores —o menos malos— colegiados españoles, uno de los menos negreiros. Aunque no era la primera vez que se erigía en protagonista funesto para el Real Madrid en tierras levantinas, quién no recuerda el nefando encuentro en noviembre de 2020 cuando el calabazón concedió un gol en propia puerta de Varane precedido de una clara falta sobre Asensio y señaló tres penaltis a favor del Valencia, uno de los cuales lo mandó repetir porque Courtois lo detuvo, el segundo, supuestamente de Marcelo, no lo fue, y el tercero, señalado a Ramos, vino precedido de mano del atacante che.
Por todo ello y a pesar de las fallas en su arbitraje, no es descartable que en Valencia elijan a Gil Manzano fallera mayor.
Getty Images.
Hola de nuevo:
Como bien sabes, me produce una inmensa fatiga el hablar continuamente sobre los arbitrajes. Mi espíritu delicado desprecia por defecto el espectáculo de los linchamientos mediáticos, por lo que no puedo evitar que me invada la compasión cuando veo a un trencilla superado por los acontecimientos derivados de una negligencia. Incluso en el contexto del escándalo que ha envuelto al CTA, incluso cuando mi equipo es despojado de dos puntos de manera absurda, la observación del rostro compungido del árbitro mientras traga saliva, sabedor de la aberración que acaba de perpetrar, impide que la frustración me domine.
Friedrich Nietzsche escribió un libro llamado Humano, demasiado humano, y el título quizá serviría para describir lo que me provoca la contemplación de la vulnerabilidad. Uno, que no se considera especialmente nietzscheano, de repente entiende el arrebato del filósofo alemán cuando abrazó llorando al caballo azotado por su cochero en la plaza Carlo Alberto de Turín: más que síntoma de locura, comprensión profunda de la desdicha compartida de la existencia. Aunque te confesaré que tan elevados sentimientos se me disiparon bastante cuando Gil Manzano sacó la roja a Bellingham. No en vano se puede sentir lástima por un recluta atribulado, pero no por un sargento chusquero.
En cualquier caso, cuando apagué el televisor y enfilé el camino del dormitorio, el destinatario de mis pensamientos no era el árbitro, sino la prensa. O, más concretamente, el enfoque que los medios de comunicación iban a darle a lo ocurrido en Mestalla para cincelarlo en las maleables mentes del hincha medio. Me parece que fue José María García el que adjudicó a los periodistas el papel de notarios de la actualidad. Aceptando esa premisa, asegúrate de estar agarrado a algún mueble sólido y, a continuación, imagínate por un momento qué hubiera ocurrido si la situación se hubiese producido al revés, con el Valencia viendo cómo le guindan un gol por haber pitado el final del encuentro cuando la pelota centrada ya estaba en el aire.
La compasión por el trencilla se me disipó bastante cuando Gil Manzano sacó la roja a Bellingham. No en vano se puede sentir lástima por un recluta atribulado, pero no por un sargento chusquero
Creo que no me llamarás exagerado si especulo con que el entorno ché hubiera resucitado al Cid montado en Babieca, a Jaime I el Conquistador con sus mesnadas y hasta a Milans del Bosch con sus tanques. Conviene rememorar que, hace apenas un par de años, llegaron a inventarse una polémica artificial —con tuit de la cuenta oficial del club del Turia incluido— a cuenta de un penalti justo señalado a Casemiro, al mismo tiempo que obviaban otro aún más claro no pitado por una mano de Piccini: es decir, convirtiendo una actuación perjudicial contra el Madrid en “robo” (sic) a favor de los blancos. Sin embargo, esos mismos que tanto bramaban sobre una ficción, tratarán la actuación de Gil Manzano desde la ligereza, un poco como examinaban las infidelidades algunos cantantes italianos de tu época. Encogimiento de hombros, media sonrisa y quitarle hierro al asunto.“Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo”. Como si quisieran cultivar en Mestalla aquel jardín prohibido de Sandro Giacobbe.
Recordarás que, cuando salió a la luz el affaire de los pagos al vicepresidente del CTA, hablamos largo y tendido sobre el asunto del relato. Grosso modo, concluimos que para un importante sector del mundillo del fútbol español, los roles de buenos y malos, o de ladrones y atracados, ya están esculpidos en piedra y no habrá jamás hechos suficientes para desmontar el cálido refugio que suponen esas convicciones. El carácter impermeable del antimadridismo podría resumirse en aquella boutade de Trump en su mitin de Iowa de 2016: “Podría pararme en mitad de la Quinta Avenida y disparar a gente y no perdería votantes”. A partir de ahí, solo queda decidir cómo afrontar este paisaje inamovible.
imagínate por un momento qué hubiera ocurrido si la situación se hubiera producido al revés, con el Valencia viendo cómo le guindan un gol por haber pitado el final del encuentro cuando la pelota centrada ya estaba en el aire
Durante mucho tiempo, parte de los aficionados nos desgañitamos pidiendo al club que bajase al barro para defenderse del cuento insidioso y grotesco que le atribuyen sus enemigos. Hoy se critican los vídeos de Real Madrid TV, a los que se acusa de una voluntad de coacción e influencia sobre el árbitro. En cierta medida es lógico que se les achaque eso: al fin y al cabo, cree el ladrón que todos son de su condición. Es sabido que, cuando un barcelonista habla de Guruceta, no solo lo hace como puro ejercicio histórico, sino que simultánea y subrepticiamente está pidiendo algún tipo de compensación.
Volviendo por un instante a la filosofía, pocas sentencias más certeras que aquella de Tzvetan Todorov: “Nadie quiere ser una víctima pero todos quieren haberlo sido”. De modo que, humildemente y si se me permite la apreciación, aconsejaría al Madrid que matizase un poco más su pertinente denuncia particular de los hechos, en defensa propia. A mi juicio, en la batalla del relato debería centrarse menos en los colegiados concretos, meros peones cuyo cascarón de nuez se mece en la tormenta mediática de presiones, y más en todos aquellos que escupen veneno para recolectar réditos en el futuro. Futuro en el que no tendrán reparo en disfrazarse de Sandros Giacobbes que silban distraídamente, llegado el caso. En definitiva, priorizar, antes que la renuncia a la compasión, la exhibición de la hipocresía. Porque si hay un jardín que debería estar prohibido, ese es el de la mentira.
Cuídate, volveré a escribirte pronto.
Pablo.
Getty Images.
Jugué de lateral derecho durante unos años en categoría infantil y juvenil, y es duro, muy duro. Puede que por mi experiencia traumática valore la posición con cierto dramatismo, ya que la considero la posición más complicada de las once que bailan sobre el césped. La línea de la banda puede ser tu gran amiga o tu peor enemiga, te traiciona, depende de cómo se levante esa mañana; los aficionados siempre te pedirán que defiendas bien y que ataques mejor, esos que tan cerca tienes, distancia que te permite identificar la marca de pipas de oferta ese domingo; te toca bailar con la más fea, el extremo contrincante, la rápida y habilidosa estrellita del oponente, y en más de una ocasión bailarás con dos o tres sin la ayuda del extremo o el interior; te tocará sacar el balón jugado a tres centímetros de la banda y con menos espacio que el límite salarial del Barcelona; saldrás en muchas fotos por no haber defendido el segundo palo y contarán todos y cada uno de los centros que no metas en el área o los que se pasen de largo, pero no se acordarán de aquel que fue perfectamente a la cabeza del delantero. Pregúntenle al pobre Yan Couto en su última visita al Bernabéu.
Considero la posición de lateral la más complicada
Tanto es así que se hace difícil encontrar laterales claramente diferenciales durante gran parte de sus carreras en las últimas dos décadas, mientras que, centrales, mediocentros, delanteros o extremos te salen con bastante facilidad. Maldini y Cafú, dominaron sobre todo la década de los 90; el encarcelado Dani Alves, Lahm… Y los nuestros: Carvajal, Roberto Carlos y Marcelo, que tuvieron y tienen muchos detractores. Por otro lado, podemos recordar muchas extrañezas como Odriozola, Theo Hernández, Danilo, Coentrao, Heinze, Cicinho, y un largo etcétera. Y los que apuntaban a estrellas se están lesionando constantemente porque ser lateral requiere grandes aceleraciones, carreras sostenidas, saltos con impacto y movimientos rápidos en defensa. Sí, estoy traumatizado.
Pero hoy hemos venido a hablar de un chico llamado a dominar la banda izquierda europea nacido en un campo de refugiados de Ghana, con orígenes Liberianos y que con 5 años llegó a Canadá. Un chico que parece que ha tomado la decisión de hacerlo en el mejor equipo, el equipo con la mayor picadora de carne de laterales de Europa. Ese canadiense con nombre de delantero nacido en Getafe y apellido de alero de los Nets: Alphonso Davies.
Con 15 años se convirtió en el segundo debutante más joven de la MLS tras Freddy Adu y, posteriormente, en uno de los fichajes más brillantes del scouting del Bayern de Munich. Fue a raíz de aquel Bayern de Flick del 2020, el del 2-8, cuando todo el mundo puso sus ojos en este portento de la naturaleza de 20 años. La maquinaria de Juni se puso en marcha.
El Real Madrid tiene una estrategia clara: quiere bestias físicas y animales competitivos, obsesos de la preparación física. Los chicos de Juni. Y Alphonso tendrá un buen número de casillas seleccionadas con boli BIC en los formularios del “equipo Calafat”. Solo hay que echar un vistazo a los cuádriceps y deltoides del jugador del Bayern para imaginar las competiciones que hará en el gimnasio con Camavinga o las carreras que se echará con Endrick. Abalado por Alaba y Kroos, buenos padrinos.
El Real Madrid tiene una estrategia clara: quiere bestias físicas y animales competitivos, obsesos de la preparación física. Los chicos de Juni. Y Alphonso tendrá un buen número de casillas seleccionadas con boli BIC en los formularios del “equipo Calafat”
Alphonso cumple con todos los requisitos, desde el mental hasta el contractual. Jugador diferencial que cumple contrato al año siguiente y que se lo robas al Bayern por un precio asequible. Escuela Kroos y Alaba. ¿Qué sentirán los dirigentes bávaros?
Su potente progresión con el balón y sus carreras en profundidad le convierten en el jugador más parecido a Roberto Carlos que recuerdo, con el cual comparte físico exuberante. Es capaz de llegar hasta la línea de fondo sin notar el esfuerzo y tiene pausa y precisión en el “pase de la muerte”. Es uno de los laterales más regateadores del mundo, lo que le acerca a Marcelo, completando esta temporada más regates que Miguel Gutiérrez, Mendy y Fran García juntos. Además de ser uno de los que más pases clave genera.
Su característica que más me atrae es la recuperación en campo rival. Se anticipa y genera terror en la presión alta, intercepta mucho. Ancelotti podrá contar con importantes elementos en la presión en campo contrario como Camavinga, Bellingham y Davies, entre otros. El italiano cada vez tiene menos excusas para no plantar un bloque de presión alta.
En defensa no es un especialista pero no es un mal defensor. Es peor defensor en campo propio que Mendy. Buen uno contra uno, imponente recuperación de la posición y se defiende bien con los balones aéreos. Ese balance entre gran atacante y defensa correcto es lo que le convierte en el lateral izquierdo más completo de Europa.
Su potente progresión con el balón y sus carreras en profundidad le convierten en el jugador más parecido a Roberto Carlos que recuerdo, con el cual comparte físico exuberante
Uno de los factores que más le han acercado al Madrid es su perfil de lateral exterior. Ante la llegada de Mbappé, las líneas diagonales que traza Vinicius y el sector que más pisa Bellingham, un lateral de perfil más interior tipo Miguel Gutiérrez, de posesión de balón, genera overbooking por dentro. Por eso se ha buscado un especialista de la banda y de la línea de fondo.
Es un lateral con pocas debilidades. La mayor duda que me ha generado es al revisar sus estadísticas de goles y asistencias. Por ejemplo, este año solo ha conseguido 1 gol y 3 asistencias en todas las competiciones, por debajo de las 6 asistencias de Miguel Gutiérrez (más minutos) o las 5 de Fran García en menos minutos. El año pasado 3 goles y 8 asistencias y el anterior sólo 6 asistencias. Llama la atención que un lateral tan voluptuoso y arrollador no genere unos números más consistentes, sobre todo jugando en una liga de menor nivel como la alemana. 9 goles y 28 asistencias en 180 partidos, aunque parece Garrincha si los comparamos con los inanes 6 goles y 7 asistencias de Mendy.
Lo que más le aleja de Roberto Carlos es el disparo y la producción de goles. Genera un gran número de tiros pero no de goles, le falta calidad final de definición. Y también podríamos destacar que no tiene un buen centro largo al área y un buen pase en largo. En defensa puede sufrir en el área debido a su juventud.
Estas estadísticas pueden tener como causa principal la dinámica deportiva incierta que vive el Bayern en los últimos tres años. El final de Flick, Nagelsmann y ahora Tuchel no está ayudando a brillar a ninguno de los jugadores de la plantilla del gigante alemán.
Es un lateral con pocas debilidades. Lo que más dudas me genera son sus estadísticas de goles y asistencias
El otro punto que genera cierto temblor son sus lesiones. Al ser un jugador tan explosivo no ha conseguido completar una temporada sin lesiones, aunque ninguna ha sido grave y tampoco está por encima de la media de los laterales. No consigue superar los 2.500 minutos por temporada. Sin contar con sus problemas cardiacos superados, el canadiense ha causado baja en 8 ocasiones por lesiones musculares o articulares en los últimos tres años y medio. A dos lesiones por año, el mismo número que Ferland Mendy. Pero no nos llevemos las manos a la cabeza, el francés se perdió 18 partidos más que el canadiense, y la mayor baja fue de 10 partidos en la temporada 2020/21, por lo que Alphonso ha conseguido estabilizar en incluso mejorar su rendimiento físico.
La banda izquierda del equipo de Concha Espina solo ha podido ser domada por dos brasileños en los últimos 30 años. El único que ha podido apaciguarla un poco fuera de estos dos ha sido Ferland Mendy, pero sus lesiones y su baja capacidad ofensiva no ha convencido a gran parte del aficionado blanco. El otro que apareció por allí como One-hit wonder de los 80’s es el personaje de Coentrao, tan estelar como cómico.
Cada quilate que se pague por el afro-canadiense los vale y parece una inversión segura, pero tendrá que lidiar con la presión del Bernabéu, siempre tan exigente con los laterales. Deberá mantener una larga conversación con Marcelo, al cual le costó años convencer a la grada pese a ser una figura legendaria. Como hizo él con Roberto Carlos.
Cada quilate que se pague por el afro-canadiense los vale y parece una inversión segura, pero tendrá que lidiar con la presión del Bernabéu, siempre tan exigente con los laterales
La posible llegada de Alphonso lubricaría un verano de ensueño y certificaría un nuevo éxito en el nuevo estilo de contratación de Florentino. Una plantilla con visos de ser infranqueable y que le queda ya pocos detalles que pulir para acercarse a la perfección. El aficionado más crítico debe saber valorar el gran trabajo que se está realizando y empezar a disfrutar de una nueva etapa construida para los paladares más exigentes del Nuevo Bernabéu.
Getty Images.
«Es algo inédito» fueron las palabras de Carlo Ancelotti ante los medios cuando le preguntaron por el gol que escatimó Gil Manzano al Real Madrid tras señalar el final del encuentro cuando Jude Bellingham estaba marcando el 3-2. Efectivamente, es inédito, el Madrid y otros equipos ya habían sufrido alguna vez que les decretaran el final en medio de una contra, pero que el árbitro realizase los tres pitidos durante el intervalo de tiempo que transcurre desde que el balón sale de la bota del asistente, Brahim, y se aloja en la red del rival tras el golpeo del rematador, Bellingham, es toda una novedad.
La primera reacción fue de incredulidad, no podía ser posible, era una decisión de Gil Manzano, árbitro experto, que atentaba contra los fundamentos del juego. Que el juez de la contienda pervirtiese las reglas de manera tan desmedida hacía preguntarse a uno si estaba despierto o bien se encontraba en mitad de un sueño grotesco. La siguiente reacción fue calificar el suceso de escándalo. Y dada la magnitud del mismo, es menester realizar un recorrido por medios variopintos de diferentes países para conocer cuál ha sido la reacción internacional al esperpento de ayer.
The Sun destaca que Jude Bellingham se quedó atónito cuando el árbitro señaló el final antes de que entrase el tanto ganador del Real Madrid.
«A Bellingham se le negaron los tres puntos después de que Vinícius Jr. iniciara la remontada». Contundente el Daily Mail.
Daily Star resalta que el árbitro anuló el gol de Bellingham cuando el balón se encontraba en el aire
L'Equipe: «El árbitro Jesús Manzano pita el final del partido e impide la victoria del Real». Nítido.
Al CM de la cuenta francesa de beIN SPORTS en X le estalla la cabeza porque Gil Manzano pitó el final del partido en el momento del centro y el gol no contó.
RMC Sport: «La prensa madrileña (e incluso la catalana) grita "escándalo" tras el gol anulado a Bellingham».
Ouest France habla de gol extrañamente anulado por el árbitro durante el centro que precedió al cabezazo del 5 del Madrid.
20 Minutes: «Real Madrid: Gol anulado, Bellingham expulsado... El final del partido en Valencia se convierte en un escándalo».
A Bola: «Una decisión inédita del árbitro impide la victoria en Mestalla».
Record tampoco duda en tildar de escándalo lo sucedido en Mestalla.
Bild: «El árbitro Gil Manzano hizo sonar su silbato mientras se marcaba el gol».
Kicker: «Escándalo en Mestalla».
Sport.de no se anda por las ramas: «Un verdadero robo».
Sport Bild: «¡El árbitro hace sonar el silbato durante el gol de la victoria! Roja para Bellingham».
Corriere dello Sport: «¡El árbitro pita mientras Bellingham marca!».
Gazzetta dello Sport: «Ancelotti: "Nunca había visto algo así"».
ESPN.
El Gráfico.
TyC Sports.
O Globo: «El gol anulado al Real Madrid al final del partido recuerda al de Zico en el Mundial de 1978».
Buenos días, amigos. El departamento de I+D+i de la Real Federación Española de Fútbol sigue en espléndida forma en lo relativo a inventar nuevas maneras de perjudicar al Real Madrid. De la de anoche ya habla el planeta entero, y es tan aberrante, tan inaceptable desde cualquier punto de vista, que hasta la prensa supuestamente afín al Madrid hace lo más inesperado: dar la razón al Madrid cuando objetivamente la tiene.
Estamos viendo cosas que hacen a nuestros globos oculares dar vueltas sobre sí mismos, y que maravillarían el entendimiento de testigos de la partición en dos del Mar Rojo.
Gil Manzano, el árbitro del Valencia-Real Madrid de anoche, no contento con idear un penalti escandalosamente inexistente al filo del minuto noventa, y acerca del cual tuvo que rectificarle el VAR, pitó el final cuando el balón estaba en el aire para el remate que desembocó en el gol de Bellingham, gol desautorizado por haber tenido lugar fuera del tiempo del partido, tiempo decidido (como debe ser) por Hugo Duro. Es lo nunca visto. De hecho, Gil (sí, sí, sí, así los quiere Gil, se cantaba en los ochenta) pita tres veces para indicar el final: una cuando Brahim centra, otra cuando el balón está en el aire y una tercera cuando Bellingham remata. No habíamos visto nada igual desde el penalba de Jordi.
El departamento de I+D+i de la Real Federación Española de Fútbol sigue en espléndida forma en lo relativo a inventar nuevas maneras de perjudicar al Real Madrid. De la de anoche ya habla el planeta entero
Un estudio detallado de las imágenes deja patente que el árbitro se lleva el silbato a la boca para señalar el final cuando el lanzamiento del córner de Modric no encuentra rematador, pero se abstiene de indicarlo y espera hasta ver que el centro de Brahim es sensacional y que la jugada corre riesgo de desembocar en gol. Este circo que es la liga española, desacreditada hoy a ojos de todo el orbe (si es que no lo estaba ya), se guardaba la mujer barbuda para el partido de Mestalla. "La mujer barbuda nos sirve de puta", cantaba la siempre circense Orquesta Mondragón. Aquí la puta es el propio circo, el medio es el mensaje.
Marca habla de un "error inaudito contra la naturaleza del juego". Cómo será la cosa para que Marca, que en los últimos tiempos se echa en los brazos de cualquiera de las aficiones que lo leen excepto de la blanca, no se corte un pelo en calificar la cosa como "escándalo". A nosotros nos parece el mayor escándalo jamás visto, como titulaba anoche su crónica Ramón Álvarez de Mon.
No perdamos de vista que este monumental estropicio, que le cuesta al Madrid dos puntos en esta liga en la que debe ganar cada partido dos o tres veces para sacar los tres puntos, fue ejecutado por un colegiado del que se supone que es el mejor. Del que se supone que es el menos afín al sistema. El menos negreiro. Sí esto nos lo hace el bueno —quien por cierto ya le pitó tres penaltis en contra (dos inexistentes) en este mismo escenario al Madrid hace dos años—, imaginad hasta qué punto nos podemos dar por fornicados.
Marca habla de un "error inaudito contra la naturaleza del juego". Cómo será la cosa para que Marca, que en los últimos tiempos se echa en los brazos de cualquiera de las aficiones que lo leen excepto de la blanca, no se corte un pelo en calificar la cosa como "escándalo"
Como también reflejan As y Marca, Bellingham vio la tarjeta roja por sus protestas, ya fuera de tiempo. El sistema es también un hacha en su modo de perjudicar al Madrid de modo póstumo: no necesita que el partido esté en juego para seguir destrozando los intereses blancos, en este caso vía sanción a Bellingham para el próximo (o los próximos) partidos. Es una jugada verdaderamente maestra.
Es una jugada verdaderamente maestra en la cual el propio árbitro, en el acta, reconoce que lo único que el inglés le dijo fue "It's a fucking goal". Apoyado en sus amplios conocimientos de la lengua de Yeats, Gil Manzano sabe distinguir perfectamente una palabrota en dicha lengua, y eso es exactamente lo que hace: hace que (con toda probabilidad) Jude se pierda los próximos partidos por ser un niño malo y decir palabras feas. ¿Que no le ha insultado ni acosado? Qué más da. Ejemplaricemos sobre el Madrid. Ejemplaricemos sobre el mejor jugador de la liga. Sí hemos privado al Madrid de un gol pitando el final cuando el balón estaba en el aire para un remate de gol, ¿por qué no privarle también de una de sus estrellas a cuenta de sus mejorables maneras? Además, ¿no es inglés este chico? ¿No se destacan los ingleses por su buena educación? Pues que aprenda a no decir más "the f word" pasando una temporadita a la sombra. Habrase visto. CTA, robándote ligas y enseñándote modales desde 2001, que se sepa.
Esto no puede quedar así. El Real Madrid debe actuar.
Una reflexión más: los mejores jugadores del mundo aún quieren jugar en el Madrid a pesar de que podrían ganar mucho más dinero en otros lares... ¡¡¡y a pesar de que el Real Madrid juega en esta liga putrefacta!!! Imaginad, amigos, la grandeza insondable de la camiseta que adoramos.
La prensa cataculé interpreta el asunto en términos de oportunidad. El Barça juega esta tarde en San Mamés y puede ponerse a seis puntos. La primera plana de Sport no la entendemos muy bien, ¿reconoce que anoche hubo un escándalo pero consideran que fue a favor del Madrid? Parece que intentan un juego de ese tipo, pero les falta talento literario para llevarlo a cabo.
El Barça, por cierto, jugará hoy ante un Athletic sin duda cansado tras su hazaña copera y que no podrá contar con su mejor jugador, Nico Williams. ¿Que por qué no puede jugar el menor de los Williams? Es una pregunta retórica. Los árbitros saben cómo hacer su trabajo con consideraciones póstumas, como señalábamos anteriormente, es decir, buscando perjudicar al Madrid/beneficiar al Barça no sólo en cada partido que les toca arbitrar, sino de cara a los siguientes también. En su anterior encuentro, Nico Williams fue expulsado injustamente.
Por culpa de la ojeriza que le tiene el sistema, y del amor que por contra profesa por su rival, el Madrid está teniendo que recurrir a la épica para ganar una liga en la que es inmensamente superior a todos los demás. Es una épica que debería ser absolutamente innecesaria.
Pasad un buen día.
PD: Ánimo, Diakhaby
Tiempo perdido en la segunda a parte:
Min 56: Cambios en el Valencia, López y Guillamón: 1 minuto.
Min 57: VAR mano/posible penalti a Hugo Duro: 30 segundos.
Min 62: Cambios en el Real Madrid, Rodrygo y Kroos: 30 segundos.
Min 64: Se atiende a Hugo Duro: 30 segundos.
Min 71: Cambios en el Real Madrid, Fran García y Joselu; y en el Valencia, González y Amallah: 1 minuto.
Min 75: VAR gol Vinicius: 3 minutos.
Min 85: Cambios en el Real Madrid, Valverde y Nacho: 30 segundos.
Min 85: Lesión Diakhaby: 3 minutos.
Total: 1 + 0,5 + 0,5 + 0,5 + 1 + 3 + 0,5 + 3 = 10 minutos.
10 minutos. 10. El Sr. colegiado descuenta 7 minutos.
Min 90: VAR posible penalti a Hugo Duro: 2 minutos y 10 segundos.
El partido debería haber finalizado en el minuto 99, como mínimo.
El gol de Bellingham es en el minuto 98:42 segundos.
En Valencia, a 2 de marzo de 2024.
Getty Images.
Arbitró Jesús Gil Manzano del comité extremeño. En el VAR estuvo Munuera Montero.
93 minutos de un arbitraje correcto dado lo caliente que estaba la previa, dos en los que le vino la presión encima viendo un penalti donde no había nada y un último minuto de absoluta vergüenza. El peor error de la carrera deportiva del colegiado. Se equivoca gravemente no en una sino en varias ocasiones en la última jugada. Primero porque no añade 2 minutos sino 1:45 tras la revisión del no penalti a Duro, segundo porque avisa que va a pitar tras el despeje del córner y no lo hace, y tercero porque hace sonar su silbato en medio de una acción de peligro. Algo que va totalmente en contra de lo instruido a los colegiados.
Por una protesta del gol anulado Bellingham se llevó la roja directa y Joselu una amarilla. También fueron amonestados Yaremchuk y Diakhabi en los locales y Vinicius y Valverde en los blancos.
Además tuvo que recibir la ayuda desde el VAR de Munuera porque picó de forma infantil en la caída de Hugo Duro en la que no hubo nada de nada.
Gil Manzano debería ser recusado por el Real Madrid. Su error fue inaceptable e imperdonable. Impropio de un árbitros nivel elite y que arbitra en la Champions.
Getty Images.
Lunin: 6. Parada de partido la suya con 2-1.
Carvajal: 4. Su fallo salió muy caro.
Tchouaméni: 6. Buen partido.
Rüdiger: 5. Algo indeciso.
Mendy: 6. Mejoró en la segunda parte e intervino en varias ocasiones de manera certera.
Kroos: 5. Más fallón de lo habitual.
Camavinga: 6. De los pocos que pareció concentrado durante el partido.
Valverde: 5. No tuvo su mejor día.
Bellingham: 6. Mucha presencia. Pudo hacer un golazo.
Rodrygo: 4. Realmente pasó desapercibido.
Vinicius: 9. Doblete y mucha personalidad.
Modric: 6. Mejoró algo al equipo.
Brahim: 6. Chisposo.
Fran: sin demasiado tiempo.
Joselu: sin tiempo.
Ancelotti: 6. La alineación fue la correcta, la actitud del equipo en la primera parte muy mala y los cambios bastante razonables.
Getty Images.
El Madrid debió completar una remontada, pero Gil Manzano lo impidió pitando el final justo en el momento en el que Bellingham hizo el tercer gol. Un empate a dos que deja mal sabor de boca.
Ancelotti apostó por Tchouaméni en el lugar de Nacho y dio entrada a Bellingham, Camavinga y Carvajal que volvían tras sus ausencias. Era un equipo lógico y físico ante la batalla que esperaba.
El comienzo de partido fue razonablemente bueno por parte del Madrid. Ante la presión che, el conjunto madridista tocaba y tocaba y con ello parecía controlar con solvencia el impulso local. Esa sensación quizás adormiló al equipo, porque lo que ocurrió entre los minutos 28 y 30 tiene difícil explicación. El gol de Hugo Duro llegó después de un error en salida de Valverde y un error de Vinicius tras una buena acción defensiva en la que se dejó robar el balón. No estuvo exento de suerte el tanto, pero la negligencia madridista era clara.
El 2-0 fue aún más desconcertante: Carvajal cedió un balón a Lunin sin advertir que Yaremchuk podía interceptar el esférico de camino. El Madrid estaba completamente noqueado y hasta Kroos fallaba pases incomprensibles. El final de la primera parte parecía dejar sólo un disparo peligroso de Valverde, pero justo en el último minuto del descuento Vinicius redujo la diferencia a un solo gol. El tanto vino a través de un centro de Carvajal que se envenenó tras tocarlo Guerra.
Lo mejor era el resultado. El Madrid había confundido bajar el ritmo del partido con jugar sin intensidad.
El comienzo de la segunda parte fue mejor. El Madrid, ahora sí, conseguía que su posesión hundiese al Valencia. Vinicius la tuvo en el 52 con la izquierda y dos minutos después la ocasión para Bellingham fue inmejorable. El portero local logró sacar un pie milagroso.
El Valencia hizo cambios y recuperó cierta estabilidad. De hecho, en el 59 Lunin le hizo una parada salvadora a Diego López cuando ya se cantaba el 3-1.
El Madrid debió completar una remontada, pero Gil Manzano lo impidió pitando el final justo en el momento en el que Bellingham hizo el tercer gol
En el 62, entraron Brahim y Modric por Kroos y Rodrygo. El Madrid no tenía un buen día, pero la intensidad estaba siendo otra.
En el 69, Modric encontró en la frontal a Brahim, que estuvo a punto de meter un golazo con el exterior. Poco después entraron Joselu y Fran García por Camavinga y Mendy. La idea era clara, Joselu trataría de fijar a los centrales y aprovechar los servicios desde la banda de Fran y Carvajal. Lo paradójico es que el 2-2 llegó de cabeza, pero no fue de Joselu, sino de Vinicius. El pase de Brahim fue una maravilla. No entendí la revisión del VAR durante varios minutos. En el 85, Nacho entró por Valverde. Tchouaméni pasaría al centro del campo. El partido se paró tras una lesión terrible de Diakhaby. En el 90 Gil Manzano señaló un penalti absurdo que afortunadamente el VAR corrigió.
Los últimos minutos del Madrid fueron un auténtico caos y el Valencia pudo ganar en dos acciones de Peter. Gil Manzano completó su obra maestra señalando el final justo antes de que llegara el tercer gol del Madrid. Incomprensible. Encima, Bellingham fue expulsado.
Getty Images.