Las mejores firmas madridistas del planeta

Hoy se ha producido la presentación de Mbappé en el Santiago Bernabéu de la mano del presidente Florentino Pérez con el acompañamiento de José Martínez Pirri, presidente de honor del club, y Zinedine Zidane, leyenda en general. José Emilio Santamaría, mito blanco, tampoco quiso perderse un acto en el que no faltaron otros grandes jugadores como Raúl o Arbeloa.

«Ha sido muy difícil, pero hemos ganado». Así resumía Mbappé los últimos años de incertidumbre sobre su llegada al Real Madrid. Instantes antes, Florentino le daba la bienvenida agradeciéndole lo hecho por venir con una frase parecida: «Gracias, querido Kylian, por hacer unos esfuerzos que muchos ni imaginan para vestir esta camiseta, que es la camiseta de las 15 Copas de Europa».

Mbappé: «Ha sido muy difícil, pero hemos ganado»

Kylian confesó que había soñado muchas noches con jugar en el Real Madrid y hoy por fin se materializaba. También dijo que quería cumplir otro sueño: estar a la altura de este club, el mejor del mundo. Añadió que iba a dar la vida por el Madrid y por su escudo.

Mbappé sorprendió a muchos, no esperaban una persona tan sensata e inteligente, virtudes que refrendó en una rueda de prensa posterior impecable.

Aquí van algunas de las mejores fotografías de la presentación de Kylian Mbappé:

Se ha terminado la Eurocopa de Alemania con la victoria brillante e incontestable de España. Con este título la selección española se corona además como la mejor del fútbol de naciones del siglo XXI: tres campeonatos de Europa y uno del mundo en, ojo, dieciséis años. Se dice pronto, pero es una barbaridad. Desde luego, la federación más corrupta del hemisferio norte no se merece un equipo ganador de semejante envergadura histórica y probablemente el adocenado país en el que nos hemos convertido, tampoco. Pero esta es la realidad o, como dirían los chavales del TikTok, los factous. Es curioso pero la victoria del equipo de Luis de la Fuente coincide, por primera vez, con un triunfo del Madrid en la Copa de Europa de clubes, pues en 1964, cuando el gol de Marcelino, el Real había perdido la final en el Prater de Viena con el Inter, lo que fue el epílogo del inmortal Madrid de Di Stéfano.

Villalonga Eurocopa 1964

Esta circunstancia, unida a que el núcleo veterano de la selección campeona en Berlín es madridista, o procede de La Fábrica, reconcilia en parte a España con el Real. De la Fuente, que se ha revelado como un entrenador sencillo, pragmático e inteligente, pura escuela Ancelotti, ha conformado un grupo equilibrado de tipos duros con experiencia y chavales muy jóvenes con gran talento y desparpajo. La base de su Rat Pack ascendió con el Castilla a Segunda División en el año 2012. Sobre todo, Carvajal es el gran triunfador de esta Eurocopa.

Todos los éxitos de la selección española han tenido en su cimiento un jerarca madridista, desde la victoria sobre la URSS en el Bernabéu (Villalonga, el entrenador de las primeras dos Copas de Europa; Zoco y Amancio) hasta la de Kiev frente a Italia (Del Bosque, claro, pero también Casillas, Ramos, Arbeloa y Alonso) pasando por la extraordinaria de 2008 (Casillas y Ramos) y el Mundial. Ahora le ha tocado a él y es una forma de justicia poética para el que es ya, y sólo tiene treinta y dos años, el mejor lateral derecho de la Historia del fútbol mundial. Junto a Nacho sumó el domingo su séptima Copa de Europa y la aportación intangible de estos dos al éxito español ha sido poco comentada, en mi opinión.

Nacho y Carvajal han puesto sobre la mesa el gen ganador madridista que el fútbol español había perdido con el final de la generación de oro que ganó dos Eurocopas y un Mundial

Ese control psicológico de los grandes partidos, el cancherismo y el aplomo en esos momentos en los que se nubla la vista y tiemblan las piernas, han resultado determinantes por ejemplo en la prórroga contra Alemania, tras el gol francés en semifinales o en los minutos de incertidumbre que siguieron al empate de Inglaterra en la final. Nacho y Carvajal han puesto sobre la mesa el gen ganador madridista que el fútbol español había perdido con el final de la generación de oro que ganó dos Eurocopas y un Mundial. También, claro está, ha ayudado Rodri, al que Carvajal, según confiesa, está loco por convencer de que fiche por el Madrid. Con la baja de Kroos, la verdad, Rodri le vendría al Madrid como anillo al dedo, aunque supongo que hacerle dos veces la misma jugada a Guardiola, diez años después, está fuera del alcance incluso para los poderes superiores de Florentino.

Nacho y Carvajal

Yo, dicho sea de paso, también me conformaba con Fabián, al que Carletto se llevó a Nápoles en su día y donde le sacó un prometedor rendimiento. Volviendo a Carvajal, el capitán del Madrid ha estado en el origen de todas las cosas. Le faltaba un título con España para que de puertas afuera, en ese mundo injusto de los premios individuales y los balones de oro regalados a Messi por publicidad, se le reconociera lo que es. Hacía falta que toda España, también la antimadridista, y el globo terráqueo al completo comprobarán qué clase de bestia competitiva es este minotauro criado en el más puro elemento madridista, que es la fiebre depredadora por ganar. Después del desprecio absurdo e inolvidable que sufrió de Del Bosque en 2014 y la mala suerte de 2016 y 2018, Carvajal ha visto por fin recompensados sus diez años de caporal total en la banda derecha madridista, desde donde ha influido notablemente en el disparate de Copas de Europa que el Real ha acumulado en ese tiempo, además de en todos los demás títulos.

Hacía falta que toda España, también la antimadridista, y el globo terráqueo al completo comprobarán qué clase de bestia competitiva es este minotauro, Carvajal, criado en el más puro elemento madridista, que es la fiebre depredadora por ganar

La Eurocopa de los madridistas, más allá de los españoles, ha sido desigual. El mejor de todos ha sido Bellingham. Lo de Jude es tremendo. Su aura es tal que ha estado cerca de acabar con el legendario gafe de la selección inglesa, el Atlético de Madrid del fútbol de naciones. Muy mermado físicamente, su presencia en el campo es sin embargo tan imponente que con él jugando es imposible dar por perdido el partido para su equipo hasta que pite el árbitro, como demostró con su golazo de chilena a Eslovaquia en el descuento. Todo el peligro de Inglaterra en la final pasó por sus botas, empezando por el gol del empate, aunque en el triste equipo de Southgate Bellingham parece un emperador exiliado en un bajo de Vallecas.

El madridismo de Jude Bellingham

De los franceses es mejor no hablar. Mbappé es un fósil de Jurassic Park a la espera de que el aire y la magia del Bernabéu lo devuelvan a la vida. Tchouaméni es un mueble carísimo y a Camavinga su entrenador lo infrautiliza penosamente. Qué tipo, Deschamps. Hombre por hombre tiene la mejor selección de su generación y la hace jugar como si fuera el Osasuna del Vasco Aguirre. A Mendy, por ejemplo, que es el mejor defensor que hay ahora mismo en el fútbol, ni lo pone. Que la federación francesa lo haya ratificado en el cargo es el espaldarazo definitivo a España, Holanda, Brasil y Argentina de cara al Mundial de dentro de dos años.

Que la federación francesa haya ratificado a Deschamps en el cargo es el espaldarazo definitivo a España, Holanda, Brasil y Argentina de cara al Mundial de dentro de dos años

Lunin, Modric y Kroos han pasado por el campeonato sin pena ni gloria. Lo de Kroos ha sido triste porque si su carrera se hubiera acabado en Wembley el cuento habría resultado perfecto. Pero la vida rara vez es un cuento y su despedida estaba siendo demasiado ideal, muy platónica. Le tocó bailar el último tango con una selección alemana que sigue siendo fea y blanda, apenas una ilusión del viejo espíritu germánico. La selección europea con más títulos de todas lleva diez años sin levantar la cabeza y Kroos, el gran símbolo del fútbol alemán contemporáneo, puede que el mejor alemán de todos los tiempos con Beckenbauer, se marcha sin que haya siquiera un recambio de garantías a la vista.

Todo el mundo, estaba claro, ha acabado ensalzando el triunfo de esta España politizando el origen étnico de sus dos más destacados atacantes, Nico Williams y Lamine Yamal. Sin embargo, en 2008 el mejor futbolista de aquella selección española dirigida por Luis Aragonés que cambió el sino del fútbol patrio para siempre fue Marcos Senna, negro zaíno que debió ser el MVP del torneo, aunque al final se lo acabaran dando a Xavi.

Por no mencionar a otros negros y mulatos que en diversas épocas defendieron la camiseta española: Catanha, Donato, Engonga… Cuando en España no predominaban debates espurios importados de Norteamérica a todo el mundo le daba lo mismo de dónde fueran los jugadores y su color de piel. Se recalca el origen marroquí de Lamine, un chaval por lo demás nacido y criado en España con su padre y con su madre, pero ésta es de Guinea Ecuatorial, antigua provincia, que no colonia, española y único país de África donde la lengua oficial es el español. Por lo que Lamine no es que tenga poco de mena, sino que, a más a más, que diría el otro, es bastante más español que muchos de los políticos de izquierda a los que no se les cae de la boca su árbol genealógico con tal de excluir a medio país de la alegría colectiva por este triunfo.

Un triunfo, en último término, de la gente normal, como Carvajal, que aprendió a soñar con hacer cosas extraordinarias en la cantera más importante de la historia del fútbol de selecciones español.

 

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Buenos días, amigos. Ayer volvió al trabajo el Real Madrid Club de Fútbol y fue el día de los fastos por la consecución de la cuarta Eurocopa. El equipo nacional, seleccionador y demás profesionales que han trabajado de verdad para ganar el torneo salieron del avión, pero quien portaba la copa era Rocha, persona cuyo único mérito vital ha sido saber medrar y sobre quien pesa una propuesta de inhabilitación del TAD. Por desgracia, no llevaba micrófono y nuestro intelecto no pudo gozar con su verbo cervantino.

En Madrid, cientos de miles de aficionados esperaban a los jugadores y a Luis de la Fuente para celebrar la victoria. Fiesta nacional. «España fue un fiestón», como titula Marca.

Portada Marca

La comitiva tuvo que realizar las habituales visitas de rigor a Moncloa y a Zarzuela. Los jugadores se mostraron afables y cariñosos con la familia real.

La primera diferencia entre la selección española y el Real Madrid en estos actos protocolarios saltó a la vista: los jugadores de España acudieron en chándal y los del Madrid lo hacen con traje y corbata. Pero claro, al frente del club blanco sí hay alguien gestionándolo.

Después, a Cibeles, donde la selección prometió seguir dando alegrías. Apoteósico.

Portada As Portada Sport

El festejo fue como suelen ser estas celebraciones. Mucho jolgorio, mucha música ratonera, diversión y cachondeo. Se pidió el Balón de Oro para Carvajal, que apareció con el torso desnudo y una bandera española en la cintura, y para Rodri, que entonó el «Gibraltar, español» antes de volver a Manchester.

En Cibeles apreciamos la segunda diferencia respecto a las celebraciones del Madrid. Observad.

Es evidente que para las autoridades encargadas de organizar la seguridad de este tipo de eventos hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Si es el Real Madrid quien acude a la diosa a ofrecer un trofeo, las vallas se colocan a varias decenas de metros en aras de una supuesta seguridad que parece no ser tan necesaria cuando es la selección quien acude a Cibeles.

La diferencia en el trato y la doble vara de medir es vergonzosa. Hay varias posibilidades, una, por ejemplo, es que el ayuntamiento, por lo que sea, tenga especial interés en fastidiar al equipo blanco y mermar el disfrute de sus aficionados. Otra, que considere a los seguidores del Real Madrid más peligros y los quiera alejar, opción bastante absurda porque probablemente muchos de los presentes sean los mismos.

Ya sabéis, cuando esgriman la razón de la seguridad para aumentar la distancia al autocar en las busianas o la de las vallas en Cibeles, es mentira, es un argumento falaz.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo titula «¡Fiesta!» y Raffaella Carrà suena en su portada. Nos fijamos en la foto y, como era de esperar, aparecen dos del Barça de la selección: Lamine y Fermín; el que quieren que sea del Barça: Nico; y Gavi, que no ha jugado la Eurocopa, pero la ha ganado.

Sin embargo, hay otros que no la juegan y la pierden. Es el caso del Real Madrid. Así lo sostiene el inefable San Antonio, que además se ha inventado a un jugador: «Güller».

OPINIÓN SPORT

️ El Real Madrid, el gran perdedor de la Eurocopa

"Ni Mbappé, ni Bellingham, ni Kroos, ni mucho menos Güller... Lamine Yamal les ha vencido a todos..."

✍️ @sanantheone https://t.co/fIk1TRI16E

— Diario SPORT (@sport) July 15, 2024

El Madrid, a pesar de ganar liga, Champions, etc., es el perdedor, sin embargo, el Barça, que ha cosechado un nadaplete como un castillo, ha ganado la Copa América, el Balón de Oro, la liga de críquet y la Eurocopa.

Lo de la Eurocopa es llamativo, porque presumen de jugadores como Olmo y Simons, a quienes dejaron marchar gratis, y de Cucurella, a quien vendieron por 12 millones. No sabemos hasta qué punto la Masía sale reforzada tras una gestión así.

́ | La Masia sale muy reforzada de la Eurocopa

Lamine, Olmo, Simons, Cucurella... Una bandera de calidad e ingenio

✍ @jaumemarcet

https://t.co/U4xnQaMg8N

— Diario SPORT (@sport) July 15, 2024


O dejamos por hoy, en un rato el Real Madrid presenta a Mbappé y no queremos perdérnoslo. Os lo contaremos en La Galerna.

Pasad buen día.

Siempre he sido muy crítico con Carvajal, pero también lo era de niño con las alcachofas y ahora me parecen un manjar. Otras temporadas, pese a reconocerle el esfuerzo, no terminaba de convencerme. Es llamativo lo osados que somos quienes opinamos sobre el desempeño laboral de otros, quizá si ellos también valoraran nuestro trabajo seríamos más prudentes.

En campañas pasadas, aun sufriendo baches de juego de mayor o menor profundidad, es cierto que el de Leganés solía dar lo mejor en los partidos decisivos de Champions y terminaba por resolver la papeleta por muy complicada que esta fuese, como aquella noche contra el Chelsea cuando acabó jugando de central frente a tipos como Havertz o Rüdiger. Pero en el cómputo general siempre dejaba algunas sombras.

Carvajal

Incluso me pareció arriesgada su renovación en 2022 por tres temporadas debido a que en aquel momento desgraciadamente sufría muchos problemas físicos que le obligaban a perderse gran cantidad de partidos. El tiempo ha demostrado que el equivocado era yo.

Me he quedado sin argumentos para negarle cualquier elogio a Carvajal, la temporada que se ha marcado el lateral derecho ha sido espectacular. Además, ¿con qué cara va uno a criticar a quien ha ganado en una misma campaña su sexta Champions League y la Eurocopa con su selección? Estaría en todo su derecho de mandarme a esparragar o de decirme que cuando yo gane algo equivalente en mi trabajo le censure.

Me he quedado sin argumentos para negarle cualquier elogio a Carvajal, la temporada que se ha marcado el lateral derecho ha sido espectacular

Carvajal padeció unos años de lesiones continuas que truncaban su rendimiento. Llegó a permanecer 269 días de baja en el curso 2020-21. Entonces, aconsejado por un nutricionista, eliminó el gluten de su dieta porque le inflamaba los músculos y trabajó también el aspecto mental. Los resultados son evidentes, desde entonces apenas se ha perdido partidos por percances musculares.

La continuidad le ha permitido mejorar y esta campañaa ha alcanzado el, hasta ahora, cénit de su carrera. Se ha mostrado decisivo no solo en lo que mejor había hecho siempre, ser un bravo lateral que además de defender era importante en el juego de creación por banda del equipo, sino en aspectos en los que se había prodigado menos, como el goleador.

Contra el Sevilla en la jornada 10, Carvajal y Kroos nos hicieron un espóiler de la final de Champions. El alemán botó una falta lateral cerca del córner, Dani se adelantó a la defensa y conectó un testarazo que envió el balón a la red para empatar el partido cuando se encaminaba a su fin. Modo Santillana desbloqueado, Carvajal adquiría una nueva habilidad definitiva para el futuro.

Gol de Carvajal al Sevilla

Tres jornadas después, contra el Valencia, abrió el marcador de un encuentro que acabó 5-1 a favor de los blancos.

En la Supercopa de España volvió a ser determinante en la semifinal contra el Atleti, marcó el gol del empate en el minuto 85 que permitió llegar a la prórroga, donde ganó el Madrid 5-3. Después, obtendría el título contra el Barça.

Frente al Almería en la jornada 21, de nuevo fue resolutivo. Los andaluces se colocaron 0-2 en el Bernabéu y los aficionados nos olíamos ya una de esas derrotas inesperadas que acontecen de vez en cuando. El Madrid logró empatar en el 67’. Cuando el choque agonizaba, en el minuto 98, Carvajal inició una cabalgada, centró a Bellingham y este bombeó de cabeza al segundo palo. El propio Dani apareció como un toro para remachar el balón y reventarlo contra las mallas.

La continuidad le ha permitido mejorar y esta campaña ha alcanzado el, hasta ahora, cénit de su carrera

El lateral derecho del Madrid y de España también anotó en liga contra Osasuna. Fue el último tanto antes de marcar el más importante de su vida.

En la final de Champions contra el Dortmund, Carvajal y Kroos repitieron pase y gol. Toni la volvió a ponerla perfecta y Dani saltó como nunca había saltado, se elevó sobre el muro amarillo y marcó el gol que, de facto, finiquitó la final.

Donde los niños aún pueden volar

Como no había tenido bastante con la temporada de matrícula de honor en la casa blanca, se enfundó la camiseta de la selección española y voló para hacer las Alemanias. Allí se sucedieron las lecciones defensivas y ofensivas.

Porque Carvajal este año no solo ha mejorado sus registros goleadores, sino que ha dado un salto de calidad en el aspecto defensivo y, sobre todo, jerárquico. Se ha convertido en un maldito jefe capaz de enfrentarse a quien sea para defender a los suyos. Con y sin balón.

En la Eurocopa ha dejado gestos para el recuerdo: el guiño durante el himno, la bajada de mano que el colegiado le había puesto a la altura de la cara contra Alemania, su sacrificio el mismo partido para frenar a Musiala y asegurar la clasificación de España o sus gestos en la final para decirles a Saka y Kane que dejasen de llorar.

Carvajal este año no solo ha mejorado sus registros goleadores, sino que ha dado un salto de calidad en el aspecto defensivo y, sobre todo, jerárquico. Se ha convertido en un maldito jefe capaz de enfrentarse a quien sea para defender a los suyos

Carvajal se ha transformado en un defensa de granito capaz de impulsar sus 173 centímetros sobre gigantes alemanes para marcar goles que valen Champions.

Carvajal ha dejado el gluten porque ahora se alimenta exclusivamente de acero carbono y se hidrata con petróleo.

Carvajal sería capaz de enfrentarse a una invasión alienígena simplemente ataviado con la indumentaria del Real Madrid y una bandera de España a modo de capa.

Carvajal ha insuflado buena parte del espíritu necesario a la selección española para ganar su cuarta Eurocopa.

Carvajal y Joselu Eurocopa

Ganar el Balón de Oro sin llamarse Messi es harto complicado y para ello no importa si el otrora gran futbolista se encuentra en activo o no. Pero obtenerlo siendo defensa es misión casi imposible, solo hay tres precedentes: Beckenbauer por dos veces, Sammer y Cannavaro.

El bueno de Franz habita por méritos propios en el olimpo, pero la temporada de Carvajal ha sido mejor que la de Sammer en 1996 y la de Cannavaro en 2006. El italiano puede esgrimir que ganó el Mundial, pero Carvajal no ha podido ganarlo porque no se ha jugado. Que el defensa alemán arrebatara el galardón a un arrollador Ronaldo Nazario simplemente no tiene explicación coherente.

Por los hechos expuestos, pido el Balón de Oro para Daniel Carvajal Ramos.

 

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Balón de Oro: Messi, Carvajal, Vinícius

 

Bueno, pues se acabó la temporada y tela: Campeones de Europa de clubes y selecciones. Se nos escapó Eurovisión, eso sí. Mi más sentido pésame de nuevo, un abrazo a los antis, esos gafes incansables. Se pusieron en manos de Nápoles, Leipzig, City, Bayern, Dortmund, Croacia, Italia, Alemania, Francia, Inglaterra... Los fueron hundiendo uno tras otro. Inasequibles al desaliento y peleados con la razón, cuando aquella tarde marcó Georgia se excitaron. Como con el gol de Davies en el Bernabéu. El Madrid y España les descomponen. Y al final, na. Lo que tocan lo joroban.

Campeones de Europa de clubes y selecciones. Se nos escapó Eurovisión, eso sí

Queda por entregar el Balón de Oro, pues ya tiene dueño. Había ciertas dudas entre pueblo y votantes de la cosa, pero la pasada madrugada las despejó. Tras una gran epopeya futbolística, en la finalísima y en todo el torneo, la súper Argentina de Scaloni ganó la Copa América y no hay más que hablar. El gran Leo Messi merece el oro. Otro más.

Messi

Superar al Madrid en copas de Europa le resultó imposible. Se comentó, recuerdo a Rafa Márquez intuyéndolo ante una tropa de periodistas mojadísimos de cintura para abajo. Y para arriba. Sí puede superar Messi las 15 con 16 ó 32 balones de oro. Sería magnífico. Campeón de América y su temporada en Miami ha sido impecable. Además. Y flanqueándole, me atrevo a sugerir que Carvajal y Vinícius. Admito otras posibilidades, claro. No para el oro, por supuesto.

Messi Balón de oro. Campeón de América y su temporada en Miami ha sido impecable. Y flanqueándole, me atrevo a sugerir que Carvajal y Vinícius. Admito otras posibilidades, claro. No para el oro, por supuesto

Lo de Messi no merece explicación: es él. Lo otro, sí. ¿Por qué Carvajal plata? Este premio contempla títulos y juego. Bueno, en realidad contempla lo que al jurado le parece un año sí y al otro, no. Pero sí, lo que se ganó y cómo se jugó tiene cierta importancia. Carvajal, como Nacho y Joselu, ha ganado cuatro de los cinco títulos que ha disputado. Titular fijo el 2. Indiscutible en el Madrid y en la selección. Fortín en defensa y avispado rematador en noches grandes, aquel chaval que puso la primera piedra de Valdebebas junto a Alfredo Di Stéfano lo ha 'bordao'. Nadie ganó más que él, si acaso le empataron Nacho y su cuñado, qué arte. En cualquier once mundial del año, Carvajal está.

Carvajal y Luis de la Fuente

Sí, para plata creo que le da. Pero vaya usted a saber. Servidor recela de este galardón desde que no lo ganaron Laudrup y Raúl. Cuando el 7 parecía que lo ganaba prefirieron a Owen: ¡qué arte! Si atendemos a títulos e influencia en el juego, no hay discusión: Carvajal es podio. Un premio también para los de su especie, los laterales, gente peculiar. Veremos. Estoy muy preparado para ver que lo gana Achraf, sí Hakimi, titular con Marruecos y la maravilla del PSG.

Carvajal, como Nacho y Joselu, ha ganado cuatro de los cinco títulos que ha disputado. Titular fijo el 2. Indiscutible en el Madrid y en la selección. Fortín en defensa y avispado rematador en noches grandes. lo ha 'bordao'

Y Vinícius, bronce. Sigo pensando que ha sido el mejor del año. El desequilibrante, el... No me enrollo: el mejor. Porque tiene un plus curioso para mí: juega arriba. Y decide. Y gana partidos, títulos y pachangas. No brilló en América, muy natural: en este Brasil no brillaba ni Pelé. Si el voto fuera unipersonal, o sea el mío, el oro era para él. Pero sospechando por dónde irán los tiros, acepto que Messi es indiscutible, Carvajal tiene una copa más y se tendrá en cuenta. O no. ¿Bellingham? Su balón es no tocarlo en muchos días, ese es su premio. Descansar. Y ver qué hace con ese hombro maltrecho.

El paradigma blanco frente al Bayern

Y a todo esto, mañana Kylian. O sea, que ayer acabó el curso y ya empieza otro. Me casi desmayé cuando leí que Benfica y Celta habían jugado un amistoso y empatado a dos. ¿Ya están aquí otra vez? Están. Pues eso. Que en el Bernabéu va a haber concierto este día de Nuestra Señora del Carmen a las doce de la mañana. Para ese simpático señor que se irrita con los nocturnos puede ser la puntilla. ¡Mediodía! Llenazo habrá. Y música. Y gritos.

Y Vinícius, bronce. Sigo pensando que ha sido el mejor del año. Si el voto fuera unipersonal, o sea el mío, el oro era para él. Pero sospechando por dónde irán los tiros, acepto que Messi es indiscutible, Carvajal tiene una copa más y se tendrá en cuenta. O no

España festeja el europeo. Chicos como Cucurella, Lamine, Nico, Olmo, tipos más mayores como Oyarzabal, el Iniesta de turno, el profesor De la Fuente... Un señor normal que con su manera de entender la vida ha ido convirtiéndose en un gran referente. Tiene algo mágico: es eso, normal. Quizá no es casualidad que dos tíos normales, Ancelotti y él dominen Europa. Los héroes de Alemania han empezado pues una nueva vida, la de campeones. Para siempre. El 10 de Francia va a empezar la suya en el lugar que debió ser su casa hace años. 'La vie'. 'La vie en blanc'. A ver qué nos cuenta.

Y nada, pásense esta tarde por Cibeles, el Madrid se la presta a la selección. Y estará Alcaraz. Deberían pasarse también Rafa, Sergio García, Fernando Alonso, los Sáinz... y Lamine. Dice una cachonda que tengo cerca: Lamine, en Cibeles. ¡Jaaaaja! Felicidades a todos.

 

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¿Qué hubiera pasado?

 

Arvydas Sabonis fue lo primero que me vino a la mente en el debut de Ronaldo Nazario contra el Alavés en el 2002.  Suena raro acudir a un símil futbolístico para perfilar a un jugador de baloncesto, pero es que no se me ocurre nadie mejor. El brasileño se presentó en Madrid diez años después que el lituano, con unas evidentes limitaciones físicas que no impidieron que también resultase devastador. Si Nazario ganó una liga prácticamente en solitario, o solamente con la aportación de Iker Casillas, Arvydas triunfó con Joe Arlauckas como socio. En los dos casos, tras cada exhibición, resultaba inevitable plantearse la misma pregunta: ¿qué dimensión deportiva habrían alcanzado si no se hubieran lesionado de gravedad?

Vladiir Tkachenko fue una figura mítica del baloncesto FIBA de los años 80. El jugador del CSKA de Moscú suponía un novedoso hándicap a ambos lados de la pista frente al cual los rivales tenían que aplicarse con ingenio, incapaces de superar mediante el sobresfuerzo físico a aquella mole de 2,21cm que en absoluto era un mal jugador. Pero la descomunal condición del gigante soviético también acarreaba inconvenientes: un cuerpo pesado, lento de movimientos y cuyo peligro disminuía exponencialmente conforme se alejaba de la canasta. La amenaza, aunque intimidante, era neutralizable. Con Sabonis, en cambio, no hubo margen alguno para la réplica.

¿Qué dimensión deportiva habría alcanzado Arvydas Sabonis si no se hubiera lesionado de gravedad?

La irrupción del pívot del Zalguiris fue recibida con estupefacción. A la estatura de Tkachenko, añadía una velocidad y agilidad más propia de un jugador exterior, lo cual no restaba ni un ápice su potencia, como bien pudieron comprobar los espectadores del antiguo Palacio Raimundo Saporta cuando, en un trofeo de navidad, hizo añicos el tablero.

Sabonis rompe tablero Torneo Navidad

De complexión fuerte, sus piernas parecían las de un bailarín, con movimientos resueltos, pero calculados, gracias a unos fundamentos que lo hacían incontenible. A su potencial en la pintura añadía, por si no fuese suficiente, un rango de tiro propio de un escolta sublime. Por tanto, el reto ya no era físico ni deportivo, sino temporal, afrontar una confluencia de aptitudes que, más allá de jugadores excepcionales como Wilt Chamberlain en la NBA, no se iba a reproducir hasta transcurridos veinte o treinta años.

A su potencial en la pintura añadía un rango de tiro propio de un escolta sublime. El reto ya no era físico ni deportivo, sino temporal, afrontar una confluencia de aptitudes que, más allá de jugadores excepcionales como Wilt Chamberlain en la NBA, no se iba a reproducir hasta transcurridos veinte o treinta años

Que, por entonces, la Unión Soviética impidiera la salida de deportistas nos privó de una respuesta a qué habría pasado si con 21 años hubiese recalado en los Portland Trail Blazers, la franquicia que arriesgó, pese al bloqueo soviético, con su elección en el draft.  Mientras tanto, en Europa, a Sabonis solo lo pararon las malas artes balcánicas, que derivaron en un puñetazo a Nakic en la final de la Copa de Europa del 86, las buenas artes de Drazen Petrovic (que también aplicaba en las malas) y, finalmente, unas fatídicas lesiones que cerraron cualquier posibilidad de descubrir el alcance real del jugador, aunque sí fuimos testigos de cómo se imponía al “Almirante” David Robinson, uno de los mejores centers de la historia, en las semifinales de Seúl 88, cita que culminó con un oro olímpico.

Sabonis y Robinson

No obstante, aquellas dos roturas del tendón de Aquiles y dolencias crónicas en sus rodillas convirtieron su potencial inicial en una quimera. Lesiones que, en la mayoría de los casos, suponen el final de una carrera deportiva. No fue así con Arvydas que, tras varias operaciones y una prótesis que llevó de por vida en su pie, encontró una oportunidad en España, en la misma ciudad, curiosamente, que luego también acogiese a Ronaldo Nazario tras su retiro: Valladolid.

Sabonis y Fernando Martín

Sus tres años en Pucela sirvieron para constatar dos obviedades: que el extraterrestre que nos había deslumbrado ya no existía y que el jugador que todavía quedaba era, aun así, el más dominante del continente. En el Fórum coincidió con otro mito madridista, Corbalán, con su compatriota Homicius y con su excompañero de selección Tikhonenko, un formidable equipo que le catapultó hacia el Real Madrid.

Sabonis

En la magnífica entrevista que concedió a La Galerna, Sabonis confesó que su paso por el conjunto blanco fue la etapa más feliz, en lo personal, de su vida. Llegaba a una institución anclada en una crisis profunda, en mitad de una clara hegemonía nacional del FC Barcelona. Una Copa del Rey como único balance en seis años. Sabonis lo cambió todo desde el comienzo. Doblete de Liga ACB y Copa en su primera temporada, acompañado de su íntimo Chechu Biriukov, con los americanos Simpson y Brown y José Miguel Antúnez a la batuta. La segunda temporada se volvió a revalidar el título, también bajo la dirección de Clifford Luyk, con Arlauckas y Antonio Martín sustituyendo en pista a la anterior pareja de americanos, y su paisano Kurtinaitis aportando tiro exterior.

Sabonis y Arlauckas

La consolidación de Sabonis despertó las ilusiones de los madridistas, que veían posible la conquista de su amada Copa de Europa, un título que no se ganaba hacía 14 años, pero también la consciencia de que un jugador con esa proyección no tardaría en dar el salto a Estados Unidos. Era, a todas luces, un jugador de la NBA que jugaba en Europa. Jamás nadie había demostrado tal superioridad en el baloncesto europeo. Ya no se trataba de aquel torbellino de su juventud. Había ganado peso, apenas podía correr o saltar, pero era capaz tanto de anotar, gracias a su formidable tiro y a sus fundamentos, como de erigirse en el principal generador de juego, con una visión y capacidad de pase que hacían las delicias de los espectadores. Sabonis reboteaba y taponaba compulsivamente en un lado y anotaba triples o bailaba un chotis en una baldosa, para cerrar con un gancho, en el otro. Sus asistencias por la espalda se convirtieron en el sello reconocible de un genio, que en otro tiempo también había sido un portento físico.

Sabonis reboteaba y taponaba compulsivamente en un lado y anotaba triples o bailaba un chotis en una baldosa, para cerrar con un gancho, en el otro

Contar con el mejor jugador del continente y con el técnico más grande de la historia del baloncesto europeo, Zeljko Obradovic, era casi una garantía de que el Real Madrid iba a volver a conquistar su ansiado trofeo.  La octava Copa de Europa se ganó en Zaragoza contra nuestra víctima preferida (Olympiakos), al tiempo que la afición del Real Madrid respiraba aliviada, consciente de que, con la NBA reclamándole, se trataba de una última bala que no se podía desperdiciar. Dejó en la hinchada del Real Madrid una sensación de orgullo por haber podido disfrutar de uno de los más grandes, tal y como anteriormente había pasado con Drazen Petovic, pero, al contrario que el croata, por un periodo más prolongado y con un bagaje de títulos mucho mayor.

Copa de Europa de Sabonis

Comenzó su etapa en la NBA con 30 años y todavía disputó siete temporadas de profesional en los Portland Trail Blazers, con los que disputó una final de conferencia, junto a compañeros como Scottie Pippen, Rasheed Wallace o Steve Smith, y que perdieron en los instantes finales del séptimo partido contra los Ángeles Lakers. Tras su retirada, fue distinguido con la entrada en el Basketball Hall of Fame.

Muchos años antes, a su llegada a Portland, y tras una primera revisión médica, el doctor Don Roberts había transmitido al director deportivo Bob Whitsitt que "solo en base a las radiografías, Sabonis podría cumplir con los requisitos necesarios para obtener acceso a las plazas de aparcamiento para discapacitados” y sentenció: “No creo que pueda jugar”. Pero lo hizo, y, entre otros sitios, en el Real Madrid de baloncesto.

Por ello resulta inevitable terminar con la pregunta planteada al principio ¿Qué dimensión deportiva habría alcanzado Arvydas Sabonis si no se hubiera lesionado de gravedad?

No son pocos los que piensan que la del mejor pívot de todos los tiempos.

 

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Entregas anteriores del serial:

  1. Mi debilidad bajo el aro: Rafael Rullán
  2. Mi debilidad bajo el aro: Clifford Luyk
  3. Mi debilidad bajo el aro: Walter Tavares
  4. Mi debilidad bajo el aro: el pívot (no) “blandengue”

Buenos días, amigos. Despertamos entre flores, fandanguillos y alegrías tras la españolísima jornada de ayer. Ya lo afirmó aquel maestro de la tautología: “España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”. Por la tarde fue Carlos Alcaraz, español y madridista, quien doblegó con brillantez a Novak Djokovic para alzarse con su segundo Wimbledon y su cuarto Grand Slam. 21 añitos tiene la criatura. Y por la noche fue la selección española quien ganó su cuarta Eurocopa.

Portada Marca

Marca resuelve su portada con tópicos históricos: Carlos IV para Alcaraz y la Armada Invencible para los grumetes de Luis de la Fuente. En esta ocasión la expedición no fue marítima, sino futbolística, y el combinado patrió derrotó a la escuadra inglesa de manera merecidísima.

España ha sido el mejor equipo de la Eurocopa sin ningún género de dudas y ayer también fue superior a Inglaterra. La final comenzó como suelen hacerlo las finales, por el principio y sin un dominador claro. Southgate encargó a Foden la tarea de perseguir a Rodri, que es algo así como echarle Coca Cola a un Vega Sicilia, pero lo cierto es que el plan no le salió mal en la primera parte, porque consiguió que no pasaran muchos balones por el centrocampista español del City y España lo notó. Inglaterra se decantó por los balones largos y Jude estaba realizando una buena labor.

Entonces se produjo la lesión de Rodri y saltaron todas las alarmas. Sin embargo, como la vida es imprevisible, tras la salida de Zubimendi y la recolocación de Fabián el partido se dinamizó e Inglaterra se desubicó. La jugada del primer gol es una maravilla con exterior de Carvajal, conducción y pase fantástico de Lamine y definición quirúrgica de Nico.

España estaba jugando mejor y tuvo ocasiones para ampliar la ventaja. Sin embargo, Inglaterra tiene la virtud de que no necesita jugar bien para marcar gol y, tras una gran asistencia de Jude, Palmer anotó el gol que equilibraba el marcador.

A De la Fuente le había salido bien la solución Zubimendi y decidió retirar a Morata, nuevamente errático, y dar entrada a Oyarzabal. En realidad, a De la Fuente le había salido bien casi todo, incluso las desgracias, porque la lesión de Pedri fue decisiva para que Olmo jugase y, a la postre, ha sido fundamental para ganar el torneo. Tanto en ataque como en defensa, anoche sacó bajo palos en el descuento lo que habría sido el gol del empate inglés.

En esta ocasión también acertó el seleccionador, pues el donostiarra fue el autor del gol de la victoria española. Cucurella asistió desde la izquierda y Mikel, con la puntita, empujó el cuero a la red en el minuto 86. No fue órsay por centímetros, y gracias a la tecnología del fuera de juego semiautomático nos ahorramos asistir al bochorno de las rayas del Paint, que podrían haber arrojado el resultado que el manipulador de las mismas hubiese querido.

Luis de la Fuente ha sido uno de los más destacados durante el torneo. Ha habido plantillas plagadas de estrellas, como Francia e Inglaterra, cuyos entrenadores no solo no han sabido sacarles provecho, sino que han influido negativamente en el desempeño de sus jugadores. El seleccionador español ha hecho lo contrario, ha aprovechado su materia prima al máximo.

De la Fuente ha sabido elegir a los jugadores y los ha colocado bien, lo cual parece de Perogrullo, pero detalles como, por ejemplo, no situar a Rodri de central y sí donde más rinde tienen su importancia, y aunque parezcan obvios no todos los técnicos actúan así.

También ha sido importante aprovechar la frescura de jugadores menos saturados de partidos que otros a priori mejores, pero que llegaron al torneo completamente fundidos por la carga de minutos de la temporada. Buenos futbolistas como Fabián han jugado mucho mejor que estrellas más cansadas de otras selecciones.

En la final, Carvajal volvió a competir como una bestia y a imponer su jerarquía en todas las facetas del juego, también en las que no incluyen balón. Además de participar con brillantez en el primer gol. A muchos nos sorprendió que Nacho no fuese titular. Salió en la segunda parte y jugó bien. Carvajal, Nacho y Joselu han sido dobles campeones de Europa esta temporada.

El madridista que teníamos en Inglaterra, Jude Bellingham, fue de lo mejor de su equipo. Asistió, pudo marcar y filtró pases de gol que sus compañeros no aprovecharon. Quedó el regusto de que si hubiese estado mejor secundado su selección habría tenido más probabilidades de victoria.

Portada As

As elige “España está en la gloria” como titular, y define bien al estado del seguidor de Alcaraz y de la selección ayer al final del partido.

En el diario de PRISA también vemos una información que nos hace sonreír: hoy vuelve al trabajo el Real Madrid, club más grande del mundo y fuente inagotable de felicidad para sus aficionados, entre los que tenemos la suerte de encontrarnos.

España ha ganado de manera brillante la Eurocopa, pero los madridistas ya tenemos mono de Madrid, queremos ver a nuestro equipo, estamos deseando que comiencen esos partidos de madrugada en Estados Unidos para, al mínimo tropiezo, pronosticar una temporada aciaga con nadaplete que termine como la pasada.

Mañana, recordad, a las 12 horas en el Bernabéu tendrá lugar la presentación de Mbappé. Hay a quien todo le parece mal y no es capaz de disfrutar ni con 6 Champions en 11 años, pero, afortunadamente, no es nuestro caso, pensamos que mañana puede ser el comienzo de una gran relación deportiva.

Os dejamos por aquí abajo las portadas de la prensa culé y os deseamos que disfrutéis de una jornada estupenda.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Vayan pinchando en Youtube el tema de “Se ha escrito un crimen.” Desde su su pueblecito de Cabot Cove (Maine, USA) vuelve Jessica Fletcher para responder a aquellas cuestiones sobre el Madrid, el fútbol y la vida en general que usted nunca se atrevió a preguntar.

 

Querida Sra. Fletcher: como experta en la investigación de crímenes, ¿no ve nada sospechoso, o que deba Vd. investigar, en los tres fallecimientos de testigos importantes que ha habido desde que saltó el caso Negreira?

Fdo: @Cuatroamiguetes.

Queridos Cuatro Amiguetes: a mí me parece sospechoso hasta que el vecino cambie de marca de suavizante, así que no te cuento lo que opino de eso que me comentas. Lo pensé cuando me enteré del fallecimiento de cierto presidente del CTA. Recuerdo muy bien la fecha porque poco después apreció en Cabot Cove un nuevo vecino que se presentó como Jefe Trueno Amarillo y abrió una tiendecita de ultramarinos en el pueblo.  El jefe Trueno Amarillo dice ser miembro de la tribu cherokee, y es verdad que sus rasgos tienen un cierto aire nativo americano, pero a mí me parece un tipo un tanto extraño. Por una parte, los indios que conozco cuidan mucho más su figura, y por la envergadura abdominal laportiana de Trueno Amarillo se diría que se ha comido para desayunar a toda la Confederación Iroquesa. Además, va a todas partes con un penacho de plumas y una lanza que dice que pertenecieron a sus antepasados, pero la lanza lleva colgando una etiqueta del Corte Inglés. Y aunque habla cherokee correctamente, yo le noto acento de San Vicente de la Barquera. La otra noche, con motivo de la fiesta del 4 de Julio, le pedimos que nos cantara algo típico de su cultura y se arrancó con un himno guerrero cuya letra nos resultó desconcertante:

From Santurce to Bilbao I come along the entire “orilla”.

Hah-iah, hah-iah, hah-iah.

With my skirt “arremangá”, showing off my “pantorrilla”.

Hah-iah, hah-iah, hah-iah.

Todo esto unido al hecho de que su tienda de ultramarinos se llama “Delicias cántabras” me hacen sospechar que nuestro vecino cherokee oculta algo. Le he comentado mis observaciones a mi amigo, el sheriff Tupper, y junto vigilamos muy de cerca al jefe Trueno Amarillo. Os mantendré puntualmente informados de cualquier nuevo descubrimiento.

Querida señora Fletcher: recientemente Dani Carvajal ha declarado que el Madrid necesita a Rodri. Últimamente estoy teniendo muchas discusiones con mi cuñado por ese tema, porque él está de acuerdo, pero yo no lo veo. Por favor, díganos, ¿cuál es su opinión?

Fdo: Joselu M.

Querido Joselu: mi opinión es que, después investigar con éxito más de 260 crímenes a lo largo de doce temporadas y cuatro telefilmes, hay un misterio que nunca seré capaz de resolver: ¿por qué la mayoría de jugadores del Real Madrid pierden de pronto varios puntos de coeficiente intelectual cuando los convoca la selección? Es muy extraño. Cuando visten la camiseta del club, hablan como personas discretas y ponderadas, pero es sentarse con Juanma Castaño vestidos con la zamarra roja y empiezan a soltar una bobada detrás de la otra. En Cabot Cove tenemos un dicho: si puedes evitarlo, nunca pongas delante de un micrófono a una langosta, a Joe Biden ni a un jugador del Madrid concentrado con la selección. La razón es sencilla: o bien, como una langosta, no tendrá nada interesante que decir, o bien, como el Presidente Biden, lo que dirá será incomprensible. Francamente no entiendo por qué el Madrid iba a necesitar a Rodri, que es un centrocampista, cuando en su misma demarcación tenemos a Bellingham, a Modric, a Valverde, a Tchuameni, a Camavinga, a Güler y, en caso de cataclismo, incluso a Ceballos. De modo que, querido Joselu, dile a tu cuñado que el Madrid necesita a Rodri tanto como un bacalao necesita un bisoñé.

 

Querida señora Fletcher: como mujer detective empoderada que es usted, ¿no le parece un gran logro para la selección española que su mejor jugador, Lamine Yamal, sea un inmigrante de solo 16 años?

Fdo: Rosario Chárez.

Querida Rosario: Concuerdo contigo en que Yamal es un jugador estupendo que hace unas cosas muy bonitas con el balón. No entiendo muy bien por qué dices que es inmigrante habiendo nacido en Esplugas de Llobregat, salvo que en España os parezca que todo el que tiene la piel un poco oscura viene de fuera (en tal caso, querida Rosario, yo os recomendaría que no manifestarais ese pensamiento en público por una cuestión de decoro). Por otra parte, mi conciencia de detective me obliga a desvelarte una dolorosa verdad: yo, Jessica Fletcher, he descubierto el gran secreto de Lamine Yamal: no tiene 16 años. Es mucho mayor. Pero muchísimo. La prueba incontestable se halla en una foto que salió recientemente publicada en el diario Sport en el que se aprecia a un Yamal de bebé siendo bañado por un individuo que, aseguran, es Leo Messi. Si Yamal tuviera 16 años, esa foto debería ser del 2012, pero basta un vistazo para darse cuenta de que eso es imposible. Obsérvese ese barreño de plástico como de mercería de barrio, esa pared rosada con textura de gotelé, ese supuesto Leo Messi con sus prendas de catálogo del SEPU y su corte de pelo imitando al del Vaquilla… La imagen bien podría encajar como fotograma para anuncio de los Drakis de Matutano o del catálogo de Don Algodón. Yo, como icono que fui de los ochenta y los noventa, sé muy bien de lo que hablo. Esa fotografía jamás pudo ser tomada en 2012. En conclusión, es evidente que Lamin Yamal tiene al menos cuarenta y tres o cuarenta y cuatro años.

Querida Jessica:  no como ni duermo pensando en la final de la Eurocopa del domingo. Apelo a tu sabiduría detectivesca para que me saques de dudas, ¿quién crees que va a campeonar? ¿España o Inglaterra?

Fdo: Madridista Patriota.

Querido Madridista Patriota: ojalá tuviera una respuesta, pero me temo que no es sencillo. Ambos equipos cuentan con dos jugadores cuyas extraordinarias capacidades hacen que se anulen mutuamente: me estoy refiriendo a Morata y a Harry Kane, que son dos gafes de manual. Es imposible que un equipo en el que juegue cualquiera de estos dos gane una final de nada, pero, héteme aquí, que ahora resulta que se enfrentan el uno contra el otro. ¿Quién saldrá vencedor? Ni idea. O bien el partido se enquista en una tanda de penalties que se prolongará hasta el fin de los tiempos, o bien el espacio tiempo se plegará sobre sí mismo ante semejante colisión de cenizos. También puede ser que, o bien España o bien Inglaterra, conozcan algún tipo de brujería ancestral capaz de anular el mal fario de Kane y Morata, y, finalmente, alguien se alce con la copa. En cualquier, querido, no debes preocuparte. Gane quien gane, habrá un madridista campeón de Europa, y eso siempre debe llenarnos de alegría.

 

Hasta aquí el consultorio madridista de la Señora Fletcher de esta semana. Queridos lectores: no dejen de enviar sus preguntas, dudas y comentarios merengues. La detective novelista más famosa de Cabot Cove estará encantada de responderles. Este verano “Just ask Jessica.”

 

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Buenos días, amigos. Mientras el mundo se estremece al amanecer con la noticia del intento de asesinato de Donald Trump, el fútbol sigue. Lo hace con la final de un torneo que en esta página hemos calificado como innecesario y plomizo, estando como estamos por el fútbol de clubes e ilusionándonos en general poco el de selecciones.

Sin embargo, esta final se presenta como una ocasión inmejorable para gozar de lo que se presenta como un gran partido que, además, permita por un rato olvidar lo revueltísimo que está el mundo, como a las claras muestra el fallido magnicidio que tuvo lugar mientras dormías, o justo antes de acostarte, o mientras tomabas una copa con un amigo en una terraza veraniega  y comentabais la final, las posibilidades de España, la pujanza de Lamine y Nico, lo que Bellingham puede aportar sobre el césped, para veros de pronto interrumpidos por la noticia.

Marca juega con los ordinales para recordarnos que no sólo un puñado de españoles se batirán esta noche con un puñado de ingleses en la final de la Euro, sino que un rato antes otro gran español, madridista por más señas, va a intentar ganar su cuarto Grand Slam en Wimbledon. Hablamos por supuesto del gran Carlos Alcaraz. Si nos atenemos a lo bien que le ha ido al madridismo en Londres en los últimos tiempos, los augurios son inmejorables. Si nos atenemos a eso y a la calidad combinada con espíritu ganador de Carlos, por supuesto. A partir de las 3, entrará en acción al Alcaraz, y a partir de las 9 la selección. Tarde/noche completa la que se presenta.

As celebra las horas previas al partido con un montaje algo raruno sobre el futuro, con Lamal y Williams posando y un niño que se les aproxima. Es una selección española admirable por el fútbol que practica y por la conjunción de sana juventud que representa, con el añadido de veteranos líderes como los madridistas Carvajal y Nacho. Es difícil sustraerse al encanto de este equipo, favorito indiscutible de todos los aficionados del mundo excepto los ingleses. Es además el equipo de España, aunque por desgracia sea también el de la RFEF y el de la apesebrada prensa mayoritariamente antimadrista, lo que puede crear comprensibles divisiones en el corazón del seguidor blanco, incluso del que tiene DNI español.

La prensa cataculé abraza sin reparos el apoyo a la selección española, básicamente por Lamine Yamal, gran y jovencísimo delantero de adscripción blaugrana. Mundo Deportivo, no obstante, tiene el detalle de no centrar en Lamine su argumento de portada, como han venido haciendo (en Lamine y en Nico, a quien ya consideran suyo por el artículo 33), sino que diversifican apuntando a futbolistas de la selección que militan en diferentes equipos... ¡el Madrid incluido, con Carvajal como representación! Inaudito. Muchas gracias, diario de Godó, grande de España.

Hasta Sport tiene buen gusto y es edificante hoy, repartiendo a partes iguales su primera plana entre Lamine Yamal y Carlos Alcaraz.

Pasad un buen día y disfrutad de una alta jornada de deporte en la televisión.

"La persona fuerte no odia ni se irrita, no envidia ni se ensoberbece, no desprecia ni se indigna, sino que apetece para los demás el mismo bien que desea para sí".

Barcuh Spinoza.

 

El apego es, sin duda, un gran destructor de proyectos vitales. Apegarse a determinados objetos, sensaciones o incluso personas acaba por convertir nuestra vida en un estado de permanente insatisfacción. Ocurre, por desgracia, que dicho estado tiende a prevalecer y ser mayoritario entre amplias capas de los dolientes seres de nuestra sociedad, de nuestro mundo. La vida está llena de dificultades; incluso cuando creemos tenerla medianamente controlada nos apercibimos, instintivamente, de que el próximo zarpazo del destino se encuentra en alguna esquina, agazapado, en un estado de hibernación del que, más tarde o más temprano, saldrá para golpearnos con toda su trágica realidad.

Puesto que no hemos venido preparados a este mundo para sabernos manejar en ese proceloso mar, sacudimos nuestras ansias como buenamente podemos: es posible alcanzar un placebo de bienestar ingiriendo cierta dosis de alcohol, engulléndote lo último de Netflix o, directamente, comprando por enésima vez algún objeto que pase a engrosar tu lista de cosas-no-necesarias..., pero al día siguiente toca ir a currar y la rueda de hámster vuelve a rodar; en el fondo no haces sino darte cuenta de que nunca has llegado a salir del todo de dicha rueda y de que, muy probablemente, nunca saldrás...

Netflix

Bueno, pues resulta que, a pesar de todo, hay veces que sí. Hay, digamos, momentos (aunque no podrías llegar a asegurar que tales procesos puedan ser encuadrables dentro de los parámetros de un marco espacio-temporal al uso) en que tienes la fuerte impresión, incluso convicción, de que hay algo más... ¡Qué diablos! cuando eso ocurre, no es que lo creas, es que estás total y absolutamente seguro de que existes, de que esto no es una broma de mal gusto y de que, realmente, vivir merece, y mucho, la pena.

¡Lo hemos saboreado tantas veces! Sí, es esa sensación de pleno goce, de satisfacción infinita, intemporal, ese punto del devenir que, si bien efímero por naturaleza, es precisamente, en tanto que unidimensional, permanente y eterno a la vez. Ese estímulo intelectual y sensorial en el que serías capaz de abrazar a cualquier ente, humano o animal, que cayese dentro de tu rango de acción; en el que serías capaz de perdonar a tu mayor enemigo y de invitarlo, casi de obligarlo, a participar de tu dicha. No hay muchos momentos así. A decir verdad, existen infinidad de personas en el planeta tierra que no los atisbarán jamás... pero tú sí... en tu caso son innumerables, casi me atrevería a decir que incluso se están volviendo escandalosamente habituales.

Hay momentos en que tienes la fuerte impresión, incluso convicción, de que hay algo más... ¡Qué diablos! cuando eso ocurre, no es que lo creas, es que estás total y absolutamente seguro de que existes, de que esto no es una broma de mal gusto y de que, realmente, vivir merece, y mucho, la pena

Los vives en tu templo y fuera de él; los vives en comunión con miles de almas, a veces en interconexión física y otras veces espiritual; sales de ti mismo en plenitud de júbilo y, en procesión generosa y festiva, acudes a ofrendar tu agradecimiento a la Diosa mientras los miembros de tu grey inundan las calles con los himnos y sutras de tu estirpe.

Cibeles

Eres feliz por pertenecer a esta sagrada comunidad de inmaculado atuendo; sólo eso, incluso aunque no tuvieses nada más en la vida, sería motivo de dicha permanente: hablo de ese tipo de dicha que no es flor de un día o reflejo instantáneo del momento, hablo de una sensación que se funde contigo como una segunda naturaleza y no te deja desfallecer ni perder la esperanza. Que siempre te acompaña. Que no te abandona jamás.

Ser del Real Madrid es una suerte que el destino ha puesto en ti. Reflexiona sobre ello y verás que, en realidad, no has hecho gran cosa para merecerlo: sólo nacer en una determinada época, ser hijo de unos determinados padres, quizá el regalo de una determinada equipación tuviera algo que ver... no deberías ensoberbecerte de tu condición. Es más, si analizas seriamente el asunto, deberías incluso sentir lástima de todos aquellos que no han podido, por las causas que sean, ser agraciados con tu don. Sí, porque, en el fondo... ¿quién no desearía ser del Real Madrid? ¿Quién, en su fuero interno, y si le fuese dado elegir, no preferiría haber sido ungido con ese regalo?

Ser del Real Madrid es una suerte que el destino ha puesto en ti. ¿Quién no desearía ser del Real Madrid? ¿Quién, en su fuero interno, y si le fuese dado elegir, no preferiría haber sido ungido con ese regalo?

Ser del Madrid es una adquisición de tipo mental y espiritual tan poderosa y transformadora, tan representativa, tan concordante con la bondad inmanente del universo, que de alguna manera te traslada, por analogía, a un registro de la realidad diferente y transformador. El aficionado del Real Madrid, el aficionado perfecto del Real Madrid, tiende a sintonizar con la propia esencia del club, la cual, a la manera de una forma platónica, no puede ser sino la suma de todo lo bueno.

El alzamiento de Luka Modric

Pero cuidado. La virtud nunca puede ser una actitud pasiva, un dejarse ir. La virtud debe trabajarse cada día: por su propia constitución intrínseca demanda actividad. Ser del Real Madrid es también, me atrevería a decir que incluso sobre todo, una responsabilidad: hay que saber estar a la altura. Creer que todo el mundo tiene que reconocer nuestros méritos es incompatible con la realidad; sabemos, por supuesto, que hay personas cuya condición mental es tan lastimosamente débil que no están, simplemente, en condiciones de ejercer tipo alguno de generosidad para con nosotros. Sabemos que, muy al contrario, se empeñarán, hasta el límite de sus fuerzas si hace falta, por despreciarnos y perjudicarnos; artera y sibilinamente cuando la ocasión lo requiera, o con luz y taquígrafos, si intuyen al amparo de la impunidad.

Sabemos que se creará una suerte de caldo de cultivo, o comunidad de intereses, al socaire del cual habremos de padecer menosprecios injustificados, dobles raseros y atropellos sin igual. Y bien, y he aquí la gran pregunta, ¿cuál tendría, en buena lid, que ser nuestra respuesta? ¿Abominar de la selección nacional de nuestro país, quizá?, ¿recluirnos en una cueva?, ¿vivir infelices y resentidos?

No será mi caso.

Rodri y Cucurella

Percibo en el ambiente de la comunidad a la que pertenezco una especie de estado de opinión, no me atrevería a decir que mayoritario, pero sí muy representativo, según el cual parecería que lo normal es preferir la victoria de otra selección distinta a aquella que representa a tus vecinos, familiares y amigos. Distinta a aquella que te representa a ti. Empiezo a percibir una suerte de estado de opinión, mucho más inquietante aún (por lo ridículo), que cree sinceramente que llamar "la roja" a un equipo que viste de color rojo porta, inoculado, una suerte de mensaje epigramático destinado a zaherirnos.

Colijo, con estupefacción, que en el club al que pertenezco, en determinados foros al menos, antes abiertos y volcados en todo lo que tuviera que ver con el deporte, se deslizan, distraídamente, opiniones políticas con las cuales no me siento en absoluto identificado y que, si he de ser sincero, me parecen despreciativas e intolerantes. Pero que lo que sobre todo me parecen es inoportunas.

Percibo en el ambiente de la comunidad a la que pertenezco una especie de estado de opinión, no me atrevería a decir que mayoritario, pero sí muy representativo, según el cual parecería que lo normal es preferir la victoria de otra selección distinta a aquella que representa a tus vecinos, familiares y amigos

Agradezco a La Galerna que, después de un comentario crítico hecho a vuela pluma y sin mayores pretensiones en su web, contactaran conmigo para ofrecerme la posibilidad de desarrollar mi argumento. Actitudes como esas fortalecen y honran a quienes las ponen en práctica y, por extensión, nos fortalecen a todos. Tengo la más alta consideración por este punto de reunión educado, sosegado y alegre. Así lo había percibido siempre; de hecho, jamás había escrito comentario alguno: no había sentido la necesidad.

Pero, puesto que considero que en ningún grupo humano debe faltar la crítica bien intencionada y honesta y el examen de conciencia debe de acompañar cualquier proyecto humano, por un lado, y que me encuentro sumido en la incomprensión más absoluta por la desafección palmaria hacia la selección española que localizo por doquier, por el otro, es por lo que decidí aceptar la amable invitación de esta bendita Casa (sean reiteradas las gracias).

Liberté, no égalité, fraternité

Y por ello, en aras a la reflexión de mis amados correligionarios y camaradas, y a la mía propia, me gustaría dirigirme a ti. Sí, a ti. A ese que puede que hasta tengas dificultades para hablar o escribir correctamente el castellano y que, a pesar de todo, o precisamente debido a ello, vive con bonhomía y candor las hazañas de unos chicos entusiastas que te representan y con los que te sientes identificado. A ese que se siente agradecido de estar viviendo esta época tan inenarrablemente bonita, porque, no es sólo que su club amado roce el paraíso cada temporada, sino que encima los del equipo del país en el que vive, al que pertenece, asombran al mundo, siendo que, por otro lado, percibe, con inconmensurable asombro, ciertas resistencias para hacer lo propio, esto es, dejarse arrastrar por la más desbordante dicha, por parte de gente a la que cada vez entiende menos.

Quiero que sepas que, efectivamente, como intuyes, ser del Real Madrid es incompatible con estar enfadado, simple y llanamente porque ser del Real Madrid es sinónimo de felicidad

Quiero que sepas que, efectivamente, como intuyes, ser del Real Madrid es incompatible con estar enfadado, simple y llanamente porque ser del Real Madrid es sinónimo de felicidad y que, además, bien entendida y aprovechada, nuestra feligresía constituye una guía ética tan buena como la que más para conducirse por la vida: si eres de esta familia, querido amigo, nunca te abandonará la alegría.

 

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