Artículo publicado el 2 de julio de 2024 y reflotado el 4 de mayo de 2025 con motivo del fallecimiento de Rafael Rullán.
Fue el primero de los baleares ilustres que visten de gala la historia del Real Madrid de baloncesto, muchos años antes de las llegadas del menorquín Sergio Llull y del mallorquín Rodolfo ‘Rudy’ Fernández.
Don Rafael Rullán, nacido en Palma de Mallorca en 1952, es al mismo tiempo una de las mayores glorias del madridismo, no en vano 32 títulos oficiales le contemplan, y, a la vez, uno de los menos conocidos de su generación, quizás porque siempre fue uno de esos líderes silenciosos que tanto han marcado la historia del legendario club blanco.
Tan solo le supera en trofeos conquistados su gran maestro Clifford Luyk, con 33, y ambos son los que más veces han ganado la liga española de baloncesto, con nada menos que 14 conquistas, por delante de las 13 de Wayne Brabender y las 12 de Emiliano Rodríguez y de Juan Antonio Corbalán.
Rullán recaló en el Real Madrid en el verano de 1969, a sus 17 años, en una de aquellas célebres ‘operaciones altura’ que se inventó otra gloria madridista, don Pedro Ferrándiz, a finales de los años 60, en las que se pretendía captar, a través de anuncios en radio, prensa y televisión, jóvenes con una estatura superior al metro ochenta centímetros para que probaran en el deporte de la canasta.
Rafael Rullán fue uno de esos líderes silenciosos que tanto han marcado la historia del legendario club blanco
Rullán tuvo la inmensa suerte de aterrizar en un equipo muy ganador, tanto en España como en Europa, e inició sus pasos bajo el profesorado de Ferrándiz en el banquillo y de Luyk en el parqué. De Clifford aprendió a moverse en ambas bombillas, a pelear por los rebotes desde sus 2 metros y 7 centímetros, y los fundamentos en ataque, donde su gancho era casi tan excelso como el del nacido en Siracusa. También destacó en el tiro desde media distancia, 3 o 4 metros, donde llegó a ser tan certero como el mejor alero. Sin duda, el haber sido compañero tantos años de los Brabender, Walter y Corbalán en tantos entrenamientos en del pabellón de la Ciudad Deportiva hicieron del mallorquín un tirador más que temido por las defensas rivales.
Encadenó Rafa Rullán 8 ligas de carrerilla, desde la temporada 69-70 hasta la 76-77, además de 7 copas de España en ese periodo (tan solo dejó de ganar la de 1976), y eso contando tan solo con 25 años de edad.
También fue baluarte decisivo en la Copa de Europa de 1974, conquistada con sudor y esfuerzo ante el Ignis de Varese de Dino Meneghin (10 años seguidos llegaron los italianos a la final), en un duelo que se repitió hasta la saciedad en aquellos tiempos: sin duda, Meneghin y Rullán eran los mejores pívots de Europa, una vez que empezó el crepúsculo de Luyk.
Aquella final supuso la 5ª copa de Europa para los blancos, 6 años después de la 4ª, y fue conquistada con un tanteo de 84-82 en Nantes, con soberbia remontada incluida en el segundo tiempo. Los blancos tan solo emplearon a 7 jugadores en la final, el quinteto titular formado por Vicente Ramos, Brabender, Walter, Rullán y Luyk, a los que sumaron minutos los dos bases Corbalán y Carmelo Cabrera. Rullán contribuyó con 14 puntos al triunfo madridista, y destacó bajo los tableros y anotando, siendo con Brabender (22 puntos) y con Cabrera (16) los más destacados de su equipo.
Fue la primera de sus 3 Copas de Europa. Repitió título en 1978 ante el mismo rival (y el mismo Meneghin), aunque ahora se apellidaba Mobilgirgi en lugar de Ignis. En dicha final destacó sobremanera el gran Walter Szczerbiak, que machacó a los italianos en Múnich (75-67) con sus 26 tantos.
Meneghin y Rullán eran los mejores pívots de Europa, una vez que empezó el crepúsculo de Luyk
La tercera en el haber de Rullán fue en 1980, en Berlín, ante el fabuloso Maccabi de los Berkowitz, Aroesti, Perry, Williams, Boatwright y Silver (dirigidos por el mítico Ralf Klein). Fue aquella la mejor actuación jamás lograda por Rafa. Se convirtió en el máximo anotador de los blancos, con 27 puntos, y dio un recital en ambos aros. Estuvo muy bien acompañado por el otro pívot, el americano Randy Meister, con 21 puntos. En dicha final jugó unos importantes minutos nuestro querido Joe Llorente, por entonces un veinteañero que suplió al base titular Corbalán.
En paralelo a su magnífica trayectoria en el Real Madrid, Rullán fue puntual durante más de una década a su cita con la selección española, alcanzando más de 160 partidos. Fue también decisivo en la histórica medalla de plata del Europeo de 1973, disputado en Barcelona, compartiendo el poste alto con Luyk, además de con Luis Miguel Santillana y Miguel Ángel Estrada. España batió a la temible —y recién proclamada campeona olímpica en Múnich— Unión Soviética en semifinales (80-76), para caer dignamente ante la Yugoslavia de Novosel y de los Kikanovic, Slavnic, Dalipagic y Cosic por 67-78. Brabender fue proclamado mejor jugador del torneo y también destacaron los bases madridistas Vicente Ramos y Carmelo Cabrera.
Rullán dejó la selección a los 30 años, en 1982, para centrarse en sus labores de capitanía en el club de Concha Espina —heredó el brazalete en 1983, tras la retirada de Brabender— hasta 1987, cuando, tras 18 temporadas como jugador —récord que acaba de igualar este año Sergio Llull y que lo superará la temporada que viene—, dejó el club con un palmarés excepcional y legando una impronta de jugador de equipo tremendamente eficaz, solidario, fajador y con un enorme talento para anotar y capturar rebotes. Fernando Romay, que fue uno de sus más exitosos sucesores, siempre habla de Rafa Rullán como uno de sus mejores maestros.
Rafa Rullán fue un jugador de equipo tremendamente eficaz, solidario, fajador y con un enorme talento para anotar y capturar rebotes
Hasta hace unos pocos años, Rullán ejerció puestos directivos en la asociación de veteranos del Real Madrid, alcanzando a ser, hasta 2018, su presidente. Este narrador tuvo la inmensa suerte de compartir mesa y mantel con varios miembros de aquella junta directiva —Vicente Paniagua, Vicente Ramos, José Manuel Beirán, Fernando Romay y José Luis Llorente— y pudo percibir la inmensa bonhomía de Rullán, su sabiduría —dentro de su parquedad a la hora de comunicarse—, su modestia y su impecable educación, gozando del respeto de todos sus compañeros y haciendo francamente agradable el almuerzo de aquel día.
32 títulos le contemplan desde sus 2 metros y 7 centímetros. Pero Rullán, en la historia del Real Madrid, va mucho más allá de ese guarismo de victorias y de esa talla prodigiosa. Es sin duda una de las leyendas del balón naranja más valiosas en los 93 años de historia que tiene ya el más laureado club de baloncesto de toda Europa.
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Courtois: notable alto. Intervino con valor gol en varias ocasiones, como en la jugada que precedió al 2-0 de Mbappé.
Lucas Vázquez: aprobado. Hace lo que puede.
Tchouaméni: notable. En defensa destaca menos. Realizo su labor y no vio amarilla.
Asencio: notable. Buen partido del central.
Fran García: aprobado. Enchufado y con limitaciones.
Valverde: notable. Es un portento en varias facetas del juego.
Ceballos: bien. Da sustancia al caldo del centro del campo.
Güler: notable alto. De más a menos. Se adueño del partido, por juego y actitud. Marcó un golazo y dio otro. Lo cambiaron. Tiene que jugar.
Bellingham: aprobado. No aprovechó varias ocasiones.
Vinícius: bien. Lo intentó como siempre. No tuvo acierto de cara al gol.
Mbappé: notable. Anotó dos buenos tantos. El primero de zambombazo y el segundo nazariano para culminar la excelente asistencia de Güler.
Jacobo Ramón: aprobado. Su salida coincidió con el empeoramiento blanco.
Modric: aprobado. Jugó el tramo de encuentro peor del Madrid.
Brahim: aprobado. No mejoró a Güler y desaprovechó una gran ocasión.
Ancelotti: aprobado. No haber contado con Arda Güler es su mayor debe como entrenador del Real Madrid.
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Arbitró Jesús Gil Manzano del Comité extremeño. En el VAR estuvo Hernández Maeso.
Primera mitad plácida y control, pero en la segunda cometió errores importantes.
Los primeros cuarenta y cinco minutos se marcharon volando. Permitió bastante contacto y el juego fluyó. Un agarrón que debió pitar sobre Mbappé y poco más. En el 29', Fran Beltrán cabeceó un córner y a continuación el balón le dio en la mano, pero era un rechace propio no punible. El primer amonestado del choque fue Bellingham, al entrar tarde con la planta a Fer en el 44'.
La segunda comenzó con una amarilla a Lago por agarrón a Mbappé. El francés no tenía controlado el balón, sino que tiraba el desmarque y no gozaba de opciones de llegar al balón. Eso libró al celtiña de la roja.
Ocho minutos después Gil Manzano y línea erraron de forma grosera al conceder un córner que no era. Mingueza disparó, pero tocó en un compañero y no en un madridista. Ahí llegó el 3-1 visitante.
Poco después, el extremeño se equivocó al no pitar penalti por derribo sobre Valverde. El charrúa entró con gran velocidad en el área y cayó ante Lago, lo que hubiera podido suponer hasta la segunda tarjeta al defensa.
Se inhibió en un par de faltas claras sobre Mbappé que no quiso pitar. También hubo una mano de Marcos Alonso, el brazo estaba en posición defensiva pero el defensa de forma voluntaria saca la palma para despejar. Penalti. En el descuento Jacobo Ramón vio amarilla por una falta dura para cortar el juego.
Gil Manzano, DEFICIENTE.
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El Madrid ganó 3-2 al Celta sufriendo tras haber tenido un partido muy plácido hasta el primer gol del Celta.
Tras la primera semana libre en mucho tiempo para la preparación de un encuentro, había cierta expectación por la alineación de Ancelotti. Las lesiones de Mendy, Alaba y Rüdiger simplificaban la tarea, también la fiebre de Rodrygo.
Las principales novedades fueron que Tchouaméni actuaría de central y Güler sería titular en el centro del campo junto con Bellingham, Ceballos y Valverde.
Pronto se notó que el Madrid tenía más centrocampismo con la inclusión de Arda y la presencia de Ceballos. El Madrid tocaba sin excesiva verticalidad ni peligro, pero sí con control. En general había pocos movimientos de los jugadores que no tenían el balón y sólo Vinicius ofrecía vértigo con él.
Las primeras ocasiones para ambos llegaron a balón parado. Dos para el Celta, una la resolvió Courtois con mucho mérito, y otra para el Madrid que casi emuló el gol de Copa de Tchouaméni.
Cuando el tedio empezaba a asentarse, Güler dejó el gol de la tarde. Tras una combinación con Lucas a saque córner, conectó un remate que se coló por la escuadra para el delirio del Bernabéu.
Poco después, las áreas sonrieron al Madrid: primero Courtois le hizo un paradón a Borja Iglesias y después Bellingham encontró la carrera de Mbappé, que marcó un golazo con la derecha de tiro cruzado. Con el 2-0 se fue el partido al descanso.
En la segunda mitad, lo primero relevante que ocurrió fue una asistencia de Güler y otro gol de Mbappé, esta vez con la izquierda. El Bernabéu no entendía los pocos minutos de Arda este año.
El Madrid ya estaba desatado, y Bellingham en dos ocasiones y entremedias Güler estuvieron a punto de hacer el cuarto.
El primer cambio fue Jacobo por Asencio. Ancelotti aún no quería quitar al apercibido Tchouaméni. Justo tras su entrada llegó el 3-1 del Celta en un córner que no se defendió bien. Era el minuto 69.
El Madrid ganó 3-2 al Celta sufriendo tras haber tenido un partido muy plácido hasta el primer gol del Celta
El partido entró entonces en una fase en la que el Celta atacaba con cierta esperanza y el Madrid tenía oportunidades de sentenciar. En el 73’, Modric entró por Ceballos.
En el minuto 75 llegó el desastre. Ni siquiera el Madrid dejaría de sufrir en un partido que ganaba 3-0. El Celta se ponía 3-2 tras una gran asistencia del recién entrado Aspas.
Dos minutos antes del 80, la ocasión del Celta fue inmejorable y Courtois necesitó dos esfuerzos para evitar el empate.
En el 82, se retiró Arda Güler para que entrase Brahim. En el 86 Bellingham estuvo a punto de hacer el gol de la tranquilidad, pero se fue alto su disparo. Tampoco Brahim lo logró en una ocasión inmejorable en el 88.
El Madrid se abonaba al sufrimiento hasta el final, cuando Mbappé tampoco pudo acertar en el 92. Pero al fin terminó y el Madrid sigue en la lucha.
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Buenos días, amigos. Ayer jugó en Valladolid el equipo con nombres mil: el club cliente de Negreira, el palancas, el de los inscritos, el más que un club, el Barça, el FC Barcelona. Presentó una alineación con rotaciones pensando en el partido de vuelta de Champions contra el Inter. Y se marchó al descanso perdiendo por un gol a cero. Daba igual, todo el mundo sabía que no iba a perder en Pucela, que todo se quedaría en un susto, como refleja la portada de As.
Flick dio entrada a Lamine Yamal, De Jong y Raphinha, quien no tardó en marcar, para jolgorio de As, que celebró su tanto con efusividad y dejó patentes sus deseos de remontada.
⚽ Está claro: los buenos tienen que jugar siempre. ¡Raphinha entró, vio y marcó el empate! El Barça tiene más de media hora por delante para terminar de voltear el marcador...#LaLiga #ValladolidBarca
📡 En directo: https://t.co/i1guUlto00 pic.twitter.com/HhSYhe4h1o— Diario AS (@diarioas) May 3, 2025
«Está claro: los buenos tienen que jugar siempre». Está claro: los buenos tienen que escribir siempre. Ya sea en redes sociales, en artículos, en las portadas… Cuando el Barça necesita apoyo siempre está dispuesto a prestárselo la muy y mucho madridista Central Lechera.
Porque sin la complicidad de los medios el FC Barcelona no habría alcanzado los logros de estos últimos años, mucho más difíciles que sus cinco Champions juntas. Que un club que se compra el estamento arbitral, no respeta el fair play financiero, ficha a quien quiere con dinero que no tiene y después los inscribe sin respetar las mismas normas que el resto de clubes, entre otras cosas, y todo ello mientras crece y se expande un relato que tiene como villano al principal perjudicado de sus tropelías, el Real Madrid, es sinceramente un triunfo rotundísimo del Barça.
Pocos reflejan mejor ese logro de hacer lo que a uno le place sin consecuencia alguna que Gavi. El jugador que se conduce por los terrenos de juego como un animal sin domesticar porta ese ADN Barça tan característico. Conjuga a la perfección las dotes dramáticas de Busquets con la violencia de Suárez (de Luis, no de Trujillo, el culé que juega desde el VAR).
El de los Palacios, en su versión cinematográfica, se lanzó al suelo con el mismo arte que mueren los malos de las películas albanokosovares de serie Z.
New Busquets? pic.twitter.com/kNoJBHJDb6
— MadrispaniaTV (@MadrispaniaTV) May 3, 2025
En su versión violenta, barrió a Amallah sin ánimo de jugar el balón, haciendo un último esfuerzo por golpear con toda la fuerza que puede la pierna del jugador del Valladolid mientras adoptaba ese gesto de odio que le caracteriza y refleja tan bien su personalidad.
@JokerLaporta pic.twitter.com/fmkBWJkIdX
— @JokerLaporta (@JokerRFEFCTA) May 3, 2025
Si eliminamos las camisetas y mostramos esta jugada a cualquier individuo funcional, no dudaría en afirmar que se trata de una tarjeta amarilla de manual. Y si en un encuentro en el cual se está jugando la liga se produce una acción así y no se muestra cartulina, unos medios funcionales denunciarían el hecho. Pues bien, ni los adultos que arbitraban entendieron que la patada de Gavi era amarilla ni los mamíferos de la prensa vieron necesario comentar nada.
Cabe añadir que Gavi estaba apercibido y si hubiese sido amonestado no podría haber pegado ni agredido a nadie el próximo encuentro en Montjuic contra el Real Madrid. Los malpensados dirán que ese es el motivo por el cual el agresivo personaje se fue de rositas.
En el Madrid, si Tchouaméni, Ceballos y Lucas ven una amarilla hoy contra el Celta no podrán jugar contra el Barcelona el domingo que viene. ¿Creéis que si Aurélien barre a un rival y lo remata con una patada será amonestado? ¿Pensáis que si Ceballos se deja caer como un fardo de clostebol verá amarilla? Hagan sus apuestas.
Quizá lo complicado del asunto será adivinar si se perderán el choque contra el Barça los tres, los dos o uno. Nosotros apostamos por que el que seguro será sancionado es Tchouaméni, ya que es quien más en forma está. Ceballos quizá también. Y a Lucas tal vez se la muestren porque habida cuenta de las bajas en defensa su ausencia puede trastocar aún más los planes.
Marca no os invita a que apostéis, ni viene con el tradicional «Sexo es vida», sustituido por unas zapatillas. Caminar y yacer son actividades aeróbicas, aunque habitualmente una de las dos es más divertida. Decíamos que Marca no os invita a apostar en su portada, que la dedica a Mbappé. Dice que no se rinde. Claro, normal. Ni nosotros tampoco. Una cosa es denunciar lo denunciable de los demás y criticar lo criticable de los nuestros, y otra tirar la toalla. No hay nada menos madridista que rendirse, sean cuales sean las circunstancias. Si exigimos a los nuestros que mueran en el campo, no podemos permitirnos capitular nosotros.
No queremos concluir este portanálisis sin tener un especial y muy cariñoso recuerdo para Javier Tebas Medrano, queridisísimo dirigente de la LFP que ha tenido a bien modificar el horario del Real Madrid-Celta para fijarlo hoy domingo 4 de mayo a las 14:00 horas. Justo en el momento en el cual las familias se reúnen para comer y celebrar el Día de la Madre.
Pasad un buen día.
El gallego Antonio Alonso fue un futbolista clave para el Madrid CF en la conquista de las dos primeras Copas del Rey del club blanco a principios del siglo XX. También es un personaje fundamental de la historia del Vigo Football Club, del que fue jugador y presidente. Aquella entidad viguesa es uno de los primeros antecedentes del que dos décadas después, tras varias fusiones, sería el actual Celta de Vigo.
Nacido el 14 de junio de 1886 en Vigo, su familia poseía una de las conserveras más prestigiosas de Galicia, y comercializaban los productos de la empresa Antonio Alonso, fundada por su padre Juan Antonio Alonso Santo Domingo, más tarde Antonio Alonso, Hijos, posteriormente, Antonio Alonso, S.L. y en la actualidad Conservas Antonio Alonso, S.A., bajo la marca Palacio de Oriente.
Antonio, y sus hermanos Mauro y Rodrigo, jugaron al fútbol en su adolescencia y juventud. Los tres llegaron a actuar en un mismo partido defendiendo los colores del Vigo Football Club, como cuando se midieron en agosto de 1905 al Pontevedra de otro futuro madridista: Edmundo Novoa.
Con apenas 16 años, Antonio Alonso se trasladó a Mittweida para estudiar Maquinaria y Electromecánica entre 1901 y 1902 en la Escuela Técnica de la universidad de aquella ciudad alemana. En tierras germanas también estuvo ligado al balompié, militando en el equipo más importante de la localidad, el Mittweidaer Ballspielclub.
Su debut en el Madrid CF se produjo dos años más tarde, en 1904. Así contaba él mismo en el Libro de Oro del club cómo llegó al equipo: "Cuando visité por primera vez Madrid, me presenté en el campo de Pardiñas a recoger como intruso el balón, y pasé inmediatamente a la delantera de su equipo". Las crónicas de los periódicos hablan de Antonio Alonso como un delantero clásico de la época, rematador, que le pegaba duro al balón, pero también con buen toque, destreza y mucha serenidad en su juego.
En el mes de marzo de 1904, se programó el Concurso de Clasificación para dilucidar al representante de la ciudad de Madrid en la Copa. Los blancos en el primer encuentro se enfrentaron al Español capitalino, que era claro favorito. Alonso formó parte de la delantera junto a Yarza, Revuelto, Valdeterrazo y Parages en un choque que terminó empate a cinco sin que quedasen registrados los goleadores. Tras una gran polémica se decidió un duelo de desempate al día siguiente, pero el Madrid no se presentó y lo dieron como eliminado. El panorama empeoró en la Copa, que no llegó a celebrarse por incomparecencia del rival del Athletic Club bilbaíno y los vascos se llevaron el título. El Madrid, para reparar el desagravio sufrido por los rojiblancos, partió en abril a la capital del Bocho para un amistoso en el campo de Lamiaco. Alonso viajó en la expedición madridista y allí se estrenó con un tanto en la derrota por 2-1.
El vigués estuvo enrolado en las filas del Vigo FC la siguiente temporada hasta que el cuadro merengue lo volvió a reclutar en el mes de abril de 1905 para la Copa. En esta ocasión lo hizo acompañado de su hermano Rodrigo. Así lo contó Faro de Vigo en su primera página de la edición del día 8: “En el tren correo de ayer salieron para Madrid D. Rodrigo y D. Antonio Alonso, invitados por el Madrid Football Club para jugar formando parte del team que disputará la copa ofrecida por el Rey”.
El torneo lo iban a disputar los tres equipos inscritos jugando todos entre sí. Los conjuntos eran el Madrid CF, el San Sebastián y el Athletic Club. Se esperaba al campeón catalán, pero su competición regional no había terminado y no pudo enviar a ningún participante. En el campo del Tiro del Pichón se enfrentaron madrileños y donostiarras en la primera jornada el día 16 de abril. Antonio Alonso entró en la historia del club madridista con una actuación magnífica anotando dos tantos y siendo fundamental en la victoria. Los blancos vencieron por 3-0 con el otro gol marcado por Manolo Prast. En la crónica de Arte y sport contaron así los tantos del vigués. El primero: “Antes de terminar la primera parte, logra, después de reñido pelote, otro tanto el Madrid, debido a un buen centro de Revuelto, rematado con gran prontitud por Alonso”. El segundo: “En esta segunda parte llegó a querer dominar con bastante insistencia el Madrid, avanzando hasta cerca de medio campo los zagueros; ocasión que aprovechan rápidamente los madrileños para llegar si grandes obstáculos al goal contrario y apuntarse un tanto marcado por Alonso”. En la previa de este encuentro, Heraldo de Madrid informó que su hermano Rodrigo iba a jugar también en la media, pero algo debió ocurrir porque finalmente fue sustituido por Leopoldo García Durán.
Dos días después, el 18 de abril, se vieron las caras el Madrid CF y el equipo bilbaíno, que era el vigente campeón. El escenario fue el mismo, el terreno de juego en el que celebraba habitualmente sus partidos el Athletic madrileño. El choque estuvo marcado por la igualdad y lo desniveló un gol de Prast, que de esta forma igualaba a Alonso con dos goles y ambos se proclamaron los máximos realizadores del torneo. El delantero vigués ganaba su primera Copa y también la primera madridista en una alineación que quedó para los anales de la entidad merengue, y que integraban Alcalde; Álvarez, Berraondo, Bisbal, Lizárraga, Normand, Parages, Prast, Alonso, Revuelto y J. Yarza. Como regalo, los jugadores se llevaron once medallas de oro que fueron donadas por el presidente Carlos Padrós, siendo un símbolo y un recuerdo imborrable de aquel gran triunfo.
Tras el choque, que acabó siendo considerada la final, la Sociedad Madrid Foot Ball Club organizó una recepción invitando al resto de equipos. Se celebró en el Café Inglés y acudieron casi todos los expedicionarios del San Sebastián, pero no así los bilbaínos, que a la misma hora estaban en otra fiesta en la capital. Varios periodistas y directores de periódicos estuvieron también en el acto, inmortalizando en sus crónicas y con fotos la reunión. La emoción dentro del club madridista era palpable por el título y el banquete se cerró con champán y brindis del presidente Padrós y otros asistentes.
Antes de regresar a su tierra Antonio Alonso tuvo tiempo de inscribirse en una de las primeras carreras a pie celebradas en la capital y organizadas por el Athletic Club madrileño y el Heraldo de Madrid. Fue el domingo 23 de abril de 1905 y se inscribió en la carrera por equipos en pugna con el Athletic y la Sociedad Gimnástica Española. De los madridistas, además de Alonso, corrieron, entre otros, los hermanos Normand, Pedro Parages, Manuel Alcalde, José Berraondo, Plácido Álvarez-Buylla, Leopoldo Durán, Joaquín Yarza y Eugenio Bisbal.
En Vigo, en cuanto se conoció la noticia de la victoria madridista, surgió la idea de realizar algún agasajo tanto a Antonio como a Rodrigo cuando pisaran tierras gallegas. Así lo recogió Noticiero de Vigo en una breve nota.
Finalmente, el acto tuvo lugar el día domingo 7 de mayo en el Hotel Universal. El mismo diario vigués publicó que lo organizaban varios aficionados y el banquete sería en “honor al distinguido sportsman D. Antonio Alonso, con motivo del triunfo que obtuvo en la partida de foot-ball celebrada recientemente en Madrid”. En la crónica del evento publicada el día 9 se podía leer que “ocupó la presidencia D. Antonio Alonso, que tenía a su derecha a nuestro redactor señor Martínez de Escauriaza y al presidente del Vigo foot ball Club, don Manuel Ocaña, y a su izquierda al campeón ciclista de Galicia D. César Baraja. El menú fue suculento y espléndido, reinando en el banquete la mayor fraternidad y entusiasmo. En los brindis todos los oradores tuvieron frases de felicitación para el Sr. Alonso, que había sabido dar tanta gloria a Vigo en Madrid, ganando en honrosa lucha el campeonato de España, congratulándose de festejarlo. El Sr. Alonso resumió los brindis expresando su agradecimiento hacia los compañeros que le agasajaban”.
Pasado el verano, el Madrid FC regresó a la actividad en el mes de octubre de 1905. Y lo hizo con otro acto histórico para el club y el fútbol español. El presidente de la República francesa, Émile Loubet, visitaba la capital de España, y para conmemorar dicho acontecimiento el equipo madridista concertó un encuentro contra el campeón de Francia, el Gallia Club. Fue el primer partido internacional de los blancos en toda su historia. Para tal magno evento quiso lucir a sus mejores componentes e invitó al choque a Antonio Alonso, que venía de jugar algún partido semanas antes con el Vigo FC, entidad que presidía en ese momento. El diario Noticiero de Vigo anunció la partida del vigués a la capital en su edición del día 18 de octubre.
El duelo entre madrileños y franceses se jugó el día 23 de octubre en el campo del Hipódromo. Mucha concurrencia presenciando el encuentro y, entre ellos, los invitados del Comité de fiestas francoespañolas de la visita del presidente de la República francesa. El once madridista que saltó al campo fue muy parecido al que conquistó la Copa: Alcalde; E. Bisbal, Berraondo; M. Yarza, Gallardo, Normand; Parages, Prast, Alonso, Revuelto, J. Yarza. Según la crónica de Luis Zozaya, en Heraldo de Madrid, “la lucha, desde el primer momento fue favorable al Gallia Club. En general, el juego continuó constantemente en el campo del Madrid, que jugó con menos unión y decisión que en la temporada pasada”. El resultado fue de empate a uno con tantos de Prast y Jouvé. El público aplaudió mucho a los jugadores de uno y otro bando que premió y apreció toda la fe y entusiasmo con que jugaron los dos equipos.
En el mes de marzo los madridistas se disputaron la representación de la capital en la Copa. El único equipo que quiso enfrentarse a los blancos fue el FC Internacional, que recibió una severa derrota por 7-0 en el Hipódromo. De esta forma los merengues volverían a jugar el torneo copero y de nuevo llamaron a Antonio Alonso para contar con sus servicios.
La Copa del Rey de 1906 contó con tres equipos tras la ausencia del X Sporting Club catalán: Madrid CF, Huelva Recreation y Athletic Club. El formato volvía a ser jugando todos contra todos, el escenario el campo del Hipódromo de la ciudad madrileña y las fechas la segunda semana del mes de abril.
La competición la abrieron madridistas y onubenses, con un equipo repleto de británicos, el día 9 de abril. El once blanco contenía muchos nombres de la Copa del año anterior con Alcalde; Berraondo, J. Yarza; J, Giralt, Normand, M. Yarza; A. Giralt, Revuelto, Alonso, Prast y Parages. Según la crónica de La Tarde, el viento, la lluvia y el barro deslucieron el partido. El Madrid venció por 3-0 con dianas de Parages (2) y Revuelto, en un duelo con escasa afluencia de público debido a la lluvia torrencial caída sobre la capital. Para el Noticiero de Vigo, se “distinguió nuestro querido paisano D. Antonio Alonso, presidente del Club de Vigo y al que tanto debe la afición”. Al día siguiente el rival de los madridistas fue el Athletic en un choque con aroma a final, porque si vencía el Madrid revalidaba el título copero. Jugaron los mismos once y pese al cansancio acumulado doblegaron con gran facilidad a los vascos. Al descanso ganaban los merengues por 2-1 con goles de Armando Giralt y Revuelto y de García por los bilbaínos. En la segunda mitad, el Athletic apretó, pero fue el Madrid el que anotó dos goles más. El tercero, fue obra de Parages, y el cuarto también lo preparó el capitán y lo “remató admirablemente Alonso”, según la crónica de Luis Zozaya en Heraldo de Madrid. El cronista destacó al gallego en su actuación junto a la de Armando Giralt, Parages, Berraondo y Prast. También el Noticiero de Vigo se hizo eco del choque en la firma de Luis M. de Escauriaza, que escribió: “Nuestro paisano, el Sr. Alonso, al dirigirse al stand una vez terminado el juego fue el jugador que más ¡hurras! escuchó, así como en el transcurso del match, secundándole los Sres. Parages y Giralt”. Con unos 3.000 asistentes en el terreno de juego del Hipódromo el conjunto blanco volvió a proclamarse campeón de España. La participación del vigués en la Copa no terminó ahí puesto que al día siguiente se le pudo ver en una nueva faceta, la de árbitro, al dirigir el duelo pendiente entre vizcaínos y onubenses.
De cara a la temporada 1906-07, Alonso fue jugador a todos los efectos del Vigo FC. En el mes de septiembre sumó a su palmarés la Copa Pontevedra, al vencer el cuadro vigués al Pontevedra Sporting Club por 3-0. Según contó La Correspondencia Gallega, el delantero “fue levantado en hombros, al brindar por sus compañeros del Pontevedra. A continuación, se dieron entusiastas vivas a Vigo, Pontevedra y al Madrid F.C.”. Ese mismo curso el Vigo FC se proclamó oficiosamente campeón de Galicia al superar al Fortuna FC. Así obtuvo su primer billete a una Copa del Rey. Alonso viajó de nuevo a Madrid, pero esta vez con los vigueses para disputar un torneo que fue en formato de liguilla. Actuó en dos jornadas, en los choques contra el Recreativo de Huelva y el Club Vizcaya. Sin embargo, no se vio las caras contra sus excompañeros del Madrid por una incidencia sufrida ante los andaluces. El Madrid FC ganó ese partido y días después se alzó con su tercer título consecutivo. Unas semanas después de la Copa, el delantero vigués fue invitado por el conjunto madridista a un viaje a Valladolid. Allí disputaron un amistoso contra un equipo de seminaristas que integraban jugadores irlandeses y que vapulearon al campeón de España por 6-2. En una entrevista en 1956 explicó su compañero Federico Revuelto que el terreno de juego fue una “era con piedras”. Y contó una anécdota del gallego: “Recuerdo que Alonso se llevó un par de botas del mismo pie y pasó las negras hasta encontrar la otra”.
El delantero vigués continuó ligado de forma esporádica al Vigo FC, con el que actuó en diferentes partidos hasta 1910. En el verano de 1908, por ejemplo, reforzó a los gallegos de cara a la Copa Compostelana en la que se midieron al Pontevedra. Sin embargo, ni la presencia del campeón de España pudo dar un empujón al cuadro vigués, que cayó con claridad en el choque celebrado en Santiago por 5-0.
El curso 1910-11 lo completó Antonio Alonso íntegramente como jugador del Madrid FC. Fue su única campaña entera como madridista. Esa temporada jugó una docena de partidos amistosos y tres choques del Concurso de clasificación para la Copa del Rey. Se estrenó en un amistoso a comienzos del mes de octubre en el triunfo contra la Gimnástica madrileña en el campo de la avenida de la Plaza de Toros. Anotó el primer gol madridista, que según recogió Mundo Deportivo, fue a la salida de un córner ejecutado por Saura y “Alonso muy bien colocado y sin marcar remata y apunta el primer tanto para el Madrid”. Una semana después se celebró un derbi entre Athletic y Madrid en el Retiro. El gallego volvió a ver puerta en un “disparo a goal cuyo balón entra en la meta al fallar la repelión del portero”, según la crónica de La Mañana. Los blancos se llevaron la victoria por 0-3 y Alonso asistió con un centro preciso a Chulilla en el segundo.
La ronda de partidos de los merengues continuó durante octubre y noviembre. El Madrid, con Alonso en el once, se midió al Español, y a la Gimnástica y Athletic en dos ocasiones cada uno, pero el vigués no consiguió ver puerta. Fue contra el equipo gimnástico el 11 de diciembre cuando sumó su tercer tanto del curso. El cuadro blanco cayó por 2-4 y Alonso hizo el primero de su equipo “que fue ovacionado”, según la crónica de J. Rodríguez Eguinoa en El Mundo, que también señaló al delantero como uno de los distinguidos del match.
En enero de 1911 dio inicio la prestigiosa competición Copa Rodríguez Arzuaga, llamada así porque el encargado de donar el trofeo era el acérrimo seguidor del Athletic madrileño Manuel Rodríguez Arzuaga, y eso insuflaba de moral a los blancos para conquistar el título. El torneo lo disputaron merengues, rojiblancos y el equipo gimnástico. Antonio Alonso actuó en dos de los seis choques. Primero en el debut, cuando el Madrid FC derrotó a la Gimnástica por 2-1, y la semana siguiente, en el Retiro, al empatar a uno los blancos y el Athletic. En este duelo, El Mundo otorgó el gol a Chulilla, mientras que La Mañana escribió que fue de Alonso: “El Madrid, de cuando en cuando hace bonitas combinaciones de avance, consiguiendo Alonso en una de ellas marcar el primer goal para su equipo”. Finalmente, el Madrid sumó nueve puntos con tres victorias y tres empates y se llevó el trofeo por delante de rojiblancos y gimnásticos. En un resumen de la competición El Mundo señaló a Alonso como uno de los mejores: “Saura y Alonso, ya muy conocidos por el público; con esto queda hecho su mejor elogio y aún creemos que nos pareció ver que se superaron a sí mismos”.
A mediados de febrero, y como preparación para el Concurso de clasificación para la Copa del Rey, los madridistas viajaron a Barcelona para un amistoso contra el Catalá Sport Club en el que cayeron por 3-2. El artillero vigués tuvo un papel y abrió el marcador “debido a un soberbio centro de Prast que ha rematado perfectamente Alonso (Grandes aplausos)”. El siguiente reto madridista fue obtener un billete copero en una eliminatoria “verdaderamente sensacional”, en palabras de La Mañana, contra la Gimnástica que se decidió en el desempate. En el primer encuentro ganaron los blancos por 3-1. Siete días más tarde, los gimnásticos en la avenida de la Plaza de Toros consiguieron el triunfo por 2-0 en un duelo con “Alonso y Guzmán distinguiéndose en la delantera”. El desempate disputado el 23 de marzo se lo llevó la Gimnástica, que remontó el tanto inicial de Prast y así acabó el sueño de los madridistas de acudir a la Copa.
Después de su paso por Madrid, regresó a su ciudad natal y volvió a vestir la camiseta del Vigo FC en alguna oportunidad, como cuando se alineó en el amistoso contra el Pontevedra SC en el campo de la Junquera el 28 de mayo de 1911.
En su vida posterior al fútbol, Antonio Alonso trabajó durante años en la conservera familiar.
Falleció a los 87 años en Vigo, el 30 de noviembre de 1973.
*Agradecemos la disponibilidad, la información y los documentos aportados por su bisnieto Iván Alonso-Jáudenes Curbera para completar el artículo.
Fotografías: archivo Alberto Cosín
Buenos días, queridos amigos.
Debido al cúmulo de noticias que nos rodean últimamente, hemos tenido que mirar el calendario y la clasificación de la MLN para comprobar si el campeonato había concluido y le habían dado ya el título al CACCB (Club Anteriormente Conocido Como Barcelona), al cual no corresponde otra cosa que la canonización vía exprés. No nos extrañaría, dado que hubo un momento en el que pareció haber competencia y un equipo destacado (y no era el CACCB, precisamente). El sistema quiso que las cosas volvieran al cauce que todos los estamentos deseaban, el actual, y la prensa aprobó con su silencio que se quitara a uno con malas artes para poner a su favorito en un lugar.
Es tal la sensación de final de temporada que tratan de vendernos que esta misma semana hemos tenido que preguntarnos en estas páginas si estamos centrados en intentar ganar La Liga. Portadas como la de Marca de hoy tampoco ayudan, con referencias a torneos cuyo inicio se producirá dentro de mes y medio. Un mes y medio que, como todo aficionado al fútbol sabe, es largo plazo. A veces, muy largo plazo.
La insistencia por el Mundial de clubes nos hace preguntarnos de nuevo si ya no hay nada que hacer en esta MLN, si la damos ya por tirada, finiquitada y terminada, y a continuación agachamos la cabeza para no ver levantar el título al club impune de las alineaciones cautelarísimas, pero observamos en letra minúscula en la propia portada que hoy se juegan varios partidos, entre ellos, del Atlético de Madrid y del club cliente de Negreira.
“Solari se pone el chándal” nos parece un título inoportuno por la fecha, inapropiado por hablar de futuribles entrenadores cuando Carletto aún tiene contrato en vigor y, lo que es peor, totalmente insulso. Falto de elegancia, de clase. Lo cual es imperdonable por cuanto Santiago Hernán Solari es un tipo elegante, que habla con el verbo fácil tan propio de los argentinos… de los argentinos que manejan la lengua como Valdano, Borges o Darín, no como Messi, Mascherano o De Paul. Y “Solari se pone el chándal” suena tan rutinario, tan falto de clase y tan poco noticiable como si un día leyéramos “Laporta sale del baño” o “Gavi aprende a atarse los cordones”.
Solari se pone el chándal y Bigote Arrocet compra churros, que también lo hemos visto:
Solari se pone el chándal, pero la liga no ha terminado, luego haríamos bien en pensar en el partido de mañana frente al Celta, como nos recuerda la portada del diario As:
La plaga de lesiones obliga a contar con la cantera para cubrir toda la defensa y los jóvenes Lorenzo Aguado, Chema, Jacobo Ramón y Yusi se asoman a la portada. Es la típica portada amable que ocasionalmente regala el diario prisaico al Real Madrid, una portada acrítica, sin supuestas filtraciones, ni malos rollos internos o falsos fichajes, centrada solo en lo que el club puede hacer de aquí en adelante. La típica portada que cabrea a los seguidores del Malakito, cuyo equipo juega hoy y apenas ocupa un hueco bajo los jóvenes canteranos. A nosotros nos parece normal, el interés por ver a Solari en chándal o a unos chavales que no han debutado en Primera siempre será superior al espectáculo que pueda ofrecer el entrenador mejor pagado del mundo, pero hay quienes no lo ven así en la afición rojiblanca.
Al diario As le traiciona el subconsciente: vuelve a meter el Mundial de Clubes en los titulares que acompañan a la foto en lugar de mencionar el partido de mañana mismo frente al Celta de Vigo. Parece un partido ya jugado, pero, sobre todo, irrelevante, como si lo que fuera a suceder no importara ya a nadie. Los medios han aceptado que hay un campeón, formado por chicos superguays que practican un fútbol moderno, y con un presidente y un entrenador que no hablan de los árbitros, al menos no mientras cumplan con lo pactado en contratos “nisdalianos”.
Con sus palabras parecen no dar ninguna opción de competir por el título al Real Madrid. Un equipo sin defensa, con un entrenador en retirada y con la moral por los suelos, pero quedan 15 puntos en liza y una visita a Montjuic, ¿y qué es el Madrid sino un equipo que ha sabido sobreponerse a situaciones adversas, a décadas de arbitrajes negreiros, a plagas de lesiones que ríanse ustedes de las de Moisés en su tour por Egipto? Un equipo que ha sabido triunfar pese a lidiar con clubes inflados por petrodólares y ha sido capaz no hace mucho de arrancar Champions a puñados de las manos ceferinas, ese es el Real Madrid y por eso nos negamos a tirar la toalla antes de tiempo.
Os dejamos con las portadas de la prensa cataculé, que se centran en la vuelta de Ter Stegen. Le deseamos que haya recuperado su rodilla tan bien como la cabellera. Será una gran señal.
Pasad un buen día.
Gran apagón. Se veía venir, el madridismo tiene los pies cansados. Ha pasado de retozar en Wonderland a malvivir en el tren de la bruja sin entender nada,en una pausa meditativa tan eterna como el silencio tras la última escena de “2001, Una Odisea en el espacio”. Como la gota que derrama un vaso repleto,desde hace dos años sabemos lo que intuíamos pero desde hace poco, lo sufrimos. No pasa ni va a pasar nada.Y lo que es más, con el aplauso encendido de buena parte de los perjudicados. Todo muy Black Mirror.
Como la feligresía de la “Hermandad del Negreirato” es oficialmente una virtud, y su devoción un valor refugio que justifica cualquier contradicción, el fútbol se ha convertido en un bostezo eterno porque las cartas están marcadas y el tramposo se regodea impune. Qué lejos hemos llegado sin llegar a ningún lado. En un mundo que ya no reconocemos, no podíamos esperar que el fútbol no fuera atropellado también. Y es lo que ha pasado: el antimadridismo, que es el otro equipo de España, se ha comprado una nueva vida a partir de mentiras, engaños y tratos de favor en pro de una causa mayor: frenar al Real Madrid por lo civil o por lo criminal. Lo estupefaciente es que este Real Madrid haya respondido con su propio “laissez faire, laissez passer”, sonriendo ante los Cuentos de Grimm de las tertulias incendiarias y las redes sociales con una sonrisa profident. Algo pasa cuando después de lo pasado no pasa nada.
Conviene mirar el valle desde arriba, donde el aire es puro, para recordar que siete puntos son muchos puntos, que un asalto a mano armada nos dejó sin renta. Ya no son once dioses domésticos porque todo acaba, salvo aquel primer baile en el que él o ella y usted pararon el tiempo y se sintieron eternos por instante. Por eso no han sobrevivido a esa puñalada trapera, esta vez no. Después hablaremos de presiones adelantadas, del orden de Flick o de si la abuela fuma, pero sin la amenaza común y equitativa del Tánatos de la ley, no hay Eros.
Algo pasa cuando después de lo pasado no pasa nada
Hablando de Eros,el Madrid no es amor. El Madrid es sexo y sudor, es feromonas y arañazos en un cuarto en penumbra. No pretende ser la más guapa sino la que folla mejor. Y hoy un sudor frío se derrama sobre su larga espina dorsal. Es cierto que a este coche le suena todo menos el claxon, pero aún así no hay que liquidar la tienda tan pronto. No va de eso, no va de un nuevo vinilo con otra cifra en el bus. Duele más incluso la impunidad que la traición o que la derrota misma. Lo que castiga de verdad no es el KO, sino la herradura en el guante del púgil rival, un amaño que conoce el juez, que conoce la prensa y que conoce el público. Y repito, nada pasa.
Desengañarse por uno mismo es una de las consecuencias del paso de los años. La piel ajada nos deja saber que la vida real no es Hollywood, y que aquí muy a menudo no ganan los buenos. Posiblemente los despertares violentos no tienen una sola razón. Lo menos que podía esperar es acabar dando la razón a un tipo incendiario como Mourinho, pero olió el primero que algo se quemaba.
Uno de los peores giros del destino es conocer a la persona indicada en el momento equivocado. Y hay que decir que Florentino y un servidor lo hemos dejado por un tiempo. Cierra apropiadamente el tubo de pasta de dientes pero sus amenazas son como pompas de jabón. No concibo que alguien renuncie a combatir al rival corrupto por una causa más elevada, porque no la hay. Tampoco creo que, igual que los éxitos, los fracasos sean fruto de la casualidad. Alguien ha hecho algo mal y no solo en el banquillo, también en el palco. Tirar de cantera o fichar, todo es empezar.
hay que decir que Florentino y un servidor lo hemos dejado por un tiempo. Tal vez todo responda a un gambito de dama que mortales como usted o como yo seamos incapaces no ya de anticipar, sino de ver aunque lo tengamos delante. Asumo mi simpleza: Florentino debe explicar por qué y por qué ahora
Dice Kollins que las temporadas de transición en el Real Madrid son temporadas de mierda. Lo que duele no es perder, porque es parte del juego, sino que se aclame al recomendado en una genuflexión eterna que obvia que ha hecho trampas. España siempre ha exhibido una admiración indisimulada por el golfo,un indecente “Síndrome de El Buscón” que le acompaña como un estigma. En este país muchos ríen ante el tramposo, ante el vividor a costa de la norma porque muchos, en el fondo, quieren su sitio. La hemeroteca lo corrobora.
El madridismo no quiere poetas ¿Usted tiene la sangre de horchata? Pues yo no. Necesita a alguien que le clave las uñas y le hable al oido. Un Klopp de la vida, alguien que nos despierte a voces a deshoras. Me pregunto si Alonso es ese tipo, ahora que suenan tambores de guerra en este nuevo amanecer de dagas voladoras.
Hay humo al otro lado del frente. No podemos esperar que ellos sean quienes probablemente nunca fueron. Lo que no se entiende, con los datos disponibles, es que Florentino haga amigos en territorio comanche, que eche un cable a quien nos hundiría bajo su bota sin conmiseración. En una casa donde los sueños no tardan en volver, lo importante es mantener la compostura entre atracón y atracón. Tal vez sea Churchill en Yalta. Tal vez todo responda a un gambito de dama que mortales como usted o como yo seamos incapaces no ya de anticipar, sino de ver aunque lo tengamos delante. Asumo mi simpleza: Florentino debe explicar por qué y por qué ahora. Con la información disponible no cabe la bonhomía cuando el verdadero enemigo del sistema es la impunidad, porque esa impunidad tiene un nombre y exhibe arrogante e indecente los frutos de sus logros de despacho. Y ese indecente soltará la mano de quien lo sostiene cuando ya no la necesite. El trilero no es nunca un socio fiable, y menos un amigo.
Es cierto,nos queda la memoria a corto plazo, tocamos el cielo ayer mismo. Me niego a autoinmolarme. Volverán el caos ordenado de querer y poder y la sinfonía deslavazada en la que el colapso preceda a la tormenta, y ésta al éxtasis. Hoy, nos faltan punch, orden, autoconfianza y calidad en algunas líneas. No es la carencia de esfuerzo, hay que agradecer a este grupo los años vividos considerando que el fracaso es hijo de la mala planificación: posiblemente sea necesaria una revolución en verano. Porque cuando tú no tomas decisiones drásticas, el destino las toma por ti. Maravillosa época que llegó a su fin el año pasado.
Es cierto: después del mito viene la nada, pero esto no va ya de fútbol. Como San Manuel Bueno, mártir, para volver a partirme la boca por él, necesito una señal
También nos queda una digestión tan pesada como el arroz de un cuñado, y ver lo que resta de esta Liga Mugrienta con la corbata aflojada. Y, a largos ratos, seguir sintiendo vergüenza de contemplar el entramado de clubes serviles, aficionados en “modo avión”, medios meretrices e instituciones rendidas a los chicos de moda y sus abusos de cacique cortijero y milana bonita.
La derrota es el reflejo de nuestra propia imagen en un vidrio roto, pero la victoria es de ida y vuelta. Y volverá, como las verbenas del próximo verano o el salitre en la piel. Vivimos con la esperanza de que un cambio macere ahora mismo,en silencio, con o sin este Florentino amical y comprensivo, un líder de masas que olvida que no se pueden domesticar cocodrilos. Es cierto: después del mito viene la nada, pero esto no va ya de fútbol. Como San Manuel Bueno, mártir, para volver a partirme la boca por él, necesito una señal. De no ser así, yo me bajo en la próxima, ¿y usted?
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Me cansa el tema Ancelotti / nuevo entrenador, la venta urgente de Rodrygo, los fichajes... ¡Estamos empezando mayo! Toda opinión profesional que se puede leer estos días sobre esas materias viene acompañada invariablemente de una dosis de veneno: conflicto por dinero con Ancelotti, venta a la baja de Rodrygo, el Madrid no tiene dinero, es una vergüenza ofrecerle a Modric o a Lucas un mes de contrato... El veneno antimadridista de todos los medios al que estamos acostumbrados no mata, se cuidan de administrar los miligramos de odio suficientes para encabronar, pero no para que el madridista deje de formar parte del sistema.
Leyendo la sentida reflexión de Ignacio Morago en su artículo y recogiendo opiniones del madridismo de los últimos meses sobre un asunto particularmente espinoso, creo que podemos proyectar un poco más allá lo que ya sabemos. Al madridismo le escuece la cercanía aparente de Florentino con el corrupto Laporta. Retumban aún las palabras de la última asamblea, en las que Florentino contestó a un socio que pedía romper relaciones. Fueron la pedrada en la ceja que toda mi generación recibió un día cualquiera de esos veranos interminables de la infancia, o la patada en la espinilla que nos dio el único defensa rival que llevaba botas de tacos:
"El Barça y el Madrid se tienen que ayudar, lo digo con total sinceridad. Tenemos que pensar que es un club que está entre los más grandes del mundo. ¿Porqué nos íbamos a enfadar?"
El madridismo es universal y también variopinto. Me voy a atrever a diseccionarlo con el conocido método científico del cuñado, que Dios me perdone: cerca de uno de los extremos identifico a Iñaki Angulo, con 600.000 seguidores en sus redes. Con Iñaki sintoniza la parte del madridismo que ya sabe leer pero que aún no paga hipoteca. Dispuestos a incendiar el club, el estadio y alrededores si alguien se lo pide. Admiro en Iñaki su valentía (hay malvados de la vida, no del cine, que le tienen en el punto de mira) y su empuje, pero me desasosiegan sus análisis, especialmente cuando pasa de la crítica al insulto o el agravio a futbolistas del equipo. Disolviéndolo en agua te quedaría el madridista que cree que se mejora a un futbolista silbándole en el Bernabéu. Para muchos de sus seguidores, Florentino es poco más que un hombre desorientado y equivocado, rodeado de siervos que le vacían el orinal.
En el otro extremo estaría el llamado oficialismo, representado por los madridistas que ya han visto facturar varias Champions con sus hijos. Ahí están generacionalmente nuestro editor y Pepe Herrero, con quienes me alineo y me siento mucho más próximo por edad y por cicatrices. Aprecian el milagro de la última década y confían en que hay un plan. No hay motivo para no hacerlo: el club presenta los números de una empresa en la que cualquiera pondría su dinero, tenemos una plantilla con un potencial extraordinario por calidad y por edad. Venimos de ganar, y el patrimonio del club no hace más que crecer. Este colectivo, además, tiene paciencia y sabe que para distinguir la grandeza de la mediocridad hay que cruzar el desierto de vez en cuando. Creo que en este grupo cabría Eduardo Bañón, de Fanáticos Real Madrid. Azote de los corruptos, otro estilo, pero indudablemente un hombre de club.
En lugar de dar crédito a la lluvia de calificativos denigrantes para el club, y para quien hasta ahora lo ha dirigido con innegable éxito, ¿por qué no dejamos un resquicio para creer que Florentino, como tantas veces, está viendo el futuro?
Hay muchas más sensibilidades madridistas fuera de las redes, pero tal vez menos militantes. Los piperos y los madridistas que se olvidan de si el Madrid juega el sábado o el domingo, o los que perdonan un clásico de baloncesto están entre ellos.
En la zona templada, mis referentes son Ramón Álvarez de Mon y Miguel Serrano. A veces dan palos envolviendo la porra en una toalla para no dejar señales, pero son honestos, ecuánimes y soportan la crítica por mostrar indulgencia con los errores propios, por reconocer méritos en los rivales o por tratar de comprender decisiones arbitrales controvertidas.
En realidad, sólo los oficialistas manifestamos un apoyo incondicional a Florentino y a sus ejecutivos. Claro que nos duelen las palabras de Florentino y la hermandad con los corruptos, pero el hecho es que estamos personados en la causa contra el Barcelona por el asunto Negreira y ahí seguiremos.
Dejénme que verbalice aquí una loca teoría. Mi hermano Bruno, no consanguíneo, pero madridista de cuna, diría que es un "sueño guajiro", esperpéntico, inspirado por sustancias, pero déjenme explicarme. Una persona que ha sido capaz de amasar dos mil millones de euros a lo largo de su vida partiendo de una familia de barrio de clase media no pierde la chispa con 78 años. Probablemente estará cansado de las puñaladas de la vida, pero esa cabeza es un prodigio. Todo el que le conoce lo afirma. Con esa edad quien ha sido inteligente, además, agrega un pragmatismo y una determinación a sus actos que nos daría miedo ver escritos. El tiempo se acaba y después de haber conseguido todo lo que se ha propuesto sólo le queda ser recordado por algo singular. Bernabéu lo hizo. Florentino lo hará. Es el destino.
El anuncio de la Superliga fue un error por precipitado y por el medio elegido. La intrahistoria no es pública, pero ni abril de 2021 ni el Chiringuito, siquiera por audiencia, eran el tiempo ni el lugar. Error de cálculo. Todos los clubes se bajaron después de haber jurado amor eterno al proyecto (Les Luthiers, que saben de esto, dicen que "el amor eterno dura aproximadamente tres meses") y de haber firmado contratos, que, por cierto, siguen vigentes.
¿Por qué estamos descartando que Florentino siga siendo "el ser superior" que descubrió Butragueño y que Valdano sigue respetando como una institución pese a su salida del club? ¿Porque está ayudando al Barça? Lo que intuyo es que Florentino está no dejándolos caer, porque la deuda del Barça, en realidad, es impagable. Y Florentino siempre sabe en qué bolsillos hay dinero.
El bueno de Iñaki habla de Anas Laghrari, mano derecha de Florentino según él, como de un gánster. Estas teorías interesan, tienen morbo, te llevan al mundo despiadado y excesivo de Sucession pero, en serio: ¿alguien piensa que Florentino va a confiar en cualquier desgarramantas para sus negocios o para el Real Madrid? Para mí, como oficialista y creyente, Anas es uno más de la familia si el presidente lo considera como tal.
No me imagino a Florentino pensando en pequeño. Me lo imagino diseñando un plan en el que sus socios americanos establecen la base empresarial de una futura y nueva competición europea, llegando a un acuerdo con la UEFA y con el Real Madrid de oficiante. Y puedo imaginar a Anas atrayendo capital de Oriente Medio para comprar el Barça y otros clubes arruinados y convertirlos en proyectos empresariales viables. Y creo que para escenificar las bondades del proyecto interesa tener al Barça conectado a la unidad de soporte vital que le permita llegar vivo a ese momento. El Real Madrid tendrá su Superliga y Laporta por fin hará realidad el sueño de su vida, trincando lo que no pudo trincar en su primera etapa y disfrutándolo lejos de Barcelona, donde nadie ponga adjetivos a sus excesos.
En lugar de dar crédito a la lluvia de calificativos denigrantes para el club y para quien hasta ahora lo ha dirigido con innegable éxito, ¿por qué no dejamos un resquicio para creer que Florentino, como tantas veces, está viendo el futuro?
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Buenos días. O el Papa Francisco dejó escrita entre sus últimas voluntades la pronta canonización del Club Anteriormente Conocido como Barcelona, o no entendemos nada. Lo llamamos Club Anteriormente Conocido como Barcelona (CACCB) porque en esta página hemos acuñado el más sencillo y afectuoso “club cliente de Negreira” para dirigirnos a ellos. Ya solo quedamos nosotros y pocos más, aparentemente. El resto del mundo ha pasado página.
Bueno, más que eso. No es solamente que haya pasado página, sino que se encuentra instalado en la más untuosa de las perennes loas al club que se compró el sistema arbitral durante 17 años como mínimo.
-Oiga, es que juegan muy bien. Una cosa no tiene nada que ver con la otra. ¿Acaso no hablaríamos bien del juego de la Juventus si es que fuese tan brillante como el del actual Barça? Y todos sabemos que la Juventus hizo lo que hizo en el Moggigate.
Claro, pero es que la Juventus pagó por sus desmanes con el descenso a la Segunda División de Italia y la retirada de los títulos en los años objeto de estudio. Ahí sí hubo justicia y por tanto, una vez purgada la culpa, puede restablecerse la normalidad, partiendo de un esquema de generosidad con aquel que delinquió pero ya ha saldado su deuda con la sociedad.
En España no se ha saldado nada, y eso que el Moggigate es un juego de niños en comparación con la ignominia del BarçaGate, corrupción continuada (como dijo el juez Aguirre) durante al menos 17 años.
A pesar de todo, el proceso de canonización del club cliente de Negreira sigue adelante, cada día con más fuerza que el anterior.
La prensa cataculé presenta ante la Santa Sede la causa de canonización de ese club putrefacto. Esperemos que el nuevo Papa sea nombrado con celeridad y pueda estudiar pronto el expediente. Ha de ser por fuerza una de las primeras tareas que debe acometer. Urge ya elevar a la categoría de oficial la condición de santo de un club que soborna al estamento arbitral, inscribe irregularmente, se acoge a presuntas operaciones fraudulentas para cumplir con las normas, compra órganos, contrata y recontrata a pederastas para manejar su cantera y… y lo que todos estáis pensando pero no se puede decir. Que venga pronto el nuevo Papa, aunque solo sea porque este tema urge (el resto de asuntos que esperan en su agenda pueden sin duda esperar un poquito más).
Una de las condiciones inexorables para que una persona o entidad sea nombrada santa es que haya obrado milagros en vida. Esa casilla también la tenemos marcada. ¿Recordáis aquello que decía Segurola de que Messi se desmarcaba sin desmarcarse? ¿O aquellas asistencias de Pedri que eran asistencias sin serlo? No hay mayor milagro que el de subvertir la naturaleza de las cosas, haciendo que sean aquello que por definición NO son.
En este sentido Roberto Palomar, periodista cuya nómina no se paga en la Ciudad Condal sino en la mismísima villa y corte, donde ya sabéis que impera la llamada Central Lechera (reíd con nosotros: jajajajajaja), ha logrado percatarse y hacernos saber el milagro definitivo, la contradicción más digna de ser elevada a los altares sin discusión: ganar sin ganar. Al parecer tal prodigio fue obrado por el club cliente de Negreira en su partido de Champions contra el Inter. Ved lo que dice Palomar. Si nosotros lo hemos tenido que leer, vosotros también.
En el fondo, es la culminación a un lógico proceso hacia la gloria en el Cielo. Primero te desmarcas sin desmarcarte, luego das asistencias sin darlas y finalmente, como colofón de éxtasis divino, ganas sin ganar. Es un proceso al cual, francamente, no le vemos más que ventajas. Bien pensado, quizá lo que haya ocurrido en el caso Negreira es que el Barça no haya pagado al vicepresidente de los árbitros a base de pagarle. Sería una vuelta de tuerca tan plausible que ya nos duelen las manos de tanta ovación, puestos en pie y gritando “bravo, bravo”.
Qué pestilencia, amigos. No podemos más por hoy. Seguro que nos comprendéis. Os dejamos con As y Marca, y con el regusto amargo de no haber visto al Madrid de baloncesto forzar un quinto partido contra Olympiakos. Enseguida llega a La Galerna Joe Llorente para hablarnos de ello.
Pasad un buen día.