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Carta abierta a Dani Carvajal

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Carta abierta a Dani Carvajal

Escrito por: La Galerna6 octubre, 2017
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Querido Dani:

supongo que nos conoces, aunque no sé con qué asiduidad nos lees. Este es nuestro portanálisis, la sección estrella de esta publicación, la más leída y temida. Cada día diseccionamos las portadas de la prensa patria y se las servimos a nuestros lectores abiertas de par en par, con las vísceras al aire. De todas las vísceras que existen, por cierto, solo el corazón (tu corazón) podía haberse visto afectado por un proceso vírico. Los virus eligen los órganos más dominantes en cada persona, a fin de minar su integridad física al máximo. ¿Dónde si no en el corazón podría haberte afectado esta dolencia?

Cada mañana miro las portadas por encima y decido como puedo, con mi corto entender, por dónde hay que hincar el diente. Hoy, en ese somero repaso preliminar, observo con exasperación que Piqué no da tregua, pero también te encuentro en un rincón superior del Marca, casi enjaulado, casi como una metáfora del arrincone al que de pronto te ha sometido esta pericarditis.

"Esta noche hay una fiesta", dice Marca. Y una mierda, decimos nosotros. Sin Dani Carvajal no hay fiesta que valga la pena, ni en el Madrid ni en la selección española. Solemos preguntar a nuestros entrevistados y colaboradores por su once histórico del Real Madrid. Hemos venido aquí a contarte hoy, para animarte si es que lo necesitas, que muchos de ellos ya te ponen a ti, con tus 25 años, como el mejor lateral derecho de la Historia del club. Por encima incluso de mitos como Calpe, Salgado, Chendo o el mismísimo Panucci, que hoy llega también a algunas portadas del día -en su condición de seleccionador de Albania- para decirnos que Piqué le parece un tío con muchos huevos (Christian siempre fue un bendito excéntrico). Por encima de todos esos, Dani, te eligen muchos madridistas como el mejor lateral derecho que han visto en su carrera como aficionados.

No es ningún desatino decir que puedes serlo. Hay que ver cómo subes la banda. Hay que ver tu porcentaje de asistencias. Hay que ver tu palmarés (3 Champions te contemplan, y las que te faltan, amigo). Y sí: hay que ver tu corazón, esa víscera cuyo exceso de ardor y madridismo han jugado una mala pasada a su membrana protectora. Hay continentes que sufren pequeños traumatismos a base de constreñir un contenido que pugna por rebosar. Demasiado corazón , como decía Willy DeVille.

Vas a ponerte bien muy pronto, querido amigo. En su maravilloso libro Una historia del mundo en diez capítulos y medio, Julian Barnes advertía: "Uno de los problemas es este: el corazón no tiene forma de corazón". Yo creo que lo decía por ti. El tuyo tiene forma de escudo anhelante, imposible de abarcar en su palpitar desbocado. Esa membrana solo necesita un tiempo para adaptar su forma a la de esa víscera incontenible. Pero ya (me consta) le está pillando el truco.

El resto de portadas del día, querido Dani, están pesadísimas. A ver si adivinas con quién. Exacto: con el compañero de selección y rival del Barça a quien Sergio y tú os empecinasteis en defender para que luego os lo pagara como os lo pagó. Otra vez demasiado corazón, Dani, corazón puesto al servicio de un equipo nacional con el que Piqué juega y sobre el que parece ejercer un inexplicable síndrome de Estocolmo. Nosotros mismos te dimos un cariñoso tirón de orejas por haberle apoyado, Dani. Lo que nos pide el cuerpo es decirte: "Mira, teníamos razón". Pero en el fondo es todo lo contrario. Las buenas acciones alcanzan su mayor grandeza en la ingratitud del beneficiario. Como decía Unamuno, "debemos hacer el bien no solamente a pesar de que no nos va a ser recompensado, sino precisamente porque no nos va a ser recompensado". Echaste un cable a Piqué y no debes arrepentirte de haberlo hecho, porque las buenas obras se hacen sin esperar nada a cambio. Solo te pedimos que esa petición al público, para que se abstenga de abuchear a jugadores propios, la extiendas al Bernabéu y a tus propios compañeros.

La prensa patria (¿patria?) sigue erre que erre con Piqué, pero nosotros hemos decidido que no vamos a entrar más en ese juego, Dani. Es lo que él quiere: que hablen de él, aunque sea mal (Dalí decía "aunque sea bien", pero eso a nosotros ya se nos ha puesto imposible). Creo que estarás de acuerdo en que hay que dejar de hablar de Piqué. Estamos de hecho contraviniendo esa regla ahora mismo, porque hay que dejar de hablar de Piqué hasta para decir que hay que dejar de hablar de Piqué.

Con todo te dejaremos el resto de portadas del día porque querrás verlas, Dani. Solo queríamos que supieras que nos acordamos todo el tiempo de ti y que sabemos que vas a superar este obstáculo muy muy pronto. Cuando vuelvas, que será a no mucho tardar, habrás crecido aún más en tu dimensión humana y deportiva, que también, poco a poco, como esa membrana, se esmera en adaptarse a la inconmensurable magnitud de tu corazón.

Un fuerte abrazo de tus amigos de La Galerna.