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A Canaletas otra vez

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

A Canaletas otra vez

Escrito por: La Galerna16 mayo, 2017
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Ahí estás, leyendo esto sentado en una silla, tumbado en un sofá o mezclando ambas cosas porque no sabes qué postura poner a estas horas. Lees con tranquilidad mientras espera que llegue el miércoles por la noche para ser preso de las taquicardias ante una nueva 'final' de tu Real Madrid. Sin embargo, estás tan consumido por el encuentro de Vigo que no te has dado cuenta de que el Barcelona ha vuelto a ir a Canaletas. Tres veces ya en lo que va de primavera. La primera fue por esa remontada aytekinada ante el PSG en octavos de la Champions League, la segunda por un triunfo liguero en el Bernabéu y ahora rematan la faena porque llegaron antes que el Real Madrid al fichaje de un joven futbolista. Y tú, repito, ahí, tan tranquilo, en vez de tirar por el retrete todos los ideales en los que alguna vez creíste y ese sentimiento merengue que no hace más que destrozarte la vida en silencio.

No hay nada a lo que agarrarse. ¿De qué nos vale estar a pocos días de un posible alirón si el Barcelona nos adelanta en el fichaje de un jugador al que no conoció el mundo hasta el pasado domingo? Somos un grano de arena en el desierto. Somos un contratiempo en el motor de Fernando Alonso. Creíamos que España entera nos miraba expectante en busca del desenlace perfecto o imperfecto a una temporada histórica. Pero no. España mira al Barcelona y a un tal Marlon. ¿Brando? No, Santos. ¿Santos el de Neymar? No, Santos el apellido. El de Neymar es un fichaje que todavía va a traer cola. Neymar es como una hipoteca. Lo que han pagado hasta ahora es la entrada al piso. Y vaya piso, seiscientos metros cuadrados de sorpresas y cumpleaños familiares.

A lo que íbamos. El Real Madrid intentó fichar a Marlon Santos -eso dice 'Mundo Deportivo'-, pero el Barça lo impidió en un movimiento más propio de película de héroe americano. Siempre aparecen los culés justo a tiempo para salvar el mundo o evitar el apocalipsis. Fotito de Messi celebrando algo intrascendente o mostrando una camiseta y a Canaletas. Y si impides que el Real Madrid cierre un fichaje, a Canaletas también. El que no celebra es porque no quiere. Y el que lo hace es porque le sobran los motivos. Como a Joaquín Sabina, que le sobraban tantas cosas que decidió hacerse del Atlético de Madrid. Pobre hombre.

Así todo, y para resumir, el Barcelona ya tiene su triplete particular, ese que anunciaron en agosto y que han tenido que ir modificando porque ellos son así. El problema -para el Madrid- es que los culés van a por el póker. Su jugada es un full de Mouriños y Berizzos. Están ya alentando al Celta de cara a un partido en el que no se juega nada, pero tienen un qué sé yo contra el Real Madrid que les hará ir a muerte para intentar dinamitar la Liga. No todos los rivales son Las Palmas del culé Quique Setién o un Granada de alfombra roja como la temporada pasada. Hay equipos que sí compiten hasta el final. Y a eso se agarran en el Camp Nou, a la honestidad de los contrarios. Son muy tiernos, la verdad.

Además tienen la suerte de ver a Mouriño -el presidente del Celta, no el entrenador que ha ganado ya más títulos que Guardiola este año- decir que le tira el Barça. Para qué queremos más. El Celta tiene sed de venganza y el presidente es más culé que Quique Joan Gamper Setién. Es un partido casi perdido. De hecho, Zinedine Zidane se está planteando seriamente acudir a la cita. Es mejor quedarse en Madrid y asumir la caída del imperio blanco que ir al estadio de la Uralita y que Canaletas vibre otra vez.

Sea como fuere, esperemos que el Real se centre en lo suyo y no acuse el durísimo golpe de no haber fichado a Marlon Santos o que Mouriño sea culé y no madridista. Que pase lo que tenga que pasar y que tú lo leas en La Galerna.