Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Análisis Gestión
Caminando al nuevo Chamartín

Caminando al nuevo Chamartín

Escrito por: Paul Tenorio27 octubre, 2016
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

“¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo? (Van Gogh)

 

“Mamá, esto es impresionante”. Estas fueron las primeras palabras que dirigió Gareth Bale a Debbie según pisó por primera vez la Ciudad Real Madrid, más de un millón de metros cuadrados de instalaciones deportivas a la vanguardia que hacen de este complejo la envidia de todos los clubes (de fútbol o no) del planeta. Quien la haya visitado sabrá de lo que hablo. Doce años han pasado desde que Dani Carvajal pusiera la primera piedra. Recuerdo las críticas de entonces, tanto de la prensa como de algunos nostálgicos, con aversión innata a cualquier novedad, de esa vieja Ciudad Deportiva que se había quedado pequeña y obsoleta. Hoy, es evidente que tanto la ciudad como el Real Madrid, tapando un agujero negro que le hizo caer en una espiral de impagos, en una deuda galopante y que le impedía fichar a los mejores del mundo, salieron ganando con la operación. Es necesario traer este asunto a colación para poner de manifiesto que, en el Real Madrid, nunca llueve a gusto de todos. O siempre llueve, por más que la evidencia y el sentido común demuestren que hace sol. Otro buen ejemplo de ello son las críticas a la reforma del Santiago Bernabéu.

La principal de todas ellas es el precio. Hay quien considera desorbitados los 400 millones de euros que costará la remodelación del templo madridista, cantidad que va a ser sufragada por un patrocinador y que sale de un concurso supervisado personalmente por Florentino Pérez y no por los contables del diario As. Si en algo difícilmente puede ser aleccionado el máximo dirigente merengue es en el ámbito de la construcción y de la pericia financiera. Desde su llegada al Madrid, son 11 años consecutivos aumentando los ingresos (los 620 millones del pasado ejercicio son un récord absoluto en el mundo del deporte) y 16 años creciendo a un ritmo del 11% anual, periodo en el que se ha acabado con la deuda que arrastraba la entidad y se ha multiplicado por 15 su patrimonio neto. Desde luego, con una fortuna particular que ronda los 1.000 millones de euros, tampoco parece demasiado lúcido acusar a Florentino Pérez de querer lucrarse personalmente con el proyecto.

nuevo-bernabeu

Se mire por donde se mire, la cuestión económica de la ampliación del estadio sólo puede ser un problema para quien, desesperado, intenta desacreditar una gestión que ha colocado al club blanco no sólo con 11 Copas de Europa en una sala de trofeos que pronto tendrá que ser ampliada nuevamente (si es de la mano de Cristalerías Chamberí, tanto mejor), sino también en el primer lugar de la lista Forbes de solvencia económica y en el primer puesto de la lista de transparencia efectuada por la ONG independiente “Transparencia Internacional”. Se le podrán discutir otras decisiones al presidente blanco, pero desde luego no sus habilidades financieras. Aunque hasta 40 de los 1.358 compromisarios en la Asamblea del pasado domingo, evidentemente movidos por otras cuestiones y algún que otro despecho, no quisieran dar su aprobación a los presupuestos del club.

Tampoco quiso dar luz verde “Ecologistas en Acción” al nuevo Bernabéu, como todo el mundo sabe enclavado en una reserva natural, y no en el corazón financiero de la capital de España. Pero salvado ese sorprendente escollo tras adecuar el proyecto a ciertos flecos legales por los que el TSJM paralizó la obra, por fin está en marcha un estadio que es parte esencial del plan estratégico de un Madrid que no quiere dormirse en los laureles de sus 11 Copas de Europa y su economía emergente, sino seguir avanzando para no verse atropellado en las próximas décadas por los magnates del este que siguen aterrizando en el fútbol con fondos virtualmente ilimitados.

No existe argumento sensato ni objetivo alguno para criticar una operación en la que no sólo el club blanco sale beneficiado sino, al igual que sucedió con la venta de los terrenos de la vieja Ciudad Deportiva, la ciudad de Madrid también vuelve a ganar, en este caso con la revalorización de la zona, el incremento del turismo en la misma, la ampliación de las aceras colindantes de la calle Concha Espina, la construcción de una gran plaza pública peatonal en el lateral del Paseo de la Castellana o la creación de un espacio ajardinado de 6.000 metros cuadrados de uso público en la Plaza de los Sagrados Corazones. A Ecologistas en Acción les gusta esto.

¿Y en qué beneficiará el nuevo estadio al Real Madrid? La lista de respuestas es larga. Para empezar, se mejorarán la eficiencia energética o la accesibilidad para las personas discapacitadas, dos aspectos que se habían quedado anclados prácticamente en 1947. Por supuesto, también cuenta la estética con esa futurista, bella y camaleónica piel envolvente desde la que se podrán incluso proyectar imágenes al exterior a la vez que se respeta la esencia del estadio, aunque la hayan calificado con ocurrencias como “sandwichera” o “envuelto en celofán”, por cierto muy celebradas por esa parte de la prensa que cuando le señalan la luna prefiere mirar al dedo. Pero hay más, muchísimo más.

El nuevo Bernabéu, un icono de la arquitectura moderna que se convertirá, hasta que otro lo supere, en el mejor estadio del mundo, proporcionará algunos de los elementos necesarios para incrementar los ingresos por día de partido, que suponen una cuarta parte del total de ingresos del club. La pasada temporada ascendieron a 155 millones de euros, cuando hace 16 años suponían únicamente 38 millones. Además de que servirá como espacio multiusos los 365 días del año, su nueva zona comercial, con tiendas, restaurantes, gastrobares, así como la ampliación del tercer Museo más visitado de España y del Tour del Bernabéu,  hará que los visitantes se queden más tiempo en el estadio y multiplicará el dinero recaudado cada día de partido, lo que dará un empujón significativo a ese plan estratégico del club que también incluye grandes aspiraciones como la autogestión de los derechos televisivos, la monetización de contenidos del club en Redes Sociales y otras que aún están en el horno.

“Pero en lo deportivo no ganamos en nada”, me decía un conocido, socio madridista, hace poco, angustiado por desacreditar la operación ante mis ojos vaya usted a saber por qué razones. Y en eso también se equivocaba, pues la cubierta retráctil impedirá que las inclemencias del tiempo igualen las fuerzas entre el Madrid y sus rivales, sin duda con menor calidad técnica y, por tanto, beneficiados cuando las condiciones para jugar al fútbol no son las óptimas. Ahí reculó y me salió inmediatamente con que la Grada Fans no anima. En ese momento, sabiendo ya por dónde iban los tiros, improvisé una excusa rápida para terminar con el diálogo y ponerme a caminar. Como las mocitas madrileñas, de las que tampoco me olvido. Seguirán yendo alegres y risueñas, cuando juegue su Madrid, caminando al nuevo Chamartín.