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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Business as usual

Escrito por: La Galerna16 noviembre, 2015
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Buenos días. Aunque erróneamente suela ser atribuida a Winston Churchill (todas las citas de incierta autoría son sistemáticamente atribuidas a Winston Churchill, o en su defecto a George Bernard Shaw), la expresión anglosajona business as usual puede tener su origen histórico en el siglo XVIII, si bien fue el propio Churchill quien la popularizó. Durante los bombardeos de Londres en la Segunda Guerra Mundial, los establecimientos comerciales colgaron en sus escaparates esa leyenda altiva y aguerrida.

En alguna medida, tras la barbarie de París, todos debemos seguir en nuestro business as usual. También nosotros. También la prensa que comentamos diariamente en esta malhadada y al mismo tiempo bendita sección. Como decíamos ayer, cada medio tiene su manera de volver a abrir la ventana tras la inmersión en la lobreguez del sótano, unos más gradualmente, otros de sopetón. Nosotros estamos volviendo como podemos, pura y simplemente.

as retirada raulAs mantiene un loable crespón negro y abraza el business as usual sin reservas, como abraza en su portada Raúl a su compañero en el Cosmos. Se marcha Raúl, se retira de los campos con un nuevo título, y habrá que preguntar a los antirraulistas más furibundos (madridistas muchos de ellos) cuántos de esos años le han sobrado. El otro día hablábamos con uno de esos antirraulistas y nos quedábamos con el culo torcido escuchándole decir que al madrileño le sobraron "cinco o seis años" en el Madrid. Ya saben: todo lo que hizo Woody Allen desde Manhattan es una mierda muy gorda y no se entiende por qué U2 no dejaron de ofender al planeta y osaron publicar más discos después del Joshua tree. Son los mismos, uno por uno. Los queremos, porque son nuestro primo, nuestro amigo de la infancia y el compañero con el que mejor nos llevamos en el trabajo. Pero son los mismos. Que sepan que lo sabemos. También nos habló este antirraulista de la intrínseca contradicción inherente al hecho de ser raulista y haber reclamado la suplencia de Casillas en sus últimos años. Tan contradictorio como aseverar que Woody Allen murió tras Manhattan y comprar un disco del U2 de los noventa.

Por aquí no sabemos casi nada. No sabemos cuántos años en el Madrid le sobraron a Raúl, si es que le sobró alguno. Lo que sí sabemos es que hay varias generaciones de madridistas que se lamentaban dando por hecho que jamás verían al Madrid ganar la Copa de Europa. Llegó Raúl y ganamos tres.

-Sí, se fue. Pero le sobraron cinco o seis años. Y bien que cobró cuando se marchó. Zidane, en cambio, renunció a cobrar.

¿A cuánto (en por lo demás muy plausible gesto) renunció Zidane, y a cuánto habría tenido que renunciar Raúl para que te pareciera plausible lo suyo? ¿Cuántos años de servicio al Madrid llevaban a sus espaldas Raúl y Zidane cuando, respectivamente, decidieron poner punto final a su etapa madridista? Hay un madridismo para el que solo vale haber jugado veintisiete años en el Madrid, haber sido pichichi al menos la mitad de esos años, haber ganado siete Champions, haber cosechado -1 expulsiones (ya que 0 no es suficiente) y haber renunciado al final, sin cobrar un euro, a un extenso contrato. Hay un madridismo (lo diremos de una vez por todas) que tiene que follar más.

Urgencias aparte, se utilizan términos como "legendario" en alusión a jugadores como los componentes de la Quinta del Buitre. No pretendemos quitar un ápice de mérito a la Quinta, ni proponer la retirada de ese término de ninguna de sus cinco (ejem) egregias solapas.  Ahora bien. Si "legendaria" es un adjetivo atinado para la Quinta, ¿qué adjetivo lo será, en aras de la proporción en palmarés y logros individuales, para alguien como Raúl?

En el otro extremo del espectro, están quienes pretenden una vuelta inmediata del 7 en el cargo, presumiblemente, de entrenador. Tampoco abrazamos esta corriente de opinión, ni muchísimo menos. Tan cierto es que Raúl ha sido uno de los jugadores más importantes de la Historia del club como que no hay ninguna razón para pensar que eso le convierta per se en el técnico ideal para el equipo.

Os invitamos a repasar los artículos de Juanma Rodríguez, Ramón Álvarez de Mon y Paul Tenorio con ocasión del anuncio de su retirada.

Buena suerte, capitán. Nunca te irás y lo sabes. Gracias.

mundodeportivo.750 (6)sport.750 (10)La prensa catalana oscila entre una apertura de la ventana tan desacomplejada como la de Sport -que deja atrás con paso decidido la masacre y se interna en la muy mundana rumorología de los fichajes de enero proponiendo a Lavezzi- y las reticencias a hacer lo propio por parte de Mundo Deportivo, que se centra en las medidas de seguridad que rodean a la Roja (sic) en su llegada a Bélgica. Todo es discutible en estas fechas aciagas y no nos atrevemos a condenar ninguna de estas dos tendencias. Cada uno articula su business as usual como Dios le da a entender.

Nos llama la atención, eso sí, cómo ambos medios posponen el momento de despachar con su habitual forofismo los prolegómenos del Clásico. A nosotros (forofos asimismo) nos ocurre un poco lo mismo: el horror de París ha relativizado en nuestras mentes, quiérase o no, la importancia de lo que se viene, y nos parece que habría un punto de frivolidad en atacar ya el duelo contra el sempiterno adversario con la habitual intensidad. Aquí nos tomamos muy en serio todo lo que tiene que ver con el Real Madrid, y cuánto más si nos referimos a un duelo contra el máximo rival. Pero entendemos que ni una cosa ni otra importan demasiado (otra vez la proporcionalidad, esa palabreja) en relación a otras. Así que entendemos muy bien esa renuencia a penetrar ya, a calzón quitado, en la vehemencia que apareja esta cita. Nosotros mismos no nos atrevemos. La cercanía del espanto parisino nos aconseja guardar la vehemencia para asuntos mucho más cruciales. En otras circunstancias, y a estas alturas de semana (lunes, nada menos) ya tendríamos cuatro portadas íntegramente dedicadas a lo que viene el sábado. No es así, y nos alegramos de que no lo sea.