Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Bayern vs. PSG: ¿con quién vamos?

Bayern vs. PSG: ¿con quién vamos?

Escrito por: Jesús Bengoechea23 agosto, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Esta noche se dirime el gran pulso europeo entre el Bayern de Múnich y el PSG, y me asombra encontrar en la parroquia madridista dudas respecto a quién es el contendiente que debe ganar teniendo en cuenta el estricto interés y parecer vikingo. 

Es uno de esos años, como lo fue el anterior, en los que se produce la anomalía de la ausencia del Real Madrid en la final. Habida cuenta de dicha ausencia, no es que sea necesario tomar partido, porque muy bien podría contemplarse el choque con la indiferencia que brinda la neutralidad, pero sucede que la neutralidad no se concibe para el madridista estando por medio la vieja Copa de Europa. Ser neutral en esta tesitura sería como no pronunciarte sobre el nuevo novio de tu hermana. No estando en la pomada, hay que despojar a la Champions de toda mirada lasciva, pero cómo negarle al menos un interés fraternal que nos mueva a desear para ella, para la Champions, la mejor de las suertes nupciales.

Digámoslo ya, sin más ambages ni rodeos. El madridista cabal, si además está bien informado, esta noche va con el Bayern de Múnich. Cualquier otra cosa es un error. Y va con el Bayern de Múnich por eliminación. Va con el Bayern de Múnich porque ir con el PSG sería un sinsentido, un deseo de que le vaya bien a un club que representa todo aquello que de manera más notoria constituye una amenaza gravísima para el futuro de nuestro Club. 

El Bayern puede inspirar aversiones atávicas, pues son muchas las enconadas batallas del pasado, pero toda esa visceralidad palidece ante la razón de las razones, a saber: el PSG, con su otro hermanito consentido (el City) de la mano, significa la desnaturalización definitiva de la gran competición continental. Son caprichitos de jeques que aprovechan la impunidad que les brinda la UEFA, sospechosa aliada en la opulencia, para enchufar directamente el tubo del petróleo a la cuenta corriente de la juguetería. Pertenecen a petroestados que tienen todo el dinero del mundo, casi literalmente, para dinamitar cualquier opción de juego limpio en el fútbol, con la connivencia de las instituciones. Es solo cuestión de tiempo que el dinero se combine con una buena progresión de know-how para que PSG o City terminen haciéndose con el viejo entorchado europeo a despecho de los grandes clásicos (Madrid, Milan, Liverpool, el propio Bayern...) que se han labrado a punta de mucho esfuerzo, a lo largo de décadas, su lugar en la élite. ¿A quién, que tenga devoción por cualquiera de esos equipos con solera, se le ocurriría desear que ese “cuestión de tiempo” se convierta en “ya”? 

psg bayern

El PSG no es solo un nuevo rico que se abre paso en el casino a codazos, metiendo fajos de billetes en el escote de las croupiers ante la aquiescencia de los responsables de seguridad. Es una entidad que dinamita la esencia misma del juego, pervirtiéndolo a base de inyectar al mercado una liquidez que crea un marco competitivo que de hecho, a medio y largo plazo, expulsa de la competición a todos los que no sean de su clase. Es un milagro que ni PSG ni City, que pretenden jugar con sus propias reglas, y a quienes dejan jugar de acuerdo a las mismas, hayan ganado aún la Champions. Mantengamos el milagro por tanto tiempo como sea posible. La principal razón por la que solo un Dios descaradamente madridista podría garantizar que el Madrid siga siendo top en el futuro es la existencia (y la impunidad) de PSG y City. 

Es un milagro que ni PSG ni City, que pretenden jugar con sus propias reglas, y a quienes dejan jugar de acuerdo a las mismas, hayan ganado aún la Champions. Mantengamos el milagro por tanto tiempo como sea posible.

¿Los cuernos de Augenthaler? Retrospectivamente, hay que verlos como aquellas entrañables trifulcas en que la infancia enreda a los hermanos. ¿Las bravuconadas de Khan? Sonreíd ante el recuerdo de aquel querido amigo de la adolescencia, algo más engreído de lo ya habitual en esa edad. ¿Los pantalones cagados de Salihamidzic? Hasta al más apreciado camarada de los primeros pelos y los granos pajutos se le fue alguna vez la mano en sus desafíos callejeros. Si alguien siente por el Bayern una tirria histórica tan grande como para desear una victoria francesa esta noche, que se lo haga ver por un especialista. Hoy en día existen tratamientos farmacológicos sumamente eficaces en el combate de las fobias más indomables. 

Forza Bayern, de Hoeness desde shequetitos

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea