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Arbeloa y el verdadero señorío

Arbeloa y el verdadero señorío

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon10 marzo, 2016
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Tan solo ha jugado 337 minutos esta temporada repartidos en 6 partidos. Se ha quedado incluso fuera de alguna convocatoria. Sin embargo, ninguno de ustedes habrá escuchado a Álvaro Arbeloa ninguna queja pública al respecto. No será porque no le fastidie verse cada vez más relegado de la alineación titular. A cualquiera con su espíritu competitivo y palmarés le dolería en el alma, pero en el caso de Álvaro su profesionalidad y, qué carajo, su madridismo superan la vanidad personal que pueda albergar alguien con su espectacular trayectoria. Porque eso hay que dejarlo muy claro, Álvaro Arbeloa ha ganado lo que ha ganado: una barbaridad. Cuando uno habla del número 17 del Real Madrid lo hace de un tipo que ha conquistado prácticamente todos los títulos a nivel de club y selección que un futbolista puede conseguir.

Es perfectamente compatible asumir que, a sus 33 años, Álvaro ya no tiene el empuje de antes y afirmar que ha sido uno de los mejores especialistas defensivos de la última década. Por la consulta de Arbeloa han pasado Messi, Ribery, Cristiano Ronaldo, etc. y no han conseguido salir victoriosos a pesar de ser los mejores atacantes del momento. Con su poderío físico, pero sobre todo por su inteligente lectura del juego, Álvaro les hacía pasar las de Caín para progresar con el balón. Esa misma inteligencia es la que le ha permitido decir siempre las palabras precisas en el momento oportuno; saber cuándo debía callar o cuándo debía exponerse en el apoyo a un compañero que no pasaba por su mejores momentos. Cada acto en Arbeloa ha sido calibrado por él mismo en términos de beneficio para el equipo, a pesar de que pudiera tener un coste personal para él. Jamás un jugador con su palmarés con la Selección Española ha tenido un trato tan displicente y hasta irrespetuoso por parte de determinados medios de comunicación, que decidieron poner una diana en su cabeza por personificar la defensa del verdadero señorío del que debe presumir realmente el Real Madrid. Arbeloa es un jugador que ha polarizado hasta el exceso las opiniones que hay sobre él: los que le quieren, lo hacen en grado sumo, pero su actitud ante la vida también le ha costado enemigos que han tratado de minar su imagen con ridículos apelativos que no hacen justicia a su nivel.

Posiblemente estemos ante los últimos meses de Álvaro Arbeloa en su Real Madrid. Con él saldrá del vestuario un profesional intachable, de cuyo ejemplo deberían aprender el resto de integrantes de la plantilla, tanto veteranos como noveles. Quiero pensar que cuando Álvaro se retire sus cualidades serán aprovechadas por el club de sus amores. No puedo imaginar un mejor portavoz que el maño para defender públicamente los intereses del Real Madrid. Incluso, si finalmente se decidiera por ser entrenador, ¿quién mejor que él para transmitir la exigencia que siempre se ha autoimpuesto? Sea lo que sea, el recuerdo que dejará Arbeloa es el de un gran jugador que lo dio todo por el Real Madrid y que siempre puso al club por delante de su interés personal. Desgraciadamente, hoy en día estas características son profundamente elogiables por lo que escasean. Señorío es Álvaro Arbeloa.

Alvaro

Asesor fiscal autónomo. Soy socio de La Galerna y colaboro en Radio Marca. @Ramon_AlvarezMM

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