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Maldición, Ansu Fati nos cae bien

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Maldición, Ansu Fati nos cae bien

Escrito por: La Galerna7 septiembre, 2020
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Portada Marca Carlos Sainz

Buenos días. La mañana tiene tres protagonistas en el proceloso mundo del portanalismo: Carlos Sainz, que copa la primera plana de Marca con su mejor carrera hasta la fecha en F1, segundo en Monza; Djokovic, que aparece en faldones de aquí y de allá por su desgraciado pelotazo a una jueza, similar a aquel que Messi propinó a un espectador del Bernabéu, con la diferencia de que el tenista se ha disculpado por ello; y Ansu Fati, que regaló al aficionado de España un estupendo partido en su debut como titular contra Ucrania.

El canterano culé se despachó con un excelente partido ante los ucranianos, forzando un penalti (que transformó Ramos, igualando ya a Di Stéfano como goleador con los colores de la Selección), marcando un golazo y dando sobradas muestras de su gran calidad. Precisamente el joven Ansu es lo que nos preocupa, en seguida veréis por qué, y es quien se adjudica la gran mayoría de fotos principales de portada.

Portada AS Ansu Fati selección

Ansu Fati nos preocupa porque nos gusta. No queremos decir con esto que nos preocupe el que el Barça tenga buenos jugadores, porque siempre los ha tenido. Tampoco nos preocupa la absurda comparación Ansu Fati-Vinicius que hoy perla las redes sociales. El tema no es si Ansu Fati es mejor o peor que Vinicius. El tema es que el Madrid tiene varios Vinicius y en varias líneas (entendiendo por tales los jugadores jóvenes de mayor proyección del mercado: Rodrygo, Ødegaard, Kubo, Mendy, Valverde...), mientras que el Barça no cuenta con ese arsenal casi adolescente ni por asomo, con todo el respeto para los Pedris y Trincaos de turno. En este sentido, no deja de ser conmovedora la presunta acumulación de talento que trae Mundo Deportivo en su faldón superior, merced a la cual, al parecer, aún cabe esperar cosas de Dembélé y empezar a esperarlas de chicos que todavía no han dado señales de potencial real en el fútbol español. Será interesante saber qué opina de esto el propio Ousmane-150 millones-Dembélé. Le preguntaremos cuando despierte de la siesta que lleva tres años echándose en el aeropuerto del Prat.

Portada Mundo Deportivo Ansu Fati España

No es la calidad de Ansu, ni la de sus otros compañeros de delantera, lo que nos preocupa. Lo que nos preocupa, lo que nos desvela, es que Ansu Fati nos cae bien, y ello sitúa en una posición incómoda a esta vuestra publicación madridista de cabecera. No teníamos previsto que un futbolista culé pudiera caernos en gracia. Es algo que no nos sucedía desde Puyol. Viene a pasar una vez cada cuarto de siglo. El problema es que no han transcurrido 25 años desde Puyol, que es madridista aunque no lo sepa. A ver si de pronto la historia se va a equivocar y, por un error de cálculo, va a empezar a prodigarse en barcelonistas plenos de clase, gracia y carisma, virtudes todas ellas que (ay) le sobran a Ansu Fati. Maldición.

Portada Sport Ansu Fati Show

Aunque un amistoso ante la todopoderosa Ucrania no sea piedra de toque de suficiente enjundia, la impresión es que Ansu tiene gol, frescura y recursos técnicos (factores futbolísticos), así como un ángel especial para gustar a la gente en el terreno extrafutbolístico. Este último apartado es el que nos tiene consternados. A ver si empieza pronto a hacer piscinazos bochornosos, rodear al árbitro de continuo a fin de intimidarle, dejar la rodilla en la cara del guardameta adversario cuando sale (o reclamar mano cuando la toca con su extremidad superior), pegar (ejem) balonazos a los señores del Bernabéu, decir “mucho morro”’a Marcelo (esta es improbable, pero todo se andará), hacer pronunciamientos públicos a favor del referéndum de autodeterminación en Cataluña, exigir la libertad de los llamados presos políticos, cometer penaltis sin tino durante cinco años sin que el árbitro los pite y formar parte de coreografías de desmayo ante la caída a la cancha de botellas de racimo.

Hasta entonces, digámoslo sin ambages pero con dolor, Ansu Fati nos cae bien.

Con esta terrible confesión, y con el deseo del mejor día posible, nos despedimos por hoy.