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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Actor secundario Entorno

Escrito por: La Galerna23 julio, 2016
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Sepan que nosotros no queremos, pero es que nos la ponen botando en área pequeña y con el portero a por uvas. La Galerna ha venido aquí a celebrar madridismo, a festejar un sentimiento y un privilegio y, pese a que ya deberíamos estar curados de espanto (o de ridículo), no deja de sorprendernos que no pare de colarse gente en nuestra fiesta para pretender -que no conseguir- aguarla. Cantaba Aute en La belleza que "más que rabia dan tristeza", pero es que a veces ni eso, sino más bien gracia, mucha gracia.

Si no nos creen, echen un ojo a la portada de Mundo Deportivo y sobre todo a la de Sport, y dígannos, por favor, cómo es posible que ellos mismos no vean que reconocen sin parar su papel de eterno actor secundario, con unas dotes interpretativas bastantes flojas, dicho sea de paso.

Mundo Deportivo Portada Vietto 23.07.16Sport Portada Florentino 23.07.16Viettos apartes, Mundo Deportivo habla de no sabemos qué "hat trick del Barça a Florentino" tras el fichaje de André Gomes (al que se refiere este artículo de Ramón Álvarez de Mon). Todo el Barça contra Florentino nos parece un duelo demasiado desigual, la verdad. Y ya no solo por el poder ancestral y alquímico del tiki-taka, sino porque ya nos dirán ustedes cómo puede el presidente del Madrid hacer a la vez de delantero, de centrocampista, de defensa y hasta de portero sin recibir una goleada de escándalo. Bien pensado, volver a casa tan solo con un hat-trick en semejantes circunstancias nos parece un milagro y hasta un demérito para el més que un club. Ni siendo verdad que Florentino es un ser superior, se entiende que solo le caigan tres goles en partido tan loco. Se ve que en Barcelona no quieren hacer astillas del árbol caído. Son buena gente, son magnánimos en su grandeza.

Pero cuando la sonrisa ya se dibuja en nuestros labios, saltamos a Sport y la cosa torna carcajada incontrolable. No tiene desperdicio la portada de nuestros amics. Qué primor, qué deleite, qué soltura... qué pena, qué risa. El fichaje de André Gomes -quien se ve que es el nuevo Maradona, como antes lo fueron Alex Song, Douglas o mucho antes Saviola- ha desatado a Sport, pero no tanto por lo que pueda ofrecer en el Camp Nou el ex del Valencia (donde la sombra de Mijatovic es alargada), sino por lo que el portugués no ofrecerá en el Bernabéu. Ojo aquí, que lo importante no es haber contratado a un jugador, sino habérselo robado (literal) al Madrid, robo que se asume como cierto para gloria del periodismo de aseveración apresurada, ese que tanto abunda y que tantos balones deja botando -ya lo decíamos- a esta sección portanalítica. "Chincha rabiña", le falta poner a Sport en su portada de hoy.

Por muchas vueltas que le damos, no logramos entender cómo alguien -y menos un entorno como el azulgrana, que debiera aspirar a la hegemonía- se contenta con no parar de mirar hacia abajo geográficamente hablando, que en realidad es mirar todo el rato hacia arriba. Nuestra incomprensión, sin embargo, no impide que le agradezcamos hoy (y casi siempre) a dicho entorno el que nos conceda el puesto de privilegio que nosotros asumimos sin estridencias, pero con orgullo y alegría, sin el menor atisbo de espíritu revanchista o reaccionario. Esas cosas a la larga hacen daño, provocan cólicos y úlceras en las mentes, e impiden, por ejemplo, celebrar los éxitos propios sin hacer destemplada mención a lo que el rival ha dejado de ganar, ¿verdad, Piqué?

Seguid así, por nosotros no hay ningún problema. Todo parece indicar que el Madrid sigue siendo el mejor club de fútbol del mundo, dato que ya queda corroborado cuando el máximo de sus rivales (no solo en competiciones nacionales) así lo asume más explícita que implícitamente con portadas como las hoy portanalizadas.

Tal vez no estaría de más alguna visita al psicoanalista, pero mientras tanto, venid sin pudor a todas nuestras fiestas con ganas de que se acaben. No lo conseguiréis, pero siempre habrá una bebida caliente que ofreceros, un reposo, un hombro en el que llorar. Ánimo.