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2-1: Realidad de una noche de verano

2-1: Realidad de una noche de verano

Escrito por: Jesús Bengoechea8 agosto, 2018
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Empecé la tardía velada frotándome los ojos de sueño, pero enseguida me di cuenta de que me los frotaba de incredulidad. “Frótate, pero no los ojos”, fue el consejo golfo de un tuitero, tan pasmado como yo ante la exhibición de los blancos, anoche corales.

Produce rubor decir que la primera mitad de un partido de pretemporada fue lo mejor que hemos visto en mucho tiempo, pero a veces hay bellezas maduras perfumadas en crema solar. Cuesta creer que Lopetegui haya podido instaurar su sello de manera tan precoz, pero la Supercopa está en el horizonte y Simeone se frotaría los ojos si decidió trasnochar, en su caso por sueño y pasmo pero por preocupación también.

Qué manera lúbrica, amigos, de combinar a toda leche, de asaltar bufando las líneas enemigas cuando nos la quitaban, de convertir la posesión en un arma genuinamente ofensiva. Qué forma, en definitiva, de hacer con dicha posesión justo lo contrario de lo que hizo España en aquel partido nefando frente a Rusia. Va a ser porque el hombre que ha puesto su sello en tan corto espacio de tiempo al mejor equipo del planeta fue fulminado en su pretensión de hacer lo propio con la selección de su país.

la primera mitad fue lo mejor que hemos visto en mucho tiempo

El primer tiempo fue tan superlativo que Bale convirtió en gol los pases largos que él mismo ejecutaba desde su campo, o quizá no fueran los mismos y nos traicione esta sensación de alucinatoria perfección. Sin un nueve a quien buscar, los centrales de la Roma se miraban incrédulos mientras treinta o cuarenta falsos nueves y medios entraban por doquier, y todos tenían para mayor escarnio la cara de Karim Benzema. Algunos (perdón) tenían también la de Marco Asensio, de igual forma que los centrocampistas virtuosos se multiplicaban por ciento y todos tenían la cara de Ceballos pero algunos tenían la de Isco.

Nada temáis, hermanos. No fue el sueño de una noche de verano. En ningún sueño (nudo en las piernas), en ningún verano, suceden las cosas tan primorosamente rápido.

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea

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