Las mejores firmas madridistas del planeta

¡Viva Benzema!

Escrito por: Nacho Faerna28 enero, 2019

En la última secuencia de “The Hot Rock”, que en España se tituló “Un diamante al rojo vivo”, Robert Redford sale del banco con el botín en el bolsillo y camina una manzana al ritmo de la música de Quincy Jones, tocando con la punta de los dedos los toldos de la acera, cruzando la calle parando el tráfico de Manhattan, trotando feliz como un falso nueve por el centro del campo. Así fui yo al colegio durante meses después de ver la película en un Sábado Cine. Todavía hoy extiendo la mano para detener a los coches y acelero el paso, en uno de cebra, cuando me siento Dortmunder, que es el apellido del personaje que interpreta Redford, y que Donald Westlake creó y desarrolló en varias novelas, la primera de las cuales dio lugar a esta película de Peter Yates magistralmente adaptada por William Goldman.

Sentirse Dortmunder es sentirse bien. ¿Sabes cuando miras por la ventana y el sol brilla, cuando no te duele nada, cuando tienes cerveza fría en la nevera, cuando suena el teléfono y antes de descolgar estás seguro de que es una buena noticia, cuando tienes prisa y el ascensor está en tu planta, cuando el frutero silba tu canción favorita? Se llama también armonía. Es el agua del mar refrescándote los tobillos en una mañana calurosa de verano. Un prolongado duermevela, a la hora de la siesta, oyendo crepitar el fuego en la chimenea. La vida es una broma que casi nunca tiene gracia y lo único que nos salva son esas pequeñas felicidades con banda sonora de pasacalles.

Karim Benzema se desenvuelve en el campo como Dortmunder en esa escena, sonriendo sin reírse, respirando como si el aire cotizara en bolsa y a él se lo regalaran, improvisando coreografías exactas, tarareando sinfonías. Es el hombre a quien seguirías en un incendio, el extraño al que dejarías contarle un cuento a tu hijo antes de dormir, el mejor amigo de tu novia. Yo le confiaría mis contraseñas de internet. Karim contiene multitudes. Es ingrávido y gentil. Tiene alas en los pies como Mercurio. Nadie es mejor que todos juntos, decía don Alfredo; sobre todo si entre ellos está Benzema, añado yo.

Redford ha anunciado que se retira, que ya no le veremos más en las pantallas. Lo seguiremos disfrutando en vídeo, pero nunca más por primera vez. Todo serán flashbacks. Cachitos de felicidad congelados. Nada será lo mismo. Y llegará también el día, espero que muy lejano, en que Karim dejará de pisar el césped como Dortmunder el pavimento de Park Avenue, y esta broma tendrá menos gracia todavía. Pero mientras tanto, carpe diem, que suene la música y florezcan los intangibles. Vengan días soleados y enfriemos las cervezas. Que silben los fruteros. Amemos los mundos sutiles. Que viva Karim. Que viva Benzema.

 

Nacho Faerna, el tercero de los Faerna, es guionista y novelista. O sea, que le pagan por mentir, pero tuitea gratis en @nachofaerna y @galernafaerna. Se toma muy en serio sus placeres. El Madrid es uno de ellos.

11 comentarios en: ¡Viva Benzema!

  1. Karim es la elegancia jugando al fútbol.
    Y el artículo es una preciosa glosa de esa elegancia, que nos transmite a Karim deslizándose con el balón sobre la hierba, como si tuviera los pies alados.
    Disfrutemos de Benzema mientras dure.
    Saludos.

  2. Plas, plas, plas. Me paso por aquí -también silbando a lo KB9- solo para detenerme en medio del paso de cebra y aplaudirte, Nacho "N3" Faerna. Plas, plas, plas.

    Y reanudo el camino, no sin antes decirte que, a esa lista de chispitas de felicidad, le agregaría: ver a la gente que insultaba/ofendía/vendía a nuestro Dortmunder subiéndose al carro benzemista. "Ej que era un tapado", "Ej que no mete goles", "Ej que necesitamos a un verdadero 9", "Ej que sin él ganaríamos más", "Ej que tiene sangre de horchata", "Ej que lo vendo con lazo y todo", Ej que. Ej que. Ej que. Y así... Qué pereza.

    1. Esto mismo me pasa a mi, que ahora tengo que ver como la legión con la que llevo discutiendo desde que Karim fichara por el Madrid, me dicen ahora: este año si, pero es que nunca había jugado así. Ahora todos l