Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Triste alivio

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Triste alivio

Escrito por: La Galerna23 noviembre, 2015
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días/tardes. Aquí las tenéis, todas juntitas.

as.750 (5) marca.750 (7) mundodeportivo.750 (9) sport.750 (12)¿Qué hacemos con ellas? Decidnos. Tenemos nuestras dudas. En todo caso, y considerando que ya hay abundancia de artículos en los destacados de La Galerna que tratan sobre el propio Real Madrid y su situación actual (John Falstaff, Ramón Álvarez de Mon, Jesús Bengoechea, Mario de las Heras, Padre Suances y Juanma Rodríguez han escrito dolorosos y plurales artículos desde lo del sábado), consideramos que lo que corresponde aquí y ahora, en esta sección, es centrarnos en el tratamiento dado a todo esto por parte de la prensa y sus portadas.

Con la prensa de Madrid se nos ocurre hacer lo siguiente: llamar vuestra atención (y la suya, pues varios de sus responsables nos leen) sobre un dato que difícilmente caerá como una revelación, pero que sí nos parece significativo. ¿Os dais cuenta de que, aislando ciertos detalles, ambas portadas podrían haber sido prácticamente las mismas si, en lugar de haber sucumbido estruendosamente por 0-4 ante el Barça hubiéramos (por ejemplo) cosechado un empate que a tenor del desarrollo del juego nos hubiera resultado insatisfactorio? La crueldad de las portadas de As y Marca sería muy similar. y tratarían prácticamente sobre lo mismo.

Caso de haber cosechado ante el Barça un empate insatisfactorio (¿pero qué no es insatisfactorio para ellos?), Marca resaltaría la continuidad con muchísimos peros de Benítez (tampoco se privaría de señalar eventuales sustitutos como Zidane), hablaría de la falta de conexión del técnico con la plantilla y, desde luego, subrayaría el deseo de Isco de cambiar de aires en vista de "su situación". (La famosa "situación" de Isco viene a ser un poco como la próstata: nadie sabe muy bien de qué se habla cuando se habla de ello, salvo que todo el mundo sabe que es una cosa que da problemas). Con matices, insistimos, sería un calco a lo que de hecho trae Marca a su primera plana tras la derrota más humillante cosechada por el equipo desde el 5-0 sufrido por los de Mou.

Un insatisfactorio empate cosechado ante el gran rival tampoco habría deparado el lunes una portada muy distinta a las que nos trae The Ouija Daily. Hablaría del "repudio" del Bernabéu tras dicho empate (repudio que podría haberse dado igualmente con la igualada, y que Relaño & Co. habrían amplificado a conciencia) y se pre-regocijaría ante un posible fallo en contra en el juicio del miércoles sobre los estatutos.

¿Sí o no? Os lo preguntamos.

Nosotros pensamos que sí: que un insatisfactorio empate ante el Barça habría deparado portadas muy similares a las de hoy en la prensa madrileña.

Y a continuación inquirimos: ¿no será entonces que el nivel de ensañamiento habitual de la propia prensa madrileña para con el Madrid ha llegado ya a tal nivel que no es siquiera posible elevar el nivel de ensañamiento cuando el equipo acaba de sufrir la hecatombe más dolorosa de su historia reciente? ¿No debería eso mover a los responsables de ambos rotativos a ciertas consideraciones sobre la conveniencia y proporcionalidad del tratamiento que día a día deparan al Madrid? En alguna injusticia se incurre por sistema cuando, con ocasión de la masacre futbolística más lacerante de los últimos Madrid-Barça, no se les ocurre ninguna crueldad mayor de la que habitualmente administran y/o la que nos habrían deparado tras un resultado solo moderadamente decepcionante.

En cuanto a los medios catalanes, podríamos hacer consideraciones similares, pero a la inversa. Un triunfo del Barça por 0-1, de penalti injusto, no habría desencadenado una euforia mucho menor de la que hoy enciende las portadas culés.

Son tiempos duros, amigos. Durísimos. Veremos hasta cuándo, porque esto cambia muy rápido. Y, dado que no sabemos cuándo tal cosa sucederá, como tampoco sabemos a ciencia cierta qué debe ser hecho para que suceda, encontremos algún alivio en una circunstancia que quizá pueda servirnos de (triste) consuelo: si el trance no fuera tan grave como indudablemente es, la prensa nos estaría sacudiendo de manera muy similar.

Ya lo sabemos: no consuela mucho. Pero hay que decirlo.

Y también hay que decir ¡Hala Madrid!, sea lo que sea lo que eso signifique en estos días malhadados.