Las mejores firmas madridistas del planeta

Titulares

Escrito por: Angel Faerna20 octubre, 2016

Lo bueno de la selección española de fútbol es que solo necesitas un hemisferio del cerebro para ver sus partidos mientras con el otro vas atendiendo a tus asuntos. Aunque no comparto el desapego imperante en La Galerna hacia el equipo nacional, y menos ahora que vuelve a estar dominado por jugadores del Real Madrid, mi atención no llega ni de lejos al apasionamiento desde que, hace un tiempo que parece ya inmemorial, la selección optó por el sexo tántrico. Nunca he visto un equipo al que le guste tanto sacar otra vez el balón del área una vez que lo tiene a huevo para romperlo contra la red. La palabra «gol» viene de «goal», que a su vez significa «objetivo», «meta». No obstante, el único objetivo de la selección española parece ser hoy por hoy mantener lo que los medios han bautizado como «el estilo». Así lo corroboraron las crónicas de los dos últimos encuentros: el estilo sigue ahí, todo en orden, y si no ganamos a Italia fue por culpa de Ramos. No sé, mis cuentas son otras: en dos partidos solo un gol por méritos propios, y prácticamente en jugada individual. Si no llega a ser por sendas gentilezas de los porteros rivales, nos vamos una vez más a casa con el estilo intacto, los objetivos sin cumplir y la bendición de la prensa.

La misma prensa que unos días antes, a la vista de la convocatoria de Lucas Vázquez, Nacho, Isco y Morata, señalaba con el dedo al