Las mejores firmas madridistas del planeta

Tenemos un problema

Escrito por: Nacho Faerna8 enero, 2018
Nacho Faerna, el tercero de los Faerna, es guionista y novelista. O sea, que le pagan por mentir, pero tuitea gratis en @nachofaerna y @galernafaerna. Se toma muy en serio sus placeres. El Madrid es uno de ellos.

19 comentarios en: Tenemos un problema

  1. "el 2017 fue el mejor año de la historia del mejor club del mundo" y aún así, la mayoría d el aprensa deportiva seguía menospreciando sus victorias. Y tras la consecución de la 12ª seguían diciéndo en Cope, Ser, Ondacero, Radiomarca, RNE... en los Manolos de Cuatro... que era pura suerte. La suerte de ZZ, la suerte de que se le lesionen o sancionen a sus estrellas para que jueguen otros, que no tiene nivel ni sabe leer los partidos que sólo e sgestor, de forma despectiva, que el RM no juega a ná y que ellos, los periodistas y tertulianos de los medios le pedían más al RM que su lectura del partido es que la Juve les decepcionó... y no son pocos lo smedios que cito. Llegan a mucha gente, crean y generan opinión y cuando llegan mal dadas, ahí está el caldo de cultivo para que el madridismo se flagele. Ese es el problema: el cateto y permanente doblerasero de los medios deportivos.

    En el campo está el rival a batir, el enemigo, ése, anida en los medios.

  2. "A mí me da mucha vergüenza ese madridista que pide la cabeza de Zidane si el equipo no gana ningún título este año".

    Lo verdaderamente vergonzoso es que esa actitud la eleven a "normal" y es "lo que debe de ser" en los medios de comunicación. Esas frases vehementes y drásticas en boca de un aficionado enfadado son alentadas, jaleadas, azuzadas y aplaudidas por los medios que he citado. Esa actitud en los medios es lo vergonzante.

    Si de todo hay en la viña del señor, imagina en la extensísima viña madridista que habrá gente de todo tipo de condición. Pero ahí están los medios que eligen y escogen de esa viña lo que les interesa para decir que toda la viña está igual. Eso es lo bochornoso y vergonzante, no un energúmeno con una bufanda madridista pidiendo fusilamiento al amanecer, sino un periodista con la misma actitud y su potente altavoz.

  3. Si nos vienen diciendo durante estos dos años de ZZ, a pesar de todos los títulos conseguidos, que no sabe, que no sabe leer los partidos, que cuando el partido se tuerce ZZ se aturulla y tiene que consultar a cocoliso (así le llama De la Morena que no llega a poca gente, desgraciadamente), eso es una muestra de que no sabe pero si es el Cholo el que habla con el Mono Burgos entonces es un sabio que está buscando soluciones. Si en los éxitos más apabullantes la crítica es así de tremenda y drástica ¿cómo esperas que la gran masa de aficionados que llevan escuchando en esos medios tremendas críticas, cual gota china, reaccionen?

    Personalmente prefiero señalar y meterme con el medio que lanza las mismas barbaridades que el aficionado enfadado, porque este no tiene ninguna responsabilidad, suelta un exabrupto momentáneo y no va a ningún lado, pero el medio sí que debe ser responsable con su opinión, pero no. Y eso es lo grave.

    Lo grave no es que haya muchos aficionados que se consideran madridistas echando espumarajos por la boca, lo grave es que los medios que he citado actúen de esta manera. La mala praxis, el doblerasero, la malaintención está al orden del día. Tenemos ejemplos todos los días en ElRadio de Richard Dees. Eso es lo realmente grave.

    Si el pecado capital del político es la corrupción, el del periodista es el doble rasero. Y hay un permanente y constante doblerasero con el RM.

    La mayoría de los aficionados (salvo los 80.000 del estadio) ven los partidos por televisión. Y muchos lo escuchan por la radio, incluso se puede quitar en la televisión la narración hostil de Michael Robinson o SEgurola cuando toque y poner otra narración aún más hostil que es la de Lama & cía. en la Cope... ninguna narración de los medios más potentes como SER, Ondacero, Cope, Rane, radiomarca, es amable con el Real Madrid, más bien todo lo contrario, la exigencia es máxima, aún mayor que la del aficionado, exigiendo muchísimo más a un equipo que va ganando 2-0 por ejemplo.

    Todo esto suma y llega. Y es muy difícil admitir que la inmensa mayoría madridista que nos encontramos en el bar, en la oficina o en charlas informales que siguen la información de los medios generales, los que he mencionado, que están contaminados por los análisis de esos medios que oyen en el coche, por ejemplo. La mayoría no tiene tiempo para leer ni visitar sitios como este y mucho menos conoce su existencia... su ocio está muy determinado y cuando puede ver el partido la narración es la mencionada. Nadie quiere ser víctima y mucho menos decir que está influido por otro.

    Si no denunciamos esto y señalamos a la víctima, erramos el síntoma y por lo tanto el diagnóstico.

  4. No puedo estar más de acuerdo contigo, Nacho. Agregaría otra idea: si bien todo el mundo tiene derecho a opinar y a criticar, hacerlo mediante el insulto, la burla y hasta la humillación no deja más que evidencia de la ausencia de argumentos o la incapacidad propia de utilizarlos. No todo vale a la hora de criticar; las faltas de respeto nunca pueden ser consideradas críticas; son eso, faltas de respeto, llámesele como se le llame y dígalas quien las diga.
    Pasando a otro punto: me confieso del madridismo happy (término que acuñó por primera vez José María Faerna, tu hermano, en el primer año de esta santa casa galernauta). Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Eso sí, el hecho de ser happy no significa que no vea los fallos del equipo (que son muchos) y que critique algunas actitudes de esos mismos que nos han regalado tantas alegrías. Solo que procuro mantener cierta equidistancia a la hora de expresar mi crítica, no dejarme llevar por la visceralidad que brota del propio fútbol y, por sobre todas las cosas, no unirme a las hordas antimadridistas que tanta envidia tienen a nuestro club y celebran a todo pulmón todo lo mal que nos va. Soy consciente que de los fallos, de los puntos perdidos (en ocasiones, regalados), de la falta de actitud, ausencia de algún fichaje clave en verano