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Takefusa Kubo y el Santo Grial

Takefusa Kubo y el Santo Grial

Escrito por: Carlos Garcia de Sola10 agosto, 2019
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Gracias a películas como Indiana Jones, el mito sobre el santo grial -la reliquia a la que se atribuyen ciertos poderes mágicos- perdura todavía hoy. El fichaje de Kubo y sus primeras repercursiones han creado en torno al joven jugador nipon unas expectativas que tienen mucho que ver con la búsqueda por parte del Real Madrid de un jugador que aunase tres características: juventud, gran calidad futbolística y carisma para impactar a través del marketing. Es decir, el santo grial futbolístico.

En las últimas décadas, el gran fichaje, el de Cristiano, logró cumplir todas estas características. Bien es cierto que era un jugador que llegaba con 24 años, ya como estrella super consolidada, pero todavía con muchos años por delante.

Otros fichajes cumplieron una o dos de las características mencionadas, pero hasta ahora no se había encontrado a ese fichaje que las aunase todas. Para que nos entendamos, un caso como el de Messi,un jugador en formación, que creciese con el Real Madrid y con las características deportivas para explotar y convertirse en ese supercrack mediático.

La llegada de Kubo  parece alimentar ese posibilidad. Su presencia no es casual y responde a una política intensiva del Real Madrid, de peinar el mercado internacional en busca precisamente de este tipo de jugadores. No es coincidencia que ahora mismo se junten en el tiempo dentro del club jugadores como Rodrygo, Vinicus, Valverde, Brahim o Odergaard. Cualquiera de ellos por juventud y calidad puede responder al perfil mencionado, aunque ninguno parece tener esa capacidad de marketing del japonés.

Y es que, el mercado asiático y particularmente el japonés tienen un atractivo especial. Es un país de primer mundo con un gran índice de consumo, siempre necesitado de algún héroe del tipo que usualmente vende el manga y que durante años se trasladó al fútbol en las figuras de Oliver Aton o Mark Lenders (en su traducción al español). Es además un fútbol que no ha sido capaz de exportar apenas jugadores. Se cuentan con los dedos de una mano los jugadores que han jugado en grandes clubs de Europa, y menos aún los que han triunfado.

Y es ahí donde llega Kubo, un joven de 18 años recién cumplidos, que no llega a Europa ni a un club europea cualquiera, sino al club más laureado y exitoso del mundo. El club de las 13 Copas de Europa.

En ese contexto es fácil entender el impacto de este fichaje en Japón. Pero si le unimos la calidad que parece demostrar, creando expectativas mucho más allá de su juventud, entonces es cuando tenemos un impacto extraordinario. Para hacerse una idea: un un vídeo sobre su debut con el Real Madrid llegó a  5 millones de visitas en menos de 24 horas (el canal de Youtube del Real Madrid tiene más de 4.600 vídeos y solo cinco superan esa cifra). Otro vídeo publicado en junio sobre acciones de Kubo antes de fichar por el club blanco va camino de los 6 millones.

 

Imaginarse el impacto de Kubo jugando un partido de Champions de titular supone multiplicar esas cifras por varios números hasta alcanzar gran parte de la población de Japón. Un país entero, de 125 millones de habitantes, siguiendo a su ídolo, de la misma manera que los españoles hemos seguido las peripecias de nuestros jugadores en la NBA, pero no ahora, si no hace 20 años, cuando aquello era una utopía.

Este es el potencial impacto a nivel de marketing de Takefusa Kubo. Pero eso es algo que sin juego apenas sirve. El Real Madrid es uno de los clubes más competitivos del mundo. Con solo ver 3 jugadas del japonés se observa su calidad superlativa. Un concepto que sirve para definir la capacidad de un jugador de ejecutar controles de balón, realizar pases o conducir el balón. Y la de Kubo, sin necesidad de ser yo un gran experto, es altísima.

Pero para triunfar en la élite como supercrack hace falta mucho más que calidad. Se necesita sobre todo una mentalidad fuerte y ganadora, y más en el Real Madrid, un físico potente y esa pizca de suerte.  Esos tres factores son los que nos queda por descubrir en Kubo. Si le comparamos con Messi, por ejemplo, el desarrollo físico del argentino ha sido consustancial para su éxito. Sin esa potencia de piernas y fortaleza, serían imposible muchos de los goles del delantero del Barcelona. También tuvo Messi en sus primeros años un grupo de jugadores que le arroparon, con estrellas como Ronaldinho, Henry o Etoo, que asumían la responsabilidad del equipo. Y la suerte, sin grandes lesiones.

Pero si Kubo cumple esos factores, el Real Madrid habrá encontrado su santo grial, con el añadido de que se lo ha arrebatado a su gran rival, el Barcelona, que lo formó durante algunos años pero que luego no fue capaz de volver a atraerle. De convertirse en ese jugador determinante hablaríamos  de uno de esos momentos que cambian décadas en el fútbol. Lo hizo el fichaje de Di Stefano, posteriormente el de Figo, los errores del Real Madrid no fichando a Etoo o Ronaldihno, y por supuesto el acierto del Barcelona atrayendo y formando a Messi.

Kubo al menos aspira desde ya a convertirse en ese santo grial que el Real Madrid lleva tanto tiempo buscando y que solo encontró en canteranos como Raúl o Casillas, aunque ninguno tuvo ese aura de supercrack mediático. No sabemos si llegará, pero desde luego empieza a generar las expectativas para ello.

Carlos Garcia de Sola
Consultor estratégico y emprendedor. Apasionado del deporte y del fútbol, mantengo un blog sobre ello desde hace 10 años. Y madridista, claro.

5 comentarios en: Takefusa Kubo y el Santo Grial

  1. El Real Madrid no ha tenido suerte con las promesas de jugadores geniales, como Messi (que estuvo en el Real y no le quisieron): Dubowski, Petkovic, Lucas Silva, no recuerdo a más, que los hay,....... no han llegado a nada. Por no hablar de Spasic, Metgod, Metzelder, Woodgate, Rocha, Prosinechi, Hagi, Lozano: o no tiene suerte o no sabe fichar