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Silencio, vuelve el Rey

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Silencio, vuelve el Rey

Escrito por: La Galerna19 septiembre, 2018
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Buenos días. El 28 de mayo de 2016, el Real Madrid conquistó Europa por undécima vez. Desde entonces, no se ha bajado del trono ni para descansar. Casi 850 días como indiscutible Rey de Europa pese a esas críticas, en su mayoría exageradas, que han ido augurando, año tras año, el declive de un club que no se ha olvidado de ganar. Por eso hoy, 19 de septiembre de 2018, la obsesión vuelve a ser la Champions League, esa competición que nos genera un gusanillo en el estómago como si fuera el amor llamando a nuestra puerta.

No se está haciendo demasiado ruido en la prensa capitalina con el regreso debut del Rey. Ellos prefieren ensalzar a Barcelona y Atlético de Madrid o hacer hincapié en la rueda de prensa de Sergio Ramos, quien puso en su sitio al humilde Antoine Griezmann.

Sorprende el ninguneo al que se ve sometido año tras año el Real Madrid, al menos hasta que llega abril y los ciudadanos periodistas se dan cuenta que el único que queda de pie es aquel al que intentaron arrodillar en otoño. Es entonces cuando tiñen de blanco sus portadas y buscan recuperar esos lectores que han ido perdiendo durante meses.

Pese a todo, el madridismo sabe que hoy tiene una cita, que la historia no para. La Roma de Manolas visita el Bernabéu. Seguramente dirán que es un rival asequible cuando lo cierto es que fue semifinalista de la pasada edición de la Champions League y tiene una mejor plantilla que entonces. Nosotros, a lo nuestro. A hablar en el campo, a mantener las sensaciones que nos vienen acompañando desde el inicio de temporada. A ganar, al fin y al cabo, que es el verbo que nos une.

En Barcelona, mientras tanto, parece que Messi volverá a ser el mejor de la historia de septiembre a marzo. No falla. Exhibición en fase de grupos y luego merecido descanso hasta que en cuartos de final llega el acomodador y te manda a casa por no tener entrada.

Nos encantaría que se repitiera la historia. Que el Barcelona -y Messi- brille en otoño y el Real Madrid conquiste el cielo en primavera.