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Sergio Ramos: una sucesión de errores

Sergio Ramos: una sucesión de errores

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon18 agosto, 2015
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Quien les escribe le debe a Ramos uno de los momentos más felices de su vida. Como relaté en La Galerna en mi artículo sobre la Décima, me sentiré eternamente agradecido al camero por su inconmensurable partido en Lisboa, engalanado con uno de los más importantes goles en la historia del Madrid. Ese recuerdo permanecerá imborrable en la memoria colectiva del madridismo, y ninguna torpeza de Ramos logrará borrarlo. Es historia.

Este agradecimiento no me hace perder el espíritu crítico con Ramos, tanto en el aspecto futbolístico como en el ajeno al campo de juego, pero que afecta directamente a los intereses del club. La gestión por parte del entorno de Ramos de su renovación me ha parecido realmente lamentable. Su utilización de los medios amigos ha sido cuanto menos desleal con el club del que es capitán. Además, ha tenido el desatino de buscar una mejora económica en un momento de lo más inoportuno, tras un año en blanco de grandes títulos y una mediocre temporada del central. Ramos, como profesional que es, debe tener la legítima pretensión de perseguir una mejora profesional en todos los ámbitos, y ello también incluye el apartado económico. Pero hay modos y modos. De igual manera que apenas sufrimos las renovaciones de Benzemá y Modric, habrá que decir que las maneras empleadas por el capitán del equipo han mostrado de una manera demasiado explícita cómo tarifica su amor al club. Un amor que se ha mostrado más prosaico que poético, más condicional que irracional. Por eso mismo, más racional será la exigencia del seguidor madridista con Ramos. Será más difícil tolerar su guadianesca línea de rendimiento a lo largo de cada temporada. El Bernabéu estará vigilante.

beso de ramos
Sin embargo, y a pesar de atribuirle muchos errores a Ramos, lo que pretende este artículo es poner el acento en los errores cometidos por parte del club. A falta de conocer los datos oficiales- no sé si algún día los conoceremos- parece que la renovación de Ramos se ha cifrado en diez millones netos por temporada hasta 2020, cuando ya tendrá treinta y cuatro años. Según informan (con perdón) Marca y As, para llegar a esos diez netos, el camero deberá cumplir una serie de objetivos asequibles. De ser cierto todo esto, el capitán del Madrid vería cumplidas al completo sus expectativas económicas al inicio de la negociación. Este hecho nos lleva a la inevitable conclusión de que los últimos meses de tortura mediática recibida por el club han sido prácticamente en balde, puesto que no ha extraído ventaja económica alguna de todo el proceso de negociación retransmitido por los medios, para desgracia de todos los madridistas.

Adicionalmente, el club parece haber sentado un fatal precedente: si eres un jugador importante capaz de tensar la cuerda hasta el máximo obtienes rédito económico. Quiero equivocarme, pero este precedente podrá complicar futuras renovaciones de contrato de jugadores importantes que podrían tener la tentación de seguir el ejemplo de su capitán.

El saldo final es que la imagen del club se ha visto debilitada al servir en bandeja de plata a los medios un tema en el que malmeter durante meses. La imagen del capitán del club también sale muy dañada puesto que se ha evidenciado la mercantilización que ha hecho de su historia en el club. Además, la necesaria escala salarial ha sufrido una importante variación y ésta no tiene contraprestación en un retorno económico para el club, y esto último lo explico como corresponde.

Según hemos podido conocer, el Madrid extrae muy poco, en términos económicos, de los derechos de imagen de Sergio Ramos, puesto que la gestión de este asunto por parte de su entorno parece muy mejorable. Por tanto, Ramos pasa a ser el segundo mejor jugador pagado de la plantilla con un rendimiento bastante irregular, aunque por momentos excelso, y sin propiciar un retorno económico al club que posibilite recuperar una parte importante de los veinte millones anuales invertidos en la ficha del camero.

Con el desagradable precedente de Iker Casillas, a los madridistas sólo nos queda confiar en que Ramos tenga una buena actitud profesional estos cinco años y haga real ese inmenso potencial que atesora. Será importante también que esos incentivos, que le pueden hacer llegar a la cifra deseada, dependan más de logros del club que de partidos jugados por parte de Ramos: sarna con gusto no pica, y el madridismo estará satisfecho si Sergio gana mucho dinero en tanto en cuanto esta retribución se perciba en atención a un rendimiento deportivo alto que se traduzca en títulos relevantes.

Sin tener en cuenta aspectos económicos y de imagen de club, considero que la renovación de Ramos era necesaria. El puesto de central pasa por momentos bastante bajos en el fútbol mundial y tener cinco años más a un Ramos realmente enchufado se antoja una buena noticia. Pero para ello debe estar realmente enchufado, plenamente motivado. Varane- futuro mejor central del mundo- baja mucho su rendimiento en la izquierda. Aunque todavía es joven, parece pasarle lo mismo al reciente fichaje Vallejo. Que Sergio juegue por la izquierda le añade relevancia dentro de la plantilla.

Ojalá el nuevo rol de Ramos como capitán le otorgue la necesaria madurez como para hacer buena esta importante renovación en términos deportivos. Como central, sus mejores años deberían estar por venir. Sergio, gánatelo.