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Hay semanas en que Messi no renueva

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Hay semanas en que Messi no renueva

Escrito por: La Galerna13 octubre, 2018
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Buenos días. Como veis en la portada de Mundo Deportivo de hoy, van a renovar a Messi. Lo de “van a renovar  a Messi” no importa cuándo lo leas. Es verdad siempre.

Sin embargo, hay semanas del año (son la excepción, no la regla) en las que no se produce ninguna renovación del argentino. Son, citando al maestro Sabina, como aquel verano donde no paró de nevar, solo que ahí la noticia es la ausencia de nieve.

Dichas semanas transcurren con la leve molestia de la perplejidad. No es que haya nada malo en ellas, pero el ser humano es animal de costumbres que encaja con alguna perplejidad las anomalías.

No obstante, pronto vuelven las aguas a su cauce, antes incluso de dar lugar a la alarma.

Hay semanas, sí, en que el astro argentino muestra su emocionante compromiso con la entidad culé absteniéndose de agitar el fantasma del City o del PSG. Semanas raras, atípicas, pero no por ello menos históricas: pasan. El grueso del planeta fútbol se estremece entonces a cuenta (corriente) del amor que el rosarino profesa a lo blaugrana y (sí: D10s es grande) lo estelado, por qué no.

No se demoran, con todo, las cosas en retornar a su estado natural. Rarísima vez se dan dos semanas de anomalía seguidas.

Lloran gatitos siameses y huérfanos asiáticos en las infrecuentes semanas en que el mejor jugador de todos los tiempos y de parte del extranjero no estampa su firma en un nuevo y más sustancioso contrato con el club por el que profesa una devoción tan desmedida.

Empero, los gatitos y los huérfanos refrenan invariablemente su emoción al cabo de muy pocos días, cuando el cubo de Rubik vuelva a mostrar todas las caras del mismo color.

Hay, sí, amigos, semanas de novedad que importunan vagamente nuestra percepción del orden natural de las cosas, semanas donde ni siquiera se habla de la renovación de Messi.

Qué poco, ay, tarda sin embargo en brotar de los acontecimientos el efluvio de lo cotidiano. Y así es como deben ser las cosas, qué diablos. Lo inesperado trunca la armonía de lo consuetudinario y acorta la vida.

Cada nueva renovación de Messi, amigos, con el profundo alivio interno que incorpora, con su discreto toque tragicómico, como de gran guiñol, enriquece nuestra vida con la mansedumbre del más grato día a día, a semejanza del aroma del café cada mañana. Wake up and smell the coffee, como cantaba la añorada Dolores O’Riordan.

No podemos hablar por vosotros, queridos galernautas, pero en esta redacción dormimos tranquilos sabiendo que, más allá de la ocasional semana extraña, Messi va a renovar una vez más.

El resto de portadas del día palidecen ante el brillo de la impagable normalidad de la renovación de Messi.

Cómo será la cosa para que el highlight sea una entrevista con Ramoncín en la Ouija (ángulo inferior izquierdo de su primera plana). ¿Para cuándo una mesa redonda en el Asador con Ramoncín, Bertín Osborne y Ramón Calderón, Alfredo? Dice de momento el Rey del Pollo Frito que prefiere a Mbappé antes que la remodelación del estadio, de lo que se deduce que de no ser por el proyecto de dicha renovación Mbappé hace tiempo que vestiría de blanco y hasta habría renovado un par de veces, como Messi. Come as you are, Ramón.

Pasad un gran día.