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El rencor de Sandro Rosell

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El rencor de Sandro Rosell

Escrito por: La Galerna4 mayo, 2020
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Buenos días. Ante la completa inanidad del total de las primeras planas del día, que arrastran la falta de punch propia de la era Covid creando ya un efecto acumulativo, nos detenemos en el faldoncillo de la portada de Mundo Deportivo, el que se refiere a la entrevista que Sandro Rosell ha concedido a Jordi Évole en la Sexta.

Como veis, uno de los titulares que arroja dicha entrevista es ese (“me han robado dos años de vida”), y pretende reflejar la realidad de un hombre cuya prisión preventiva se alargó durante dicho tiempo para luego ser declarado inocente. Lamentamos de verdad, sin un ápice de la ironía que caracteriza esta sección, que Sandro Rosell corriera tan negra suerte. Es algo que no debió suceder. Si era, en efecto, inocente de los cargos que se le imputaban, nunca debió pagar por anticipado una culpa que no le correspondía.

Reconocer esto, sin embargo, no implica dar la razón a cualquier extravagancia que Rosell pueda ahora soltar movido por el rencor que él mismo reconoce tener a espuertas. Por ejemplo, no le da la razón cuando emite esta barbaridad, que no nos extrañaría estuviera siendo estudiada en este mismo momento por el asesor legal que corresponda.

Ahí lo tenéis. Las teorías conspiranoicas de Sandro-Qué-Más-Quieres-Que-Te-Dé-Rosell. Todo fue una represalia contra su persona, oscuramente pergeñada en las cloacas del pérfido estado centralista con la inestimable y pérfida colaboración de Florentino Pérez, como no podía ser de otra manera. Se nos antoja que el rencor que Rosell manifiesta profesar le nubla muy seriamente el entendimiento, si bien no hace más que agravar los delirios grandilocuentes que caracterizan a ciertas mentes nacionalistas en el nordeste de la Península Ibérica.

Vale, Sandro. O sea, que lo tuyo fue una represalia por haber politizado el Barça (menciona las cuatro barras en la camiseta del Barça y el haber dejado pasar la vía catalana por el Camp Nou). Claro, claro. Como que la politización del Barça fue cosa tuya y sólo tuya. Ningún otro Presidente del club ha alineado al mismo con la causa nacionalista-indepe. Ninguno. Solo tú. Ya. Si tú fuiste a la cárcel por eso, nos preguntamos a cuántas cárceles debió ir a parar Laporta, que sin embargo (arruinando de este modo tu desnortada tesis) jamás fue privado de su libertad para proclamar la independencia a bordo de yates y bebiendo champán a morro.

Más divertido aún resulta cuando atribuyes tu desdicha al haber fichado a Neymar, “en contra de los intereses de otro club”. No se nos ocurre a qué club puedes estar refiriéndote, Sandro-Qué-Más-Quieres-Que-Te-Dé-Rosell (un hombre a quien cazaron siendo interpelado de esa forma por Villar no debería ponerse en primera línea de denuncias conspiranoicas, pues no le acompaña el prestigio). En contra de los intereses “de otro club”. Qué ladinamente característico de la hipocresía made in Barça es este lanzar la piedra y esconder la mano practicado desde tiempos inmemoriales por el culerío de alta y baja estopa, amics. En contra de los intereses “de otro club”. Cuál será, será, whatever will be will be.

Una de las cosas que hay que decir es que la posterior puesta en libertad de Rosell no implica que exista un ápice de luz sobre uno de los fichajes (el de Neymar) más truchos y escandalosos de la historia del balompié. “57 millones y punto”, seguro que os acordáis. Conmueve ver cómo Sandro aún parece considerar que con esa maniobra en la oscuridad hubiera prestado un favor heroico a la causa del sojuzgado pueblo catalán, a la cual hubiera replicado el nefando estado totalitario español mandándolo al talego. El que un hombre haya pasado por la cárcel cuando no tendría que haberlo hecho no convierte sus turbios chanchullos (que siguen siéndolo a todas luces) en denodados servicios a una patria imaginaria.

Por lo demás, si un Florentino rabioso y omnipotente hubiese querido mandar a la cárcel a alguien para paliar su furia por no poder fichar a Neymar, en el febril supuesto de que esté en su mano hacer cosas así, estimamos que habría preferido mandar a la cárcel a Messi antes de que a Rosell, por cuanto la maniobra le habría otorgado más inmediatos retornos deportivos. No olvidemos que Messi también pasó por los juzgados que Florentino controla a croquetazo limpio, según Relaño y parece que Rosell, vía satélite desde el palco del Bernabéu.

Otro punto álgido de la entrevista de Évole a este abnegado mártir de la causa catalana tiene lugar cuando el reportero inquiere a Sandro por su independentismo. Es ahí cuando el inefable Rosell sorprende a propios y extraños con una respuesta vanguardista. “En un referéndum de independencia, votaría que sí, pero sí el resultado fuese sí al día siguiente me iría de Cataluña”. Ole, ole y ole. “Dime tú sí soy independentista o no”, desafía Rosell a Évole. Pues no sabemos si eres independentista o no, Sandro. Eso ya es lo de menos después de lo que has dicho, dado que con esas palabras demuestras ser alguien que no desea para sí mismo la desgracia indepe que (por despecho o lo que sea) sí deseas en cambio para el resto de tus conciudadanos. El haber pasado por la cárcel de manera injusta no convierte por sistema en buena persona a quien se sustenta por tan dudosísimos códigos morales.

Y con esto y unos cuantos camavingas, acompañados del “fichaje” de dos canteranos del Barça (qué razón tenía Pepe Kollins en su retrato de la desescalada fichajil culé), nos damos por contentos en esta mañana de primeros de mayo, no sin antes desear una pronta y completa recuperación a Ronald Koeman.

Pasad un buen día si podéis. Si no podéis, mucho ánimo.