Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Bulos y periodismo deportivo

Bulos y periodismo deportivo

Escrito por: Vagawain4 mayo, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

La credibilidad periodística, los “fake news”, los bulos, la parcialidad y la falta de veracidad en tantos relatos disfrazados de información, están de rabiosa actualidad, si se me permite el manido y ya algo antiguo aforismo periodístico, que viene muy a cuento por el tono y sentimiento que despierta en estos momentos.

Hay una profunda preocupación en los medios de comunicación por el descrédito que sufren ellos mismos ante la desbordante ola que parece amenazarles de los peores defectos de la profesión periodística: la falta de veracidad, la parcialidad y el sensacionalismo exagerado.

Se apela a la responsabilidad social de la profesión, ya que la deontología informativa es de vital importancia por la trascendencia social que conlleva dicha actividad.

Sin embargo, estos defectos son el pan nuestro de cada día en el periodismo deportivo desde hace mucho tiempo. Y nadie en los supuestos órganos reguladores de los códigos deontológicos periodísticos señaló, aconsejó o dio un toque de atención para que la credibilidad, santo y seña de la fortaleza periodística, no se fuera por el sumidero.

El periodismo deportivo no es algo ajeno al periodismo; no es algo diferente y aunque trata un tema que no es esencial para la sociedad, no debería tener diferentes éticas o códigos deontológicos distintos al periodismo en general.

Los valores éticos que se atribuyen al periodismo en su información y opinión, imparcialidad y objetividad de ésta, contraste de fuentes y pluralidad de las mismas, que ahora se discute en algunos foros, siguen siendo perceptibles y presentes en la prensa de información general pero desaparecen en la prensa deportiva.

Reconozco que me da un poco de pudor usar el calificativo deportivo por las connotaciones que conlleva el término, que tan alejadas están de la práctica actual de nuestro periodismo deportivo, y porque más del 90% de su contenido es fútbol.

Los más avezados seguidores de La Galerna, de ElRadio de Richard Dees y de La Libreta de Van Gaal reconocen un punto de inflexión donde se acentúa esta degradación del periodismo deportivo: la llegada de Mourinho al Real Madrid.

Los medios deportivos se desataron con ferocidad y como una pandemia extendieron algunas de sus lacras más habituales: el sensacionalismo y el uso del rumor.

Tal vez, si los órganos que velan por los códigos deontológicos de la información, las asociaciones periodísticas y los manuales de estilo de los diferentes medios, hubieran llamado la atención o les hubieran reconvenido sobre los desmanes del periodismo deportivo en la última década, otro gallo nos hubiera cantado ahora, y no habría tantas dudas sobre la actividad periodística como garante de la formación de una opinión pública bien informada dentro de una sociedad democrática. Pero ya sabemos que esto parece un sacrilegio entre los propios periodistas deportivos, ¿cómo lo llaman? Ah, sí, periodismo de periodistas; esa crítica es tabú.

Así, tenemos lo que tenemos. Los bulos actuales despiertan estupor e indignación, sin embargo ¿por qué los perpetrados por el periodismo deportivo durante tanto tiempo han causado indiferencia o gracia?

Dicen que nada será igual después del coronavirus, que cambiarán muchas cosas en la sociedad. Esperemos que la extendida mala praxis de nuestro periodismo deportivo actual sea una de ellas.

 

14 comentarios en: Bulos y periodismo deportivo

    1. <