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La remontada de la Srta. Pepis

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

La remontada de la Srta. Pepis

Escrito por: La Galerna17 febrero, 2017
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Buenos días. La prensa catalana viene hoy flirteando con la idea de una hipotética remontada del Barça en el partido de vuelta ante el PSG, tras haber encajado en la ida ese humillante 4-0. Flirtea pero temblorosamente, casi tartamudeando, con ese palpable miedo al ridículo con el que lanzan sus tejos los hombres que se sienten inseguros, atenazados por la amenaza del gatillazo, esa profecía autocumplida. Así se refiere el entorno culé a la posibilidad de la remontada: como esos varones que se saben demasiado pusilánimes y blandengues como para de verdad emprender la conquista de una hembra voluptuosa y plena de personalidad y aun así hacen un tímido amago ante los amigotes.

-Eso es mucha mujer para ti, Lucho.

No seremos nosotros quienes asumamos el riesgo de pillarnos los dedos afirmando que remontar esa vaina sea completamente imposible para la MSN y su inoperante, casi imperceptible ejército de compañeros. Pero no tenemos más remedio que consignar una realidad imposible de soslayar: el Barça, históricamente, y con ello nos referimos tanto a la historia reciente como a la más ancestral, no está hecho de esa pasta.

Los conceptos Barça y remontada, o Barça y épica, han seguido hasta la fecha trayectorias paralelas que, como tales, ni se han encontrado ni se van a encontrar más que en un incierto punto de un infinito -o más allá- completamente fuera del alcance de Buzz Lightyear. Barça y épica son como agua y aceite por la sencilla razón de que el Barça solo gana jugando cuesta abajo, por la sencilla razón (a su vez) de que el Barça solo juega cuesta abajo. ¿O acaso recordáis así, a bote pronto, al Barça sobreponiéndose a alguna adversidad por otra vía que no sea la de su intransferible épica del penalti y la expulsión del rival (parafraseamos aquí al inolvidable Van Palomaain)?

La cautela con que la prensa y los propios jugadores culés se refieren a la posibilidad de remontar revela una falta de arrojo y hombría tan notables que carece de verosimilitud. Es como si quisieran hablar de la posibilidad de remontar pero les faltaran arrestos para hacerlo porque no vaya a ser que luego no lo consigan. Cuando el máximo alarde de testosterona y fiereza por parte culé viene de Kalise-para-todos-Iniesta ("Creer y creer, siempre"), te tienes que reír ante la patética falta de credibilidad. Que no se lo creen ni ellos es algo tan transparente como el propio capitán (¿lo es?) de Fuentealbilla. Por lo demás, ese nuevo lema ("Creer, siempre creer") es un remedo del que se ha sacado de la manga el Atleti ("Nunca dejes de creer") para tratar de aproximarse a la legendaria renuencia a la rendición que solo caracteriza al Real Madrid. El Barça le toma prestada la épica al Atleti, que a su vez se la toma prestada al Madrid, y en el tránsito la épica se desliza por la pendiente del carajo como esos chistes en los que el mensaje original se tergiversa cada vez más, de tal suerte que lo que el general le indica al coronel se parece en el blanco (siempre el blanco) de los ojos a lo que el sargento termina ordenando al recluta.

No decimos nosotros que sea imposible que el Barça remonte. Nos limitamos a indicar que, si finalmente lo consigue, no será por el ardor guerrero y la determinación que está mostrando en estas llamadas a la remontada de la señorita Pepis. Es como una versión metrosexual y apocada de los 300 espartanos de las Termópilas y de Arbeloa.

-Leónidas, ¿qué le decimos a esta gente?

-A ver. Pues hombre, tampoco les vamos a decir que lo vamos a intentar porque no es como que de verdad nos creamos que lo vayamos a intentar, ¿no? Pero chico, tampoco vamos a salir ahí a decir que nos retiramos, que esto está demasiado jodido y tal. Ahora, yo no sé tú, pero vamos, que yo me cago de pensar que hay que salir ahí y eso.

-No sé. Tampoco hay que asegurarles que lo vamos a conseguir. Pero por lo menos que lo vamos a intentar, lo de la última gota de sudor y eso.

-¿Pero realmente lo vamos a intentar? Qué desperdicio de energía, te lo juro.

-¿Y qué sabemos del árbitro, Leo?

A Leónidas, sí, también le llamaban Leo, y aunque la cosa acabó mal no se puede decir que no lo intentaran. Del Barça se puede decir en cambio que no tienen la menor pinta de intentarlo. Que igual sin intentarlo les sale, cuidado. Pero que si hay que confiar en el despliegue de rotundidad y adrenalina de la que hacen gala estas portadas, lo mejor es que se queden en casa entregados al macramé o leyendo el 'Hola' como hacen los hombres de verdad. "El Barça sabe el camino", afirma Mundo Deportivo irrisoriamente, en referencia a un 7-0 al Celtic de Glasgow y otro par de resultados tan abultados que le darían a los culés para empatar (que no remontar) la eliminatoria. ¿Qué camino exactamente? "Camino de la cama es el mejor camino", que cantaba Siniestro Total, y con todo el cariño es el que recomendamos a Piqué, Marche y demás empecinados guerreros de pantalón pitillo. Unas gotitas de Chanel nº 5 y a soñar con atesorar algún día las dosis necesarias de valentía y el hambre de gesta como para al menos plantearse mirar cara a cara la opción de la hazaña, concepto este que le es tan ajeno al Barça como el de la probidad con la Hacienda Pública.

Las portadas madrileñas, por su parte, cuentan que al Madrid le va todo muy bien, y como es verdad os dejaremos que las veais. Que paséis un gran día.