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Así juega el Real Madrid de Solari

Así juega el Real Madrid de Solari

Escrito por: Marcelino2 marzo, 2019
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Tras la consecución del tercer campeonato europeo consecutivo los cimientos deportivos del Real Madrid se veían seriamente afectados con la salida de Zinedine Zidane, bajo cuya dirección se había realizado tal gesta, y Cristiano Ronaldo, jugador bandera del club en la última década y uno de los futbolistas más determinantes de la historia del balompié.

La respuesta del club no se demoró, se confío en el bloque ganador del último lustro, se apostó por la proyección de la nueva hornada de talentos y se confirió las riendas del proyecto a Julen Lopetegui tras su excelente labor al frente de la selección española, tanto en la absoluta como en la sub-21. El perfil del técnico vasco ya fue desarrollado ampliamente por Jorge Martín (@jorgeneo) en esta web.

Tras unos inicios prometedores pronto el tren comenzaría a descarrilar en forma de resultados para terminar afectando al juego - seña de identidad del proyecto de Lopetegui - y finalmente entrar en una espiral de negatividad que desembocaría en una derrota histórica (5-1) en el Camp Nou.

Tras la destitución de Julen Lopetegui, el club le pasó el testigo a Santiago Solari, quien militó cinco temporadas como jugador del primer equipo (2000-2005) y había desarrollado toda su carrera técnica en las categorías inferiores del club blanco, tres de las cuales al frente del Real Madrid Castilla.

ORDEN

Los cambios no se hicieron esperar y pronto se vio que la hoja de ruta de Solari era bien diferente a la de su predecesor. La primera gran medida fue el paso del 4-3-3, eminentemente interior, que impulsaba Julen a uno, de carácter exterior, en el que la amplitud ya no era tarea de los laterales, sino que doblaba esfuerzos y fijaba muy abiertos a los extremos (Bale y Lucas), encargados de garantizar la simetría posicional del equipo en fase defensiva y tener los carriles siempre ocupados en, al menos, dos alturas.

La voluntad en este caso era, por una parte, defensiva, en tanto en cuanto se les asigna a los extremos la misión de auxiliar a los laterales y por otra, tener elementos verticales que permitieran al equipo salir a través de largas conducciones

Todas las piezas forman parte del sistema defensivo, ninguno de los jugadores tiene mayor margen de libertad en la organización defensiva.  Es común la acumulación de diez jugadores por detrás del balón, posicionados a lo ancho y largo del campo entre los que se incluye a los extremos persiguiendo a los laterales rivales hasta las inmediaciones del área.

 

La consecuencia de estas disposiciones da pie a un conjunto muy rígido a nivel posicional en el que la vocación es claramente reactiva, es decir la iniciativa corresponde al rival y a partir de ahí el conjunto blanco opta por presionar o bien replegar, pero en el que todas las piezas deben estar muy enfocadas a ocupar su posición en una u otra conducta.

Se observa que la prioridad es la estructura, que cada pieza se encuentre ocupando su lugar y existe poca permuta y alternancia posicional. En este caso, se aprecia claramente un sistema defensivo 4-1-4-1, ya sea para presionar en campo contrario o para defender en campo propio.

El principal resultado de este nuevo formato es la acumulación de piezas por detrás del balón (defendiendo) o la excesiva lateralización del juego, ensanchando el campo y dando lugar a una situación en la que Benzema es el único elemento con presencia entre líneas y el encargado de ordenar todo el frente de ataque.

Ello da pie a que el Real Madrid no disponga de superioridades en campo contrario y que la distancia de Karim Benzema con sus compañeros sea excesivamente grande. En esos compases el atacante galo se ve obligado a administrar auténticos latifundios en los que debe ganar tiempo en situaciones de inferioridad numérica para que sus compañeros terminen de incorporarse a la jugada. De esta forma el ataque blanco rara vez dispone de ventajas numéricas, sino que depende de que Benzema genere esas ventajas por sí mismo y active a sus compañeros. La inferioridad numérica es una constante.

Como decíamos, la verticalidad es un elemento indispensable en el juego del equipo, la velocidad en la circulación y las transiciones es fundamental en los esquemas del entrenador. De ahí que esas bandas siempre estén ocupadas por jugadores con capacidad de recorrido como Lucas Vázquez, Vinicius Jr, Gareth Bale o Marco Asensio. Jugadores que puedan dar ese ida y vuelta defensivo sobre la línea de cal y que además tengan capacidad de conducción para estirar los ataques del equipo y llevar rápidamente el cuero lejos de la portería. Por otra parte, eso también explica la importancia de Benzema en el sistema blanco, dado que se necesita un jugador en el carril central que sea capaz de obtener ventajas con el cuero y catapultar a los compañeros de los flancos.


PROGRESO

En un momento en el que el Real Madrid atravesaba problemas serios de juego y de resultados, las lesiones de Bale y Asensio, unidas a la situación en el equipo de Isco abrieron las puertas a Vinicius Jr y el extremo no tardó en dejar su impronta.

El jugador brasileño posee una serie de características que le permiten cosas que sus compañeros no. Por un lado, posee un físico descomunal, es un jugador verdaderamente rápido y potente. Además, como su centro de gravedad es bajo, le permite ganar la punta de velocidad antes y generar separación respecto al marcador rival. Esto es algo que le diferencia, por ejemplo, de jugadores como Bale o Asensio, quienes tienen una zancada poderosa a campo abierto, pero necesitan más tiempo en carrera para alcanzar la punta de velocidad y zafarse del defensor. Además, sus caderas son muy fluidas, de forma que tiene mucha facilidad para ejecutar cambios de dirección a altas velocidades, lo cual da otra dimensión a su zancada. Por otra parte, es un jugador tremendamente descarado, que como buen brasileño tiene una aproximación lúdica del juego y en la que actúa como ladronzuelo que pretende robarle la cartera al rival. En un equipo de mucha calidad, pero veterano, añadir un elemento que aúne energía física y mental es un soplo de aire fresco.

A nivel táctico, no se aprecia que Vinicius reciba consignas diferentes a las que en su momento tenía Bale en izquierda. Su posición de partida sigue siendo eminentemente e